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Monreal Ávila informó que esta semana concluye el periodo de sesiones con al menos tres leyes importantes: vapeadores, aranceles y economía circular
Monreal Ávila, afirmó que esta semana, de acuerdo con la ley y la Constitución Política, es la última del periodo de sesiones, que señala el día 15 para su conclusión y cierre del periodo, pero antes se votarán al menos tres leyes pendientes e importantes que están desde hace meses discutiéndose.
Intervención de Maribel Bojorges Beltrán, con motivo de su comparecencia para ocupar el cargo de fiscal general de la República, ante el Pleno del Senado
Ciudad de México, 3 de diciembre de 2025
Buenas tardes, honorable Pleno del Senado de la República, Cámara de Senadores.
Agradezco respetuosamente al Pleno de este Senado, a la prensa que nos acompaña, invitados, asistentes en general, en especial a nuestra presidenta de México, doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
Hoy me presento ante ustedes como una candidata convencida de que participar en estos procesos es la mejor forma de aportar en el cambio que buscamos y, mediante el cual, este día habrá de designarse al próximo titular de la Fiscalía General de la República.
Para comenzar, he de mencionar que conozco la responsabilidad y trascendencia que conlleva el cargo y, con respeto, me presento ante ustedes para exponer las razones que me motivan a participar en este proceso, y comenzaré por exponer la visión que tengo.
Dentro de mi exposición, hay varias preguntas que hicieron en las rondas, con todo respeto iré hablando, primero iniciaré con la visión, de servir a México, ha sido una guía permanente de mi vida personal y profesional.
Comenzaré mencionando que procedo de una familia típica mexicana, donde el trabajo es una constante permanente, es una forma en que en mi hogar desde niños se nos guió a mis hermanos y a mí, mediante el ejemplo, enseñándonos que la honestidad, el respeto, el esfuerzo, el trabajo y la solidaridad son los pilares que sostienen a nuestra nación.
Estos valores, aprendidos desde la infancia, han marcado mi carácter y mi vocación al servicio público.
Desde joven comprendí que las familias que se esfuerzan día a día para salir adelante en favor de México, merecen tener servidores públicos con vocación de servicio e instituciones fuertes que los protejan.
Esta convicción me llevó a estudiar derecho, porque creo firmemente en que el inocente debe ser protegido y el delincuente debe ser llevado ante la justicia.
A lo largo de mi trayectoria he desempeñado distintos cargos en instituciones vinculadas a la procuración de justicia.
Durante este camino he enfrentado desafíos profesionales y personales, mi respuesta siempre fue la misma, pues sé que los estereotipos se combaten con trabajo, profesionalismo y dando buenos resultados.
He dedicado mi vida profesional a la investigación y persecución de los delitos. Me ha tocado ser parte de equipos de trabajo y también he coordinado equipos de trabajo.
En esta dinámica me ha tocado ser alumna, pero también formadora de personas que hoy en día son servidores públicos justos y honestos, a los cuales les he transmitido mi política de servicio público apegada siempre a la legalidad.
Como servidora pública, he enfrentado contextos adversos y he asumido responsabilidades complejas. Mi conducta siempre se ha guiado con la convicción del deber cumplido, aun cuando eso ha implicado sacrificar tiempo personal, familiar y proyectos individuales, porque estoy convencida de que la procuración de justicia, más que un empleo, es un proyecto de vida que debe siempre caracterizarse por conductas éticas, ya que conlleva un compromiso permanente con nuestras instituciones y con nuestro país.
Al hablar de nuestros ejes estratégicos de trabajo, México atraviesa ahora un proceso profundo de transformación institucional.
Para que este proceso de transformación continúe, es indispensable que la Fiscalía General de la República sea una institución y una autoridad sólida, independiente, profesional, cercana a las víctimas y ajena a cualquier tipo de corrupción.
Aspiro a ser fiscal general de la república, porque tengo la experiencia, la vocación y la integridad necesaria para conducir esta institución con firmeza, con rigor técnico y absoluta rectitud, y porque estoy comprometida a que la ley se aplique sin privilegios, sin discriminación y sin excepciones.
Conozco desde dentro los retos de procuración de justicia, pues mi vida profesional la he dedicado al combate a la delincuencia, tanto en el fuero común como en el fuero federal.
He trabajado en la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, actualmente denominada Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.
He, también, estado en la Procuraduría General de la República, que actualmente es denominada ahora Fiscalía General de la República, además también en la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.
Por ello, conozco sus virtudes y conozco los espacios de oportunidad que pueden permitir mejoras institucionales para hacerla más eficaz, más humana y más confiable.
Habiendo tenido oportunidad de colaborar con instituciones internacionales en el combate a la delincuencia, también esto me ha permitido tener un panorama amplio en materia de investigación delictiva.
Al hablar ahora de combate integral a la impunidad, la localización geográfica de nuestro México hace que la dinámica de la delincuencia se vuelva todavía más compleja y frecuente, y un punto estratégico debe ser el combate integral a la impunidad, el cual constituye un eje rector de cualquier institución, en especial de la Fiscalía General de la República, que exige una institución sólida, moderna, profesional, científica y comprometida con el Estado de Derecho.
Debemos precisar que la impunidad no es un fenómeno aislado, por ello la estrategia que la combate debe ser múltiple, desde el inicio de la investigación hasta la resolución de la investigación, siempre con trabajos conjuntos a través de las autoridades de gobierno, con las diferentes fiscalías estatales.
Otra de las aristas de la impunidad nace dentro de las instituciones. Por ello se deben mejorar y perfeccionar los sistemas de control interno, propiciando auditorías permanentes a las actuaciones ministeriales, policiales y periciales.
Al hablar de un plan de persecución penal, siempre se debe contemplar una independencia y autonomía real, a fin de que se trate de una institución capaz de garantizar justicia, a fin de recuperar la confianza de la ciudadanía y asegurar que ninguna persona o interés particular puede influir en la aplicación de la ley.
Hablar ahora de atención prioritaria sobre las víctimas, cada objetivo estratégico debe estar acompañado de acciones concretas, y en lo referente al combate a la impunidad, también se debe medir la confianza de las víctimas en el sistema.
Por ello se debe de garantizar, primero, el acompañamiento multidisciplinario de la víctima, jurídico, psicológico y de trabajo social, participación activa de las víctimas en las investigaciones, reparación integral del daño, implementación de unidades de investigación especializadas, esto siempre en el uso correcto de protocolos de investigación.
Cuando las víctimas confían en las instituciones se fomenta la cultura de la denuncia y se fortalece el Estado de Derecho.
Hablar ahora de profesionalización del personal. Para que se dé una mejora institucional, se debe considerar al personal de la institución como principal activo. Por ello, se requiere de una profesionalización constante de policías, peritos y agentes del ministerio público, que sean capaces de investigar fenómenos delictivos complejos, permitiendo que las investigaciones se realicen de forma objetiva y con estándares probatorios suficientes, para lo cual es necesario, primero, implementar cursos de preparación, actualización en fenómenos delictivos y complejos.
Realizar intercambio académico del personal con otros países a fin de estar a la vanguardia de las investigaciones, fomentar un plan de estímulos y recompensas en favor de los elementos de la institución.
Al hablar ahora de transparencia y rendición de cuentas, toda institución debe sustentarse en la transparencia y rendición de cuentas, siempre como pilares esenciales que habrán de soportar la confianza ciudadana en sus instituciones.
Por ello es necesario que cada actuación ministerial y cada uso de recursos sea visible y comprobable, lo cual se logra con una publicación transparente de la información relevante, la cual debe de ser clara, accesible y verificable, permitiendo en general analizar, comparar y evaluar el desempeño de la institución.
Otro de los puntos de la rendición es permitir, explicar, justificar y someter a evaluación el ejercicio del servicio público, eliminando cualquier margen de discrecionalidad.
De acuerdo a los compromisos, conociendo el sentir de la población, una de las quejas recurrentes es la lentitud en las investigaciones, en particular en la atención ciudadana, por lo cual propongo implementar un programa de trabajo basado en los siguientes compromisos:
Primero, capacitación permanente y especializada del personal, agentes del Ministerio Público, policías y peritos. Todo esto mediante convenios con instituciones académicas de alto prestigio, para impartir cursos diplomados y certificaciones especializadas.
Profesionalización en atención a grupos prioritarios, formación continua en delitos de alto impacto, como es el secuestro, trata de personas, delincuencia organizada, etcétera.
Actualización permanente en estándares internacionales, especialmente aquellos derivados de la Convención Interamericana de Derechos Humanos y otros instrumentos del bloque constitucional.
Implementación de programas de atención al público. Esto es, el cual busca transformar el punto de vista de la ciudadanía dentro de la institución y mejorar sustancialmente la eficacia del servicio.
Esto incluiría evaluación integral del funcionamiento institucional para detectar debilidades, procesos lentos y áreas críticas.
Diseño de rutas de acción para la mejora continua.
Creación de un sentido de pertenencia y responsabilidad entre los servidores públicos, siempre fortaleciendo la ética profesional y la cultura del servicio.
Protocolos claros y modernos de atención, actuación con metas y objetivos medibles.
Reducción en tiempos de respuesta mediante procedimientos simplificados y digitalizar los trámites.
Implementación de indicadores de satisfacción ciudadana y mecanismos de retroalimentación.
Incorporación de propuestas innovadoras surgidas del mismo personal operativo.
Ahora bien, quiero concluir en lo que les he expuesto, están de las respuestas que todos los senadores con todo respeto hicieron en estas tres rondas de preguntas. Quiero concluir lo siguiente, diciendo que México necesita instituciones fuertes, humanas, transparentes e incluyentes.
Estoy lista para asumir esta responsabilidad con entrega total y disciplina y compromiso absoluto con la ley.
Mi trayectoria, mi vocación y mis resultados acreditan que puedo conducir la Fiscalía General de la República hacia un modelo moderno, eficaz y profundamente ético.
Agradezco su atención y reitero mi disposición de servir con honestidad, valentía y profesionalismo para consolidar una procuración de justicia que verdaderamente honra la confianza de todas y todos los mexicanos.