La fiesta del Apóstol de la 4T en Bellas Artes | Arlequín

Qué de malo ve usted en que el gobierno laico de la 4T le preste al apóstol de Cristo y líder mundial de la Iglesia La Luz del Mundo, Naasón Joaquín García, el Palacio Bellas Artes para que reciba un muy merecido y justo homenaje por sus cincuenta años de vida por parte de su feligresía y alguno que otro invitado de la clase política en el poder.

Pues aunque usted no se lo explique, miles de furiosos conservadores y fifís que se lanzaron a criticar que la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), argumentando que el máximo recinto de la cultura del país se había convertido en un salón de fiestas al servicio de un líder religioso.

Usted, que muy seguramente es un neoliberal de esos que abundan, no entiende que el gobierno de la 4T está actuando con congruencia y permitiendo que estos edificios, que antes solo eran para el goce y disfrute de la mafia del poder, ahora estén al alcance de la mano de todos: obreros, policías, bomberos, campesinos y príncipes de las iglesias evangélicas…

Es congruencia pura. Qué ya no recuerda que desde el primer día del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se abrió la residencia oficial de Los Pinos para que todos pudieran entrar a conocer, la que desde ese momento se convirtió en la casa de todos los mexicanos, la casa del pueblo.

¿Y acaso se restringió la entrada a alguna persona por el tipo de credo que profesara, o por no ser creyente? Todos entraron, a nadie se le preguntó si era católico, protestante, judío, apóstata o ateo.

Otros de los críticos del concierto-celebración no les pareció que muchos de los asistentes de la clase política morenista asistieran vestidos de etiqueta, en especial se cebaron con el presidente del Senado, el morenista Martí Batres.

Ahora resulta que por ser de Morena don Martí no se puede dar, de cuando en cuando, una pequeña licencia y vestirse como fifí. No están duro que dale conque la 4T ha generado polarización y dividido al país entre chairos y fifís, pues aquí tienen una muestra de tolerancia. El camarada Batres se vistió como fifí para enviar el mensaje de que cuando se va a Bellas Artes a escuchar una ópera en honor de un apóstol de Cristo, todos somos iguales, todos somos hijos de Dios.

Además, don Martí solo siguió el ejemplo de otro miembro distinguido de la 4T, César Yáñez, quien se vistió aún más elegante y organizó la boda fifí del año. Es decir, ambos dan muestras de que se puede criticar a los privilegiados, se puede hablar de austeridad republicana, e incluso de pobreza franciscana, pero las fiestas son las fiestas y cuando la invitación dice de etiqueta hay que ir de etiqueta, pues nadie debe de estar por encima de las leyes, aunque estas sean las que dicta el manual de Carreño.

Otro político que también acudió de “black tie”, como lo ameritaba la ocasión, fue el diputado también morenista Sergio Mayer, en su calidad de presidente de la Comisión de Cultura. Su estancia era obligada, y no porque tenga alguna simpatía por el apóstol de Cristo, sino porque no hay nada más cultural que una ópera en Bellas Artes. Además, ahora que ha visto que a este tipo de conciertos asisten muchos políticos y personajes con buen poder adquisitivo, seguramente ya habrá pensado en organizar un concierto en ese mismo recinto, pero ahora para recaudar fondos para la protección de la vaquita amarilla.

Pero no todo en este homenaje al apóstol de Cristo fue positivo. Si hay algo que criticar, es que la iglesia de La Luz del Mundo no tuvo la cortesía de avisarle a la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, o a la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBAL), Lucina Jiménez, del tremendo pachangón que en honor del apóstol de Cristo se iba a celebrar en el Palacio de Bellas Artes.

Usted, mi querido conservador, dirá que es imposible que nadie hubiese informada de la celebración a alguna de las dos funcionaria. Pues créalo, ya que ayer pese a que existen videos y fotografías en la primera plana de EL UNIVERSAL, aseguraban que era falso, que la celebración no existió –por obra y gracia de Dios.

Y aunque hubo desde invitaciones impresas con el logo del INBAL y anuncios espectaculares en las calles promocionando el homenaje al apóstol, juraban que la fiesta no fue en el Palacio de Bellas Artes. Más tarde, cambiaron la versión de que no sucedió y dijeron que habían sido engañados, que no les dijeron que era una fiesta para el líder religioso.

