Hay mucha gente enojada: Gurría | Claudia Luna Palencia

París, Francia. Es uno de los economistas más reputados y respetados en el ámbito internacional, en Europa la mayor parte de sus líderes políticos y representantes de diversos órganos y organismos le tienen en elevada estima a tal punto que se ha consolidado al frente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como ningún otro en el cargo.

Parael mexicano José Ángel Gurría  (Tampico,1950) la agenda internacional de 2019 estará marcada por buena parte de los acontecimientosdel año pasado, unos que iniciaron abruptamente como la guerra comercial entreEstados Unidos y China y otros como el del Brexit que siguen su propia voráginehasta esperar por su conclusión.

Acostumbrado a tener de cerca el panorama global y participar en diversos foros de análisis, estudio y opinión, así como departir directamente con los primeros ministros y muchos de los mandatarios que mueven la rueca del poder geoeconómico y geopolítico, en opinión de Gurría Treviño el destino de este año que recién inicia descansará en buena medida en la capacidad de entendimiento a través del multilateralismo “como única forma de resolver los grandes temas y problemas globales”.

Gurría Treviño entrevistado en exclusiva en una mañana gélida parisina–previo a su arribo a México del 7 al 11 de enero- para llevar a cabo una agenda exhaustiva de encuentros con buena parte de los secretarios de Estado de México y finalizar con una cita por todo lo alto con el presidente Andrés Manuel López Obrador,  pide tiempo para evitar juzgar de botepronto el actual gobierno de México porque “es muy temprano para hacer un juicio”.

De talante mesurado, inteligente y cercano en las respuestas, al economista por el ITAM le gusta explicar de forma didáctica por qué la incertidumbre es mala para la economía, una que por desgracia la aldea global heredó  como regalo envenenado del año pasado: “La incertidumbre es el enemigo del crecimiento”.

“Si tienes incertidumbre respecto de si puedes vender o no, o con que aranceles vas a vender o no,  pasa entonces que  no inviertes;  el efecto de la incertidumbre afecta el comercio, y altera las expectativas de hoy y mañana  porque se difieren o anulan muchas decisiones de inversión. Y la inversión  de hoy es el crecimiento de mañana… por eso todos estamos haciendo rebajas en el crecimiento mundial”, explicó concienzudamente.

Fundamentalmente ante el entuerto de incertidumbre creado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China y el efecto boomerang del  Brexit, los organismos internacionales han rebajado sus expectativas de crecimiento mundial para 2019:  el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo estimó inicialmente en el 3.9% y lo rebajó al 3.7%; el Banco Mundial,  del 3% al 2.9% y mucho más drástico es el reajuste de la OCDE que lo rebajó al 3.5 por ciento.

-¿La incertidumbre es el peor enemigo en una guerra geopolítica?  Para Gurría Treviño: “La incertidumbre es el enemigo del desarrollo y del crecimiento lo que hace es difiere las decisiones de consumo y de inversión; en personas racionales, la gran mayoría ante la incertidumbre dejan de consumir, dejan de gastar… dejan de invertir”.

En la opinión del  ex secretario de Relaciones Exteriores y después de Hacienda, durante el sexenio del presidente Ernesto Zedillo  en  los tiempos que estamos viviendo se requiere un “trabajo enorme para reconstruir la confianza de la sociedad en sus respectivos gobiernos”.

Son en parte los efectos de una larga crisis económica, en los últimos diez años, la más  duradera y profunda “de nuestras vidas”, esa crisis económica y financiera, en voz de Gurría Treviño “nos cambió a todos”.

Y a día de hoy se viven sus consecuencias funestas justo cuando la aldea global intenta levantar cabeza, los países más industrializados buscan los mecanismos para amacizar su recuperación económica y los países emergentes  pretenden seguir siendo turbinas importantes.

“Es necesario hacer un trabajo enorme para reconstruir la confianza de la sociedad en sus gobiernos porque durante diez años no se entregó ni crecimiento, ni empleo, ni igualdad… obviamente la gente perdió la confianza”, aseveró Gurría Treviño.

Por eso ha pasado lo que ha pasado en la esfera de las urnas que no es más que la tesitura unicelular del tejido político y están regresando los extremos como chocante expresión del voto del miedo, de la ira y de la amargura.

A COLACIÓN

Gurría Treviño lo resume observando el mapamundi político: “Al primer ministro de  la República Checa le demoró nueve meses formar gobierno, se tardó siete meses para formar gobierno en los Países Bajos; a Angela Merkel le tomó cinco meses formar gobierno;  y allí están los resultados en Italia, Suecia,  los resultados de Austria, así como  el  Brexit. Desde luego, los resultados electorales en Estados Unidos, México y en Brasil”.

En todo estos casos hay, para el secretario general de la OCDE, un denominador común que es la insatisfacción de la gente: “Hay mucha gente enojada y frustrada primero porque en la crisis le fue mal y segundo, porque en la recuperación no ven que los beneficios se están repartiendo de manera igual”. Éste no será un año nada fácil.

Por la Espiral