Senadora Mónica Fernández Balboa en su intervención a nombre del Grupo Parlamentario Morena en el marco de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno del Ejecutivo Federal en materia de Política Interior

Ciudad de México, 15 de septiembre de 2020

Compañeras y compañeros:

Hoy se puede hablar de avances en la política interior del poder Ejecutivo, en muy diversos aspectos. Sin embargo, debido a las restricciones del tiempo quiero destacar solo algunos de ellos.

México se ha enfrentado a diversos retos en el campo de la política. El primero y más importante, en condiciones especialmente complejas y difíciles para toda la ciudadanía, se refiere a la gobernabilidad.

En este sentido, todas y todos debemos sentirnos satisfechos de que gracias a la política ha sido posible mantener el funcionamiento del país.

En esta nueva época que estamos construyendo sin necesidad de unanimidades artificiales ni de intereses, se conduce al país a través del intercambio de ideas, con respeto a las diferencias y a los disensos.

Sin duda, en este año nuestra democracia se ha robustecido.

Y uno de los aciertos más importantes, es el fortalecimiento al desarrollo político democrático. Que simplemente significa que el pueblo tenga voz, que el pueblo forme parte de la toma de decisiones, que el pueblo de México sea escuchado.

De esta forma, el presidente de la República ha contribuido al desarrollo político del país fomentando la participación popular directa en la decisión de los asuntos públicos y en el control de la gestión de la acción pública. No solo ha propiciado reformas y adiciones a la Constitución y a las leyes para este propósito, sino igualmente importante es que ha fomentado su apoyo por los ciudadanos. Las nuevas normas constitucionales y legales sobre la democracia participativa ya no son letra muerta.

Ahora tenemos las herramientas para tomar decisiones, los gobernados son los que ponen la pauta y el camino a los gobernantes.

Ahora podemos decidir qué acciones y qué políticas queremos los ciudadanos. A instancias del presidente López Obrador contamos con la posibilidad de revocar el mandato a los gobernantes, se ha promovido la eliminación del fuero, para que el presidente de la República pueda ser juzgado por como cualquier ciudadano.

Incluso se abre la posibilidad para que el pueblo decida, si se quieren enjuiciar a los expresidentes, situación que en otra época hubiera sido impensable.

Por supuesto que esta transformación, ha generado, y genera, una gran resistencia, a la pérdida de privilegios, a la pérdida de impunidad, a la pérdida del autoritarismo unipersonal caciquil, que privó durante muchas décadas en nuestro país.

Con esta política interior, se contribuye a hacer realidad la igualdad ante la ley.

Duele a muchos que México esté cambiando. Poner las decisiones más importantes del país en manos de los mexicanos, ha resultado una de las mayores afrentas a la política que históricamente se ha venido dando. Pero esta es la transformación del nuevo México al que aspiramos y de la decisión de millones que se han manifestado por cambiar nuestro país.

No es el país de un solo hombre, no es el país de nosotros, es un país donde las mexicanas y los mexicanos podemos tener voz y se nos escucha. No hay que confundir.  Esto es una transformación.

Por otra parte, el presidente ha sido respetuoso con los poderes de la Unión.

El presidente ha mantenido abiertos los conductos institucionales marcados por la Ley Orgánica de la Administración Pública para mantener la comunicación y cooperación con los gobernadores de los Estados.

Se ha acercado a las autoridades municipales para facilitar la cooperación en las competencias concurrentes entre la Federación, Estados y municipios; y para oír y atender sus demandas de desarrollo micro y regional.

Ha abierto un diálogo franco con las comunidades indígenas del país, a las que ha favorecido con las políticas públicas que ha implementado.

El presidente ha recorrido el país facilitando el diálogo entre las autoridades estatales y municipales, y los grupos sociales.

Hay que agregar que faltan muchos temas por resolver, como la transparencia y la atención a problemas que afectaron gravemente la marcha de la Nación como la matanza de Acteal, o el caso de los normalistas de Ayotzinapa, o las familias afectadas por la tragedia en Pasta de Conchos, el terrible suceso del ABC, la presa particular de Padrés, etc.

Es mucho lo que nos falta.

Y también es muy relevante atender de la mejor manera y con toda intensidad las acciones de violencia contra las mujeres o mejorar el diálogo con todas las fuerzas políticas, pero esto es un proceso, una verdadera transformación que enfrenta con seriedad, con patriotismo, con claridad en el rumbo y las acciones, los problemas de la República.

Es entendible, la posición de algunos grupos en la resistencia. Todos pensamos que la prioridad es la nuestra, pero hay que admitir que las cosas han cambiado, y han cambiado para el bien de las mexicanas y de los mexicanos.

¡Que viva México!

Texto y Foto: Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República