Serenos morenos | Salvador Martínez G.

Aunque Pese

Las pretensiones de manejar el proceso electoral interno del partido Morena por parte de las dos dirigentas que aspiran a presidir este órgano político, Yeidckol Polevnsky y Bertha Luján, se fueron por la borda con la instrucción recibida de cancelar sus pretendidas reuniones nacionales.

Ahora se anunció para el 30 de noviembre la reunión del consejo nacional en la que habrá de modificarse los estatutos para abrir el método de encuestas como forma para elegir al o la dirigente nacional, pero ello habrá de suceder hasta el próximo año porque antes deben depurar los padrones de militantes, como lo determinó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

El estate quieto a Polevnsky y a Luján vino de parte de la más pura de los amlistas, Claudia Sheinbaum, quien  se erige así como la consciencia de Morena.

Polevnsky y Luján salieron raspadas por su torpe confrontación mientras que los aspirantes hombres a la dirigencia nacional, Mario Delgado Carrillo y Alejandro Rojas Diaz Durán, se ven hoy alejados del bullicio, el primero absorbido por las complicaciones que enfrenta en la Cámara de Diputados, mientras que el segundo no haya como hacerse de seguidores.

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El feminicida serial de Toluca | Héctor De Mauleón

En Tercera Persona

A las doce de la noche del pasado 26 de octubre, la Fiscalía Especializada en materia de Desaparición Forzada y Desaparición Cometida por Particulares emitió la petición de búsqueda de una joven de 23 años. Se llamaba Jessica.

El padre de la joven había reportado su desaparición. Muchas historias de terror comienzan de ese modo. Se lanzó la la alerta ODI/TOL/A/1351/2019, que solicitaba buscar a una muchacha de “cabello teñido, con mechas; cara redonda, boca pequeña, tez blanca”.

El análisis técnico de la telefonía de Jessica arrojó una dirección en Villas Santín, un fraccionamiento ubicado en Toluca de Lerdo, Estado de México. En aquel domicilio habitaba un estudiante de sicología que acababa de cumplir 30 años de edad: Óscar García Guzmán.

Elementos del Grupo Especial de la Fiscalía General de Justicia del Edomex, de servicios periciales, y de la Fiscalía General de Justicia para la Mujer, arribaron de noche a una pequeña casa con puerta de lámina y aspecto modesto. Ponciano Díaz 136.

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Evo, más que un exiliado político | Alonso Cedeño

Laboratorio de Redes

El boliviano Evo Morales cumple este martes una semana en México, luego de aceptar el asilo político ofrecido por el gobierno federal, tras su renuncia a la presidencia de Bolivia, en medio de convulsiones sociales y políticas.

México ha sido un país con una amplia tradición de asilo político, que tiene más de siglo y medio de vida. Ha dado cobijo lo mismo a expresidentes –como en este caso– que, a artistas, activistas, líderes sociales y políticos. De tal modo que el asilo a Evo per se, tendría que estar fuera de cualquier discusión. O se podría zanjar fácilmente, con sólo hacer un check list de los personajes a los que nuestro país les ha brindado cobijo. Pero lo de Morales abre otras líneas de debate que convienen a la política oficial de la comunicación en los medios sociales digitales.

Veamos. De acuerdo con el análisis realizado en el Laboratorio de Redes, el 27% de la audiencia digital considera que México no debería proteger a dictadores como Evo Morales, mientras que el 23% no defiende propiamente el asilo al expresidente boliviano, sino que ataca a quienes critican la medida, tachándolos de conservadores. Es decir, la idea de mantener la división entre buenos y malos, creada, cobijada y replicada, queriendo y/o no, se mantiene y parece que no hay señales de que en breve se vaya a superar esta etapa de nuestra vida política-digital.

Casi un tercio de la conversación giró en torno a lo que representa económicamente el asilo a Morales. El 18% le pidieron al presidente Andrés Manuel López Obrador que no regale dinero a los extranjeros y que atienda las demandas de los mexicanos; mientras que el 11% criticó los lujos con los que el expresidente se encuentra en el país.

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La Evofobia | Hernán Gómez Bruera

Fuera de Tono

-Qué horror, ahora México se va a llenar de bolivianos. Si al menos fueran españoles o argentinos. ¿Ya viste los videos del lugar donde vivía? Cómo es posible que duerma en una cama como un jeque árabe en lugar de hacerlo en un petate. Que hasta tuviera un amplio gimnasio consistente en una banda eléctrica para correr. Qué falta de congruencia la de estos chairos zurdos. Cómo puede ser que en su departamento de descanso usara sillas para comer y recibir a sus visitas, en lugar de sentarse en un suelo de cemento. En ese palacete hasta comía con cubiertos. ¿No que muy indígena? …Y ahora tenemos aquí a ese maldito dictador al que le han entregado hasta las llaves de la Ciudad que debieran ser para gente digna. Pero ahí está ese indio, pululando por las calles de Polanco, atreviéndose a comer en los mismos restaurantes que nosotros, y hasta viajando en Suburban. ¿Qué se cree? ¿Cuándo se concibió semejante igualadez? Cómo puede ser que se pasee por aquí con absoluta impunidad. Y encima lo están cuidando los del Estado Mayor Presidencial. ¡Qué exageración! Si no corre el más mínimo peligro, si sus adversarios son inofensivos. ¡Qué van a ser golpistas! Lo único que hicieron fue sublevarse contra un vil tirano. ¿Sabes qué es lo que más me molesta? ¡Que todo eso se está pagando con mis impuestos! ¿Cómo puede ser que el Peje dilapide el presupuesto en mantener a un extranjero para que venga a hacer una vida de príncipe a México? Y luego eso de que, por mi color no voy a poder cobrar pensión a los 65 años, ¡Qué sad! ¡Cuánta injusticia y discriminación…!

Así suenan muchas de las expresiones de rechazo a Evo Morales que se han leído en redes sociales los últimos días. A penas y conocen quién es Evo y cuál es su historia. Acaso entienden qué es lo que ha ocurrido en ese país, pero se han aprestado a dirigir todo su desprecio al nuevo visitante.

Desprecian a Evo, naturalmente, porque lo trajo López Obrador y tienen que odiar todo lo que venga de él. Condenan su presencia en México, aunque la decisión de otorgarle asilo esté plenamente justificada en el derecho internacional y en nuestra legislación. Porque México históricamente ha otorgado refugio y asilo a perseguidos políticos de todas las latitudes y tendencias políticas.

Lo suyo es el odio irracional a un hombre que conjunta, en su sola existencia, muchos de los temores y peores presagios de nuestra élite. Y es que los pejefóbicos de ayer son los evofóbicos de hoy. La figura del presidente Evo Morales revive una vez más el clasismo y el racismo de un sector de la población, su miedo a que nos gobiernen esos mismos a quienes ven destinados a una condición histórica de inferioridad.

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El gobierno promete 600 federales, llegan unos cuantos | Carlos Loret de Mola

Historias de Reportero

Frente al desgobierno, la violencia y el control del crimen organizado en la zona, el gobierno del presidente López Obrador, presionado por la opinión pública mexicana y organismos internacionales, decidió mostrar músculo: anunció que enviaría 600 elementos federales a poner orden. Soldados, marinos, guardias nacionales y otros funcionarios administrativos.

Pero fue sólo de palabra. En realidad, llegaron unos cuantos. Y entonces, en la localidad desafían al gobierno y se meten donde les dijeron que está prohibido. Lo hacen a la luz del día. Es un reto. Es una burla. Y el gobierno federal está cruzado de brazos.

Es la situación que se vive en el norte del Mar de Cortés, entre las poblaciones de San Felipe, Baja California, y Santa Clara, Sonora. Ahí se encuentra la zona donde viven las pocas vaquitas marinas que quedan. Está prohibido pescar en un polígono que se estableció para protegerlas. Pero apenas hace unos días, activistas contabilizaron ochenta embarcaciones tirando redes. Aquí presentamos algunas fotografías.

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CNDH: autonomía y capacidad | Alberto Aziz Nassif

Resulta lamentable la elección y toma de protesta de la nueva titular de la Comisión Nacional de Derecho Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra. Hay varios puntos muy polémicos que acompañan este proceso y expresan, como una suerte de biopsia, lo que sucede con el tejido político en el país. Procedimientos que se cuestionan; elecciones que se pintan de fraudulentas; mayorías que se ponen en duda; candidaturas que necesitan de autonomía, pero se asocian a militancia partidista. Todo lo cual lleva a escenarios de la clase política que son inaceptables.

El realineamiento electoral de 2018 ha generado una gran cantidad movimientos y cambios y, al mismo tiempo, en el primer año del sexenio se ha producido un fenómeno: expectativas decrecientes dentro de un clima de polarización creciente. El partido gobernante atraviesa por un complicado proceso de renovación de su directiva. AMLO produce diariamente una enorme polémica en la emisión de un discurso político por la confrontación y descalificación. Esta lucha discursiva alimenta un debate que marca la agenda noticiosa diaria y produce un país que se quiere ver en blanco y negro, pero que en realidad está muy lejos de los complejos problemas que urge resolver. En la parte de enfrente está una oposición partidista que fue derrotada en las urnas y no ha logrado recuperarse anímicamente, por eso vocifera en contra de la 4T en tonos de dramatismo; ha perdido la iniciativa política y se dedica a incrementar la polarización. Así, a golpes y empujones, la política institucional se ha vuelto cada vez más rasposa y asfixiante.

Cada vez que hay un nombramiento en donde intervienen el ejecutivo y el legislativo, aparece el fantasma del pleito y la descalificación. Así sucedió con el nombramiento de dos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Los órganos autónomos, que ahora la oposición defiende como si cuando ellos eran gobierno no se los hubieran repartido en cuotas, y sin ningún remordimiento. Este es un problema viejo, pero no es novedad de la 4T. La diferencia es que ahora hay un partido dominante y hace los nombramientos con personas cercanas a Morena.

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La responsabilidad propia | José Woldenberg

1. El título es adrede tautológico. Solo somos responsables de lo que hacemos u omitimos hacer. La única variable que un actor político (individual o colectivo) puede controlar es la de su propia conducta. Y es de ella de la que debe dar cuenta. Y, sin embargo, el recurso más utilizado en el combate político es el de atribuir todas las desgracias al comportamiento del adversario. “Ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”, es más sencillo, inercial y sobre todo autocomplaciente. A pesar de ello, la responsabilidad propia es intransferible y la única sobre la cual podemos actuar. Podemos decirles a los otros lo que creemos deben hacer, también criticarlos e incluso denostarlos, pero la responsabilidad de lo que hagan, resulta obvio, será suya. Y, sin embargo, como en un juego de espejos, lo más común es que los adversarios se culpen mutuamente de los desenlaces desgraciados o trágicos, sin siquiera voltear a ver su contribución a esa desembocadura.

2. Recordé lo anterior al leer no pocos comentarios de personas de izquierda (lo mismo puede decirse de las de derecha, pero en sentido contrario) que en el caso boliviano “resuelven” la responsabilidad de la grave crisis que vive aquel país denunciando la actuación de los militares o deplorando, con razón, los dichos y actos de la nueva “presidenta” que presagian lo peor, sin siquiera reparar en la avidez de Evo Morales, cuya ambición desconoció el resultado de un referéndum (en 2016 la mayoría de los bolivianos votó contra una nueva reelección), ni en el dudoso manejo de los resultados de la elección reciente (antes de la interrupción del flujo informativo las cifras obligaban a una segunda vuelta; luego de la interrupción “sorpresivamente” el ganador tenía el margen necesario de votos para proclamarse vencedor sin tener que recurrir a la segunda vuelta). “La culpa es de los otros”, es la reacción automática.

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Meade, el consejero improbable de la 4T | Mario Maldonado

Historias de NegoCEOs

Meade, el consejero improbable de la 4T

José Antonio Meade está más cerca del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador de lo que se piensa. Desde la etapa de transición y durante el primer año de la administración, el ex candidato presidencial del PRI ha sido asesor del secretario de Hacienda, Arturo Herrera, y del canciller Marcelo Ebrard.

Sus consejos casi siempre pasan por el visto bueno del Presidente, quien no ve con malos ojos que el ex secretario de Hacienda y ex canciller del gobierno de Enrique Peña Nieto asesore a Herrera y a Ebrard en asuntos torales, como la reestructura financiera de Pemex o la relación bilateral con Estados Unidos.

“Nadie (de los funcionarios actuales o ex funcionarios) tiene los contactos y las relaciones que tiene Pepe”, dice uno de los amigos del también ex secretario de Desarrollo Social. Esta habilidad para el networking han convertido a Meade en una persona imprescindible para el nuevo gobierno, sobre todo ante los tumbos que ha dado en varias de sus decisiones y estrategias de gobierno.

Ni siquiera que a Meade se relacione también con el PAN y con el actual villano favorito del Presidente: el ex mandatario Felipe Calderón. “Actúa de buena fe, quiere contribuir a la Cuarta Transformación del país”, ha llegado a decir Andrés Manuel López Obrador.

