Mensaje de Esteban Moctezuma, Secretario de Educación Pública del Gobierno de México, durante la Reunión Plenaria del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República

Ciudad de México, 06 de febrero de 2019.

Muy buenas tardes, distinguidas y distinguidos legisladores de los grupos parlamentarios de Morena, Partido del Trabajo y Partido Encuentro Social, en esta Soberanía.

Agradezco la invitación que me hizo el senador Ricardo Monreal, para venir a esta honorable Cámara, con el fin de intercambiar comentarios sobre la iniciativa de reforma constitucional que el ciudadano presidente Andrés Manuel López Obrador envió el 12 de diciembre pasado.

Me da un enorme gusto sostener este primer encuentro del año con ustedes, impulsado por nuevos bríos y por nuevos compromisos.

Creo que compartiremos la percepción positiva que generó la presentación de la iniciativa, con proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 3º, 31º y 73º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Se los digo con certeza, creo que durante la reunión de trabajo con las comisiones unidas de Educación y Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, llevada a cabo el 28 de enero, pudimos debatir con amplitud, con atención, a numerosos detalles y, sobre todo, con mucho respeto incluso frente a las  voces más críticas ante la iniciativa.

El pasado 6 de diciembre, presentamos los resultados de la consulta, llevada a cabo a lo largo del país para buscar un acuerdo nacional educativo. La consulta nacional busca una educación de calidad, con equidad, y fue realizada en seguimiento de las instrucciones del presidente electo.

Fue un ejercicio democrático, incluyente y exhaustivo. Un proceso muy intenso y enriquecedor, de acopio de experiencias, ideas y propuestas recogidas en foros estatales durante dos meses, entre el 27 de agosto y el 29 de octubre de 2018.

Una gran suma de diálogos públicos, abiertos a todos los sectores sociales, donde se escucharon y se hicieron evidentes la sabiduría, la experiencia y el compromiso de las maestras y maestros de México.

Las cuatro estrategias que permitieron la recopilación de propuestas e ideas, fueron: primera, una consulta digital donde quedaron registradas 64 mil 241 ponencias, de las cuales 41 mil 674 se refieren a educación básica; 8 mil 678 a la educación media superior; 11 mil 254 a la educación superior y 2 mil 635 que tratan otros temas, servicios y ámbitos educativos.

Segunda, foros participativos, organizados en las entidades federativas con la colaboración de universidades públicas y autónomas, que reunieron 70 mil 593 asistentes. Ninguna encuesta o estudio de opinión llega a un universo tan amplio.

Quisimos realizar estos foros en universidades, para lanzar un claro mensaje de apoyo a la educación superior, rezagada en las políticas de la SEP en años anteriores.

Tercera, el despliegue de un extenso diálogo educativo en 1654 municipios del país, a través del cual conocimos las percepciones de 1 millón 707 mil 458 ciudadanos, recopiladas por más de 7 mil estudiantes y docentes. Voluntarios todos ellos, de diversas instituciones de educación superior.

Cabe destacar que más de 1 millón 100 mil, fueron obtenidas directamente en viviendas.

Cuarta y final, en el marco de la Consulta Nacional por una Educación de Calidad con Equidad, se integró la opinión de directores y maestros, a través

de los Consejos Técnicos Escolares de Educación Básica; con la recepción de

110 mil 981 cuestionarios, respondidos por 67 mil 41 docentes y 43 mil 940 directores.

Comentar las cifras anteriores, es importante para tener plena consciencia de que la iniciativa no deriva de un criterio central ni de la voluntad unilateral del Gobierno. Por el contrario, proviene de un ejercicio democrático, incluyente y absolutamente participativo.

Debo recordar dos características de la reforma educativa que se propone abrogar: primero, que surgió con la ausencia de consensos previos. Segundo, que se realizó con un ritmo apresurado, me atrevo a decir con demasiada prisa; incluso los propios involucrados han reconocido estos dos factores como fallas determinantes en su implementación.

Es muy importante subrayar que la consulta nacional ha contribuido a reparar gradualmente la confianza de los maestros y las maestras en la autoridad educativa. Saben que su participación ha sido sustancial para tomar un nuevo rumbo, a pesar del deterioro causado en los años previos en que se menospreció su profunda vocación de servicio, su preparación y capacidad de entrega

Los resultados de la consulta nacional, por haber sido amplia e incluyente, permiten realizar un diagnóstico racional, sensible, de las necesidades, retos y expectativas de quienes forman el Magisterio Nacional, y de la gran mayoría de quienes están involucrados en la educación pública en México.

Vengo hoy con ustedes a invitarlos a que juntos edifiquemos una nueva era de la educación pública en México, que tendrá como sus primeros grandes propósitos la revaloración integral del Magisterio Nacional; poner el aprendizaje de niñas, niños y jóvenes al centro, y crear un sistema educativo con equidad y calidad.

La fallida Reforma Educativa, además de acompañarse de una desvalorización a las maestras y maestros mexicanos, los ahoga con cargas administrativas; cargas adicionales que demandan, nos han dicho, la mitad de su tiempo laboral para responder cuestionarios y realizar otras tareas no sustantivas que afectan notablemente su desempeño en el aula.

Desplegó también un derroche millonario en publicidad y redujo los recursos necesarios para la actualización docente.

Como ejemplo, tan sólo en 2017 se cancelaron casi 2 mil millones de pesos para destinarlos a medios de comunicación y publicidad, cancelándose el rubro de capacitación magisterial.

Lo más grave de todo, la Reforma Educativa no dejó tras de sí ningún avance objetivo significativo en lo que más nos ocupa: la educación de niñas, niños y jóvenes mexicanos, su calidad, su equidad o su pertinencia, por eso es que la calificamos de una reforma fallida.

Este juicio no sólo es nuestro o del Magisterio Nacional. La mismísima Auditoría Superior de la Federación, concluyó que la reforma no ha tenido resultados que mejoren la calidad educativa, ya que la mayoría de los estudiantes de educación básica se encuentran en el nivel más bajo del logro educativo: 56.7 por ciento en matemáticas, y el 48.1 por ciento en lenguaje y comunicación.

Esos estudios muestran que los resultados académicos de la reforma no sólo significaron una mejora, sino que de 2015 a 2017 los estudiantes mexicanos sometidos a diagnóstico obtuvieron cinco puntos menos en lenguaje y comunicación, y tres puntos menos en matemáticas. Esto es, se retrocedió en las mediciones nacionales.

Ahora bien, en la más reciente evaluación internacional, PISA de 2015, los alumnos mexicanos tampoco tuvieron mejora alguna en ciencias, y obtuvieron resultados menores en lectura y matemáticas, con relación al

2009.

No sólo se falló en el logro académico. En el tema de ambiente escolar, se sometió a maestras y maestros a un estrés injusto y, peor aún, inútil. Esto tampoco lo dicen sólo los maestros.

En 2003, el entonces secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, afirmó que los maestros, de acuerdo a una consulta que hizo a nivel nacional, después de haber aplicado la reforma, están tristes, ofendidos, deprimidos o enojados por el trato recibido.

De continuarse con esa estrategia, el daño a niñas, niños y jóvenes, maestras y maestros, sería irreparable. Ahí está la responsabilidad de ustedes y nosotros de hacer el cambio, abrogar la fallida reforma y dar un nuevo cauce al proyecto educativo para pasar a una nueva etapa.

Lo mejor de la educación está por venir. No veamos lo que quedó atrás, sino trabajemos por lo que viene por delante.

Distinguidas y distinguidos legisladores:

Nunca más habrá y nunca debió siquiera concebirse una reforma educativa sin la participación directa de los maestros.  Nunca debió instrumentarse una evaluación de los docentes sólo con fines laborales.

PISA es un mensaje internacional que mide el avance académico de la OCDE.

No debe repetirse, bajo ninguna circunstancia, evaluaciones al magisterio, donde la autoridad educativa tenga que usar la fuerza pública para llevarlas a cabo, como vergonzosamente llegó a suceder durante el pasado régimen.

¿Qué es lo que ofrece la iniciativa que presentó el señor Presidente?

Por primera vez y permítanme hacer mucho énfasis en ello, pro primera vez presenta en el texto del artículo tercero constitucional el concepto de niñas, niños y jóvenes, a quienes se les confiere el interés supremo de la educación

que imparte el Estado. Ellos serán el centro de la educación.

Es la primera vez que la palabra jóvenes aparece en nuestra Constitución.

A los principios tradicionales de la educación se le agrega la universalidad, integralidad, la equidad y la excelencia, como postulados básicos de la educación pública impartida por el Estado.

Universalidad, porque la educación es derecho de toda persona para alcanzar su bienestar a lo largo de toda su vida.

Integralidad, porque debe abordar todas las dimensiones del desarrollo humano. Educar para la vida.

Al hablar de equidad estamos conscientes de que en México la educación más pobre se le da a los más pobres. Esto tiene que cambiar. Debemos esforzarnos por fortalecer el sistema educativo para que mitigue una de las causas más importantes de la pobreza en nuestro país.

De excelencia, porque la calidad debe ser el piso y no el objetivo final de nuestro Sistema Educativo.

Asimismo, en la iniciativa se consagra el principio de la obligatoriedad de la educación superior. También contiene la revaloración del magisterio.

Se reconoce, por primera ocasión, al docente como agente de cambio en México y se garantiza su desempeño, a través de un nuevo Servicio de Carrera Profesional del Magisterio.

En especial se establece el derecho de los maestros a contar con un sistema permanente de actualización y formación continua.

Queremos mejores maestros y la buena noticia es que quien más lo desea son ellos mismos.

Queremos las mejores mediciones y la buena noticia es que los maestros no

rechazan la evaluación. Como me dijo una maestra en Sonora: cómo vamos a

rechazar la evaluación si somos evaluadores.

No obstante los señalamientos en su contra, es necesario afirmar que si hay una profesión que ha fortalecido su nivel y su vocación, es el magisterio.

Se estima que en el país hay 907 mil 816 personas con postgrado, de los cuales el 60 por ciento son maestros y docentes. Por ello, el magisterio es uno de los gremios que más se prepara y que mayor capacitación tiene en nuestro país.

La iniciativa contiene el fortalecimiento de las escuelas normales y de las instituciones de educación superior que brindan formación docente, para mejorar sus métodos de enseñanza y mejorar la calidad de la educación.

Para cambiar la educación debemos ir al origen y el origen de la formación magisterial son precisamente las normales, a las que se propone apoyar en la iniciativa.

Se establece también la obligatoriedad de incluir en los planes de estudio la promoción de valores, el civismo, la cultura de paz, la solidaridad internacional, el respeto a los derechos humanos, la historia, la cultura, el arte, en especial la música, el deporte escolar, el respeto al medio ambiente, entre otros.

A eso es a lo que llamamos educación integral.

Que regrese el civismo como parte sustancial de la educación pública fue una de las demandas más sentidas por los padres de familia durante la consulta.

Un país pluriétnico y pluricultural como México, debe también tener una política diferenciada en materia educativa y alentar a las regiones a expresar una visión regional en la formulación de contenidos.

El principio de equidad que se establece permitirá también una política incluyente, adecuada a esta diversidad cultural y étnica, la cual incorpora un énfasis en educación indígena, en educación indígena bilingüe y bicultural, para combatir las desigualdades sociales de género y regionales y de todo tipo de diversidad.

En escuelas de educación básica, en zonas vulnerables, se implementarán acciones de carácter alimentario, y se respaldará a los estudiantes en condiciones de desventaja.

Se otorgarán alrededor de 10 millones de becas a quienes más lo necesiten en el país, 300 mil a través del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, 290 mil directamente en educación superior, más de cuatro millones 230 mil en educación media superior, lográndose con esto la cobertura universal, en becas, en este nivel educativo.

Esto lo hacemos porque es el nivel de más deserción y mucha de la causa de la deserción es precisamente la necesidad económica.

Más de cinco millones de becas serán para estudiantes de primaria y secundaria, y se dice fácil, pero es el 22.4 por ciento de todos los alumnos inscritos, que provienen de familias de escasos recursos, entre otros.

Todo lo anterior, para abatir el abandono escolar y aumentar la cobertura.

Se crea el Instituto Nacional para la Revaloración del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación, al que se le dota de las más amplias competencias, entre las que se incluye la determinación de estándares e indicadores de resultados, certificación de desempeño de instituciones, autoridades y actores de la educación.

Y esto lo quiero subrayar porque no sólo va a haber mediciones para los maestros, para vincular la evaluación a la capacitación, sino también a las autoridades educativas, para utilizar toda esta información y emitir los

lineamientos para la capacitación magisterial y la formación docente.

Esto es, es una evaluación diagnóstica que sirve para diseñar, en lo personal, el curso que cada maestro debe de tomar para mejorar su desempeño, así como la formación profesional de la gestión escolar, para directores y supervisores, además de la realización de estudios, mediciones e investigaciones especializadas dentro de un esquema pertinente.

Estas tareas permitirán medir los resultados no sólo del magisterio, sino del sistema de las autoridades educativas, porque no basta con medir el desempeño y sus deficiencias, sino que a través de esta instancia se proponga a maestros y autoridad educativa, medidas de mejora continua.

El organismo contará con un Consejo Consultivo de la mayor representatividad que, de manera permanente, apoyará al sector y con una visión de futuro realizará un programa indicativo del más largo aliento, como ocurre en la mayor parte de los países desarrollados, un programa a 30 años, que permitirá darle continuidad a la política educativa de Estado.

La cancelación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación dará paso a un organismo con mayor fortaleza, atribuciones y, sobre todo, cercanía con los actores de la educación.

La Iniciativa es la materialización de los consensos que se han emprendido con los distintos actores de la comunidad educativa y la sociedad en general, porque la educación es tarea de todos, para fortalecer el estado de bienestar.

Lo mejor de la educación está por venir. Con la aprobación de la Iniciativa, daremos un paso decisivo para avanzar en la Cuarta Transformación, con una escuela abierta a la sociedad, que se transforme en un verdadero centro de aprendizaje comunitario.

Si queremos un país armónico, sin violencia, con cultura de paz, con un tejido social saludable, productivo, la Iniciativa permitirá crear una nueva escuela

mexicana.

La obra, precisamente, está por construirse, la ley es el marco que nos permitirá hacerlo, pero sólo el acuerdo entre todos y el trabajo incansable nos llevará a darles a nuestras niñas, niños y jóvenes, la educación que merecen.

Cada acción que ustedes aporten al Acuerdo Educativo Nacional será de un valor incalculable para hacer que la Cuarta Transformación, en lo que respecta a la educación pública de México, se haga realidad muy pronto.

Muchísimas gracias por su amable atención y estoy en la mejor disposición para que, en cualquier momento que así lo deseen, nos volvamos a reunir y podamos analizar más a fondo la Iniciativa y ver todas las dudas y opiniones que ustedes tengan.

Muchísimas gracias.

Texto: Senado de la República | Foto: Notimex