Y si engañar al INBAL es grave, imagínese tomarle el pelo a la Secretaría de Mariana, esas ya son palabras mayores. Pero por increíble que le parezca también pudieron haber sido sorprendidos, pues los encargados de ejecutar la música fueron nada menos que los elementos de la Orquesta Filarmónica de la Secretaría de Marina Armada de México. O sea, a los marinos los treparon en un camión, los llevaron a tocar y punto. ¿Ellos qué?

Y en el colmo del engaño, en los programas de mano se agradece especialmente a doña Alejandra Frausto, a doña Lucina, a la Secretaría de la Marina, al Senado y las alcaldías Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero de la Ciudad de México.

Sí, ya veo venir su ponzoñoso comentario: “puros morenistas”. Pero tenga por seguro que eso nada tiene que ver, es sólo que varias voluntades se juntaron para hacerle pasar un día feliz al Apóstol de Cristo que el pasado 7 de mayo cumplió 50 años, aquí no hay nada escondido.

Y no empiece en que todos los políticos son iguales, si usted piensa así no tiene perdón de Dios.

Dirá: ¿qué diferencia hay entre lo del cumpleaños del apóstol en Bellas Artes y lo que hizo el entonces presidente José López Portillo, de llevar al Papa a la residencia oficial de Los Pinos para que oficiara una misa para su madre? ¿O con el beso al anillo papal y arrodillamiento del presidente Vicente Fox ante Juan Pablo II? ¿O con el mitin de campaña del mismo Fox con el estandarte de la Virgen de Guadalupe?

Nada que ver, esto es otra cosa, tanto lo del apóstol en Bellas Artes, como las oraciones y ritos realizados por el presidente Andrés Manuel López Obrador el día de su toma de posesión en el Zócalo, son cosas muy diferentes, no se confunda, estas son prácticas liberales, las otras son conservadoras, fifís.

En vez de hacerse mala sangre, y de ver todo al estilo Denise Dresser -quien en el afán de criticar a AMLO confundió al actor Richard Gere con el impresentable exsecretario de Comunicaciones, Gerardo Ruíz Esparza, en una foto con el Presidente- mejor piense que de este asunto usted podría salir ganando.

Tomé esta fiesta del apóstol de Cristo como un acto inaugural de una nueva época, más popular, menos elitista y fifí. Piense: Adiós Bellas Artes, hola Palacio del Pueblo.

Dese cuenta de que podemos estar en el umbral de que ese palacio de mármol le sea facilitado para sus fiestas de quince años, bodas, bautizos, primeras comuniones, graduaciones y hasta carnes asadas dominicales (claro está, la carnita asada, siempre y cuando no haya contingencia ambiental).

Todo lo que tendrá que hacer es acudir a la Secretaría de Cultura, al INBAL, al Senado, a la alcaldía Cuauhtémoc o a la alcaldía Gustavo A. Madero, y pedir que al igual que al apóstol de Cristo, le den una ayudadita para que le presten el local para su fiesta. Y muy importante, en las invitaciones no sólo los mencione y les agradezca, sino también avíseles para que no lo vayan a agarrar en curva como con el cumpleaños de don Naasón, pues ya ve cuanto crítico conservador hay en la viña del Señor.

ME CASO GANSO: Cuando veas el palacio de tu vecino prestar, por el tuyo a… remojar. Visionaria, como es ella, doña Claudia Sheinbaum, se adelantó, y antes de que el gobierno federal sorprendiera con la conversión del Palacio de Bellas Artes en un salón de fiestas, dio instrucciones para que las puertas del Antiguo Palacio del Ayuntamiento se abrieran a todas las quinceañeras y parejas de novios que deseen tomarse fotografías. Quién piensa en la contaminación y en la violencia en las calles de la ciudad, cuando un gobierno da este tipo de satisfacciones a los ciudadanos.

ME CANSO GANSO II: Ahora sí, el Presidente le tapó la boca a sus detractores. El edén ha llegado, la 4T ya está aquí para ayudar a los pobres y castigar a los ricos, que no lo dude, son corruptos. El cambio ya empezó y arrancó en Tabasco, donde se condonó a clientes morosos de la Comisión Federal de Electricidad un adeudo histórico por 11 mil millones de pesos. Además en ese mismo estado también llegará el desarrollo con la construcción de la refinería en dos Dos Bocas. Por algún estado había que empezar la 4T, y que más justo que por aquél que le regaló al país al Presidente que transformará la República, que acabará con la pobreza, erradicará la corrupción, la violencia y la inseguridad y generará un alto crecimiento económico. Merece 11 mil millones y muchos más.

Publicado por El Universal