No les dieron atole con el dedo | Carlos Marín

El Asalto a la Razón

Las capturas del jefe de plaza de la pandilla La Línea y dos compinches probablemente involucrados en el acribillamiento de 17 personas, en su mayoría niños (uno que sobrevive recibió ocho balazos), en el ataque en que murieron tres madres y seis menores de las familias LeBaron, Lanford, Miller, Johnson y Ray, alientan la esperanza de que ese crimen atroz no quede impune.

Según la Fiscalía General de la República, las detenciones se lograron en las primeras horas del domingo, un día antes de que 38 parientes de las víctimas fueran atendidos por el presidente Andrés Manuel López Obrador y su gabinete de seguridad.

Afortunadas aprehensiones, porque los 38 familiares (algunos venidos de Estados Unidos) conocieron de primera mano lo que, pese al escepticismo que genera la estrategia de la 4T contra el crimen, pudo informárseles de una averiguación penal en curso.

Después del encuentro en Palacio Nacional y de haber acudido a la Secretaría de Relaciones Exteriores, Adrián LeBarón, padre de Ronitha y abuelo de Howie, Krystal y los mellizos Titus y Tiana (los cinco cuerpos quedaron carbonizados) le dijo a mi compañera Liliana Padilla: “Me siento impotente. El presidente dice ‘sí está muy difícil’, y le doy toda razón. Esto puede tardar…”.

Le contó que les compartieron algunos detalles de las indagaciones, entre otros que los detenidos son de Janos, (municipio limítrofe con los de Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes, en el extremo noroccidental de Chihuahua), lo que “nos da suficiente información: es un pueblo muy pequeño y hasta los chavos de la secundaria saben quiénes son los sicarios locales. Es imposible que el gobierno del estado no sepa que estas personas se pasean por las comunidades con armas de alto calibre, que se dedican a matar gente. Me parece extraordinariamente ingenuo pensar que la gente no sepa quiénes son. Saben quiénes son, cómo se llaman y resulta que de la autoridad del estado nadie sabe quiénes son. Viven entre nosotros y ahorita andan caminando por la calle, eso es una impunidad total”.

Hasta hoy, lo importante es que la reunión con el Presidente sofocó las suspicacias de los días previos. Dijo a Liliana: “Estamos contentos de que no nos dieron atole con el dedo”.

Por las instituciones que participaron en la captura se constata la voluntad que López Obrador le ha puesto al esclarecimiento de la masacre: Ejército, Marina Armada, Guardia Nacional, Policía Federal Ministerial y Centro Nacional de Inteligencia.

En su comunicado, la FGR admitió que en las investigaciones, de conformidad con los convenios y las solicitudes de colaboración gestionadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores, participan agentes del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos.

Ojalá que la confianza expresada por Adrián LeBaron la recupere el resto de la sociedad mexicana que viene reclamando, sin éxito notable, justicia pronta y expedita…

cmarin@milenio.com

Publicado por Milenio Digital