Ante conflictos bélicos, llaman a fortalecer acciones para reducir desperdicio de alimentos

Ciudad de México, 17 de marzo de 2026

Estiman que la pérdida y el desperdicio de alimentos a nivel mundial cuestan hasta 940 mil millones de dólares al año

La senadora Amalia García Medina hizo un llamado para que, ante los actuales conflictos bélicos, se refuercen las acciones para garantizar el derecho a una alimentación adecuada y sostenible, así como para evitar el desperdicio de alimentos en México, que al año asciende a 20 millones de toneladas.

En la inauguración del foro “De la ley al impacto. Activando el derecho a la alimentación adecuada y sostenible”, la presidenta de la Comisión para el Seguimiento a la Implementación de la Agenda 2030, afirmó que “no hay razón para avanzar en garantizar que no haya desperdicio de alimentos y que cumplamos con el objetivo de Hambre Cero”.

El foro se realizó con el objetivo de dar seguimiento al cumplimiento 2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible “Hambre Cero” de la ONU e impulsar la emisión del Reglamento de la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible, tomando en cuenta los beneficios económicos, sociales y ambientales. 

Amalia García se refirió al fin del calentamiento global y el comienzo de la etapa de la ebullición, por lo que aseguró que hoy el objetivo es otro, el de la paz, “porque los efectos de la guerra son devastadores, ya que abarcan al resto del planeta y generan condiciones difíciles como la seguridad alimentaria”.

Aumentan los precios de los alimentos, de la energía y productos como fertilizantes, lo que deriva en su escasez. Frente a ello, agregó, “estamos en el inicio del ciclo agrícola, por lo que tener los fertilizantes con un alto costo impactará a la alimentación, es decir, estamos en un momento de reflexión y tomar medidas”.

En México, explicó, se desperdicia un tercio de los alimentos que se producen, mientras hay todavía miles de mexicanos que los requieren, además de que son 28 millones de personas que viven con inseguridad alimentaria, a pesar de que la pobreza ha disminuido en el país.

Respecto al tema del desperdicio en México calificó como inadmisible que, de acuerdo con estudios recientes, se desperdician 20 millones de toneladas de alimentos al año, por lo que el reto es que esa cifra sea aprovechada, así como poner en el centro de las políticas públicas Objetivos de Desarrollo Sostenible como Hambre Cero, Cuidado del Medio Ambiente y la Paz.

Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía, mencionó que la aprobación de la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible representa uno de los avances más importantes en materia de derechos sociales, ya que se reconoce a la alimentación como un derecho humano a garantizar de manera progresiva y efectiva.

Sin embargo, dijo, las leyes necesitan de instituciones que las implementen, políticas públicas que las traduzcan en acciones y, sobre todo, colaboración entre los distintos sectores de la sociedad. Ese, apuntó, debe ser el objetivo del encuentro, porque el reto alimentario que enfrentamos es uno de los más complejos de nuestro tiempo.

Allegra Baiocchi, coordinadora residente designada de la ONU en México, reconoció que México dio un paso histórico con la aprobación de la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible, pero indicó que ahora el desafío es cómo convertirla en realidad, “la elaboración del reglamento va a ser clave para que el derecho a la alimentación deje de ser un principio jurídico o ideal y se convierta en una realidad”.

Héctor Ochoa Moreno, director general del SECNA (Secretaría de Economía/ Consejo Nacional de la Agenda 2030), destacó la importancia de los sistemas agroalimentarios y dijo que producir, distribuir y consumir alimentos debe pensarse como parte de un mismo sistema que integre perspectiva de género, participación de jóvenes y atención a las comunidades que han enfrentado mayores condiciones de vulnerabilidad.          

Enrique Provencio Durazo, coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM, abundó en que el armamentismo, las consecuencias de los conflictos bélicos y el clima de incertidumbre generalizada no sólo tienen impactos directos en las poblaciones afectadas donde se registran, también afectan a los demás países, por lo que es tarea blindar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y procurar su consecución.

Mariana Jiménez Cárdenas, directora general de la Red de Bancos de Alimentos MX, abordó el impacto global social, económico y ambiental del desperdicio de alimentos en un contexto donde dos mil 400 millones de personas viven en inseguridad alimentaria.

Advirtió que el desperdicio de alimentos es responsable de nueve por ciento del total de emisiones de gases efecto invernadero y del 20 por ciento de emisiones de metano, pero también representa una pérdida de más de 940 mil millones de dólares al año, por lo que planteó acciones y decisiones de impacto sostenible.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores