Olga y la amnistía a “grupos armados” | Salvador García Soto

Serpientes y Escaleras

Cuando la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dijo ayer que el gobierno federal estaba “conviniendo” y “negociando” el desarme y la pacificación con “grupos que se han estado combatiendo unos a otros, y se han estado cometiendo los homicidios de un grupo contra otro”, lo primero que vino a la mente fue la propuesta de amnistía a criminales hecha en campaña y aún como presidente electo por Andrés Manuel López Obrador.

“¿Están negociando con grupos del crimen organizado?”, le preguntaron los reporteros apenas salió del evento donde pronunció ese discurso. “No, estamos dialogando ahorita, estamos dialogando con muchos grupos, y están de verdad, nos han manifestado ya, que no quieren seguir en esta violencia, que ellos quieren deponer las armas y quieren caminar hacia la paz”, respondió.

Pero antes, en el discurso oficial que pronunció en la reunión de alto nivel Cuarto Plan de Acción 2019-2024 Alianza para el Gobierno Abierto, Sánchez Cordero dijo textual: “Compartirles también que hemos estado en zonas de Guerrero, Tamaulipas y La Huacana en Michoacán, tratando y conviviendo para poder avanzar en la pacificación del país que, entre otras cuestiones, es muy importante ya que estos grupos, que al final del día se han estado combatiendo unos a otros, se han estado cometiendo los homicidios de un grupo contra los otros, pues ya no quieren más muertes, ya quieren avanzar hacia la paz y no quieren estar en esta situación que actualmente se encuentran”.

¿Grupos que se combaten unos a otros y que cometen homicidios contra sus grupos rivales? Suena completamente a una descripción de cómo actúa el crimen organizado, particularmente el narcotráfico en la disputa de plazas y territorios en varias entidades. Sin embargo, cuando la noticia comenzó a circular como reguero de pólvora en los portales de internet y en las redacciones de los diarios, la Secretaría de Gobernación, aclaró en un comunicado difundido en sus redes sociales, que su titular no se refirió a negociaciones con grupos criminales para el desarme y pacificación, sino que “la secretaria se refería a tender puentes de acercamiento con grupos de autodefensa para alcanzar la pacificación del país”.

Después en un tuit desde la cuenta oficial de Segob, acusarían que la confusión “fue producto de una lamentable edición de declaraciones vertidas el día de hoy por la secretaria de Gobernación en las que expresó la voluntad de diálogo con auténticas organizaciones de autodefensa para alcanzar la pacificación de algunas zonas del país. El gobierno federal no tiene ni tendrá diálogo con ningún grupo de crimen organizado”, remata el tuit.

Para haber sido un lapsus de la secretaria Sánchez Cordero, según la explicación posterior de la dependencia, fue demasiado específico, detallado y sobre todo delicado porque al hablar de estados como Tamaulipas y de grupos “que se están combatiendo unos a otros” y provocando homicidios, claramente refiere al modus operandi de los cárteles de la droga. Que se sepa, en territorio de Tamaulipas, solo hay un grupo que se autonombra de “autodefensa” y se denomina “Columna Armada Gral. Pedro José Méndez”, integrado por habitantes de Hidalgo Villagrán y Mainero. En el caso de La Tierra Caliente en Michoacán, sí se sabe de varios grupos de autodefensa que aún persisten y lo mismo pasa en Guerrero con las llamadas “Guardias Comunitarias”.

Pero aún cuando doña Olga se refiriera sólo a las “autodefensas”, varios de esos grupos, según investigaciones del propio gobierno federal, tenían vínculos y financiamiento de cárteles de la droga que, en varios casos, los utilizaban como “brazos armados”, es el caso de la “Columna Armada” en Tamaulipas, a la que se vincula con el Cártel del Golfo, mientras que otros como las “Autodefensas de La Huacana” o a “Los Viagras”, se les llegó a vincular con el cártel de Los Templarios o con el Jalisco Nueva Generación.

Por la noche el subsecretario de Gobierno de la Segob, Ricardo Peralta, salió a los medios a aclarar que las reuniones que él sostiene en La Huacana, en Hidalgo, Tamaulipas y en algunas partes de Guerrero son “exclusivamente con población de esos lugares con los que se dialoga y se negocia un acuerdo de paz con dos fines: la instalación de fábricas y plantas industriales que lleven empleos y la entrada de la Guardia Nacional con cuarteles en esos territorios. “En algunos casos sí hay grupos de autodefensas que participan en las pláticas y que ofrecen dejar las armas, pero en ningún caso nos reunimos ni nos reuniremos con grupos criminales. Este gobierno no negocia con grupos de crimen organizado ni con quienes delinquen y violan la ley”, aseguró Peralta.

¿Y entonces, nos quedamos con que todo fue un lapsus linguae de la secretaria Sánchez Cordero? O ¿será que la ministra habló de más y dijo lo que no debía?

NOTAS INDISCRETAS… En el pleito en el Senado, entre Ricardo Monreal y Martí Batres, el presidente López Obrador dijo ayer que él no se mete en los temas de su partido ni del Legislativo, pero sí soltó varias sentencias que parecen ir dirigidas a uno de los dos senadores de Morena que participan en esta confrontación: “Se acabaron los tiempos del individualismo en la política, si no hay ideales y no hay principios, no se puede hacer política” dijo primero y luego remató: “el pueblo de México sabe quién habla con la verdad, quien tiene buenos sentimientos y quién es un trepador, un oportunista y un politiquero”. ¿Esos últimos adjetivos, fueron para Monreal o para Batres? ¿Ustedes que dicen?…Los dados mandan Serpiente. Caída libre.

Publicado por El Universal