Las redes sociales fin de la Universidad | Carlos Matute

La Universidad es un espacio de encuentro de quienes comparten inquietudes intelectuales. Reúne a los investigadores y profesores de tiempo completo, a los profesionistas interesados en transmitir conocimientos -profesores de asignatura-, a los asistentes de investigación y a los estudiantes.

Los vincula por rama del conocimiento en institutos, centros, facultades y escuelas. Todos vinculados con el propósito común de generar y transmitir conocimiento. En esencia la Universidad es una red social que establece lazos de camaradería y profunda amistad a lo largo de la vida y eso es lo que permite reproducir las competencias y habilidades en el científico, el filósofo, el jurista, el abogado, el juez, el político, el servidor público y el legislador. Es un espacio que abre vías de comunicación en la sociedad que se ensanchan permanentemente.

La Universidad tiene vasos comunicantes infinitos por los que fluye la vida pasada y presente y crea espacios para para que lo haga en el futuro. Las redes sociales virtuales son el medio para reproducir, ensanchar y potencializar la vida universitaria.

En ese sentido, el uso intensivo de la web 4.0 se ha convertido en una necesidad y una obligación de las autoridades y miembros de una comunidad universitaria. Esto hace surgir el derecho de quienes pertenecen a esta comunidad ampliada, como los exalumnos y excatedráticos, a mantenerse en permanente contacto con lo que se vive en su seno. El INEGI señala que el 95.1% de los usuarios con estudios de nivel superior (licenciatura o posgrado) se conectan a la red (ENDUTIH 2019).

Las redes sociales son un medio inigualable para mantener el contacto con todo lo que representa la Universidad, comenzando con la actualización permanente del conocimiento. Los programas de educación continua o actualización profesional comienzan con comunicar a los destinatarios de lo que se avanza en el estado del arte para mantener viva la curiosidad intelectual que es el principal motor del desarrollo de más competencias y habilidades.

En este sentido, las redes sociales deben ser fuente de noticias de lo cotidiano que ocurre en una comunidad en esencia juvenil y transmitir su frescura y creatividad, pero también de las oportunidades de profundizar en el análisis de un problema de la realidad. Una ventana abierta a la crítica racional de la rutina en la economía, el derecho, la política, la industria, el comercio, la producción agrícola, la prestación de servicios y un largo etcétera.

Las principales actividades realizadas en Internet durante 2018 fueron: entretenimiento (90.5%), comunicación (90.3%) y obtener información (86.9%). Otras son apoyar la educación/capacitación y acceder a contenidos audiovisuales, que registran porcentajes del 83.6 y el 78.1%, respectivamente.

Una idea con la garantía del conocimiento universitario, generado con una metodología correcta, que se resume en una cápsula puede hacer diferencia en la toma de las decisiones personales u organizacionales. La penetración real en las comunidades universitaria extendidas de estas ideas depende de la forma en que se transmitan y que sean capaces de insertarse con eficiencia en un mundo de información.

El dinamismo de la vida en las megas urbes o la lejanía de los centros de generación del conocimiento, las exigencias del trabajo competitivo y la necesidad de mantener y consolidar relaciones personales hacen de las redes sociales virtuales el medio idóneo para extender los vasos comunicantes que se crean en la Universidad.

La multiplicidad de lealtades del individuo con organizaciones de diversas índoles se reproduce en las redes sociales y la exclusividad de pertenencia a una comunidad se diluye. La persona une virtualmente mundos separados físicamente y permite que haya comunicación permanente.

Por ejemplo, Facebook en vivo trasmite una conferencia o un seminario genera más divulgación de lo que sucede en una comunidad universitaria que cualquier otro medio y atrapa espontáneamente a quien en otras circunstancias sería totalmente ajeno a lo que está ocurriendo en lugares físicos que no puede frecuentar.

Las redes sociales virtuales son un menú infinito de contenidos que, contrario a lo que se piensa en quienes utilizan estos medios sólo para cuestiones puramente sociales o quienes las rechazan, puede generar una mayor especialización del conocimiento y un incentivo a la educación continua, remota, presencial o semipresencial.

La penetración de estas redes en el grupo poblacional entre los 25-35 años de edad, el cual representa el 19% de los usuarios, las convierte en el vehículo indiscutible para conservar la idea de comunidad universitaria ampliada, en el entendido, que ésta es estudio, pero también otros muchos aspectos de la vida que contribuyen al desarrollo del ser humano, que se aprecian y si se pierden se añoran.

Publicado por El Universal