Feminicidios y casos de violencia contra las mujeres lejos de reducirse van en franco crecimiento

Palacio Legislativo de San Lázaro, a 7 de febrero de 2019

Niñas, adolescentes y mujeres, las que viven las más crueles vejaciones y tienen mayores dificultades para denunciar a quienes las lastiman

“A pesar de que más de la mitad de las entidades federativas cuentan con la alerta de violencia de género, los feminicidios y los casos de violencia contra las mujeres lejos de reducirse van en franco crecimiento”, denunció la diputada federal del Partido del Trabajo (PT), Maribel Martínez Ruiz.

Durante su intervención, en la discusión de un acuerdo de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), por el que se exhorta a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a implementar acciones contundentes para terminar con la violencia ejercida contra las niñas y mujeres del país.

Destacó la urgencia para que los tres órdenes de gobierno implementen medidas contundentes, a fin de prevenir, combatir y sancionar el feminicidio. Además, recalcó, que son precisamente las niñas adolescentes y mujeres las que viven las más crueles vejaciones y quienes tienen más dificultades para denunciar a quienes las lastiman.

Señaló que no ha habido acciones contundentes en ninguno de los gobiernos estatales y municipales, que impidan que las muertes de mujeres, niñas y adolescentes se sigan multiplicando; y lo que preocupa aún más, es la saña con que se cometen estos crímenes y la impunidad y falta de justicia para las víctimas y sus familiares.

Afirmó que, si bien a escala internacional han existido importantes esfuerzos por sancionar, evitar y erradicar los distintos tipos de violencia contra las mujeres, dichos postulados no han sido incorporados a la legislación de nuestro país y los que sí, es evidente que no han sido ejecutados por las autoridades.

“Cada una de las mujeres violentadas o agredidas de cualquier forma; todos y cada uno de los feminicidios, muertes violentas u homicidios dolosos de mujeres, nos duele, nos indigna y nos ocupa. Pero cuando las víctimas son niñas o adolescentes, el dolor, indignación y frustración, por no haber podido evitar su sufrimiento y su angustia, se multiplican”, sentenció.

Texto y Foto: Cámara de Diputados