Desterrar impunidad y asegurar el Estado de Derecho, compromiso de las y los abogados: Ricardo Monreal

Ciudad de México, 12 de julio de 2020

El senador felicitó a quienes desempeñan esta labor en su día y les recordó su compromiso con la sociedad.

A ejercer su profesión con el compromiso que México requiere, en esta nueva etapa política, para desterrar la impunidad y asegurar el respeto del Estado de Derecho, llamó Ricardo Monreal a las y los abogados del país, en el marco de la celebración del Día del Abogado.

Tras felicitar en su día a quienes ejercen esta labor, el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, subrayó que “de nuestro trabajo depende que la impunidad que se ha anidado y ha imperado por más de dos décadas en nuestro país sea desterrada”.

En  mensaje emitido en redes sociales, el senador señaló que México tiene muchos desafíos y cuenta con nosotros para asegurar el respeto al Estado de derecho.

Dijo que las y los abogados deben estar conscientes del compromiso que, como hombres y mujeres libres, tienen frente a México y la sociedad, especialmente durante la nueva etapa política del país en la que se reconoce la existencia de pendientes en nuestro sistema de justicia, por lo que es impostergable su actualización.

Indicó que México tiene muchos desafíos por enfrentar, pero el más apremiante es superar el dolor de una sociedad lastimada por la delincuencia, la inseguridad y las fallas en el sistema de procuración de justicia.

Por esto, subrayó, las abogadas y los abogados deben trabajar para lograr los cambios necesarios en la Constitución, en la Ley, en las instituciones públicas que conforman el sistema de procuración y administración de justicia, y asegurar el respeto al Estado de derecho.

El legislador aseguró que no será un camino sencillo, pues como lo muestra la historia, contribuir a los grandes cambios a favor de las sociedades es una vía difícil. “Mientras que destruirlos puede tomas instantes; construirlos, décadas”, puntualizó.

Monreal Ávila explicó que hace casi 200 años se fundó en Oaxaca el Instituto de Ciencias y Artes, en la cual se formó como jurista Benito Juárez, quien eventualmente se convirtió en Presidente de México y estableció las bases del Estado mexicano moderno.

Agregó que el ejemplo de vida de Juárez muestra que en los momentos coyunturales y las grandes transformaciones de nuestro país han estado sustentadas en la actuación de abogadas y abocados de corte progresista y liberal.

Sin embargo, señaló, a lo largo de la historia, las tentaciones que puedes desvirtuar esta profesión no son menores ni son pocas. En este sentido, recordó que Porfirio Díaz también tuvo una formación liberal, la cual fue desvirtuada al ser rebasada por sus intereses personales y el de unos cuantos, relegando el bien de la nación y dando paso a la etapa de mayor autoritarismo en México.


Ciudad de México, 12 de julio de 2020

Mensaje del senador Ricardo Monreal Ávila, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República, con motivo del Día del Abogado.

¿Qué tal? Me da gusto saludarlos, estimados amigos, profesionales del derecho, abogados, estudiosos y juristas.

Hace casi 200 años, se fundó en la Ciudad de Oaxaca el Instituto de Ciencias y Artes, esta casa extraordinaria de estudios. Ahí se formó en el mundo de las leyes, Benito Juárez, quien eventualmente por fortuna para este país, se convirtió en Presidente de México y sentó las bases del Estado mexicano moderno.

El ejemplo de vida de Juárez, muestra que los momentos coyunturales y las grandes transformaciones de nuestro país, han estado en gran parte sustentadas en la actuación de abogadas y abogados de perfil progresista y liberal.

Profesionales que, como Juárez, dedican su vida al estudio y a la aplicación de la norma para lograr la evolución de nuestro país, hacia uno más justo, hacia uno más equitativo.

Sin embargo, también debemos reconocer que a lo largo de nuestra historia, las tentaciones que pueden desvirtuar esta noble profesión, no son menores ni son pocas.

Recordemos que apenas hace unos años, después de que Juárez en el mismo Instituto de Ciencias de Oaxaca se convirtió en abogado, Porfirio Díaz. Su formación fue también liberal y en un inicio acompañó a Juárez en la transformación del país.

Sin embargo, sus ideales y sus conocimientos sobre las leyes, se desvirtuaron al ser rebasados por sus intereses personales y el de su grupo, el de unos cuántos; relegando el bien de la nación y dando paso a la etapa de mayor autoritarismo en México, una dictadura que fue muy cuestionada.

Por eso la celebración del Día del Abogado, es un momento que nos invita la reflexión y es bajo este contexto, como personas formadas en el derecho, en la ley, tenemos que estar conscientes del compromiso que como hombres y mujeres libres, pero que hemos adquirido conocimiento sobre las leyes, es enorme nuestra responsabilidad frente a México y frente a los habitantes de México.

Especialmente durante la nueva etapa política, en la que nos encontramos y en la que el reconocimiento de los pendientes existentes para nuestro sistema de justicia, resulta fundamental y que es conveniente, es impostergable su actualización.

Es cierto, México tiene muchos desafíos por superar. Pero sin duda, uno de los más apremiantes es superar el dolor de una  sociedad lastimada por la delincuencia, la inseguridad y las fallas de un sistema de procuración y administración de justicia.

Esta situación hace que los abogados y las abogadas de México, tengamos que trabajar para lograr los cambios necesarios en la Constitución, en la Ley, en las instituciones públicas que conforman el sistema de procuración y administración de justicia, para asegurar el respeto al Estado de Derecho.

De nuestro trabajo depende que la impunidad que se ha anidado y que ha imperado por más de dos décadas, o más, mucho más en nuestro país, sea desterrada, extinguida, extirpada.

Por eso, estimados amigos, quiero terminar diciendo que no es un camino sencillo pues, como lo muestra la historia, contribuir a los grandes cambios a favor de las sociedades; es una larga, sinuosa, difícil vía y ruta. Mientras que destruirlos puede tomar instantes, construirlos, décadas, cientos de años.

Por  eso, quisiera recordar la importancia de siempre: para hacer de la ley nuestra conducta cotidiana, a pesar de las posibles tentaciones de destruir o de no aceptar al Estado de Derecho, en todas las sociedades, el Estado de Derecho, la Ley es indispensable para la convivencia pacífica y armónica de todos.

Enhorabuena.

Felicidades abogadas y abogados.

Texto y Foto: Senado de la República