Optimismo mundial ante vehículos autónomos | Ignacio García de Presno

Lo que parecía ser una utopía hace algunas décadas hoy se convierte en una realidad y en un reto para las grandes urbes alrededor del mundo: vehículos autónomos (AV, por sus siglas en ingles). Cada vez es más común ver autos que nos permiten facilitar nuestra vida debido a que día con día nos volvemos consumidores más exigentes al volante.

La capacidad de resiliencia con que cuente un país será la clave para que iniciativas como ésta tengan éxito. En el Índice de Preparación de Vehículos Autónomos 2019 (AVRI, por sus siglas en inglés), un estudio realizado por KPMG International, se evalúa la situación actual de 25 economías respecto la adopción de este tipo de vehículos. En este análisis se presentan resultados tanto de la calidad de los productos, hasta aspectos legislativos que permiten una transición más ágil a AV.

Las administraciones locales tienen más posibilidades de emprender la preparación de AV, como el caso de la Ciudad de México, que está promoviendo un transporte público mejor y más limpio; sin embargo, aún queda camino por recorrer.

De acuerdo con el análisis antes mencionado, México ocupa los últimos puestos de los cuatro pilares analizados: 24 en política y legislación, 22 en tecnología e innovación, 22 en infraestructura y 21 en aceptación del consumidor; lo que nos muestra que aún hay un trecho por andar.

El proceso en nuestro país debería ser acelerado particularmente por la reforma energética, ya que ella y las empresas desempeñan roles importantes dentro del sector, el cual tiene como oportunidad incrementar el número de participantes, y una mejora de la red eléctrica.

Con base en los resultados del estudio y las opiniones positivas de los consumidores en México, hay optimismo en que la iniciativa privada trabajará junto con el gobierno para seguir avanzando.

En el análisis se muestra que todos los países evaluados han progresado en la mayoría de las áreas, lo cual nos dice que los gobiernos están considerando las implicaciones más amplias de los AV, desde los impactos regulatorios hasta los aspectos prácticos de su uso para modernizar el transporte.

Por dos años consecutivos los Países Bajos han sido los más preparados para recibir esta tecnología, implementando nuevas leyes que fomentarán los AV, algo que también están haciendo otros países. Por otro lado, el gobierno de los Países Bajos está tomando un papel activo en cuanto a seguridad y temas legales. También fueron anunciadas por el ministro de infraestructura unas nuevas licencias de conducir para vehículos de auto-conducción.

Por otra parte, de acuerdo con el estudio Me, my life, my wallet (2019) de KPMG, los consumidores en India, México y Emiratos Árabes Unidos son positivos en relación con la revolución AV; en cambio, en países como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido tuvieron opiniones escépticas y negativas.

En conclusión, la revolución de vehículos autónomos nos llevará a beneficios como carreteras y caminos mucho más limpios y con un uso más eficiente, y a una reducción de accidentes, causados por distracciones del conductor. También a una mejora en infraestructura y apoyo del gobierno que se ha hecho notar en varios países a partir de esta iniciativa, de la cual también se beneficiará México una vez que aborde el tema desde todos los ámbitos involucrados.

Socio Líder de Infraestructura de KPMG en México

Publicado por El Universal