Señalan necesidad de robustecer reintegración de mexicanas y mexicanos en retorno con empleo, vivienda, educación e identidad

2 de octubre de 2026

Plantea la diputada Maribel Solache fortalecer coordinación entre organizaciones, autoridades y legisladores para contar con un diagnóstico sobre mexicanas y mexicanos repatriados y difundir servicios gratuitos

Al presentar las conclusiones y compromisos del foro “Migrantes en retorno”, la diputada federal migrante Maribel Solache González (Morena) propuso fortalecer la coordinación entre organizaciones de la sociedad civil, autoridades y legisladores para contar con un diagnóstico más preciso sobre el número de mexicanas y mexicanos retornados y conocer los servicios que actualmente se ofrecen de manera gratuita.

Para ello, planteó realizar un encuentro de organizaciones con gobierno y diputadas y diputados migrantes, así como un encuentro de mexicanas y mexicanos repatriados para que expongan sus experiencias y necesidades.

Entre sus propuestas destacó la elaboración de una “Cartilla del retorno”, que concentre en un solo documento los trámites, requisitos y servicios disponibles para quienes regresan al país; para ello, consideró que las organizaciones y autoridades podrían aportar información para construirla de manera conjunta.

Propuso también desarrollar un “pasaporte de habilidades” o carta de habilidades para reconocer la experiencia laboral adquirida en Estados Unidos y facilitar la incorporación de las y los retornados al mercado laboral mexicano.

Subrayó que muchas y muchos cuentan con experiencia especializada, dominio del inglés, conocimientos técnicos y, en algunos casos, hablan lenguas indígenas.

La legisladora llamó además a incorporar una perspectiva de género, discapacidad y atención a grupos vulnerables en las políticas de retorno, así como a fortalecer los mecanismos de salud mental y considerar la creación de grupos de apoyo para mexicanos retornados.

En materia educativa, planteó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) la necesidad de analizar la creación de programas de “español como segunda lengua” para niñas, niños y adolescentes que regresan de Estados Unidos sin hablar español, a fin de facilitar su integración al sistema educativo mexicano.

Adelantó que buscará abordar ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) la reducción presupuestal que, según expuso, afectaría a los consulados, particularmente en materia de protección consular. “Menos citas, menos documentos, menos personal”, advirtió, por lo que señaló que llevará el tema a la mesa de trabajo correspondiente.

Solache González sugirió que los servicios dirigidos a mexicanas y mexicanos en retorno sean gratuitos o de bajo costo, debido a las condiciones económicas con las que muchas personas llegan al país.

Llamó a evitar prácticas abusivas y posibles negocios que lucren con las necesidades de la población retornada.

A su vez, participantes de organizaciones civiles y autoridades señalaron que uno de los principales desafíos del Estado mexicano es pasar de una política de recepción a una estrategia permanente de reintegración, con acceso a empleo, vivienda, salud, educación y documentos de identidad.

En la primera mesa “Volver a México: Experiencias, necesidades y acompañamiento desde la sociedad civil”, Mariano Ávila, fundador de la plataforma digital Retache, anotó la necesidad de construir una infraestructura de atención para las personas que regresan al país y aprovechar sus conocimientos, experiencia y recursos. “Lo que queremos no es solamente un programa, sino una infraestructura”.

Aseveró que las y los mexicanos retornados llegan con capacidades profesionales y recursos que pueden contribuir al desarrollo del país.

En su oportunidad, Luis Alberto Valentán, integrante de la National Day Laborer Organizing Network (NDLON), advirtió que la deportación representa una ruptura de proyectos de vida, por lo que pidió acompañamiento de mediano y largo plazos.

En ese sentido, propuso fortalecer la atención en “empleo, vivienda, salud, documentación y vivienda comunitaria”, además de crear mecanismos para certificar las habilidades y experiencias adquiridas en Estados Unidos.

Por su parte, Lili Payán, migrante en retorno, destacó las dificultades para incorporarse al mercado laboral y para facilitar la adaptación de hijas e hijos nacidos en Estados Unidos. Propuso considerar capacitación cultural y burocrática, así como mecanismos educativos que permitan la integración de menores que no hablan español.

Nerida Vargas, presidenta de la Asociación de Nayaritas de California, respaldó la realización de estos espacios de diálogo para visibilizar las necesidades de las comunidades mexicanas que regresan al país.

En la segunda mesa “¿Qué hace el Estado mexicano ante el retorno? Programas, servicios y coordinación institucional”, Marco Antonio Temístocles Villanueva Ramos, coordinador general de Atención a la Movilidad Humana de la Ciudad de México, informó que la capital cuenta con albergues y mecanismos de atención para personas repatriadas sin redes de apoyo.

En ese sentido, resaltó la Credencial de Huésped de la Ciudad de México, mediante la cual se facilita el acceso a diversos servicios y trámites.

En tanto, Christina Corona Durán, coordinadora Nacional del Programa Binacional de Educación Migrante (PROBEM) y titular del programa en Tlaxcala, señaló que se busca garantizar la continuidad educativa de quienes transitan entre México y Estados Unidos.

Subrayó como desafío ampliar el conocimiento y alcance de estos mecanismos, particularmente para niñas, niños y adolescentes que regresan sin dominio del español.

Arturo Ríos Camarena, secretario técnico de la Comisión de Asuntos Migratorios, expuso que entre el 20 de enero de 2025 y el 13 de agosto de 2026 México recibió 271 mil 193 connacionales repatriados desde Estados Unidos.

Por ello, afirmó que una de las principales brechas es la reintegración laboral; “sólo 18 mil de 271 tienen un empleo”.

Desde el ámbito legislativo, planteó líneas de trabajo, entre ellas garantizar la identidad de las personas nacidas en el extranjero, incorporar un capítulo específico sobre retorno y reintegración en la legislación migratoria, ampliar el alcance del PROBEM, establecer mecanismos de certificación de habilidades y atender la situación de la seguridad social de quienes cotizaron en Estados Unidos.

“Debemos de incorporar a la Ley de Migración o a la nueva ley de movilidad humana que se está planteando, un capítulo de retorno y reintegración”, afirmó.

Finalmente, Adán Sánchez García, subdirector de Repatriación Digna del Instituto Nacional de Migración (INM), explicó que el Estado mexicano concibe la repatriación en tres etapas: “la salida, el retorno y la reintegración”, y destacó que la dirección de repatriación digna coordina la recepción de los connacionales en los distintos puntos de llegada al país.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados