Trascendió

QUE la mayoría de los familiares que viajaron desde Estados Unidos y hoy estarán con el presidente Andrés Manuel López Obrador para conocer de viva voz lo sucedido en la emboscada de Bavispe, Sonora, no quiso estar en la marcha de ayer y prefirió quedarse en su hotel, a la espera de la cita de hoy.

Argumentan que el único apellido que suena en la tragedia es LeBarón, cuando las víctimas eran Johnson, Langford y Miller, todos de Sonora, no de Chihuahua.

QUE la idea de redefinir el concepto de terrorismo para incluir a los cárteles mexicanos en la lista del Departamento de Estado estadunidense junto a otros como Al Qaeda o Hezbolá es un debate que se viene sosteniendo en algunos sectores académicos de ese país, incluyendo a investigadores de las fuerzas armadas, desde hace más de una década.

Un ejemplo del debate desarrollado en dichos círculos es un artículo del Diario de Seguridad Estratégica, publicado por la Escuela Henley-Putnam de Seguridad Estratégica, fechado en 2008, donde se afirma que los narcos mexicanos no solo son delincuentes, sino terroristas, “y eso no es una hipérbole”, se lee en el texto.

QUE fiel a su estilo, Gerardo Fernández Noroña reclamó ayer vía Twitter que a su llegada a la plancha del Zócalo, en compañía de Porfirio Muñoz Ledo, no los dejaban pasar a un área reservada por no ser empresarios.

Después de más de 10 minutos, el diputado del PT logró finalmente acomodarse en un área localizada frente al templete donde el Presidente emitió su mensaje, no sin antes abrirse paso entre empujones y recriminaciones. ¡Zas!

Publicado por Milenio Digital