México y El Salvador profundizan su amistad a través del Programa de Desarrollo Integral | Maximiliano Reyes Zúñiga

El PDI es un esfuerzo conjunto de nuestros países enfocado a promover una migración segura, ordenada y regular

El norte de Centroamérica (NCA) y el sur de México constituyen una subregión histórica y cultural de raíces profundas, cuya unión y amistad han propiciado grandes entendimientos entre naciones.

El espíritu regional que nació con el Grupo Contadora en 1983 como un esfuerzo en pro de la paz en la región, es el antecedente que permitió no sólo terminar los conflictos armados, sino fungir como un catalizador para promover la democracia, mejorar el desarrollo económico y la cooperación entre nuestros países.

A pesar de los esfuerzos posteriores, al día de hoy los desafíos sociales persisten y las desigualdades prevalecen, lo cual ha mermado el desarrollo de la subregión, y es ahí donde diversos factores confluyen para la generación de las dinámicas migratorias actuales.

Ante este contexto, buscamos cambiar de paradigma migratorio por uno que priorice el bienestar de las personas. Hacer nuestra la visión de Seguridad Humana, planteada por las Naciones Unidas, e impulsar un nuevo tipo de desarrollo humano, retomando el sentimiento de cooperación histórico y potenciándolo como el inicio de un futuro favorecedor para nuestras poblaciones.

Por ello, el 1 de diciembre de 2018, México suscribió una Declaración Política con El Salvador, Honduras y Guatemala, y anunció el diseño de un Programa de Desarrollo Integral (PDI), con el fin de impulsar acciones que generen desarrollo y oportunidades a nivel local. Para la implementación de este proyecto, también contamos con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El PDI es, entre otras cosas, un esfuerzo conjunto de nuestros países para dar cabal cumplimiento al Pacto de Marrakech, cuyo propósito está enfocado a promover una migración segura, ordenada y regular, tratada desde un enfoque humano y de responsabilidad compartida entre los países de origen, tránsito, destino y retorno.

Reconocemos que la coyuntura migratoria actual representa un desafío importante, el cual nos obliga a plantear soluciones novedosas que hagan de la migración una opción y no una necesidad. Estamos ciertos que la voluntad y esfuerzo conjunto de México, El Salvador, Honduras, Guatemala y la CEPAL, así como de otros actores, nos permitirá avanzar en el camino correcto.

Como parte de las acciones impulsadas para atender las causas estructurales de la migración, en esta fecha los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y de El Salvador, Nayib Bukele, se encuentran en Tapachula, Chiapas, para refrendar su compromiso con la instrumentación del PDI, junto con nuestros socios y amigos de Guatemala y Honduras.

En esta visita del presidente Bukele a nuestro país, nos complace anunciar que El Salvador replicará la iniciativa mexicana “Sembrando Vida. Plan de Desarrollo para la Migración”, la cual está enfocada en promover la participación efectiva de las y los sujetos agrarios en el desarrollo rural de sus localidades, y con el que se pondrán en marcha acciones concretas de cooperación entre México y El Salvador en el marco del PDI. Estamos convencidos de que el encuentro de nuestros mandatarios es un paso importante en el largo camino que recorreremos juntos.

Tal y como sucedió con el Grupo Contadora, hoy México promueve al Programa de Desarrollo Integral como un estandarte que construirá espacios de bienestar para sus pueblos, al tiempo que profundizará los lazos de amistad y cooperación que México y El Salvador mantienen desde hace ciento ochenta y un años.

Subsecretario para América Latina y el Caribe

Publicado por El Universal