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Entre PGR y FGR | José Ramón Cossío Díaz

En el Diario Oficial del 10 de enero de 2014, se publicó el decreto mediante el cual se creó la Fiscalía General de la República (FGR). Conforme al artículo 102 constitucional, a ésta le corresponde investigar los delitos y ejercer la acción penal ante los tribunales federales. Tal función la realizaba la Procuraduría General de la República (PGR) que, por diseño institucional, estaba subordinada al Presidente de la República. Para iniciar la transición al nuevo órgano, el 14 de diciembre de 2018 se publicó la Ley Orgánica de la FGR y el 18 de enero pasado se designó a su titular. Los requerimientos normativos están cumplidos, pero operativamente ¿en dónde está la FGR?

Responder esta pregunta precisa de indicadores. Esta demanda debe destacarse en una época en la que parece prevalecer el voluntarismo político disfrazado de un entusiasta decisionismo. En la procuración de justicia, como en tantas otras cosas, del querer no se sigue el poder. Lograr cambios en un ámbito tan descuidado y corrompido a lo largo de los años, solo es posible con orden y concierto. De otra manera y por mejores intenciones que se tengan y discursos que se emitan, las condiciones se deterioran más aún por mera inercia de lo descompuesto.

De entre las mediciones establecidas para saber en dónde está la FGR, es de gran valor el estudio de México Evalúa, “De PGR a FGR: observatorio de la transición 2019”. En él se mide la situación en que se encuentra el diseño institucional, el modelo de investigación, el servicio profesional de carrera y el proceso transicional mismo de la FGR, en relación con distintos ámbitos y subámbitos. Por ejemplo, en el diseño institucional, uno de los ámbitos estudiados es la persecución estratégica de los delitos y sus subámbitos de política criminal, plan de persecución penal, estrategia de priorización, definición de competencias y análisis e inteligencia criminal. Las conclusiones del informe son devastadoras. La autonomía institucional no se ha traducido en una cultura participativa ni incluyente; no existe una lógica de priorización en la persecución delictiva; no hay definiciones básicas de política criminal y no hay mecanismos de transparencia ni de rendición de cuentas.

Sin ser defecto del informe y ante tan triste panorama, podrá decirse que es difícil evaluar el tránsito institucional esperado mediante un ejercicio hecho a las pocas semanas de la entrada en vigor de la Ley Orgánica de la FGR y de la designación del Fiscal General. Frente a ello también es posible decir que, como todo diagnóstico bien hecho, su valor no descansa solo en detallar lo analizado, sino en las posibilidades de orientar lo que en el futuro, ya el presente, debiera hacerse para lograr las correcciones pertinentes y los resultados esperados.

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Tras codearse con Yalitza y De Niro, góber desaparece | Corresponsales de El Universal

Kiosko

Tras codearse con Yalitza y De Niro, góber desaparece

Nos cuentan que en Baja California Sur quien sorprendió a más de uno fue el gobernador Carlos Mendoza Davis (PAN), pues durante la contingencia por la tormenta tropical Raymond no se le vio en las reuniones del Consejo de Protección Civil. Así, nos dicen, quien salió al quite fue el secretario de Gobierno, Álvaro de la Peña Angulo, mientras que el panista sólo se apareció en Twitter con avisos del clima. Eso sí, nos recuerdan, días antes, el góber se dejó ver con estrellas de Hollywood en el Festival de Cine de Los Cabos y hasta presumió fotos con Yalitza Aparicio y Robert De Niro. Ante ello, nos comentan, sus críticos ya se preguntan si don Carlos de plano se tomó un descanso o si se le atravesó un pendiente, pues aunque su equipo aseguró que estaba en Los Cabos, no difundió ninguna actividad aparte de su asistencia a dicho festival. Al parecer, nos comparten, el panista olvidó lo importante que resulta para la ciudadanía que el mandamás de la entidad tome las riendas en estos temas.

Pachanguean en plena oficina

Desde Altamira, Tamaulipas, nos platican que varios trabajadores de la Secretaría de Bienestar Social (Sebien) tuvieron la ocurrencia de armar una “convivencia” para el desestrés laboral. El detalle, nos señalan, es que la pachanga tuvo lugar en las oficinas de la delegación en esa ciudad y las escenas circularon en redes sociales. Como consecuencia, el titular de la Sebien, Rómulo Garza, dio de baja a los fiesteros por orden del gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca, al afirmar que no se tolerarán actos de indisciplina que causen un perjuicio al funcionamiento de la administración pública, además de que no se permitirá el uso inapropiado de las instalaciones. ¡Qué caro les salió la fiestecita!

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