El segundo año | Leonardo Curzio

Han corrido ríos de tinta sobre el primer año de gobierno de AMLO. Poco puedo agregar. Pido, por lo tanto, licencia para imaginarme, por un momento, como asesor del presidente y plantearle en una tarjeta lo que respetuosamente le sugeriría para su segundo año:

Señor presidente:

1) Ha consumido usted un 20% de su mandato porque, como es sabido, el último año (al haber ya candidatos y precampañas) el presidente deja de ser el eje de la vida política. Le quedan pues, 4 años para todo efecto práctico y el que entra es crucial. Recuerde que con Trump podemos esperar cualquier cosa y, por lo menos, hasta noviembre, será una piedra en el zapato.

2) En su segundo año se nos habrá acabado la posibilidad de girar cheques a cuenta de sexenios anteriores. Hemos cambiado más de 30 artículos constitucionales y confeccionado un presupuesto a la altura de sus deseos. Las principales decisiones de política económica e infraestructura las ha tomado usted contra viento y marea y, por tanto, no hay demasiado espacio para culpar a otros del estancamiento económico. La mayoría de los países de nuestro entorno crecen más que nosotros. Cuando a uno le dan el poder es para transformar la realidad, como usted ha dicho con precisión para increpar a intelectuales y técnicos.

3) Tenemos mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, nos aprobaron por unanimidad la Guardia Nacional y los senadores se plegaron silentes a la renuncia de Medina Mora. Los principales nombramientos han cumplido sus expectativas en el Consejo de la Judicatura y en la CNDH y tres ministros de la Suprema Corte habrán salido de su escritorio. Su poder es tan fuerte que, incluso, ha nombrado usted a uno de sus ayudantes al frente de una agencia de seguridad, de la misma manera en que algún emperador nombrara cónsules. Tanto poder, obliga.

4) El segundo año es para entregar (sí o sí) resultados. Ya no habrá libros por escribir, ni neoliberalismo por enterrar. Ya no habrá futuro que vender, ni pasado que pretextar; el presente será su dimensión. Ahora, más que libros anunciando lo que vendrá, tendrá usted que lidiar con sus odiados indicadores. Explicar, con las acciones de su gobierno, que la realidad no solo se transforma en su muy convincente palabra y en su atronadora credibilidad, sino en el funcionamiento de los servicios públicos.

5) Nuestros partidarios afirman, con inquietud, que las benditas redes sociales nos son cada vez más adversas y en la calle se respira un ambiente de indignación porque la situación de inseguridad empeora. La realidad nos ha escriturado nuestras tragedias. Además, eso que llaman la grieta se amplía y la gente se pregunta si tiene sentido pelear con parientes y amigos por defender un gobierno que lo tiene todo para dar resultados y se empeña en crearse enemigos para justificar sus falencias. Usted gobierna a todos, a simpatizantes y críticos.

6) Ha quedado claro que lo suyo es la política y su principal (y reconocido) don es cambiar el estado de ánimo de la gente; puede usted dar a la democracia mexicana años de expansión si eleva los umbrales de confianza en las instituciones y desiste de inflar las inquietudes, como alterar la composición del INE.

7) Su gobierno debería tener ya más artículos en diarios internacionales citándolo como un reconstructor de la democracia y no como motivo de preocupación por sus afanes de control de los órganos autónomos y los órganos electorales. Su balance en ese frente es desfavorable. La 4T despierta más preguntas que entusiasmo en el exterior y en el país el balance de inquietudes empieza a alcanzar al de las esperanzas y esto, con el tiempo, no hará más que crecer. En el segundo año podemos corregir eso.

8) Olvide la conducción de la economía, claramente no es lo suyo y deléguela en Romo y los técnicos, como ha facultado usted a Ebrard para llevar la política exterior. Búsquese un equivalente de su admirado Ortiz Mena. Al final, el balance de su gestión será más favorable si lo hace.

El segundo año, por muchas razones, es el más importante de su gestión.

Analista político.

@leonardo curzio

Publicado por El Universal