Rapinoe, presidenta de EU | Fran Ruiz

Una de las consecuencias de tener a un personaje como Donald Trump en la Casa Blanca es que son muchos los que quieren pasar a la historia como el candidato que derrotó al presidente más odiado y polémico de Estados Unidos. Esto explica el récord histórico de aspirantes demócratas.

No sabemos si Megan Rapinoe, capitana de la selección nacional de futbol femenino, acabará presentándose a las elecciones de 2020, pero lo que sí podemos anunciar ya es que, de enfrentarse en combate al mandatario, Estados Unidos tendría, por fin, la primera mujer presidenta de su historia… y además lesbiana (para horror de los republicanos).

“Si los candidatos para presidente el próximo año fueran la demócrata Megan Rapinoe y el republicano Donald Trump, ¿por quién votaría?”, preguntó la empresa Public Policy ­Poll en una encuesta nacional publicada ayer. El resultado fue que la capitana de la selección que acaba de ganar el Mundial de Futbol Femenino ganaría con el 42% de los votos, mientras que Trump lograría el 41% y el restante 17% no sabría a quién votar.

Si bien es cierto que la capitana del Team USA ha podido ganar el sondeo por tratarse del personaje del momento, tras pasear el miércoles la copa del mundo por las calles de Nueva York, también lo es que no vive en permanente campaña electoral, como lleva el magnate neoyorquino desde que se presentó como candidato a las elecciones de 2016.

Pero no fue la copa de las vencedoras la que generó una corriente de simpatía hacia Rapinoe, sino cuando dijo que no pensaba ir “a la puta Casa Blanca”, en caso de que ganase Estados Unidos. En tiempos de Trump nunca un insulto había sabido a miel en la boca.

Lejos de amilanarse con la reacción del republicano, que la retó a que primero ganase antes de vetar la Casa Blanca, la capitana proclamó hace dos días que la “grandeza” que quiere el presidente para Estados Unidos, no es la que quiere ella. “Tu mensaje excluye a gente que se parece a mí”, le dijo y a continuación recordó que su equipo, el mejor del mundo en futbol femenino, representa el Estados Unidos que ella defiende: “Tenemos el pelo rosa y el pelo morado, tatuajes y rastas, tenemos chicas blancas, negras y lo que hay en medio. Tenemos chicas heterosexuales y chicas gay”.

Con el grito “Presidenta, Presidenta”, coreado por miles de personas durante el desfile de la victoria de Nueva York, retumbándole aún en los oídos, Rapinoe declaró: “No hay otro lugar en el que me gustaría estar, ni en la carrera presidencial. Lo siento, estoy demasiado ocupada”.

Quizá tenga razón. ¿Para qué frenar en seco una carrera deportiva brillante, si ya han levantado la mano otras mujeres igual de valientes dispuestas a derrotar a Trump, como la exfiscal de California Kamala Harris?

Que cada uno, desde su trinchera, dispare con sus mejores armas para sacar de la Casa Blanca al que insulta a los que no pueden defenderse, al que mete a niños migrantes en jaulas, que es donde debería estar él.

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Publicado por La Crónica de Hoy