Hablante de lengua wixárika considera importante la participación de las y los jóvenes indígenas en la política

Ciudad de México, 10 de febrero de 2026

Evelin De la Cruz López, originaria del norte de Jalisco, dirigió un mensaje desde la tribuna de la Cámara de Diputados

En la sesión de este martes de la Cámara de Diputados, Evelin De la Cruz López, hablante de lengua wixárika, consideró importante la participación de los jóvenes indígenas en la política dentro de cada uno de sus espacios. “Hagamos que nuestra voz sea escuchada”.

Principalmente, dijo, en temas relativos a conservación de lengua madre, defensa de los territorios sagrados, impulso de valores culturales de los pueblos originarios, y trabajo comunitario enfocado a la organización de la comunidad para el desarrollo de las capacidades que se identifiquen en cada grupo, como la elaboración de las artesanías, hasta consolidar algunos proyectos productivos que permitan obtener los recursos necesarios para que la población que se queda eleve su nivel de vida.

“A todos los hermanos estudiantes indígenas les digo desde esta tribuna: si bien es cierto que tenemos dificultades para avanzar en nuestra preparación académica, nadie debe rendirse ni culpar a otros; por el contrario, hay que luchar hasta lograr el objetivo. Nosotros somos los originarios de este país y los que debemos hacernos de un lugar en el espacio productivo de México”.

Nadie –afirmó– “nos va a regalar nada. Todo es posible con esfuerzo y un día no muy lejano alguno de nuestros hermanos llevará las riendas de este país, apoyado por nuestros antepasados desde lo alto del universo”.

Hizo notar que los wixaritari son el pueblo originario con mayor apego cultural con antepasados; ellos son nuestros guías y nos permiten la conexión con los dioses a través de la religión. “Las mujeres wixaritari somos maíz y guardianes de la tierra que nos alimenta y nos cobija. El venado, el peyote, el maíz y nosotros somos uno solo; sin ellos no se podría entender nuestra existencia”.

La originaria de la región del norte del estado de Jalisco y estudiante de preparatoria en Aguascalientes, a donde llegó por la migración de sus padres en busca de una mejor condición de vida, agradeció estar hoy en el recinto del Palacio Legislativo donde se han escrito muchas páginas de la historia normativa de México.

De los grandes retos a los que se enfrentan los jóvenes indígenas cuando dejan sus comunidades en busca de superación personal –explicó– es que quedan inmersos en una sociedad que no conoce su forma de pensar, de actuar, de ser y siempre están obligados a cambiar sus costumbres para ser aceptados en la sociedad.

Además, dejan de usar su lengua materna y hacen a un lado sus tradiciones, para adoptar otras que “a veces nos arrastran por caminos no recomendables como los vicios; sin embargo, somos resilientes y capaces de salir adelante con los pocos recursos con que cuentan nuestras familias”.

Evelin De la Cruz argumentó que un estudiante indígena sabe que en la ciudad debe redoblar esfuerzos para avanzar en sus estudios y alcanzar un título universitario; sabe que los recursos económicos en el seno familiar son escasos y debe apoyar a la actividad de la familia para cubrir las necesidades básicas.

“Somos la minoría en la población estudiantil terciaria, pues solo el 1.2 por ciento de la matrícula universitaria en nuestro país corresponde a estudiantes indígenas. El riesgo de exclusión en las comunidades escolares es siempre latente cuando se es indígena, a veces la exclusión es numérica, personalizada o la exclusión consumada, que es cuando un estudiante indígena es expulsado o abandona la escuela y cuando eso sucede la desgracia es familiar, pues casi siempre es solo uno de los hijos el que logra alcanzar el nivel universitario”, agregó.

También, la tecnología brinda, como a todos, ventajas y desventajas, pero cuando éstas últimas se acentúan “somos los indígenas” quienes más lo resentimos. Solo basta recordar los montos que se tienen que invertir para contar con una buena computadora, internet y paquetes tecnológicos especializados que se requieren en algunas carreras universitarias.

De igual modo, en la impartición de clases en la educación superior se utiliza, cada vez más, tecnología a la que muchos indígenas no tienen acceso; por ejemplo, hay indígenas que los fines de semana van a sus comunidades a visitar a la familia y en esa región no existe la tecnología para hacer tareas, por lo que muchos se van rezagando semestre tras semestre.

“Hay un gran talento en el cerebro y en el corazón de los indígenas mexicanos, tenemos artistas, músicos, maestros, pintores y otros especialistas que ponen todos los días a México muy en alto; sin embargo, faltan herramientas tecnológicas en los lugares donde viven la mayoría de nuestros hermanos”, abundó.

Sé que es un problema multifactorial y desde este recinto se ha hecho mucho por los pueblos originarios de México, a tal grado que aquí hay diputados y diputadas de origen indígena, solo quiero decirles que, “pienso que esta problemática es de todos y por eso debemos empujar cada uno de nosotros desde nuestros espacios para avanzar en la superación de esta generación y las que siguen”.

La diputada vicepresidenta, Paulina Rubio Fernández (PAN), en funciones de la presidencia de la Mesa Directiva, expresó que Evelin De la Cruz López es originaria de la comunidad wixárika de Mezquitic, Jalisco y cursa el sexto semestre en el Centro de Estudios de Bachillerato “Ezequiel A. Chávez”.

Indicó que es proveniente de una familia artesana, vincula su herencia cultural con el liderazgo deportivo en el futbol y basquetbol, disciplinas que le han permitido integrarse y sobresalir en su comunidad escolar.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados