A fin de fortalecer el derecho a una vivienda digna para adultos mayores, la diputada del PRI Socorro Jasso Nieto presenta iniciativa

Ciudad de México, 17 de marzo de 2026

La legisladora destacó que esta reforma refuerza el principio de progresividad en materia de derechos humanos y reconoce a las personas adultas mayores como titulares plenos de garantías.

Cuando las viviendas carecen de espacios amplios, rampas o pisos seguros, se limita la autonomía y aumenta el riesgo de accidentes, aseguró.

La diputada federal Socorro Jasso Nieto presentó una iniciativa para incorporar en el artículo 3 de la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores una definición expresa de vivienda adecuada, que armonice el marco de derechos humanos con los estándares técnicos establecidos en la NOM-007-SEDATU-2024.

Esta norma establece criterios objetivos de habitabilidad relacionados con dimensiones mínimas, ventilación, iluminación natural, instalaciones sanitarias, seguridad estructural y condiciones físicas indispensables para que una vivienda sea considerada habitable.

La legisladora explicó que la norma técnica fortalece el contenido material del derecho constitucional a la vivienda, al proporcionar parámetros verificables que permiten evaluar si un inmueble cumple con condiciones básicas de seguridad y funcionalidad.

Al presentar su propuesta, subrayó que la incorporación de esta definición permitirá dotar de claridad conceptual al ordenamiento, orientar la interpretación administrativa y jurisdiccional, y fortalecer el diseño de políticas públicas con enfoque de envejecimiento digno.

La congresista del PRI señaló que definir jurídicamente la vivienda adecuada dentro de esta ley no constituye una innovación aislada, sino una medida de armonización normativa que vincula el mandato constitucional, las obligaciones internacionales y la normatividad técnica vigente.

Asimismo, destacó que esta medida refuerza el principio de progresividad en materia de derechos humanos y consolida un enfoque integral que reconoce a las personas adultas mayores como titulares plenos de derechos, garantizando condiciones que favorezcan su autonomía, seguridad y permanencia en su entorno comunitario.

La diputada Socorro Jasso recordó que, a partir de los 60 años, es frecuente que la movilidad se reduzca debido al envejecimiento, enfermedades crónicas, limitaciones funcionales o lesiones, lo que hace necesario el uso de sillas de ruedas, andaderas, bastones u otros dispositivos de apoyo.

Sin embargo, cuando las viviendas carecen de espacios amplios, pasillos adecuados, rampas, pisos seguros o adaptaciones básicas, el uso de estos apoyos se ve limitado, incrementando el riesgo de accidentes, restringiendo la independencia y afectando directamente la dignidad y el bienestar de las personas mayores.

De acuerdo con estimaciones recientes del Consejo Nacional de Población (Conapo, 2025), en México existen 17.1 millones de personas adultas mayores, lo que representa el 12.8 por ciento de la población total. Se prevé que para 2030 el país alcance una etapa en la que habrá más personas mayores (14.96 por ciento) que jóvenes (0 a 14 años), y para 2070 el porcentaje de adultos mayores será de 34.2 por ciento.

La representante del PRI enfatizó que esta transición demográfica exige adecuaciones normativas que garanticen condiciones materiales suficientes para un envejecimiento digno, autónomo y seguro.

Texto y Fotografía: Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados