La Cámara de Diputados conmemoró la Independencia de México, con un mosaico de danza folklórica

Ver más información…

Ciudad de México, 13 de septiembre de 2019

En la LVII edición de “Noche de Museos” se difundió tradición dancística de la costa, valles, altiplano y norte del país

La compañía Neiya Iyari, deleitó con el programa “Andar mestizo”

La Cámara de Diputados conmemoró la Independencia de México, con la presentación de un mosaico de danza folklórica, herencia milenaria ritualista de los pueblos indígenas que a través del sincretismo evangelizador se adaptó, para darle nuevos significados convirtiéndola en una alegre, sonora y colorida expresión artística que identifica al país en el ámbito internacional.

En el marco de la LVII edición de “Noche de Museos”, Edalid Mendoza Ávila, coordinadora del Museo Legislativo “Sentimientos de las Nación”, en el Palacio Legislativo de San Lázaro, resaltó la misión de difundir entre la población el patrimonio material e inmaterial, como herramienta para lograr una reflexión sobre su importancia y valor, con el propósito de conservar el bagaje cultural e histórico para las futuras generaciones.

Agradeció el apoyo de la diputada Brenda Espinoza López (Morena), secretaria de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, con quien ha unido esfuerzos para que en el marco del Día Internacional de las Lenguas Indígenas; del Día Internacional de los Pueblos Indígenas y de las fiestas patrias, se celebre la presentación de la compañía de Danza Folklórica Neiya Iyari, bajo la dirección de Fabián Enríquez Fragoso, y el programa “Andar mestizo”.

La funcionaria del Museo Legislativo, afirmó que los pueblos indígenas son herederos de una gran diversidad cultural y lingüística, así como de costumbres y tradiciones ancestrales, entre las que destaca la danza folklórica mexicana.

Refirió que antes de la llegada de los españoles, para las comunidades prehispánicas que habitaban el actual territorio mexicano, las danzas rituales eran parte imperante de su vida cotidiana; los evangelizadores trataron de suprimirlas, sin lograrlo, debido a que estaban muy arraigadas en el espíritu y tradiciones indígenas; por ello, las adaptaron y les dieron nuevos significados surgiendo la danza folklórica mexicana.

        La expresión dancística a través de “Andar mestizo” transportó al público asistente, a un singular viaje festivo plasmado en las notas musicales y colores brillantes del vestuario, en canciones y melodías de Sinaloa, tierra caliente del estado de México, Yucatán, Veracruz, Guerrero y Jalisco.

        El abanico de la danza folklórica mexicana identifica a cada región por la vestimenta típica, como las singulares faldas con listones de colores que con el movimiento rítmico de los sones jaliscienses, parecen rehiletes que vuelan con el faldeo; el sensual vaivén de las faldas blancas y del abanico, así como el cadencioso zapateado veracruzano, cuyos intérpretes evocan el lisonjeo amoroso de las parejas, que culmina con el repiqueteo de La Bamba, y la confección de un moño rojo, simbolizando el matrimonio de los novios.

        Yucatán se recordó con sus huipiles blancos, bordados con vistosas flores de colores; los atuendos de gamuza con flecos de la huasteca Tamaulipeca y la enérgica música norteña; Guerrero, con La iguana y El toro rabón, danzas de origen colonial, hicieron las delicias de los sentidos por los ritmos alegres y las contorsiones de los bailarines.

        La danza folklórica recreo el espíritu de los espectadores, quienes se sumaron a la algarabía y festividad de la expresión artística, con gritos y aplausos alentados por los vaivenes cadenciosos de bailarinas y bailarines que con su arte, evocan la herencia de la cultura de México, la cual está vigente y es identificada en todo el mundo.

Ver más información…

Texto y Foto: Cámara de Diputados