Intervención de la Diputada Federal por el PRI, Paloma Sánchez Ramos

Ciudad de México, 24 de noviembre de 2021

Intervención de la Diputada Federal por el Partido Revolucionario Institucional, Paloma Sánchez Ramos, para presentar iniciativas con proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones del Código Civil Federal y de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, en materia de deudores alimentarios, y la que reforma y adiciona diversas disposiciones del Código Nacional de Procedimientos Penales, de la Ley Nacional de Ejecución Penal y de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Sesión Ordinaria, en modalidad semipresencial

Con su venia, presidenta.

“Tenía 6 años la primera vez que fui acosada. Uno de mis tíos levantó mi vestido de flores para tocarme”. Fernanda, Mazatlán, 18 años.

“En mi casa yo no decido nada porque el hombre es el que paga, es el que manda”. Cristina, El Rosario, 54 años.

“Yo decidí ser madre soltera, pero mi novio me dice que soy una cualquiera porque solo las prostitutas tienen hijos fuera del matrimonio”. Esperanza, Los Mochis, 37 años.

Con mucho dolor he escuchado estos testimonios una y otra vez, de parte de muchas mujeres, de todas las edades y de diferentes grupos sociales. Pareciera que lo que nos une es la violencia.

Todas y cada una de nosotras hemos estado expuestas al acoso, a ser subestimadas y discriminadas por el simple hecho de ser mujeres.

La violencia de género puede ser física, sexual, psicológica o patrimonial. Al menos 34 millones de mexicanas hemos sufrido actos de violencia. Se estima que 66 de cada 100 mujeres en México, experimentará en algún momento de su vida alguna de estas agresiones.

Tan es así, que 16 mujeres mueren en promedio cada día en este país. Que solo este año tenemos más de un millón 500 mil delitos relacionados a la violencia de género.

No hay justicia para nosotras. Alrededor de 6 millones de mujeres mexicanas han tenido que ver a su agresor salir impune, sin castigo y dispuesto a seguir con su dinámica violenta.

Y qué decir de los niños, se estima que en nuestro país casi el 70 por ciento de las madres solteras no reciben pensión alimenticia de los padres de sus hijas e hijos.

Nuestras niñas y niños no están protegidos, 6 de cada 10 niños son víctimas de algún maltrato, físico o psicológico en sus familias. Al menos 5 millones de ellas y ellos han sufrido abuso sexual, y si a eso le sumamos que no reciben los alimentos que por derecho les corresponden, están abandonados.

Frente a esta injusticia lo que tenemos es rabia, el enojo, la indignación.

Las mujeres mexicanas hemos logrado unirnos mediante redes de cuidado y sororidad para acabar con la grave situación de violencia que vivimos.

Hemos logrado darle sentido a nuestra identidad con valentía, entrega y responsabilidad, desde nuestros roles como hijas, madres, jefas y también como diputadas de esta Soberanía.

Por eso, desde aquí tenemos la doble responsabilidad en mejorar las leyes que tenemos para proteger a las mujeres.

En virtud de ello, propongo el día de hoy retomar dos pendientes que tenemos para mujeres y niños mexicanos que el PRI ha propuesto en reiteradas ocasiones: “La Ley Quemón”.

Primero, la creación de un registro nacional de agresores sexuales, el cual tiene el objetivo de contar con una relación clara y actualizable de quienes sean juzgados por un delito de naturaleza sexual.

Segundo, crear un registro nacional de deudores alimentarios, con el propósito de hacer pública la irresponsabilidad de los hombres que no pagan pensiones alimenticias a sus hijos.

Ambas propuestas buscan crear conciencia pública sobre el impacto que tienen los delitos sexuales y el abandono de las familias por irresponsabilidad.

Estos dos problemas están completamente normalizados en nuestra sociedad, pero no podemos permitirlos.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, les digo: diputados, la violencia permanece gracias a que la desigualdad de género es pensada como algo natural. Sean conscientes y ayuden con su ejemplo a que los hombres mexicanos cambien.

Diputadas, las invito a unirse a nuestra propuesta para darle eco a las voces de las mujeres mexicanas que piden justicia ante sus agresores.

No solo alcemos la voz, gritemos, gritemos por las que ya no están, gritemos por las desaparecidas y gritemos por las que viven con miedo en sus hogares.

No podemos permitirnos fallarles para que en el futuro las hijas de este México no tengan que luchar por su vida, sino solo por realizar sus sueños.

Es cuanto, presidenta.

Texto y Video: Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados