Trascendió

QUE a diferencia de Alfonso Romo, a quien se le vio feliz ayer entre los suyos, los empresarios de Nuevo León que dieron su espaldarazo al Presidente, Carlos Urzúa salió de Palacio Nacional con cara más seria de lo normal y caminando como cualquier turista, pero acompañado de dos escoltas que se encargaron de agredir a empujones a las reporteras que intentaban grabar al ex funcionario; bueno, hasta el procurador fiscal, Carlos Romero Aranda, dio codazos a más de una.

QUE el Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares, mejor conocido como Fonhapo, dirigido a proporcionar ayuda a los sectores más necesitados, desaparecerá por decisión del gobierno bajo el argumento de que deja más déficits que beneficios.

Y como muestra del desinterés federal, de los 432 millones 750 mil pesos asignados este año al programa, más de 90 por ciento no se ha ejercido.

QUE en días pasados en un hotel de Paseo de la Reforma estuvieron reunidos varios funcionarios de la antigua Sedesol encabezados por el ex subsecretario Enrique González Tiburcio, quien fuera mano derecha de Rosario Robles.

Según los enterados, el tema del encuentro fue La estafa maestra y las indagatorias que enfrentan por parte de la 4T. ¿Será que analizaban cómo solventar las observaciones o ya de plano el procedimiento para tramitar amparos?

QUE tras mantener bajo su control al Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de Ciudad de México durante ocho años y buscar un periodo de cuatro más, líderes seccionales de las distintas dependencias de la capital destituyeron a Juan Ayala como presidente del gremio y nombraron una dirigencia interina para modificar los estatutos y hacerlos acordes a la reforma laboral.

Ayala se quejó de que no fue legal la asamblea, pero lo que piden quienes lo desconocen es que se elija al líder conforme a las nuevas reglas: por voto directo de todos los agremiados. También en la vida sindical hizo sentir su peso la 4T.

Publicado por Milenio