Participación de Alejandra Lagunes en el evento del Día Mundial del Internet

 Ciudad de México, 17 de mayo de 2022

Muy buenos días a todos, a mi compañero Jorge Carlos Ramírez Marín, al senador Ricardo Monreal, a la comisionada Blanca Lilia Ibarra, al doctor Pedro Salazar, al diputado Javier López Casarín, a Philippe Boulanger, Presidente de la Asociación de Internet y a todos ustedes que nos acompañan el día de hoy. Bienvenidos al Senado de la República.

El comienzo de Internet data de los años 60 y en tan solo dos generaciones ha revolucionado desde un lugar donde tan solo se podía consultar información, hasta convertirse en un medio indispensable en nuestra vida.

Hoy, el futuro de la humanidad está profundamente ligado al futuro de Internet. Hemos tenido la fortuna de ser testigos de esta evolución que en su versión 1.0 consistía en algunos pocos usuarios con acceso a simples navegadores de texto y el surgimiento del correo electrónico, y aún así logró revolucionar el mundo.

A partir del 2001 surge un cambio importante que dio comienzo a la Web 2.0, que trajo consigo la aparición de las redes sociales, los blogs y los wikis. Todas ellas fomentando la colaboración entre usuarios.

Los usuarios pasaron de ser consumidores de información a ser creadores de contenidos. Aproximadamente en el año 2008 nace la Web 3.0, que permitió que la información pudiera ser encontrada de forma más rápida y eficiente. Los buscadores logran masificar. Se caracteriza por el uso de celulares y mayores velocidades de conexión, la banca en línea y la inclusión financiera. Alrededor de 2014 se creó un nuevo concepto al que le llamamos Web tres para referirse a todo un ecosistema descentralizado basado en la tecnología blockchain que incorpora criptomonedas y economía de tokens.

Este fin de semana tuve la fortuna de estar en un evento de criptomonedas de Metaverso y realmente me voló la cabeza de lo que viene en los próximos diez, 15 años,  máximo.

Así que estamos entrando a la web 4.0. Esta Web 4.0 tiene un potencial que nunca antes habíamos visto,  descentralización y hiperconectividad, la capacidad de procesar y utilizar de manera inmediata grandes cantidades de datos; información en tiempo real;  integración de la inteligencia artificial con sistemas personalizados que pueden predecir comportamientos, enfermedades y estar incluso presentes en nuestra ropa; las criptomonedas, que es dinero digital,  donde se puede transferir a alguien más sin la necesidad de un intermediario como un banco.

El metaverso, que es esta palabra que hemos estado escuchando últimamente, que son mundos virtuales, pero son tan reales que serán como la realidad que conocemos y donde pasaremos gran parte de nuestro tiempo y de nuestra vida.

Internet sigue cambiando, es dinámico, está vivo y aún no conocemos todo el potencial, ni qué nos depara esta nueva evolución. Su relevancia para el desarrollo y el futuro de la humanidad es indudable.

Hoy Internet rebasa muchas veces nuestra propia comprensión e imaginación. Por ello es importantísimo comprender hacia dónde vamos con estas nuevas tecnologías. El futuro de Internet debe estar fundamentado en principios y derechos que garanticen la innovación y la transformación digital con una visión hacia las personas y sus derechos, el apoyo a la solidaridad y a la inclusión,  la garantía de la libertad de expresión,  el fomento de la participación en el espacio público digital, el aumento a la seguridad, la protección y la sustentabilidad de nuestro planeta.

Debemos vigilar y legislar para que las políticas públicas de Internet del futuro garanticen conectividad digital asequible y de alta velocidad en todas partes, para todas y para todos. Acceso ininterrumpido a los servicios públicos, un entorno digital seguro para todos, especialmente para los niños y los grupos vulnerables, protección en nuestra privacidad, control sobre la manera en que se utilizan nuestros datos personales y con quien se comparte.

En días pasados, 60 países que fueron encabezados por Estados Unidos y la Unión Europea, firmaron la declaración para el futuro de Internet con el compromiso de generar políticas públicas para que Internet sea abierto, libre, mundial, descentralizado, interoperable,  fiable y seguro.

En Latinoamérica, Costa Rica, Argentina, Colombia, República Dominicana.

Perú, Uruguay, ya se sumaron a esta iniciativa. Es importante que México participe activamente en la conformación del futuro de Internet, por lo que presentaré ante la Comisión Permanente un punto de acuerdo para exhortar al gobierno de México a sumarse a esta declaración, cuyo objetivo es hacer de Internet un lugar seguro y espacio de confianza para todos y garantizar que esté al servicio de nuestra libertad individual.

Internet hoy forma parte de nuestra vida cotidiana. Frente al poder corporativo y al poder estatal, debemos hacer todo lo posible para que los derechos de la sociedad del conocimiento se basen en una idea clara, el poder debe estar en manos de los ciudadanos y no en manos de las empresas o los gobiernos. Hoy más que nunca, el futuro de Internet es también el futuro de la democracia y el futuro de la humanidad.

Muchas gracias y bienvenidos.

Texto y Foto: Grupo Parlamentario del PVEM en el Senado de la República