Inauguración del Conversatorio “Legislando para la Igualdad y con Perspectiva de Género”, a invitación de la Comisión para la Igualdad de Género del Senado de la República y con la participación de presidentas de las comisiones homólogas de los 32 congresos de las entidades federativas

Ciudad de México, 23 de mayo de 2019

SENADORA MARTHA LUCÍA MICHER CAMARENA: Qué tal, buenos días.

Bienvenidas todas, todos.

Muchas gracias, señor presidente, Martí Batres, presidente del Senado de la República.

Senador Cristóbal Arias, muchas gracias. Es nuestro compañero senador y viene en representación del senador Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política.

Nadine Gasman, muchas gracias, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres.

Senadora Nadia Navarro, gran aliada nuestra, gran aliada de las mujeres, con quien hemos trabajado extraordinariamente bien en la Comisión de Igualdad de Género. Bienvenida, senadora.

Senadora Blanca Piña, una guerrera incansable de Michoacán, con quien también estamos trabajando muy, muy cercanas, codo a codo.

Y nuestra compañera también, una gran legisladora, una gran senadora, la senadora Lupita Covarrubias. Muchas gracias por estar aquí.

Quiero agradecer la presencia de todas y todos ustedes.

Estoy muy contenta, sé que algunas compañeras legisladoras todavía no alcanzan a llegar, porque están en carretera o traen algún retraso, por lo que a las que nos hacen el favor de acompañarnos de los estados, les agradecemos muchísimo. Estoy absolutamente segura de que ustedes disfrutarán muchísimo de este evento; en el que nos daremos a la tarea de dos cosas:

Uno, por nuestra parte, reciclar la información que necesitamos para legislar en este momento sobre los derechos humanos de las mujeres.

Siempre lo hemos dicho y me siento muy contenta de representar con ustedes los intereses de las mujeres. Presencia de mujer no ha garantizado consciencia de género, la presencia de las mujeres en las Legislaturas, lamentablemente no han representado que avancemos en el acceso al ejercicio de los derechos.

Nos cuesta mucho trabajo, todavía estamos esperando a que algunos compañeros nos permitan la legislación, nos permitan avanzar; y necesitamos las mujeres estar muy empoderadas, estar absolutamente conscientes de que nuestra presencia debe garantizar cambios en la vida de las mujeres.

Incorporar la perspectiva de género en nuestro quehacer legislativo, no es fácil. Somos las insistencialistas, estamos duro y dale, duro y dale diciéndola a las y los legisladores en los estados, como en el Congreso federal, que lo que están haciendo sí o no está abonando para acceder al ejercicio de los derechos de las mujeres y de las niñas.

Si no lo está haciendo, para mí no sirve.

Por eso estos lentes que traemos puestos, los lentes de la desigualdad, es lo que queremos contribuir con ustedes, queremos regalarles estos lentes para que en todo nuestro quehacer legislativo haya donde nos dicen “otra vez con su tema, otra vez vienen a insistir con el tema de las mujeres”. No, no es el tema de las mujeres, son las mujeres en todos los temas.

Eso es lo que queremos siempre. Y por eso me siento muy orgullosa, le agradezco muchísimo y les pido un aplauso para Sulma Campos, que es la encargada de la Igualdad de Género aquí, que nos ha estado ayudando en la organización de este evento.

Es muy importante que la Unidad de Género, lo mismo el equipo con Angie, con Mayela García, que nos han estado apoyando; y todo el equipo de la Secretaría Técnica, a la coordinación de Ángela Farache, porque reunirnos todas nosotras cuesta trabajo.

Miren, acabamos de aprobar una extraordinaria reforma, que hoy se vota en la Cámara de Diputados ya, esperemos que no le muevan ni una coma y, si le mueven, pues ya veremos. Mientras sea para avanzar, no hay ningún problema.

Pero déjenme decirles algo que es importante, nos está costando todavía mucho trabajo caminar al lado de muchos de nuestros compañeros.

Pero a esos compañeros que todavía los vemos que no tienen esa información, yo les pido que no los juzguemos, que nos sentemos con ellos, que mandemos llamar a una experta, que mandemos llamar al movimiento feminista y les pidamos a ellas, junto con nosotras, que acompañemos a esos legisladores.

No todos son ignorantes por opción, de verdad. No, no son por opción, son porque así creen que así deben de pensar, que así es el pensamiento. Y yo lo he visto en muchos de mis compañeros y en muchas de mis compañeras, que realmente modifican, modifican, van aprendiendo, se dejan llevar; unos ya creo que nos superaron.

Pero otros compañeros, cuesta trabajo, no fue fácil lo de la paridad. Los argumentos que nos daban eran argumentos de “no puedo creer que esté diciendo esto un senador”. Pero hay que hablar con ellos, hay que convérselos, hay que ponernos a estudiar, hay que tener argumentos, hay que tener siempre las cifras en la mano y decirles “este no es mi antojo, esto es un tema de justicia para las mujeres”, en salud, en justicia, en derechos humanos, en economía, en construcciones, en viabilidad, en movilidad, en caminos.

Tenemos mucho trabajo, mujeres, aprovechemos, independientemente del partido político, aprovechemos para avanzar todas juntas.

Me da mucho tenerlas aquí, qué bueno que trajeron a sus asesores, a mí me da mucho gusto porque las y los asesores son clave para avanzar en una reforma.

Siempre cuando te respaldas en una asesora y reconoces que tu asesora se ha preparado, ha estudiado y sabe más que tú, caminamos mucho más en temas de género.

Qué bueno que están aquí, les felicito.

Gracias al presídium por acompañarnos. Gracias a todas y todos, a la Comisión de Derechos Humanos, muchas gracias por acompañarnos.

Paty, aquí estará; Alda Facio también; Marcela Lagarde.

Vamos a tener extraordinarias conferencistas, aprovéchenlas, exprímanlas, porque tener la oportunidad de escuchar a personas, a feministas como ellas que han abierto grandes caminos para todas nosotras y nos han abierto el pensamiento, son nuestras maestras, han sido realmente nuestras mentoras y hay que aprovecharlas.

Así es que muchas gracias, bienvenidas, bienvenidos, y a darle por la vida, por la libertad, por la seguridad y por la dignidad de las mujeres.

Muchas gracias.

MODERADORA: Agradecemos las cálidas palabras de la presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género.

Le damos el uso de la palabra al senador Martí Batres Guadarrama, lo recibimos con un fuerte aplauso.

SENADOR MARTÍ BATRES: Pido la palabra, porque saben que tengo un montonal de actividades y ya va a empezar otra, ya tengo aquí la siguiente reunión.

Pero sí quiero comentar con ustedes, para mí hay temas que son apasionantes, este es uno de ellos.

Ahora, platicando con Paty Olamendi, recordaba algunos momentos de hace más de 20 años, en la época que nos tocó estar en la Asamblea Legislativa, y sucedieron varias cosas en materia de igualdad de género, entonces yo sistematicé algunas ideas, y cuando íbamos a algún foro trataba de informar varias cosas que habíamos hecho.

Mi directora de Comunicación Social me decía: Ahí vas con el rollo tres. Y sí, quiero hablar del rollo tres, porque este es un tema en el que hay que militar constantemente, militar.

¿Por qué? Pues porque estamos hablando de siglos de adversidad, no estamos hablando de un problema que surgió con la Revolución Industrial, estamos hablando de siglos de desigualdad. Vencerlos es realmente una tarea que implica verdaderas proezas. Todo lo que se haga es fundamental.

El tema de la igualdad, significa o tiene como presupuesto para su conquista-logro, la necesaria transformación de la correlación de fuerzas.

Y si hoy en día hay un cambio en la correlación de fuerzas, no podemos darnos el lujo de desperdiciar el tiempo histórico, que es muy valioso.

Hay una mayoría que no se había dado nunca, hay una nueva correlación, pero incluso yo diría que en todas las fuerzas políticas hay más sensibilidad para esta agenda, entonces eso implica la responsabilidad de aprovechar el tiempo histórico.

Como recordaba Pati hace unos minutos, en el periodo 97-2000, tuvimos un cambio en la Asamblea Legislativa, en varios sentidos; fue un cambio de correlación de fuerzas, pero también fue un cambio de facultades.

Por primera vez se pudo abordar la reforma del Código Civil a nivel local, porque el Código Civil de la capital del país era el Código Federal, y por primera vez fue un código propio; y eso implicó hacer muchas reformas, se hicieron como 300 reformas al código, no les voy a mencionar todas porque son muchas, pero quiero mencionar algunos ejemplos que, como se diría ahora, son área de oportunidades.

Decía el Código Civil, nada más para que se den una idea, decía el Código Civil que al divorciarse una pareja el hombre podía casarse al día siguiente y la mujer tenía que esperar 300 días. Eso decía el Código Civil de Napoleón Bonaparte en 1904, pero en el año 2000 todavía lo decía el Código Civil Federal y del Distrito Federal y Territorios Federales.

Era increíble, eso lo cambiamos, se reformó y quedó: después del divorcio, al día siguiente, ambos excónyuges pueden casarse y para poner un ejemplo.

Decía cosas más terribles, por ejemplo, que el padre podía desconocer a los hijos nacidos en los primeros 180 días del matrimonio, que tal que no eran suyos.

Imagínense la gravedad de eso. Ahora si que por un embarazo complicado nacía a los ocho meses, a los siete meses, el padre podía desconocer al hijo.

Eso se quitó también: los hijos que nacen dentro del matrimonio son hijos del matrimonio, punto.

Decía el Código Civil que, en el caso de los hijos nacidos sin matrimonio de los padres, la obligación de llevar al recién nacido ante el Registro Civil era de la madre. El padre estaba eximido de esa obligación.

Entonces, se trataba de que habría muchas cosas qué reformar y de paso se introdujeron nuevas. Una que fue pionera en aquél entonces es que se estableció una figura de reconocimiento económico al trabajo en el hogar que decía esto:

Que, al divorciarse una pareja, en el caso de que uno de los cónyuges, que generalmente sabemos que es la mujer, sólo hubiera realizado trabajo en el hogar, podía reclamar hasta el 50 por ciento de los bienes de la unión, aunque hubieran estado casados por el régimen de separación de bienes.

Eso lo metimos al Código Civil, de tal manera que se protegiera económicamente a la mujer que, muchas veces cuando había un divorcio, se quedaba sin nada, porque el hombre decía: pues yo fui el que trabajó toda la vida, tú, chiquita, no trabajaste, aquí te la pasaste en la casa nada más.

Entonces, esa reforma se introdujo al Código Civil en aquél entonces también.

Bueno, pongo unos ejemplos, dije que fueron 300 reformas, pero nos dio mucha satisfacción realizar esas reformas en aquél entonces, fue en el año 2000, ya en el último año de aquel trienio y se hicieron otras correspondientes en el Código Penal también.

De tal forma que las primeras reformas que a nivel local tocaron en materia de Código Civil y Código Penal, fueron reformas con perspectiva de género.

Yo creo que esa fue la característica más importante. Hay otras reformas con características sociales, pero ésta fue la más importante.

Ahora, eso no fue fácil, sino que, pues había un movimiento de mujeres empujando y la mesa que se hizo para esa reforma tenía, por un lado, a quienes estaban de parte de la Asamblea, secretarios técnicos, asesoras jurídicas y del otro lado había un conjunto de compañeras representantes de diversas organizaciones de mujeres.

A lo largo de todos estos años las reformas han continuado. En la Ciudad de México hubo, años después, reformas muy importantes: la reforma de maternidad voluntaria, la reforma de matrimonio igualitario, la reforma del divorcio voluntario.

Es decir, con estas reformas, diría Julio Boltvinik, se estableció en la Ciudad de México la libertad sexual, la libertad reproductiva y la libertad conyugal, lo más avanzado, la ciudad.

Pero finalmente, como los códigos son locales, muchas reformas hacen falta en diversos lugares del país. Son tiempos de transformación y me parece que en la correlación de fuerzas que existen en cada lugar, debe buscarse que se vayan dando todos estos cambios, todas estas transformaciones.

Estos pueden ser años muy provechosos.

Ahora tuvimos aquí, en el Senado, la presentación de diversas iniciativas de legisladoras de varios partidos políticos, sobre el tema de la paridad. La representación igualitaria de mujeres y hombres en los Órganos del Estado.

Eso ha sido muy importante. Yo recordaba en una reunión que en la legislación local de la Ciudad de México se puso, en aquellos años, que los partidos políticos deberían tener igual número de candidatas que de candidatos en distritos y delegaciones, preferentemente, existía la palabra preferentemente. Con el preferentemente, pues nunca se hizo.

Llegamos al colmo que el partido de izquierda, que debía haber sido el más avanzado en el año del 2006, tuvo 15 candidatos a las delegaciones y una candidata a las delegaciones. Eso quiere decir que, sin el instrumento legal, es muy fácil que la inercia histórica se imponga.

Por lo tanto, las reformas que hubo recientemente en materia electoral permitieron que tengamos un Senado paritario, una Cámara de Diputados paritaria. La visión progresista del Presidente, ha permitido tener un gabinete paritario, mirad mujeres, mitad hombres.

Ahora bien, la reforma impulsada por el Senado recientemente, lo que busca es que en todos los órganos del Estado haya mitad mujeres, mitad hombres, eso incluye al Poder Judicial, eso incluye los gabinetes de los gobiernos locales, eso incluye a los órganos autónomos, o sea, los Tres Niveles, los Tres Poderes y los órganos autónomos.

Nos dirán, bueno, eso cuesta tiempo, sí, no importa, empecemos. Si lleva tiempo, hay que empezar para que se hagan las transformaciones.

Y, bueno, estas reformas que empezaron a proponerse al principio de esta Legislatura, en el Periodo Ordinario pasado de septiembre a diciembre, pues finalmente se coronaron con una aprobación, hubo que militar.

En las agendas estuvimos planteando, aquí las senadoras presentes, el senador, un servidor, que el tema tenía que estar en la agenda legislativa y finalmente trascendió y se concretó, lo cual nos da mucho gusto y entusiasmo, porque es una transformación profunda.

Me están informando ahorita, por eso me pasaron una tarjetita, que en las comisiones de la Cámara de Diputados ya se aprobó la Iniciativa de Paridad, porque hoy hay un Extraordinario, un Periodo Extraordinario para la aprobación. Entonces, me da mucho gusto que esto pueda ser resultado de este Congreso.

Cuando acaben estos años, creo que hay que rendir cuentas y hay que hablar de todas las transformaciones que se hicieron. Venimos a transformar, el mandato fue transformar, podemos decir que el mandato de las urnas fue cambien todo, que todo progrese, que todo se transforme.

Y, bueno, tenemos que cumplir y una de las grandes transformaciones progresistas es precisamente la de la igualdad entre mujeres y hombres. Faltarán muchas reformas aún a nivel federal, a nivel local, empujémoslas, echémoslas a andar para que se concreten lo antes posible.

Y aquí aprovecho para expresar nuestro reconocimiento y gratitud con legisladoras y legisladores de todas las fuerzas políticas que han hecho posible esta Reforma.

Vamos a seguir impulsando la agenda de la igualdad, que es una de las grandes agendas de la transformación.

Ya por la prisa, ya no las saludé a todas, pero ya las presentaron a todas y todos. Me da mucho gusto estar con ustedes y me voy corriendo a otra reunión.

Muchas gracias por su atención.

Texto y Foto: Senado de la República