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“Plan B” en materia electoral podría aprobarse antes de Semana Santa: Ignacio Mier Velazco
El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier Velazco, aseguró que la iniciativa relacionada con el “Plan B” en materia electoral es congruente con los principios de austeridad republicana, respeta el federalismo, el municipalismo y el régimen interior de los estados.
Clara Brugada Molina refrenda compromiso para convertir la cultura en herramienta de transformación social de la capital
Ciudad de México, 17 de marzo de 2026
En el encuentro con mujeres artistas, la Jefa de Gobierno propuso la creación de un fondo económico de apoyo a artistas y corredores culturales en toda la ciudad
Se comprometió a retomar propuestas de este sector para avanzar en el reconocimiento jurídico de las y los trabajadores culturales
En el Museo de la Ciudad de México, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, sostuvo un encuentro con mujeres artistas, donde reafirmó su compromiso de consolidar a la cultura como eje central de transformación social en la capital del país, al tiempo que anunció acciones para fortalecer los derechos y el desarrollo del sector cultural, con énfasis en las creadoras.
“Yo creo en la cultura como esa herramienta poderosa para transformar. Transformar vidas, transformar familias, transformar comunidad, transformar nuestra ciudad y transformar el mundo… Quiero gobernar con ustedes y quiero que cambiemos la ciudad juntas”, expresó.
Durante el diálogo “Sinfonía de Mujeres”,, la mandataria capitalina destacó la necesidad de construir una política cultural con enfoque territorial y de género, que permita que el arte se viva de manera cotidiana en todos los espacios de la ciudad. En ese sentido, llamó a las artistas a imaginar colectivamente una capital con mayor presencia cultural, donde “podamos imaginarnos una ciudad donde se vea y se sienta todos los días el arte”.
Ahí, ante mujeres creadoras de diversas disciplinas, Brugada Molina reconoció que persisten desigualdades estructurales que han limitado su desarrollo, por lo que reiteró la urgencia de actuar desde el gobierno para revertirlas: “Para ser una mujer artista son dos o tres trabajos anónimos… un hombre artista se reconoce, pero una mujer tiene que ser extraordinaria para ser reconocida. Entonces, no hay igualdad de condiciones y eso lo sabemos”.
En este contexto, enfatizó que existe una deuda histórica con las mujeres artistas, la cual debe ser atendida con políticas públicas específicas, por ello, desde el Estado, con las mujeres artistas, “tenemos que apoyar, garantizar que puedan desarrollarse y generar transformaciones”.
Como parte de estas acciones, propuso la creación de un fondo económico de apoyo a artistas, así como el impulso de infraestructura cultural comunitaria en toda la ciudad, y “si eso implica presupuestos especiales para un fondo de incentivo al talento de las mujeres artistas, adelante… vamos a construirlo”.
Asimismo, planteó la creación de corredores culturales en colonias, barrios y pueblos como una estrategia para democratizar el acceso al arte en “cada colonia, pueblo y barrio de la Ciudad de México… necesitamos que a lo largo y ancho de la ciudad se sienta la cultura y se logre transformar la vida de las personas”.
En materia de derechos laborales, anunció que se retomarán propuestas del sector para avanzar en el reconocimiento jurídico de las y los trabajadores culturales, para que en este mismo año se diseñe de qué manera la trabajadora o el trabajador cultural puede tener personalidad jurídica para ser reconocidos y reconocidas.
Por último, adelantó que la Ciudad de México será la primera entidad en garantizar la educación inicial como un derecho constitucional, mediante Centros de Desarrollo Infantil, convirtiendo a la capital en la “primera entidad federativa en donde el Estado se haga cargo de la educación inicial”.
Al tomar la palabra, la secretaria de Cultura, Ana Francis López, expuso que la presencia de las mujeres ha aumentado en todas las disciplinas artísticas y ejemplo de ello es el Festival Tiempo de Mujeres, que el año pasado contó con la presencia de 500 mujeres artistas y en este 2026 participan mil 500.
Señaló que a través de la dependencia que encabeza se trabaja para cambiar de una cultura patriarcal a una cultura de igualdad, dependencia que además brinda total atención, acompañamiento y se canaliza a las mujeres trabajadoras, artistas, creadoras, labradoras de los terrenos y caminos culturales de la ciudad ante cualquier tipo de violencia a la que se enfrenten.
“Desde esta secretaría promovemos una cultura institucional de igualdad de género y de clima laboral libre de violencia. Así fue la instrucción de la Jefa de Gobierno desde el día uno. Tenemos que trabajar con igualdad de género hacia el interior, tenemos que atender a la gente y decir una frase constante y lo decimos fuerte y claro: actuamos en consecuencia (…) tenemos toda la voluntad política y con toda la fuerza actuamos en consecuencia todos los días”, puntualizó.
En el encuentro, las creadoras, cantantes, actrices, promotoras culturales, activistas, coincidieron en la importancia de continuar fortaleciendo los apoyos a las mujeres artistas y presentaron a la Jefa de Gobierno una serie de propuestas para garantizar el acceso a la igualdad, derechos y oportunidades de desarrollo, con énfasis en el reconocimiento de los derechos laborales.
Como parte de este encuentro de “Sinfonía de Mujeres”, participaron destacadas creadoras, artistas y promotoras culturales de diversas disciplinas, quienes recibieron un reconocimiento por la Jefa de gobierno a su trayectoria artística, entre las cuales destacaron: la guionista, Sandra Jiménez Loza, directora; la canta autora, Amanda Escalante “Amandititita”; Raquel Martínez García, promotora de lectura; Rocío Jaramillo, cantante y activista; Rosa Isela Percastre Cuenca, intérprete de música huasteca y tallerista del programa Do Re Mi Fa Sol por mi escuela; Eduwiges Santander, narradora de tradición oral; Kendall Shanti, fotógrafa y artista visual y Jimena Pastrana, artista visual.
También en este encuentro participaron la actriz, Arcelia Ramírez, así como Guadalupe Sánchez Sosa, cineasta y animadora visual; Paulina Lima, diseñadora gráfica; Alejandra Islas, cineasta y miembro del Sistema Nacional de Creadores; Atziri Carranza, artista plástica con más de 30 años de trayectoria.
Así también, Mercedes Hernández, actriz; Dewy Scarllet Anastacio Chino, escritora y poeta; Zibia Jael García Vázquez, artista plástica; Sabina Berman, dramaturga y escritora; Sofía Fernández Méndez Aragón, estudiante de tercer grado de la primaria “30 de Septiembre”; Adriana Portillo Shakti, cantante y compositora ganadora del Concurso de Composición La Canción del Buen Amor; Ximbo, rapera y activista; y Mariana Bo, DJ y violinista.
Ciudad de México, 17 de marzo de 2026
Mensaje de la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina; de la secretaria de Cultura, Ana Francis López Bayghen Patiño; así como de representantes de la escena artística y cultural, en el Diálogo: Sinfonía de Mujeres
JEFA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CLARA BRUGADA MOLINA (CBM): Hola, hola. Bueno, pues el día de hoy quiero felicitarnos, por haber convocado a esta Sinfonía de Mujeres. Y Sinfonía de Mujeres artistas, que en este momento hemos logrado nutrirnos, aprender, sobre todo reivindicar, el hecho de ser artistas y ser mujeres.
A mí me da muchísimo gusto que podamos dialogar en este momento, de manera muy amena, circular. No quisimos que fuera un encuentro tradicional. Queremos encontrarnos de otra manera.
Quiero saludar a Mariana, a Mercedes, Shakti, Ximena, Sabina, Rocío, Dewy Scarlet, Zibia, Atziri, Mercedes Hernández, Paulina, Alejandra, Arcelia, Guadalupe, Kendall, Jimena Pastrana, Sandra, Noemí; y también a Rosa Isela, Sofía Fernanda, Raquel, Amanda y Sofía Fernanda, la niña preciosa que acabamos de escuchar.
Quiero compartir con ustedes y decirles, que creo en la cultura como esa herramienta poderosa para transformar. Transformar vidas, transformar familias, transformar comunidades, transformar nuestra ciudad y transformar el mundo.
Así que tenemos esta oportunidad maravillosa de continuar transformando la ciudad, con las mujeres artistas de la ciudad.
Porque en esta ciudad hemos tenido un conjunto de artistas históricas y maravillosas. Aquí floreció la poesía de Sor Juana Inés de la Cruz, la crítica de Rosario Castellanos, las historias de Elena Garro, el color de Frida Kahlo. Mujeres universales, mujeres revolucionarias, transformadoras, que hicieron de esta ciudad un faro, un faro feminista de arte y de transformación.
Y quiero convocar a que podamos imaginarnos una ciudad donde se vea y se sienta todos los días el arte. Y sí, tenemos que hacer acciones afirmativas, en favor de las mujeres artistas. Y eso significa simplemente, reconocer que para ser una mujer artista, son dos o tres trabajos a la vez.
Y generalmente, todo lo que se sufre en esta desigualdad entre hombres y mujeres, para que una mujer artista sea reconocida, tiene que ser maravillosa. Un hombre artista, pues se reconoce; pero una mujer tiene que ser extraordinaria, para ser reconocida.
Entonces, no hay igualdad de condiciones y eso lo sabemos. Tenemos que apoyar, garantizar que las mujeres artistas en nuestra ciudad, puedan desarrollarse y puedan generar transformaciones.
Y quiero que juntas podamos imaginar esta ciudad y cómo nos imaginamos la Ciudad de México, con un protagonismo de las mujeres artistas.
Y bueno, podemos transformar la ciudad con muralismo y podemos transformar la ciudad con música, como queremos hacerlo con Do, Re, Mi. Y miren los resultados.
O queremos también hacer que el teatro esté en el seno del pueblo; o sea, es decir, en donde casi no puedes encontrar cultura que te llene y te transforme también el alma. Y en fin, podemos hacer muchas cosas, pero quiero pedirles esa tarea, a cada una de ustedes.
Y la tarea es: ¿qué podemos hacer para que esta ciudad se llene de cultura, impulsada por mujeres artistas? Estamos gobernando el país con una mujer presidenta —a quien le mandamos un fuerte aplauso, a nuestra querida Claudia Sheinbaum— y estamos gobernando esta ciudad que lleva décadas transformándose y que desde mi punto de vista, es, sí, Tiempo de Mujeres, pero no sólo de mujeres políticas, sino de mujeres todas y de mujeres artistas.
Así que cuando decimos: es Tiempo de Mujeres, es de todas. Y eso significa entonces: ¿cuál va a ser el protagonismo de las mujeres artistas en Tiempo de Mujeres? Esa es la pregunta. ¿Cómo podemos, simplemente atravesando la Ciudad de México, darnos cuenta de que las artistas han tomado la ciudad? ¿Qué debemos hacer desde la ciudad, para tener todos los espacios necesarios, los recursos necesarios y la potencia suficiente, para dar a conocer estas transformaciones culturales?
Entonces, a mí me emociona escuchar la historia y lo que son cada una de ustedes. Y cuando escuchamos a Sofía hablando de la situación de las mujeres y de las artistas, pues sabemos que hay una deuda, una gran deuda, sí. Una gran deuda de la sociedad y del Estado, con la cultura; con las mujeres artistas y en general con los trabajadores de la cultura, pero en especial con las mujeres artistas. Entonces, vamos trabajando ese tema.
Quiero primero, con ustedes, reafirmar que esta ciudad quiere que la cultura sea la herramienta más poderosa de transformación de la ciudad. Y para ello, lo que implique; para ello, lo que sea necesario.
Y eso significa presupuesto, esfuerzos, proyectos, programas, sí. Y tenemos esa oportunidad para lograr. Y por otro lado, también significa que esta ciudad tiene que ser pionera y vanguardia en hacer justicia al trabajo cultural. Entonces, las propuestas de Atziri, por supuesto que las retomamos, las llevamos.
Y a mí no me gusta estar tardando mucho tiempo en respuestas de lo que tenemos que hacer. Así que en este mismo año tenemos que diseñar de qué manera, la trabajadora o el trabajador cultural, pueden tener esta personalidad jurídica de la que hablaba Atziri, para ser reconocidos y reconocidas.
Y tenemos que hacer acciones afirmativas para las mujeres artistas, por todo lo que ustedes ya dijeron. Son dos cosas: una hacer justicia en general con un instrumento que lo garantice, con ciertas condiciones y todo, que creo que se puede construir muy bien, y por otro lado, también hacer acciones afirmativas en favor de las mujeres.
¿Queremos mujeres artistas en tal o cual? Bueno, pues hagámoslo, propiciemos, generemos lo que se tenga que hacer, para que esto suceda. Y si eso implica presupuesto especial, para un fondo especial, de incentivar el talento de las mujeres artistas, adelante. Entonces, vamos a construirlo y les propongo que empecemos ya a tenerlo.
Por otro lado, el reconocimiento a las mujeres artistas. Hoy tenemos ya un corredor de las mujeres transformadoras en la historia. Hagamos un corredor cultural de las mujeres históricas y artistas que ha tenido la ciudad.
Pero además, no sólo un corredor en lugares claves, importantes, de la ciudad. Construyamos corredores culturales en cada colonia, pueblo y barrio de la Ciudad de México. Cada parte de a Ciudad de México, así como tiene en la gran mayoría un parque, una cancha, un centro comunitario, bueno, pues en esta ciudad, cada pueblo, barrio y unidad habitacional, debe tener un corredor cultural.
Un corredor cultural en donde puedan desatarse procesos. Hay lugares que no tienen espacio público y se están recuperando las calles. Porque todas las calles son para los autos, ni siquiera para los peatones, son para los autos, en esta ciudad.
Entonces se están recuperando calles, que una vez a la semana se dedican a los niños, a los jóvenes, al arte. Bueno, pues hagamos corredores culturales en toda la ciudad. Cada colonia escoger una calle y empezar a hacer actividades culturales.
Podemos empezar los sábados, los viernes, en fin. Necesitamos entonces que a lo largo y ancho de la ciudad, se sienta la cultura y se logre transformar la vida de los niños.
Empezamos con Do Re Mi, este programa que es con todos los instrumentos musicales para las niñas, los niños, de primaria y secundaria. Imagínense ustedes, que las niñas y niños puedan aprender música: violín, piano, jarana; lo que ellos quieran.
Seis años de música, que no se pueden pagar a veces de manera particular, pero que es obligación del Gobierno hacer en las escuelas de manera obligada, música, escuela, metodología, pedagogía, para que las niñas y niños aprendan música. Y jóvenes, porque también es secundaria.
Esos son cambios estratégicos, porque hoy lo único, o hasta hace poco, lo único que se aprende en la escuela, es flauta, en la secundaria. Que no está mal, ahí tenemos a grandes artistas. Pero necesitamos que lo podamos desarrollar.
Ahora imagínense, eso música. Pero la cultura está alejada de la educación básica. Entonces, la lucha que tenemos que dar, es que desde niñas y niños, la cultura, no sólo la música, sino la cultura, sea parte, sea obligación del Estado, garantizar clases, artes, diversidad, en los niños y las niñas, como parte de la educación básica.
No como una opción de los que tienen talento y se desarrollan como pueden, sino como una obligación. Entonces, eso creo yo, que es uno de los temas que tenemos que garantizar.
Estamos gobernando esta ciudad. La educación básica no depende de nosotros, depende del Gobierno Federal. Pero hay condiciones para poderlo hacer.
Miren. Hace tres días informé que vamos a entregar una reforma constitucional al Congreso de la Ciudad, para que la Constitución de la Ciudad de México, esté garantizada la educación inicial en la ciudad.
¿Qué es la educación inicial? Hoy tenemos como educación básica, de jardín de niños en adelante. Pero, ¿quién cuida a los niños de 0 a 3 años? ¿Quién? Familia y principalmente las mujeres. Así que seremos, la Ciudad de México, la primera entidad federativa en donde el Estado se haga cargo de la educación inicial.
Y para eso se garantiza tener Centros de Cuidado y Desarrollo Infantil, desde que nace hasta los tres años, que luego pasan ya a la educación básica.
Ese es el Sistema Público de Cuidados, que también se está consultando la ley. Pero tener a nivel constitucional en la Ciudad de México, un sistema de educación más, que es la educación inicial y que la crianza de las niñas y niños no quede sólo en las posibilidades que tienen las familias, igual a las mujeres, sino que desde que nace una niña o un niño, ya los esté esperando un lugar para hacer cuidados, en un Centro de Cuidado y Desarrollo Infantil.
Esa es la tarea de lo que tenemos que hacer, para el Sistema de Cuidados. Pero así como eso, son grandes avances importantes. Le llamo la revolución de los cuidados.
Y así también en el tema cultural. O sea, la cultura, las artes, las artes, deben acompañar a nuestras niñas y niños. Imagínese: seis años de arte; ¿cómo sale una niña y un niño de la primaria? ¿Cómo entra a los siguientes tres años de secundaria?
Y no sólo en ciencias o no sólo en los temas que en general, tradicionalmente, se aprende en la educación secundaria, lo que ésta garantiza, sino también en artes.
Entonces, tenemos que transformar esta ciudad, de fondo. Y sabemos que los frutos los vamos a ver después; porque estaremos construyendo generaciones diferentes. Niñas y jóvenes con oportunidades para desarrollar sus talentos artísticos.
No como alguien que por su cuenta quiso ser artista y se peleó con el mundo para lograrlo, como es la historia de todas ustedes; sino que, como decía aquí Sofía, te dicen que no puedes y ahí te quedas.
Entonces la cultura debe ser la herramienta más poderosa, más eficaz, más cotidiana, más transformadora, de la Ciudad de México. Le apuesto a la cultura y voy a apostarle todo lo que sea necesario, para lograrlo.
Desde hacer justicia, como decía Atiziri, a los trabajadores culturales, la educación que desde niñas y niños deben de tener y la producción masiva. Cuando digo masiva, no es que no tengan calidad, sino que haya las condiciones para la producción cultural en la ciudad.
Y eso se tiene que reflejar en la ciudad. Y quiero que me ayuden a imaginar y a soñar, una ciudad con mujeres artistas transformadoras. Y quiero gobernar con ustedes y quiero que cambiemos la ciudad juntas. Ése es el mensaje que quería darles.
La próxima reunión, es para las tareas que dejó Atziri. Y la siguiente reunión, es para ver cómo transformamos la ciudad con cultura. ¿Qué tenemos que hacer en esta ciudad? Otra vez ya no me quiero echar todo el… (inaudible).
PRESENTADORA: El Gobierno de la Ciudad de México, Capital de la Transformación, les da la más cordial bienvenida, a esta Sinfonía de Mujeres, en el marco del Festival por la Igualdad Tiempo de Mujeres 2026.
Saludamos a los representantes de los medios de comunicación, así como a las personas que siguen esta transmisión por redes sociales.
Acompañan a la jefa de Gobierno, la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, licenciada Ana Francis López Bayghen Patiño. Saludamos y damos cordial bienvenida, a la DJ y violinista Mariana Bo; a la cantante y compositora Mercedes Adriana Portillo “Shakti”; a la rapera y activista Ximena de Santiago Alanís, Ximbo; así como también nos acompaña la dramaturga y escritora Sabina Berman.
Saludamos a la estudiante de tercer grado de primaria e integrante del programa Do Re Mi Fa Sol Por Mi Escuela, Sofía Fernanda Méndez Aragón. Saludamos a la escritora y poetisa Dewy Scarlett Anastasio Chino. También está con nosotros, nosotras, la artista plástica visual y tatuadora, Zibia Jael García Vázquez, así como también la artista plástica Atziri Carranza.
Saludamos a la actriz Mercedes Hernández; a la diseñadora gráfica Paulina Lima, así como también saludamos a la cineasta Alejandra Islas. Saludamos la presencia de la actriz ganadora en dos ocasiones del premio Ariel, Arcelia Ramírez.
Saludamos a la cineasta y animadora visual, Guadalupe Sánchez; a la fotógrafa y artista visual Kendall Shanti, así como a la artista visual Jimena Pastrana.
Nos acompañan: la tallerista del programa Do Re Mi Fa Sol Por Mi Escuela, Rosa Isela Percastre Cuenca; la tallerista de la Red de Faros, Noemí Marina Cortés Guerrero “Eduwiges Santander”, así como la promotora de lectura de procesos culturales y ambientales, Raquel Martínez García.
Saludamos la presencia de la cantante y activista Rocío Jaramillo; de la directora, guionista, productora y gestora cultural, Sandra Jiménez Loza y de la cantautora, escritora y cronista urbana, reconocida como la “Reina de la Anarcumbia”, Amanda Escalante “Amadititita”.
Preside este encuentro, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, licenciada Clara Brugada Molina.
A continuación, les invitamos a observar la proyección del video “Festival Tiempo de Mujeres”.
[VIDEO]
Tiempo de Mujeres, Festival por la Igualdad, celebra este 2026 ocho ediciones ininterrumpidas, como el espacio dedicado a fomentar las artes hechas por y para mujeres, en la Ciudad de México.
Más de 60 sedes; más de 100 actividades y mil 500 artistas participantes, conforman una diversa programación que, desde 2019, se ha consolidado como una acción cultural que confronta las desigualdades históricas; visibiliza las violencias y reconoce el papel central de las mujeres en la transformación social y cultural del país.
Este festival impulsa una reflexión colectiva sobre los logros, las luchas y los derechos de las mujeres, poniendo al centro sus voces y experiencias.
La edición 2026 profundiza su carácter político y expansivo, con actividades como el torneo Mujeres Libres en el Futbol y el Rally Audiovisual Violeta, en el Monumento a la Revolución; el primer Encuentro de Arte Público Monumental Feminista, en el Centro Cultural El Rule y la Utopía Cihuacóatl; el concierto de compositoras en la sala Silvestre Revueltas; el Campamento 8M en la Sierra de Guadalupe; Cuícatl, Mujeres en la Música; el Encuentro de Mujeres Indígenas y Afrodescendientes; los conciertos y la premiación de La Canción del Buen Amor, en el Teatro del Pueblo.
Además del compromiso de territorializar la cultura, se suman funciones de danza y teatro, exposiciones, conciertos, encuentros, proyecciones, actividades académicas, talleres y conversatorios, en toda la ciudad.
Consulta la cartelera cultural y sé parte de esta conmemoración.
El Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Cultura, invitan.
Ciudad de México, Capital de la Transformación.
PRESENTADORA: Y en esta Sinfonía de Mujeres, para dar la bienvenida a todas ustedes y presentar la dinámica de intervenciones, hace uso de la voz la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, licenciada Ana Francis López Bayghen Patiño.
SECRETARIA DE CULTURA, ANA FRANCIS LÓPEZ BAYGHEN PATIÑO (AFLBP): Muchas gracias, muchas gracias, queridas compañeras. Con tu permiso, jefa de Gobierno, queridas compañeras: muchísimas gracias por estar el día de hoy acá.
Esta reunión, que nos instruyó la jefa de Gobierno de hacer, para reunirse con todas ustedes, para escucharnos, para cotorrear, para reconocerles sin duda, todo el trabajo que hacen, quisiera aprovecharla un pedacito, para rendirles un poquito de cuentas de lo que estamos haciendo hacia el interior de la Secretaría de Cultura.
Como ustedes han visto en este año y cachito, pues la presencia de las mujeres en básicamente todas las disciplinas artísticas, ha aumentado de forma importante, hacia el interior de, digamos esos números, los presentamos el otro día, cuando presentamos el Festival Tiempo de Mujeres, para poner un ejemplo que más o menos refleja toda la representatividad y todo lo demás.
En Tiempo de Mujeres del año pasado, más o menos hubo 500 mujeres; este año hay mil 500. Y básicamente toda la cartelera de la Secretaría se está haciendo cada vez más igualitaria.
Todavía no estamos al 100 por ciento igualitaria, pero cada vez es todo más igualitario y dando pasos agigantados. Pero yo les quisiera platicar un poquito de lo que estamos haciendo adentro, para que eso ocurra. Porque para cambiar de la cultura patriarcal a la cultura de la igualdad, pues es un cambio que hay que hacer por todos lados.
La Secretaría de Cultura son más o menos alrededor de 3 mil personas, las cuales, a través de los distintos programas, estrategias, direcciones, programas sociales, etcétera, intervienen en los trabajos que hacemos en la Secretaría de Cultura, pues es un pequeño universo.
Y en este pequeño universo, decidimos instalar desde el 2 de diciembre del 2024, el Gabinete de Igualdad. Que éste es un gabinete formado por todas las áreas de la Secretaría, a partir de la cual nos reunimos, vamos evaluando, vamos instalando distintas políticas y vamos instalando distintas estrategias.
Unas son muy evidentes, que tienen que ver con la programación igualitaria, pero otras que han ido teniendo que ver con, por ejemplo, cosas que tienen que ver con los cuidados; todas las mamás al interior de la Secretaría, ver cómo les va con sus hijos, qué hacen con sus hijos; el irse de pronto a las citas médicas, a las citas de la escuela; los viernes de consejo que se traigan los chamacos a la Secretaría.
En todos nuestros recintos, las criaturas son bienvenidas y cada vez tenemos mejor capacidad para irles apapachando mejor y etcétera, para que puedan estar ahí.
Y aprovechando que teníamos niños en la Secretaría, pues instalamos un Consejo de Infancias, que ha sido muy divertido porque también los niños y las niñas nos dan su opinión sobre las actividades culturales de la ciudad. Pero digamos, esa fue una ganancia inesperada; ya que estaban ahí, entonces juegan al consejo y eso es muy bonito y muy divertido.
Pero también hemos tenido casos bien complejos, porque los mismos machismos que ocurren hacia afuera, ocurren hacia adentro. Y por supuesto que hemos tenido y tenemos casos de distintos abusos, de distintas situaciones bien complicadas, pero para eso tenemos un Comité de Ética, tenemos una Comisión para el Acoso Sexual, que está sesionando de manera constante y que estamos atendiendo.
Y quiero decir que estamos atendiendo, junto con las instituciones del Gobierno de la Ciudad de México, por supuesto que con la Secretaría de las Mujeres, la Secretaría de Salud y la Fiscalía, principalmente, las tres instituciones entre las cuales todo el tiempo nos estamos ayudando, para dar seguimiento a los casos; para poder tener las acciones correspondientes de reparación, las gestiones correspondientes de acceso a la justicia de las mujeres.
Y decirles que esas instituciones están funcionando; que nuestro gobierno está funcionando también para las mujeres, hacia el interior de la Secretaría de Cultura. Y eso ha sido muy importante, para que las compañeras justamente se sientan respaldadas y de esa manera podemos trabajar muchísimo mejor.
Tenemos un equipo de atención también muy puntual, muy especializado, porque básicamente, buena parte de los mandos medios y altos mandos de la Secretaría, además tienen una buena formación feminista y eso ayuda un montón. Así que nos hemos dado a la tarea también de impartir talleres de masculinidades no tóxicas.
Ya más o menos, la tercera parte de los compañeros de la secretaría, han tomado esos talleres. No son talleres sencillos, no ha sido nada sencillo; ha habido muchas resistencias, pero también es cierto reconocerles, que cada vez ha habido menos resistencias y ahí van trabajando; ahí vamos trabajando en colectividad.
Y bueno, pues desde el área de Atención Ciudadana, también atendemos a todas las personas que se nos acercan también con estos temas. Decirte, jefa de Gobierno, que muchas veces, para las compañeras del arte y la cultura, resulta que a través de la Secretaría de Cultura les resulta más fácil comunicarse con las otras instituciones.
Es decir, hemos canalizado a compañeras hacia las instituciones de vivienda, de salud, de Fiscalía, de Policía, de todo, todo, porque como que vienen mucho hacia nosotros; se acercan porque de alguna manera ésta es la institución en la que comprendemos; ésta es la institución que les resulta cercana y a partir de ahí aprovechamos para canalizarles.
Entonces, decirles que desde esta secretaría ya promovemos una cultura institucional, de igualdad de género y un clima laboral libre de violencia. La instrucción de la jefa de Gobierno desde el día uno: tenemos que tratar bien a la gente, tenemos que trabajar con la igualdad de género hacia el interior; tenemos que atender a la gente, eso ha sido una frase constante y constante de la jefa de Gobierno.
Y lo decimos fuerte y claro: actuamos en consecuencia, porque tenemos —de ahí venimos, de este movimiento—, tenemos toda la voluntad política y pues con toda la fuerza actuamos en todos los días.
Falta mucho, compañeras, falta mucho por hacer. Y por eso yo quisiera aprovechar esta reunión para decirte, jefa de Gobierno, que aquí estamos reunidas, aquí están reunidas, buena parte de las creadoras; una muestra más bien de creadoras, de artistas, de, diría, labradoras de los caminos culturales de la ciudad, en todos los terrenos, en todas las pantallas, en todas las historias, en todos los lienzos. Aquí las compañeras son un buen ejemplo de lo que se hace.
Y decirles, compañeras, que claro que nos falta mucho; pero nos falta mucho construir también como sociedad, construir historias donde nuestras vidas puedan ser felices, alegres, libres.
Nos falta todavía mucho para que todas nuestras historias se vean reflejadas en todos los espacios. Desde acá, decirles que estamos con todo trabajando, con mucho gusto y es un gran privilegio estar en este gobierno específico, con una jefa de Gobierno bien feminista y bien conocedora de lo que significa la cultura para el cambio social.
Muchas gracias.
Y bueno, ahora la dinámica que habíamos organizado, jefa, es que las compañeras, empezando por Sandra y por Amanda, una y una, van a ir platicándonos, un par de minutos. Les pido que seamos muy concisas con el tiempo, para el respeto de todas las compañeras. Así que, Sandra.
DIRECTORA, GUIONISTA, PRODUCTORA Y GESTORA CULTURAL, SANDRA JIMÉNEZ LOZA (SJL): Hola. Antes que nada, muchísimas gracias por la oportunidad de estar aquí.
Efectivamente, creo que todas aquí por lo menos, entendemos perfecto que el arte, el entretenimiento y la cultura, no sólo son, pues eso, para entretener, sino que son una herramienta básica para la creación de conciencia colectiva y la transformación de los estereotipos.
Y en ese sentido, creo que es muy importante tomar conciencia de que todavía, como decían, falta mucho por hacer, en cuanto a darle voz a todo tipo de diversidades. Porque sí, cada vez habemos más mujeres artistas, pero todavía son muy pocas las que pueden tener acceso a las grandes decisiones creativas o a los puestos de toma de decisiones en los proyectos. Todavía la lucha por poder crear, respetando el discurso artístico de las creadoras, es algo que no está del todo reflejado en este cambio.
Si bien hay más oportunidades de desarrollo para las mujeres en la cultura y el arte, en los contenidos y en la producción, aún no se ve reflejado. Y menos aún, cuando perteneces a un grupo vulnerable más, como es el caso de la diversidad funcional o de los pueblos indígenas o de las afrodescendencias. Ahí todavía, aún es una lucha por la representación digna de nuestras propias condiciones humanas.
Entonces, creo que tenemos que empezar a entender que hay condiciones en las que el género es algo que también es transversal y que luchar por el espacio de una, es luchar por el espacio de todas, en todas las condiciones.
Todos los puestos creativos, todos los personajes, todas las posibilidades de creación cultural, caben en todos los cuerpos y en todas las formas humanas. Y creo que es por ahí por donde tenemos que empezar.
Muchísimas gracias.
CANTAUTORA, ESCRITORA Y CRONISTA URBANA, AMANDA ESCALANTE “AMANDITITITA” (AE): Bueno, antes que nada, muchísimas gracias por el espacio. De verdad, nunca me imaginé estar aquí. Hace 25 años, tomé un taller ahí atrás, gratuito, de teatro. Y en ese momento no había casi nada gratuito.
Conozco a esta ciudad con todas sus calles. Ayer estaba a punto de darme un ataque de pánico; estaba por presentar mi libro y me clavé en un rechazo y me empecé a sentir muy mal y escribí esto. Un poco, porque sabía que iba a tener la oportunidad de platicar hoy con ustedes.
Amanda, es urgente que pares la violencia con la que te tratas a ti misma, porque no estás disfrutando de este momento tan chingón. Estoy hablando de que estamos viviendo un momento histórico, en que nunca antes había habido tantos espacios para las mujeres y también nuevas formas de agresión y violencia.
Quiero hablar de las violencias que están emergiendo, porque de alguna manera siento que conocemos las violencias antiguas; el patriarcado, el abuso sexual, el abuso laboral, pero hay unas nuevas violencias: las violencias psicológicas, las violencias digitales, que sé que muchas y con mucho respeto lo digo, pues aquí hay muchas mujeres que han sido tremendamente agredidas digitalmente y la violencia estética.
Esta presión por tener un cuerpo perfecto, esta obsesión por la juventud. Muchas de nosotras también conocemos el rechazo desde la infancia. Nos tocó maternar a nuestros padres; a mí me tocó maternar a los seis años a mi madre. Pero antes de hablar, ya conocemos la violencia externa, quiero hablar un poco de la violencia interna con la que nos tratamos las mujeres, buscando una perfección que no sé quién chingados nos dijo que existe.
Hemos sido muy duras y creo que hay que dedicarle un tiempo, si no es que el mismo, por lo menos un buen tiempo, a agradecernos, porque sé que todas las que estamos aquí hemos pasado por muchas cosas. Y sin duda, de todas los momentos de la vida —tengo 46 años—, éste es el momento en que me siento más apoyada.
Y éste es el momento en que siento que el mayor enemigo a vencer, está en mi mente; que sin salud mental no hay fortaleza; que tenemos que ser amables y compasivas con nosotras, para ser radicalmente amable y compasivas con las mujeres que tenemos al lado.
Muchas gracias.
PROMOTORA DE LECTURA DE PROCESOS CULTURALES Y AMBIENTALES, RAQUEL MARTÍNEZ GARCÍA (RMG): Bueno, pues me toca mi turno. Como ya dijeron, me llamo Raquel. Vengo desde la Sierra de Santa Catarina, en donde alguna vez hemos podido coincidir con la jefa de Gobierno, allá en la comunidad de Miravalle.
Soy promotora de procesos culturales comunitarios. Desde hace 27 años tengo la fortuna de contar con un espacio denominado Libro Club, un programa de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y desde ahí descubrimos que la cultura tenía que ser fundamental, porque desde ahí podíamos irradiar, para comunicarnos con las otras y con los otros, para poder así construir desde las infancias y con las no infancias.
Entonces, quiero, hoy me siento muy, muy honrada, de estar aquí con ustedes; de encontrar muchos rostros que veo en las pantallas y que dije: ¿es en serio? ¿Estoy aquí rodeada de tanta gente valiosa, creativa? Y decía, hace rato me preguntaba: ¿si será que tenía que estar aquí? Porque pues no hago un trabajo tan trascendental como lo hacen todas ustedes: Sabina Berman, todas.
Las he visto, las escucho, las sigo. Pero después dije: sí, sí tengo que estar aquí, sí tenía que estar aquí. ¿Por qué? Porque soy mujer. Porque me ha costado lo mismo que a muchas, poderme hacer escuchar en mi comunidad.
Los territorios son muy duros; territorios hechos y forjados por hombres. Tengo un compañero de vida, y curiosamente se dirigen a él, aunque el tema lo tenga que resolver. Todavía falta mucho, mucho por trabajar.
Quiero felicitar a la jefa de Gobierno, a la Secretaría de Cultura, a la secretaria, porque cada esfuerzo que se hace, es cierto, reconocemos que falta mucho, pero cada esfuerzo es un pasito hacia adelante. Es un pasito que nos fortalece, que nos visibiliza, que nos hace sentir que no estamos solas.
Entonces, hace rato sentada aquí escuchando, viéndolas, de verdad me empezaba a hacer chiquita, porque decía: no, creo que se equivocaron, creo que no me debieron de haber invitado a mí, creo que en esta silla debió de haber estado otra persona. Pero creo que no, creo que es tiempo de creernos; de creernos que estando en donde estemos, haciendo el trabajo que hagamos, somos muy valiosas.
Y por eso, gracias, gracias por continuar, por todos estos esfuerzos, por visibilizarnos y por hacernos sentir que esta ciudad está al pendiente de nosotras. Gracias.
CANTANTE Y ACTIVISTA, ROCÍO JARAMILLO (RJ): Bueno, manis, manis, manas, ¿cómo están? Estoy a toda madre. Sí, mucha madre. Antes que nada, quiero agradecerle a cada una de ustedes, pero sobre todo a ti, mana Clara. ¿Sabes por qué? Porque si tú no hubieras ejercido la política de izquierda desde que eras joven, ahorita no te tendríamos de jefa de Gobierno. Un aplauso para Clara.
Porque es… ¿una porra? Una porra. Una, dos, tres: chiquitibum a la bimbombá. No las oigo, manis, no, están muy aguadas; no, están muy aguadas. A ver. Es que así le hago siempre, manis, es que yo siempre hago este show, o sea, es un show, un show.
Pero en realidad, quiero dar las gracias a la vida, a la vida y a la formación de izquierda en este país, porque si no fuera por la izquierda en este país, compañeras, muchas de nosotras estaríamos muertas.
Muchas gracias, Clara, por tu congruencia. ¡Que viva la vida! ¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón. Tanta sangre que se llevó el río. Yo vengo a ofrecer mi corazón.
¡No olviden, compañeras: este país no se puede ir a la derecha! Este país necesita a cada una de nosotras, en cada uno de nuestros territorios, dando nuestra alma, nuestro espíritu, nuestro amor y la congruencia de luchar por el bien de todas: primero las pobres. Muchas gracias. A la Secretaria también.
TALLERISTA DEL PROGRAMA DO RE MI FA SOL POR MI ESCUELA, ROSA ISELA PERCASTRE CUENCA (RIPC): Muy buenas tardes, muchísimas gracias, jefa de Gobierno. Gracias, secretaria, por esta invitación. Soy tallerista del programa Do Re Mi Fa Sol Por Mi Escuela y soy músico de música tradicional, de Son Huasteco, de Huapangos.
Y creo que el camino que hemos tenido las mujeres en ese género musical, ha sido fuerte, porque es un género que lo tocaban los hombres. Sí o sí, eran hombres; eran los huapangueros, era el trío huasteco de hombres, de caballeros. Entonces, empecé a tocar hace algunos años; llevo diez años tocando el Son Huasteco, sé tocar los tres instrumentos, pero creo que ya entré en un lapso en donde ya la mujer era más observada en este género.
Antes, digo, también creo yo que por la naturaleza del género, del género huasteco, los hombres donde tocaban más, pues era en las cantinas. Entonces era difícil ver a una mujer que estuviera interpretando huapangos y estuviera tocando sones huastecos, en una cantina. Era complicado ver a la mujer ahí, porque era un ambiente diferente.
Hoy en día, las mujeres también entramos a botear, también entramos a charolear, como dijeron por ahí y estamos haciendo presencia. Ya no nada más existen los versos hacia la mujer, también existen hacia el hombre.
Y bueno, es lo bonito del son huasteco; todo lo que resaltan las letras, toda esta poesía que tiene y que ahora hay que escribirla desde el lado femenino, con palabras que no necesariamente tengan que ofender, sino que enriquezcan, que enriquezcan a la sociedad.
Y bueno, esto llevado a la práctica, con los niños y niñas de las primarias y secundarias, con el taller Do Re Mi Fa Sol Por Mi Escuela, me ha permitido, gracias a este programa, que ellos puedan tocar instrumentos y no solamente los instrumentos electroacústicos, que están acostumbrados a tocar, que muchas veces decimos: va a haber un taller de música y todos: ay, qué bueno, la batería, la guitarra eléctrica. Y no, son instrumentos tradicionales. Las niñas y niños a los que, a las que les enseño, tocan jaranas huastecas.
Estamos aprendiendo el violín ahorita. Hace ratito había una cápsula; era Raquel, esta alumna toca la vihuela y bueno, esa es la idea: que ellos se empapen de la cultura, de la música que enriquece a nuestro país; la música de toda la República Mexicana, como dije.
Entonces, estoy muy contenta de estar aquí. Muchísimas gracias por este programa. Muchísimas gracias a todas y bueno, que no falte el huapango en su vida. Escuchen son huasteco. Gracias.
TALLERISTA DE LA RED DE FAROS, NOEMÍ MARINA CORTÉS GUERRERO “EDUWIGES SANTANDER” (NMCG): Buenas tardes. Estoy fascinada de que un artista esté frente a la Secretaría de Cultura. Es lo correcto, es lo mejor que puede habernos pasado. Y que una mujer también dirija nuestros destinos.
El camino del arte es cuesta arriba, ¿o no, secretaria? Es cuesta arriba, porque cuando nosotros en casa dijimos: quiero ser actriz, se nos quedaron mirando en primera así, y dijeron: ay, pobre de ti, te vas a morir de hambre. ¿O no? ¿O no, compañeras? Y más, siendo mujeres.
Esto, a mí me hizo sentir que como fuera, con pocos recursos, como se pudo, soy actriz. Y estoy consciente de toda la gente que quiere también explotar todo esto. Y estoy encantada. Tengo ya 27 años, digo, me veo un poco más acabada, ¿verdad? Pero estoy encantada de pertenecer a la Secretaría de Cultura.
Hemos pasado tiempos difíciles, pero no importa, no importa. Como sea, nosotros llegamos a nuestra población. Llegamos a las comunidades a ayudarles a que despierte este arte. Las señoras, las mujeres jóvenes, los jóvenes también, las niñas, que lleguen a ser actrices, actores, sin tener que ir a unas academias costosas, que nunca estuvieron a nuestro alcance. Nunca estuvieron.
Y que dicen: bueno, ¿y por qué no te fuiste a Televisa?, ¿no? a TV Azteca, al cine. No era mi camino. Mi camino era encaminar almas. Y hoy contamos con unas personas maravillosas que se entregaron al arte. Esa es mi experiencia, mi historia.
Y que sí, que falta mucho. Sí. Pasé de ser promotora cultural a becaria y eso no me detuvo, ni me va de tener. Para mí el futuro está en la Secretaría de Cultura, hasta que me digan.
Muchas gracias. Gracias por invitarme.
ARTISTA TRANS, KENDALL SHANTI (KS): Buenas tardes. Muchas gracias por la invitación. Estoy muy contenta de estar aquí, en representación de mis hermanas trans. Nuestra realidad suele ser bastante compleja, no solamente en el ámbito cultural o artístico, sino en nuestra vida diaria.
La mayoría de nosotras solemos vivir en la marginalidad, lo cual dificulta mucho el acceso a estos espacios y a desarrollar nuestra práctica artística. Y pues para muestra de eso, es que es muy probable que sea la única mujer trans en este festival de mil 500 mujeres.
Habiendo dicho eso, igual estoy muy contenta de que pueda haber una transformación en esto y pues, muchas gracias.
ARTISTA AFRO MEXICANA, JIMENA PASTRANA (JP): Primero, me gustaría agradecer mucho la invitación y también creo que no me la creo que se haya abierto un espacio para una mujer afro-mexicana o afro-indígena, que también soy.
Soy hija de migrantes oaxaqueños. Ellos migraron a la ciudad, con la esperanza de tener una vida mejor, llena de oportunidades; en lugar de que, de donde, en sus propias comunidades, fueron la pobreza y el mismo racismo, lo que también los orilló a migrar a la Ciudad de México.
Y bueno, por ende, me reconozco como una mujer periférica, porque también desde la periferia resistimos. Y también me gustaría mencionar que para mí el acercarme a la cultura y trabajar desde los medios audiovisuales, es mi compromiso como mujer afro e indígena, el que retomemos la palabra y nos auto describamos desde nuestras historias, desde las violencias que nos han atravesado.
Y bueno, creo también agradecer que, al menos el vivir aquí en México, en nuestras comunidades y en las propias ciudades, en las periferias, la violencia creo que la solución o al menos mi refugio, ha sido el acercarme a la cultura, la danza, los trabajos audiovisuales.
Entonces, estoy muy feliz de que en este sexenio se puedan abrir más oportunidades a las mujeres que creamos arte; que creemos, que creemos en un México diferente. Y también agradecer que el trabajo que he venido haciendo, ha sido gracias a las colectividades de muchas mujeres, en donde seguimos creciendo y creándonos; acompañándonos, abrazándonos, escuchándonos y pues bueno, eso sería todo de mi parte.
Muchas gracias.
ACTRIZ, ARCELIA RAMÍREZ (AR): Hola, muy buenos días. Bueno, haciendo una liga con lo que acaba de decir. Recibo este abrazo con mucha gratitud, lo doy también. Voy a hablar sobre la representación de las mujeres en el cine.
Tuve la fortuna de empezar a hacer cine, justo cuando irrumpieron las mujeres. Y con su punto de vista, su sensibilidad, su manera de ver la vida, rompieron con los estereotipos que estaban hasta ese momento, un poco, imperando: las mujeres sumisas, abnegadas, las mujeres como objeto sexual o femme fatales que terminaban asesinadas en las películas o yo qué sé.
Ellas empezaron a proponer personajes con la capacidad de tomar decisiones sobre sus vidas, sobre sus cuerpos; personajes que a partir de sus heridas y sus debilidades, encontraron sus fortalezas y transgredieron sus límites, sus valores, etcétera.
Mujeres que se dieron a la tarea de denunciar sus violencias, que abrieron la boca, etcétera. Hay toda una narrativa, que no nada más esta generación de cuando yo empecé a hacer cine, sino la que le siguió y la que le siguió; una narrativa que nos expresa mucho más, de una manera mucho más compleja y vasta, cómo somos las mujeres.
Las mujeres de todas las condiciones sociales y emocionales, etcétera, pues. Se abrazó toda esta complejidad y esta humanidad, que es como ahorita nos estamos viendo reflejadas. Pero este discurso tiene que continuar. Y creo que para que estas condiciones de ser vistas de esa manera, que nos represente mucho más humanamente y nos ayude a esculpir los seres que somos, independientemente de si somos mujeres u hombres, lo que sea, creo que tenemos que seguir apoyando a las mujeres que hacen cine.
Que las mujeres tengamos una formación sólida; que se apoye a las escuelas de cine y que se luche por una equidad de género en las escuelas. Que eso nos va a garantizar estas miradas femeninas, que esta visión femenina se replique en la pantalla, de manera equitativa también.
Hay que hablar de sueldos dignos, equitativos, de seguridad social; de ver dónde están nuestras criaturas cuando las mujeres tienen que sentarse, escribir sus guiones y sus historias, imaginarlas, pensarlas; las directoras, sus películas, sus planos, etcétera. Tienen que tener la cosa un poco más resuelta.
Como diría Virginia Woolf: tienen que tener una habitación propia, una habitación real propia y una habitación interior propia también; un mundo interior enriquecido por una formación, desde que están chiquitas, desde que estamos chiquitas y chiquitos en la escuela, en las primarias; tiene que haber educación audiovisual, una formación, una alfabetización audiovisual que nos ayude a articular la vorágine de imágenes e historias, ¿sabes?
Que nuestras historias en estos nuevos formatos, sean interesantes; que nos digan cosas, que nos ayuden a conformarnos como personas íntegras, cada vez más enriquecidas.
No sé, eso se me ocurre; que hay que seguir apoyando a las mujeres en el cine.
CINEASTA Y ANIMADORA VISUAL, GUADALUPE SÁNCHEZ (GS): Pues muy, muy agradecida de estar aquí. Arcelia, tantos años. Son muchos años de estar aquí en el cine. Y voy a, hice mi acordeón, para poder tratar de sacarle jugo a estos minutitos.
Estamos aquí conversando, en el corazón de la ciudad, una ciudad que se siente como una burbuja, que se siente como una burbuja, donde todavía respiramos esperanza, en medio de los pesares del mundo, muchos pesares.
Mucho tiempo nos dijeron que para las mujeres, en el cine, estar presentes era aparecer en los créditos y que eso debería bastarnos. Hoy sabemos que estar presente sin derechos, es un espejismo.
No basta que nuestras historias se proyecten, si detrás persisten la precariedad y el acoso. Según el IMCINE, representamos el 37 por ciento de la fuerza laboral. Sí, hay avances. Políticas como FOCINE o la paridad en IMCINE, han abierto brecha; pero no confundamos visibilidad con justicia.
En el 2024, sólo el 24 por ciento de las películas fueron dirigidas por mujeres; apenas el 16 por ciento, fotografiadas por nosotras. Y detrás de esos números, hay algo más grave: un modelo laboral que nos exige entrega total, pero no garantiza una vida digna.
Por eso, queremos proponer tres acciones. Primero, un sistema nacional de cuidados, como decía Arcelia; muchas cineastas abandonan su carrera en la etapa más creativa, porque no existen apoyos de cuidado al maternal durante sus rodajes, la escritura, etcétera. Estancias infantiles seguras.
Segundo, dignidad laboral. No hay cultura sostenible, sin seguridad social. Sin retiro y sin el reconocimiento de nuestro trabajo en la Ley Federal de Trabajo. Y tampoco es justo que televisoras públicas proyecten cine mexicano sin pago de regalías, por programación. Me pregunto si esto tiene que ver con un presupuesto.
Si el presupuesto cultural sigue siendo marginal, perdemos una herramienta poderosa. Debemos crear público, ése es nuestro compromiso. El cine puede y debe ser parte de la educación para la infancia. Formando pensamiento crítico, en un mundo donde niñas y niños están cada vez más secuestrados, realmente secuestrados, por la pantallita.
Hoy vivimos un momento político-histórico excepcional, con dos mujeres brillantes liderando el país, en esta ciudad. Orgullosísimas estamos de ustedes. Y no, no quiero decir brillantes, quisiera utilizar inteligentes y comprometidas y brillantes, por supuesto.
Eso abre la oportunidad de lograr alianzas urgentes, para sumar recursos y conocimiento, con universidades, empresas, creadoras y creadores, para impulsar campañas educativas, ambientales y sociales, que generen empleo digno en el sector cultural.
Lo que está en juego, no es sólo el cine; es nuestro derecho a vivir de nuestro trabajo y a contar las historias que sostienen la democracia. En tiempos de autoritarismo, la cultura no es adorno, es nuestra resistencia.
DISEÑADORA GRÁFICA, PAULINA LIMA (PL): Hola, mi nombre es Paulina Lima y soy diseñadora gráfica. Primero que nada, deseo agradecer a nuestra jefa de Gobierno y a todo su equipo; también obviamente, a la Secretaría de Cultura y también el equipo de redes sociales y de todos que me han abierto este espacio. Entonces, pues estoy muy agradecida.
Y bueno, aquí estoy aprendiendo de diferentes, este, observando y conociéndolas a todas y eso me llena de gratitud. Y bueno, no soy muy buena con las palabras, entonces también traje mi discurso y voy a leer.
Entonces, a mí me dijeron que hablara de mujer, arte y futuro, y bueno, es un tema enorme que podría abordarse desde muchísimas aristas y es muy complejo, pero bueno, pensé hablar de historia, de datos estadísticos, pero una colega ayer me dijo: ¿y por qué no compartes tu experiencia personal?. Y sí, bueno, creo que aquí estamos compartiendo experiencias personales, entonces quedó muy bien.
Y bueno, empezamos con el primer punto, ser mujer. Quería abordar qué significa para mí estar aquí como mujer. Me siento profundamente reconocida y honrada, de poder participar y mostrar lo que hago. Aunque hablar, bueno, en este proceso, hablar de este proceso, ha sido un ejercicio para hacerme visible y ganar seguridad en mí misma. Ha significado valorar mi trabajo desde otra perspectiva y reconocer el logro, de que varias personas conectaron con lo que hago y con lo que transmito.
Durante mucho tiempo, muchas de mis experiencias laborales estuvieron atravesadas por la visión masculina siempre acompañada, respaldada o controlada, por un hombre. Ya sea un socio, un jefe, alguien que figuraba como responsable directo. Y esto minimizaba mi rol, mi responsabilidad y mi trabajo.
Incluso enfrentándome, como muchas mujeres dijeron aquí, a que me escucharan menos o me dieran menos oportunidades, simplemente por ser mujer.
Por eso, estar aquí hoy representa un cambio profundo, en la manera de relacionarme con otros hombres, con otras mujeres, con otros clientes y con todas las personas a mi alrededor.
El segundo punto es el arte. Y bueno, también quisiera hablar un poquito del diseño como forma de arte. A diferencia de otras disciplinas, y ahorita lo estábamos comentando, el diseño tiene normas, tiene funciones y tiene objetivos claros. Y a mí, justo lo que me gusta, es el arte dentro del diseño.
Para mí significa transformar un mensaje, muchas veces limitado, en algo realmente que conecta y genera emoción. En este caso, en Tiempo de Mujeres, en Algarabía y en Júbilo.
Porque un festival como Tiempo de Mujeres, debe transmitir eso: felicidad por las mujeres y para las mujeres. El gran reto del diseño, es lograr que múltiples ideas, identidades y visiones, convivan a través de la forma, el color y la simbología. Hacer que algo que puede ser rígido como una norma, un manual, se transforme en algo que nos conecte a todas, y conecte con lo que también el gobierno de esta ciudad desea transmitir a los mexicanos.
Y por último, el futuro. El futuro implica ir a la velocidad de la tecnología y adaptar nuestros procesos creativos. Hoy tenemos acceso a una cantidad infinita de información, inspiración y herramientas. Podemos visitar museos sin estar ahí de manera física. Pero también vivimos en la exigencia de crear cada vez más rápido, y eso puede ser agotador.
La creatividad necesita tiempo, espacio y reflexión. En un mundo saturado de información, es fácil perderse en el scroll infinito. Hoy trabajamos con inteligencia artificial, porque facilita procesos, pero también corremos el riesgo de dejar de crear desde lo esencial, limitando nuestra creatividad a darle una instrucción clara y precisa a la IA, para que haga lo suyo.
Por eso, para mí el futuro también está en regresar a las fuentes, a aquellas grandes mujeres artistas que nos inspiraron y nos abrieron un camino, y honrarlas; porque su paso fue aun más difícil, por el tiempo en que vivieron. Y de esta forma, cambiar la narrativa de cómo diseñamos hoy; darle tiempo a las ideas y a nuestro pensamiento creativo, crear comunidad. Porque somos un consciente colectivo y porque juntas sumamos y somos más poderosas.
Y en no olvidar lo más importante: crear con sensibilidad y diseñar con el corazón. Ése es el diferenciador más exitoso en mi trabajo. Muchas gracias.
CINEASTA, ALEJANDRA ISLAS (AI): Buenos días, muchas gracias por estar aquí y escucharnos. Quiero arrojar un poco de luz en la memoria, de cosas de mujeres que han pasado en nuestro cine. Para eso también voy a leer y seré breve.
Hace 47 años, Rosa Martha Fernández filmó en la Ciudad de México, como estudiante del CUEC, ahora Escuela de Cine y Artes Cinematográficas, el documental Rompiendo el Silencio, en el que dio la voz a mujeres víctimas de violación.
Ella y otras cineastas de los años 70 activas en el feminismo, abordaron por primera vez, de manera tanto personal como colectiva, las violencias contra las mujeres. El catálogo de películas que aportó el colectivo Cine Mujer, ya es un referente del cine feminista en nuestro país. Y aquí Lupita formó parte, es parte de esa memoria.
En esa época, las jóvenes cineastas que éramos, poníamos el foco en las historias de otras mujeres. Sin embargo, no imaginamos que al aumentar nuestra preparación y participación en todas las áreas de la producción, también seríamos víctimas de discriminación, de acoso laboral y sexual.
El miedo, el silencio y la impunidad, fueron creciendo como una mala hierba. En 2021, se dio una significativa e inédita acción, en el Centro de Capacitación Cinematográfica: un grupo de estudiantes y profesoras publicaron un tendedero, en el que recopilaron 167 denuncias, en una lista que incluyó nombres y apellidos de los violentadores.
Con enorme valor, ese tendedero hizo eco al movimiento Me Too, que estalló en Estados Unidos y se desbordó hacia otras latitudes, revelando las violaciones y abusos de productores y magnates de la industria audiovisual. Hollywood, léase.
Hace unos meses, en el histórico festival de cine de San Sebastián, la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales de España, declaró que en la producción audiovisual, las mujeres ocupan una posición especialmente vulnerable: 60.3 por ciento de las mujeres que han sufrido algún tipo de violencia, sólo 6.5 se atreven a denunciar.
No conozco la estadística en México, pero sabemos que en nuestro medio también prevalece el miedo a denunciar. El problema de la mujer, dice la feminista Rita Segato, tiene que ser pensado, articulado y entretejido, con el problema del mundo.
El mundo que hoy vemos, está en una constante espiral de guerras y violencias contra los pueblos y contra el planeta.
El mundo que hoy vemos, está en una constante espiral de guerras y violencias contra los pueblos y contra el planeta. Frente a esto, hay que defender la vida. En nuestro quehacer como mujeres de cine y audio, y de audiovisual, la vida es la materia prima de las historias que contamos. Por eso me parece que son determinantes los temas que elegimos y cómo los abordamos.
La suma de potentes historias humanistas con enfoque de género, podrán contrarrestar los discursos de odio, las distorsiones sobre la realidad y la misoginia que vemos en infinitas series y películas.
Las mujeres del cine y del audiovisual, seguiremos rompiendo el silencio con indignación y hartazgo, pero también con esperanza, porque los retratos de mujeres plasmados en películas, documentales y animaciones que hemos realizado hasta el momento, de alguna manera han sensibilizado y contribuido a la reflexión crítica. Sin embargo, todavía hay mucha mala hierba que cortar y mucho cine de mujeres por hacer.
ARTISTA PLÁSTICA, ATZIRI CARRANZA (AC): Bueno, soy Atziri Carranza. Y déjenme decirles que estoy muy nerviosa. Pero entonces, bueno, pues así estoy.
Antes que nada, gracias. Para mí estar aquí, pues es el resultado de un camino largo. Y bueno, preparé algo. Y dice así.
El arte es trabajo, el arte no es lujo. Justicia laboral para las mujeres artistas. Durante más de 20 siglos, las mujeres fuimos parte de la Historia, pero nunca fuimos parte de su relato. Si revisamos la Historia, veremos algo claro: los nombres que aparecen son abrumadoramente masculinos.
No porque las mujeres no hayamos estado ahí, sino porque durante siglos no se nos permitió estudiar, publicar, ocupar cargos públicos ni firmar nuestras obras. De esa verdad, nace mi trabajo que se llama Ellas Somos.
Ellas Somos es una representación de mujeres; de retratos de mujeres de tamaño natural, que hablan en voz propia de su historia. Entre estas mujeres, ahora está Claudia Sheinbaum, hoy Presidenta de México.
Imagínense: esto se ha dicho mucho, pero hay que volverlo a decir: después de 200 años de República, por primera vez en este país tenemos a una mujer presidenta. Lo que ha tenido que suceder para que así sea.
Y no solamente eso, tenemos poderosas mujeres feministas en cargos fundamentales. Y eso también abraza a las que estamos aquí.
Debo decir algo más, perdón. Las mujeres siempre estuvimos en la historia, pero ahora gracias a esto que acabo de mencionar, también estaremos en el relato. Ellas Somos me confronta a mí de una manera personal. Ellas Somos, para mí ha sido muy, muy fuerte, porque son retratos: 32 mujeres.
Y ahora esas mujeres me voltean a ver a mí y me dicen: ¿y tú qué? ¿Tú qué con tus derechos, Atziri? Y pues, ahí es donde yo quiero decir y no hablar, de mí, porque lo personal es profundamente político.
Mientras mi trabajo busca visibilizar a otras mujeres, me ha impactado ver la invisibilidad laboral en la que estoy. Soy una mujer de casi 60 años. Además, soy una mujer lesbiana, con lo que eso implica y ha implicado en este país. He dedicado mi vida a hacer algo al que le llamo Arte Consciente.
Desde ahí he defendido derechos: derechos de los animales, derecho a la ciudad, derecho al medio ambiente sano, pero, sobre todo, derechos de las mujeres. A eso me he dedicado toda mi vida. Pero imagínense: tengo 60 años y no tengo seguridad social y tampoco tendré una pensión. No sé de qué voy a vivir.
No porque no haya trabajado, sino porque en México el trabajo artístico aún no se reconoce como trabajo; ser artista y ser mujer ha significado tener dos trabajos al mismo tiempo: crear obra e inventarme de qué vivir.
Durante siglos, a las mujeres se nos colocó para sostener, facilitar, cuidar e incluso ser peldaños, para que los hombres hicieran, creciesen y se realizasen, también en el arte. Por eso hoy quiero plantear tres propuestas concretas.
Primero, crear una personalidad jurídica para las artistas; que se reconozca nuestro trabajo como trabajo formal y se nos garanticen derechos laborales, con una base mínima de ingresos y protección.
Dos. Crear fondos públicos de producción cultural, para que las artistas no tengamos que vivir persiguiendo convocatorias y becas.
Tres. Establecer un sistema de pensión cultural, para artistas con trayectoria. Estas medidas también son una forma de nivelar el piso; una manera de empezar a saldar una deuda de justicia que el Estado tiene con las mujeres artistas; porque el arte no es un lujo, el arte es trabajo.
México no tendrá una verdadera transformación, si no reconoce plenamente el trabajo, la voz y la vida de sus mujeres artistas. Gracias.
ACTRIZ, MERCEDES HERNÁNDEZ (MH): Buenos días. Soy Mercedes Hernández. Al igual que Arcelia, soy actriz. Me gustaría compartirles que trabajo en Pohualizcalli, que es la Escuela de Cine Comunitario y Fotografía que tenemos en Iztapalapa, gracias a la enorme visión que tiene nuestra jefa de Gobierno, Clara Brugada, porque la idea fue de ella.
Y esa es la visión que tienen las mujeres que están empoderadas. Vamos a empoderar a más personas. Doy clases ahí. A pesar de que soy una actriz en activo al 100 por ciento, me doy el tiempo de dar clases los lunes, en Pohualizcalli, de 4 a 6 de la tarde. Y ahí la voy librando con los llamados, para lograr hacerlo.
Pero estoy convencida de que la Presidenta, la Jefa de Gobierno, nuestra secretaria de Cultura y todas nosotras, estamos determinadas a empoderar a más mujeres; porque las mujeres queremos ocupar los espacios estratégicos.
Miren. El domingo se entregaron los Óscares en Hollywood, ¿no? Fue su 98 entrega y fue la primera vez que entregaron un premio de mejor fotografía, a una mujer. Esto quiere decir que esto pasa en Hollywood y en el mundo, también en México; pero en México estamos más avanzados porque eso ya ocurrió hace varios años, las mujeres no ocupamos puestos estratégicos, como son dirección, como es producción.
O sea, antes en México las mujeres que hacían cine, solían hacer catering, diseño de vestuario, diseño de maquillaje, que sí, son áreas importantísimas, ¿no? Y quienes amamos cocinar y amamos maquillar, está padrísimo. Pero quienes amen fotografiar cine, deberían tener derecho a fotografiar cine. Claro, pero esos puestos estratégicos están utilizados primordialmente por varones.
Entonces, éste es un llamado a todas las mujeres que, como yo, tenemos la fortuna de vivir de nuestro trabajo, porque es un absoluto privilegio en el mundo ser artista y vivir de nuestro arte, pues a tener la labor de empoderar a otras mujeres.
Aquí al ratito va a hablar esta nena que está en el programa Do Re Mi Fa Sol. Entonces, está increíble que sigamos empoderándonos. En nuestra escuela, en Pohualizcalli, este año, ah, no, no este año, este semestre, recibimos 4 mil 16 solicitudes y pudimos aceptar a 2 mil 620 estudiantes, porque la escuela está rebasada, no tiene tanta capacidad.
Ahí viene la Universidad de las Artes y se ve que se van a desbordar también, porque hay una demanda enorme de personas que quieren acceder a hacer arte, a ser artistas. Y estamos haciendo todo nuestro mejor esfuerzo.
Necesitamos también que los artistas queramos ir a territorio; que no queramos que nuestros foros y nuestros conciertos, estén afuera de nuestra casa, que casualmente es la colonia Condesa o la colonia Roma. Pohualizcalli sí está afuera de mi casa, pero es porque yo vivo en Iztapalapa, entonces es padrísimo, ¿no?
Bueno, pues es eso. Me siento orgullosa, me siento parte de este linaje; me siento heredera de este enorme poder, que estas mujeres valiosas, inteligentes, visionarias, que están gobernando en nuestro país nos están poniendo y vamos a seguir saliendo con la frente en alto, para lograr los sueños que nuestras abuelas y nuestras madres tuvieron, y que hoy nosotras estamos teniendo la posibilidad de hacerlo y queremos hacerlo cada vez más, en mejores condiciones. Muchas Gracias.
ESCRITORA Y POETA, DEWY SCARLET ANASTASIO CHINO (DSAC): : Muy buenos días, a todas y a todos. Es para mí un honor poder compartir este momento con tantas mujeres que creen en el arte, en la cultura y en la fuerza de las voces que construyen nuestro presente.
Saludo con profundo respeto, a nuestra distinguida jefa de Gobierno, así como también a todas las autoridades, artistas, creadoras y creadores que hoy nos acompañan. Y por supuesto, saludo también a todo el público presente. Gracias por estar aquí y por compartir este espacio, donde el arte nos reúne y nos inspira; y que también nos recuerda la importancia de seguir creando y soñando juntas.
Hoy, cuando pienso en el futuro de las mujeres en las artes, no imagino solamente galerías llenas ni escenarios iluminados; imagino algo más profundo: imagino voces que hace siglos fueron silenciadas y hoy están hablando con toda su fuerza
Imagino manos que antes sólo sostenían o sabían sostener la vida cotidiana, ahora sosteniendo pinceles, libros, cámaras, instrumentos, palabras. El presente nos muestra una realidad clara.
Muchas mujeres siguen luchando por el mismo reconocimiento, que otros reciben con facilidad. En muchos lugares del mundo y también en nuestros pueblos, el talento femenino todavía debe demostrarse el doble, para ser visto; para ser escuchado, para ser respetado.
Aún existen esas barreras silenciosas; los estereotipos, el miedo, las oportunidades desiguales, la falta de espacios. Pero estamos viviendo algo muy poderoso: estamos viendo a mujeres valientes que escriben su historia con valentía; mujeres que pintan la memoria de sus comunidades, mujeres que cantan en lenguas originarias, mujeres que transforman el dolor en poesía; la memoria en arte y la identidad en un acto de resistencia.
Imagino un futuro donde las niñas de nuestros pueblos no tengan que pedir permiso para crear; donde una niña que escribe un poema en su lengua materna, no sea vista solamente como alguien que sueña demasiado, sino como alguien que está cuidando el alma de su cultura.
Imagino un futuro donde el arte de las mujeres no sea sólo una excepción, sino una fuerza natural que atraviesa generaciones. Porque cuando una mujer crea, no crea sola; crea con la memoria de sus abuelas, de sus madres; con la fuerza de su pueblo y también con la mirada puesta en quienes vendrán después.
El futuro de las mujeres en las artes, no es una promesa lejana; es algo que ya están haciendo en cada poema escrito en silencio, en cada lengua que guarda —perdón—, en cada canción que guarda una lengua, y también en cada historia que se niega a desaparecer.
Cuando ese futuro llegue plenamente, el arte no sólo será más verdadero, será también más libre. Y por eso les digo, cuando ustedes estén a punto de rendirse, recuerden que son mujeres y juntas, podemos todo. Gracias.
ARTISTA PLÁSTICA, VISUAL Y TATUADORA, ZIBIA JAEL GARCÍA VÁZQUEZ (ZJGV): Bueno, pues hola. Sí, soy Zibia, “Shiva PM”. La verdad es que me siento re abrazada, con toda la historia que tengo a los lados. Y efectivamente, no pensaba salir de mi barrio a dar talleres. Y estar aquí ahora en este Tiempo de Mujeres, siempre me he concebido como un monstruo, porque dentro de la disidencia también llego a caer mal, y a ser muy molesta; porque justo me gusta gritar, y aclaro: gritar no con el afán de insultar, sino gritar no solamente porque me escuchen por mi género, sino que me escuchen por cosas que no hay.
Vengo de un barrio efectivamente, sumamente violento, donde descubrí que el sólo salirme afuera de mi casa con una mesita y ponerme a dibujar, se iban a juntar mucho más niños a dibujar conmigo.
Y efectivamente me gritaron: ser artista no te va a dejar nada. La verdad es que lo hice sin pensar y sin querer conseguir algo. Pero durante todos estos 11 años, descubrí que ser tallerista y también artista y ahora también descubrir el tatuaje como un camino, para leer y gritar al otro, me ha traído hasta acá.
Muchas gracias por el espacio. Es la primera vez que me siento no reconocida, tampoco escuchada; es la primera vez que vivo mi feminidad y que vivo este género con el que nací. Pero en la entrevista no salió, pero dije al final soy un monstruo y ahora estoy en Tiempo de Mujeres, porque jamás me he concebido como tal, porque efectivamente mi única arma para gritar, ha sido el arte, desde siempre.
Desde una neurodivergencia y desde que me dijeron que no iba a vivir del arte. Y ahora estoy aquí y me siento reabrazada con esta historia de mujeres, y vaya, en estos años morados, creo que es super apapachador estar por acá. Y mientras pueda y siga siendo un monstruo que grita, no por mi género sino justo salir al campo y acercarnos a todas esas personas que a veces el hacer, aunque sea una cosa, un canto, un dibujo, lo que sea, los hacen romper su cotidianidad y estar y existir. Creo que por eso me doy por bien servida. Muchas gracias.
DRAMATURGA, SABINA BERMAN (SB): Muy amables. Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada o Clara Mi Amor, como le dicen las marchantas del mercado de Iztapalapa y me permito repetir: Clara Mi Amor; Ana Francis Mor, Secretaria de Cultura de la Ciudad de México, gracias por esta oportunidad de dirigirme a mis colegas artistas.
Quiero contarles a ustedes, mis colegas artistas, que hace un año, reflexionando sobre los murales públicos de Iztapalapa, murales colocados en las fachadas y las azoteas de las casas Iztapaleñas, murales realizados por artistas, en acuerdo con los habitantes, murales que han dado identidad y creado comunidad en Iztapalapa, me acerqué a la recién electa jefa de Gobierno y le dije: “Clara, Mi Amor, hagamos teatro público; teatro para la gente, teatro sin muros, sin el edificio del teatro”.
Y lo empezamos a hacer en marzo 8 del año pasado. Llegamos a una plaza, o a una cancha de basquetbol o a un parque; extendemos un tapete rosa y morado del tamaño de una cancha de tenis; ponemos un sofá, un taburete, dos puertas, cuatro luces, así en castillos grandotes; unas bocinas buenas de sonido y seis actores de primerísima calidad.
Y dan función de un texto fácil, pero no simple; denso, emotivo, político, feminista: Entre Pancho Villa y Una Mujer Desnuda. La gente a veces tarda en llegar a lo que hacemos. Pasan una o dos funciones y hasta tres, hasta que la voz se corre por la vecindad. Pero a la tercera función o a la cuarta, ya llegan 500 personas. Y luego mil y luego mil 500. Es recondenadamente emocionante para nosotras y nosotros, que hacemos teatro, llegar a esa gente.
Buena parte de los que asisten, nunca habían visto antes teatro. ¿Por qué? Pues porque el teatro que se ofrece en México les queda lejos: geográficamente lejos, económicamente muy lejos. Y a menudo, emocionalmente muy lejos; porque habla de cosas que no les importa.
Y la gente, no es que no consuma cultura; es que prefieren ver la televisión o YouTube o Netflix. Esas son, esos son, los competidores reales de la cultura que nosotras hacemos.
Y bueno, el equipo de Entre Pancho Villa y una Mujer Desnuda, vamos a la gente en lo geográfico; vamos hasta la gente en lo económico, la función no cuesta y vamos a la gente emocionalmente.
Lo que hemos aprendido, es a acercarnos a la gente, más y más y más. Hemos roto la cuarta pared del teatro. Es decir, no llegamos a ofrecer, llegamos también a recibir. Llegamos a aprender qué es lo que antes nos dividía de la gente.
Las carcajadas son espectaculares; los momentos de silencio, abismales. A veces, los gritos son formidables; a menudo alguna señora vocea: ¡Que ya la dejes en paz, cañón!.
Mucha gente decía: es la primera vez que veo teatro en vivo, y nosotros es la primera vez que representamos sin cuarta pared y tan cerca de la gente. Hemos dado función como para medio millón de gente. Este año en que seguimos visitando las alcaldías, llegaremos al millón de espectadores.
Pertenezco, como muchas de las presentes, a la generación de artistas cuya conversación giró abruptamente —durante los gobiernos neoliberales—, giró del arte, hacia cómo ganar una beca o un fomento económico del FONCA. Conseguir eso: dinero del Estado, o vía el permiso del Estado, se volvió la obsesión de los artistas mexicanos.
Y el público y el arte en sí mismo, se volvieron una segunda intención. El resultado ha sido obras en teatros relativamente pequeños, con mínima o cero publicidad, para dar 12 funciones o 24 o 50 funciones.
Cuando empecé a hacer teatro, hacíamos 100 funciones con holgura y llegamos en obras mías, a las 800 funciones. A mí nunca me gustó ese encapsulamiento de la cultura, porque lo que más amo de lo que yo hago, es la gente; es comunicarme con la gente real.
Y creo que Clara, Clara mi amor y su secretaria de Cultura, ¿por qué no? Ana Francis mi amor, que es ya casi, Ana Francis Mor, pueden ser quienes nos den otra opción mucho mejor, a las teatristas y a las otras artistas.
La opción de hacer nuestro arte directamente entre la gente. Me dice Ana Francis que esa es la intención, por lo menos en el caso del teatro: replicar con 100 obras más, lo que logramos con Entre Pancho Villa y Una Mujer Desnuda. Qué bueno, Ana Francis.
Las invito a ustedes, a que vengan a una función; que nos busquen en la cartelera, para saber en qué locación estamos ese fin de semana, y vengan a ver el fenómeno. Que conversen luego de la función, con el público y también con los actores.
Este gobierno, de una líder social, Clara Brugada, que conoce de las virtudes del arte público, esas dos condiciones; este gobierno de una líder social, Clara Brugada, que conoce de las virtudes del arte público, es para nosotras las artistas, una oportunidad que no debemos dejar pasar. Nosotras, las artistas, no la debemos dejar pasar.
Agarren esta oportunidad con las dos manos y no la dejen pasar. No sé con qué palabras asegurarles, que ésta es una oportunidad muy rara. Tal vez puedo enfatizarla con estas palabras finales. En serio, desde el fondo de mi corazón, les pido: no dejen pasar esta oportunidad. Gracias.
ESTUDIANTE DEL PROGRAMA DO RE MI FA SOL POR MI ESCUELA, SOFÍA FERNANDA MÉNDEZ ARAGÓN (SFMA): Hola, buenos días. Soy Sofía. Vengo de Do Re Mi, y pues, me gusta la música porque, o sea, podemos expresar emociones. Ya se escuchan bien las notas, Y o sea, cuando volteo a ver a todo el salón en un ensayo, vi a muchísimas mujeres y a poquitos hombres.
Y pues dije: wow, ¡qué chido, hay muchísimas mujeres!. Esto es nuevo, porque antes las mujeres no podían estudiar; sólo podían estar en la casa haciendo de comer, planchándole la ropa al marido y así. Pero ahora, ya podemos estudiar. Y ahora estamos sobresaliendo un poquito ya más, las mujeres que los hombres.
Entonces, en este Tiempo de Mujeres, hay que aprovecharlo muy bien; hay que seguir adelante y nunca rendirnos, porque nosotras podemos ser lo que queramos ser. Porque nosotras somos muy capaces de hacer muchísimas cosas, aunque muchas personas nos digan: no, no puedes hacer esto; no, no puedes hacer esto otro. Nosotras decimos, sí, sí podemos. Y lo hacemos y hasta sobresalimos mejor, que las personas que nos dijeron que no podíamos. Entonces, nunca hay que rendirnos.
ARTISTA ESCÉNICA Y CANTAUTORA, SHAKTI (S): Buenas tardes, compañeras, colegas, algunas hermanas artistas. Me siento muy honrada, muy emocionada y muy agradecida, por esta invitación.
Soy Shakti. Soy artista escénica y cantautora mexicana, orgullosamente mexicana. Y escribí algo.
Dos minutos es poco tiempo para sumar mis esperanzas, a las que anuncian tantas mujeres talentosas. Pero creo que si pienso en los retos que nos esperan y lo que imagino como desafíos y metas a alcanzar, me gustaría pensar que las artistas de todas las edades, tenemos espacio de incidencia, no sólo gracias a las convocatorias que lanzan desde la institución, sino a verdaderos encuentros de intercambio como éste. De exposición, de diálogo y debate.
Espacios donde conversemos como mujeres artistas de todas las disciplinas y tengamos la posibilidad de construir proyectos creativos en colectividad.
Imagino un futuro no tan lejano, donde las artistas tenemos acceso a la salud; donde las artistas de la tercera edad, lejos de quedar en el olvido, puedan seguir de manera activa compartiendo su labor con la tranquilidad de una vida digna y segura.
Descentralizar el arte e incluir a las mujeres de las periferias y también a nuestras compañeras indígenas, artistas y artesanas; y a nuestras compañeras con alguna discapacidad. En eventos donde el público tenga fácil acceso para conocer lo que hacen, lejos de los muros de los edificios culturales.
Contar con espacios de formación continua, no importando si somos mujeres dedicadas 100 por ciento al arte o mujeres que como muchas de nosotras actualmente hacemos —yo me fugué de mi trabajo formal para venir aquí—, mantenemos un hogar sirviéndonos de los recursos que brindan uno o dos o más empleos, además de nuestra labor artística.
Contar con espacios de formación para mujeres artistas, que también trabajamos en otros ámbitos, me parece una necesidad y un deseo vital, para seguir actualizándonos y adquiriendo herramientas para la práctica artística, docente y de acompañamiento comunitario.
Que la edad no sea un impedimento para seguir creando; que las artistas que trabajamos en proyectos comunitarios, también podamos acceder a la sensibilización de lo que este trabajo implica, gracias a docentes cuya investigación esté centrada en cómo el arte transforma las comunidades de nuestra ciudad y muchos rincones del país. Y me atrevo a decir: que estos proyectos comunitarios no sean intervención ni imposición sino eso: acompañamiento a las comunidades.
Es tiempo de que nuestras autoridades y gobernantes, en coordinación con la sociedad civil —porque todas nosotras tenemos esa responsabilidad—, procuren que todas las mujeres artistas puedan llevar a cabo foto, teatro, cine, danza, pintura, graffiti, música, performance, proyectos interdisciplinarios, en espacios públicos donde la gente de verdad pueda conocerlos, interesarse y quizás llegar a otras generaciones, despertando el interés de las niñas y jóvenes por las artes, como un camino a seguir.
Y por supuesto, que sean bien remunerados, accesibles y a un precio justo para las artistas y también para los públicos.
Mi sueño es que ninguna mujer artista tenga que renunciar a serlo por sobrevivir. Y si ustedes, queridas autoridades, pueden ayudar a que esto suceda, entonces sí estamos construyendo un Tiempo de Mujeres y vamos por buen camino. Muchas gracias.
RAPERA Y ACTIVISTA, XIMENA DE SANTIAGO ALANÍS, “XIMBO”: ¿Cómo vamos? ¿Bien? Ya hablamos mucho. Que le toque uno al final, pues eso, quería preguntarle si vamos bien.
Bueno, pues ya saben que soy rapera, porque ya les vine a rapear. Y entonces por eso lo traje escrito, porque las raperas hablamos mucho y nos pasamos el tiempo.
Entonces, me voy a traicionar un poquito, y pues, o sea que aquí lo traigo escrito, pero quiero aprovechar para dar las gracias a Clara por abrir este espacio horizontal, que es tan importante y gracias muy, muy, muy, particulares, a nuestra secretaria Ana Francis, porque nos ha dado espacios muy lindos.
No le vengo acá nomás a echar flores, sino de verdad le agradezco de corazón; porque la primera vez que me escuchó me fui a quejar, después de que habíamos tenido un gran concierto bellísimo, un hito, un hito para las mujeres raperas en México. Y claro que le di las gracias y se lo sigo agradeciendo, pero me fui a quejar. Y me escuchó como nunca me había sentido escuchada, por una persona que tiene un cargo público; me hizo sentir segura y escuchó cómo me sentía.
¿Quién te va a dar el tiempo para que le digas cómo te sientes, cuando hay prisa y tanto trabajo? Para mí eso es un cambio y lo agradezco un montón. Y me voy a seguir quejando mucho, con mucho amor, porque es constructivo; es constructivo y ahora sí ahí les va mi rollo.
Hablo desde mi experiencia de 30 años haciendo rap en la ciudad, pero también como parte de una comunidad; como vocera de muchas colegas músicas, que hoy están activas, creando y circulando…
Hoy, con Tiempo de Mujeres, veo algo muy valioso: más rotación, más espacios, más artistas siendo escuchadas en distintos géneros. Eso es un avance real y hay que decirlo y agradecerlo.
Pero justamente para que eso crezca, hay que consolidar lo básico, pero urgente: nos falta organización profesional en los eventos; creación de protocolos claros, respeto a los tiempos, condiciones técnicas dignas, pagos claros y a tiempo. Y para esto sólo hace falta comunicarnos.
Creo que tenemos que tener el feedback de todas las artistas que han estado en todo este Tiempo de Mujeres y reunir nuestras amorosas quejas, porque son para construir.
Ahora sí voy a hablarles del rap, porque soy vocera del rap, orgullosamente de San Bernabé, Ocotepec, un pueblo originario en la periferia de la Magdalena Contreras y represento a un grupo enorme. No vengo a hablar sólo por mí.
En el caso del hip hop, hay algo fundamental y son los datos. El trabajo de Karina Cabrera y Sonoridad MX, ha documentado más de 650 proyectos de mujeres y disidencias en la ciudad. Y dentro de este universo, más de 120 son de rap y hip hop. Somos un chingo. Somos un chingo.
Eso confirma que no somos casos aislados, sino que somos una escena y me ha tocado verla crecer. Desde lo más invisible, hasta momentos como el Zócalo en septiembre del año pasado con Residente; fue un hito donde se mostró de forma interseccional, la diversidad real de las mujeres de nuestra ciudad y Zona Metropolitana, a través de las raperas.
El hip hop además, es una cultura completa. Incluye el rap, claro, pero también a las DJs; el breaking y el graffiti. Y tiene una naturaleza muy particular: nace de los barrios para los barrios, lejos de la academia. Por eso es una cultura noble y profundamente humana.
Es una herramienta de expresión, de autosanación y comunidad; neta, lo he vivido. He sanado gracias a hacer rap. Puede transformar la vida de quien lo escucha, pero también de quien lo crea. Y no todo el mundo tiene que dedicarse profesionalmente a esto, para que el rap y el hip hop tengan un impacto en su vida.
También puede vivirse en una casa de cultura, en PILARES, Utopías, arsenales o escuelas. El hip hop puede estar en manos de cualquier persona que necesite expresarse; eso es lo más bonito. Es para todas y todos.
Por eso, mi esperanza es que podamos fortalecer esta escena con visión, desde proyectos como la Cumbre de Rap de Mujeres en la Ciudad de México, proyecto que ya estamos haciendo la propuesta y esperamos tenga una luz por ahí, hasta imaginar, en un futuro no muy lejano, un espacio dedicado a la cultura hip hop, de las mujeres de nuestra ciudad, donde podamos converger y desarrollarnos de manera segura.
Porque, como hemos visto ya con todas las compañeras, ese es un problema constante. Y bueno, hablo por el rap, el hip hop, pero creo que aplica para todas, ¿no? La escena del hip hop de mujeres ya está viva, documentada y representando a toda una ciudad. Hemos crecido, marea en contra. Porque es una de las escenas musicales más violentas. Pero bueno, aquí estamos.
Lo que necesitamos ya no es validación; necesitamos condiciones reales para sostenernos y crecer y para eso nomás hay que comunicarnos un montón. Muchas gracias por escucharnos y por tantos espacios.
DJ, PRODUCTORA Y VIOLINISTA, MARIANA BO (MB): Buenas tardes. Soy Mariana Bo, DJ, productora y violinista. Antes que nada, gracias a Clara y a Ana Francis por esta invitación. Se siente muy chingón estar entre puras mujeres chingonas. Felicidades a todas. Hay demasiado talento aquí. Y pues nada, nomás escribí básicamente algo sencillo.
Soy egresada de la Escuela Superior de música del ISIC, Instituto Sinaloense de Cultura; de Culiacán, Sinaloa. Y hace 14 años nació mi proyecto como Mariana Bo, DJ y productora, y he representado a México en festivales muy importantes, como Tomorrowland, EDC, Ultra Music Festival, entre otros, o por mencionar algunos.
Estoy dentro del rango de los 100 mejores DJs del mundo, siendo mujer mexicana. Gracias, gracias. Estamos dentro. Abrí, yo creo que abrí puertas en la escena electrónica, lo cual esto no lo hubiera podido lograr sin mis fans y todas las mujeres chingonas mexicanas. Y también fui reconocida por Forbes, dentro de las 100 mujeres más poderosas de México en 2020.
Ser DJ mujer mexicana representando a México, en la industria de la música electrónica, es un honor y también una gran responsabilidad. Abrir camino en un espacio que durante muchos años ha estado dominados por hombres.
Cada presentación es una oportunidad para demostrar que el talento, la disciplina y la pasión, no tienen género y que desde México también se puede influir, crear y conectar con audiencias, en todo el mundo. Es representar una generación de mujeres que está redefiniendo la industria y poniendo el nombre de México en alto.
Creo que lo más importante es creer en una misma y hacer realidad los sueños con amor y pasión. Ése es el verdadero poder absoluto. Muchas gracias.
PRESENTADORA: En estos momentos, la jefa de Gobierno hará entrega de reconocimientos a mujeres artistas, por lo que les pediremos hacer una fotografía grupal al término de esta entrega.
Reciben su reconocimiento, Mariana Bo; Mercedes Adriana Portillo, Shakti. Ximena de Santiago Alanís, “Ximbo”. Sabina Berman, Sofía Fernanda Méndez Aragón. Dewy Scarlet Anastasio Chino. Silvia Jael García Vázquez.
Y para finalizar nuestro evento, pedimos a la jefa de Gobierno e integrantes del presídium, sean tan amables de dar cinco pasos al frente, para tomar la fotografía.
Texto y Fotografía: Gobierno de la Ciudad de México