Mensaje de la senadora Olga Sánchez Cordero, presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República, en el Encuentro Campesino contra La Inflación, en la Antigua Sede Xicoténcatl

Ciudad de México, 24 de mayo de 2022

Queridas amigas senadoras, senadores. 

Querida magistrada, servidores públicos.

Nancy Sánchez Arredondo, presidenta de la Comisión de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural.

A mi querida magistrada, presidenta del Tribunal Agrario en la Sala Superior, Maribel Méndez de Lara.

Plutarco Emilio García Jiménez, director en Jefe del Registro Agrario Nacional.

Katia Isabel Herrera Aquevedo, secretaria de Desarrollo Agropecuario del estado de Morelos.

Y senador Ángel García Yáñez, presidente de la Comisión de Reforma Agraria del Senado de la República.

Así como saludo con mucho afecto, al senador José Narro Céspedes, vicepresidente de la Mesa Directiva, quien me ha acompañado en esta Legislatura, como vicepresidente de la Mesa Directiva. Muchas gracias.

En los últimos años, el mundo ha experimentado escenarios sanitarios muy complicados, como la pandemia del Covid-19, la gripe aviar en la industria avícola estadounidense, fenómenos bélicos como la inestabilidad en Medio Oriente o la intervención de Rusia en Ucrania; dos productores importantísimos en hidrocarburos y en insumos tecnológicos, además que grandes productores de grano.

Esto deterioró las dinámicas de los flujos comerciales, sin duda alguna, repercutiendo en los controles inflacionarios en general y en el poder de compra sobre productos alimenticios en particular.

Aunado a todo lo anterior, dos de nuestros principales socios comerciales, han experimentado condiciones económicas anormales. Por un lado, Estados Unidos de América, que actualmente se acercan a una recesión; y por otro lado China, que ha replanteado sus estrategias comerciales en todo el mundo.

Estos escenarios internacionales inéditos, que no esperábamos en lo que va del siglo, coincidieron con un proceso de transformación de la vida pública en nuestro país, sin precedentes, desde hace más de 40 años, que ha aumentado la disponibilidad del circulante localmente.

Todo esto ha influido en incrementar el Índice Nacional de Precios al Consumidor, de 0.78 por ciento mensual y 7.22 por ciento anual; afectando a muchos sectores. Pero lamentablemente, impactando con mayor fuerza al campo mexicano y a productos esenciales de la canasta básica.

Todo esto afecta también, directamente al consumo, y sobre todo al poder de consumo de la población más desfavorecida, económicamente hablando.

Ante esta realidad, el Estado mexicano, a convocatoria del Presidente de la República, desplegó una serie de acuerdos para construir un plan de contención. Estos acuerdos involucran a diversos grupos sociales, combinando esfuerzos para aminorar los estragos inherentes a la inflación.

Este plan incluye al sector agroalimentario, incentivando el aumento en la producción de granos. Pero también, la entrega de fertilizantes y congelando el precio de 24 productos, de los 40 de la canasta básica, como el maíz, frijol, la leche, el huevo.

Claramente, son acciones que impactan entre otros aspectos y que posiblemente generen repercusiones no deseadas, en algunos espacios de nuestra económica; pero son acciones necesarias para enfrentar las circunstancias que predominan interna, pero también externamente.

En este contexto, celebro que el Senado impulse el encuentro campesino contra la inflación, que ayudará a visibilizar y a dimensionar los retos del campo mexicano ante el escenario descrito.

Este Foro es una de las formas en que podemos difundir las medidas contra la inflación, entender mejor el problema general, asimilar la importancia de colaborar, de conocer algunos de los impactos no deseados de estas medidas y retroalimentarnos con información del sector campesino.

Por todos estos motivos, les deseo el mejor de los éxitos en los trabajos de este encuentro, que el diálogo nos lleve a los mejores caminos para enfrentar los retos de la República.

Y compartirles, yo viví en la generación, cuando era joven, en los años 60, 50-60, en una generación en donde, efectivamente, había una soberanía alimentaria; deseo que el Presidente de la República ha puesto sobre la mesa, la soberanía de un país es entre otras y en forma muy importante, su soberanía alimentaria.

Muchas gracias.

Texto y Foto: Senado de la República