“Nuestras Fuerzas Armadas son garantía de que México decidirá su destino con independencia”: Sheinbaum Pardo en 113 Aniversario del Ejército

Oriental, Puebla, 19 de febrero de 2026

“Desde las soldaderas de la Revolución hasta las oficiales de alto rango en la actualidad, la presencia femenina ha sido decisiva”, reconoció la Presidenta a las mujeres de las Fuerzas Armadas

Recordó que la voluntad popular y el servicio al pueblo definen a la nación y el Ejército Mexicano deben protegerla

El secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, refrendó su compromiso para consolidar a la Guardia Nacional como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad

En el 113 Aniversario del Ejército Mexicano, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que, en el contexto mundial actual, las Fuerzas Armadas son garantía de que México decide su destino con independencia y a cada uno de sus integrantes les recordó que el pueblo les reconoce su entrega, su valor, su lealtad y su servicio.

“El Ejército Mexicano es la consecuencia de un origen profundamente ligado a la voluntad popular. Hoy que vivimos en un mundo complejo, donde presiones externas, intereses geopolíticos y los desafíos globales pueden poner a prueba la soberanía de las naciones, en ese contexto, nuestras Fuerzas Armadas son garantía de que México decidirá su destino con independencia. La soberanía no es una consigna abstracta, es la capacidad real de nuestro pueblo para gobernarse sin imposiciones”, afirmó desde el Predio “La Célula”, en Oriental, Puebla, sede de la industria militar de la Defensa.

El Ejército Mexicano, enfatizó la Jefa del Ejecutivo Federal, no solo defiende fronteras, sino también salvaguarda la seguridad del país, forma parte de su transformación con la construcción de hospitales, aeropuertos y obras ferroviarias. Además de que, a través del Plan DN-III-E, atiende de manera directa al pueblo en casos de emergencia, donde trasciende la generosidad de las y los soldados mexicanos.

Hizo un reconocimiento especial a todas las mujeres que forman parte del Ejército Mexicano, cuya participación hoy en día es una realidad desempeñándose como médicas militares que salvan vidas, ingenieras que diseñan infraestructura estratégica, pilotos que surcan los cielos, especialistas en inteligencia y logística o comandantas que lideran unidades.

“Como primera mujer Presidenta, es imprescindible reconocer el lugar que ocupan hoy las mujeres en el Ejército Mexicano, en las Fuerzas Armadas. Desde las soldaderas de la Revolución hasta las oficiales de alto rango en la actualidad, la presencia femenina ha sido decisiva”, agregó.

Resaltó que la voluntad popular y el servicio al pueblo es lo que define a la nación, por ello, recordó que el Ejército Mexicano tiene como misión servir a esa voluntad y protegerla, la cual fue traicionada en 1913 con el Golpe de Estado contra Francisco I. Madero y por la cual el entonces gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, proclamó el Plan de Guadalupe, el 19 de febrero de 1913, surgiendo así el Ejército Constitucionalista, antecedente directo de las Fuerzas Armadas. “Ese es nuestro origen histórico: la defensa de la autodeterminación frente a la traición; la defensa de la soberanía frente a la injerencia; la defensa de la voluntad popular frente a la imposición”, agregó.

La primera mandataria realizó un reconocimiento especial al general secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, y al almirante secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, como servidores públicos excepcionales, honestos, patriotas y leales a la República, que bajo su conducción, las instituciones militares actúan con profesionalismo, institucionalidad y compromiso democrático fortaleciendo la confianza del pueblo.

Como parte de la ceremonia, la Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas entregó condecoraciones de retiro, servicios distinguidos, distinción militar y menciones honoríficas a personal destacado de la institución.

El secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, destacó el origen popular del Ejército Mexicano y que en la actual administración de la Cuarta Transformación, reforzó su sentido social y su espíritu humanista. Resaltó que en materia de seguridad se han detenido a 32 mil personas por delitos de alto impacto, se han asegurado más de 18 mil armas y 160 toneladas de diversas drogas, así como desmantelado alrededor de 2 mil laboratorios de metanfetaminas y áreas de concentración de precursores químicos. Refrendó su compromiso para continuar con la consolidación de la Guardia Nacional como uno de los ejes de la Estrategia Nacional de Seguridad.

“México requiere de sus Fuerzas Armadas, requiere de este Ejército que surgió para defender a la patria, para asegurar la permanencia de las instituciones y para sostener con lealtad inquebrantable a la República”, agregó.


Oriental, Puebla, 19 de febrero de 2026

Día del Ejército Mexicano

Versión estenográfica del evento encabezado por la presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, Claudia Sheinbaum Pardo, desde Oriental, Puebla

MODERADORA: Escuchemos el mensaje que dirige la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional.

Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina.

General Francisco Jesús Leana Ojeda, Comandante del Ejército Mexicano.

Doctor Alejandro Armenta Mier, gobernador constitucional del Estado de Puebla.

Mexicanas y mexicanos.

Integrantes de las Fuerzas Armadas.

Familias que con orgullo acompañan la vocación de servicio de sus hijas y sus hijos:

Hoy conmemoramos el Día del Ejército Mexicano. Con ello, no evocamos únicamente una institución, evocamos un momento decisivo en el que la nación fue puesta a prueba y el pueblo respondió con firmeza.

Recordamos el instante en que la soberanía estuvo en riesgo, en que la voluntad popular fue traicionada, y en que mujeres y hombres de México decidieron organizarse para defender la democracia y la soberanía.

En febrero de 1913, el presidente constitucional Francisco I. Madero, surgido de una elección democrática, después de una rebelión popular contra el dictador Porfirio Díaz, enfrentó una conspiración que combinó ambiciones internas y presiones externas.

Durante 13 días, la capital de la República fue escenario de enfrentamientos armados y maniobras políticas que culminaron con un artero y vil golpe de Estado contra el presidente Madero y el vicepresidente Pino Suárez.

Ese periodo, al que la historia llama “la Decena Trágica”, representó uno de los momentos más dolorosos de nuestra historia moderna: Victoriano Huerta, encargado de defender al gobierno legítimo, traicionó su juramento y pactó con los viejos intereses porfiristas y con intereses extranjeros.

Esa conjura tuvo la deplorable injerencia del entonces embajador estadounidense Henry Lane Wilson, quien intervino activamente en negociaciones que desembocaron en el llamado “Pacto de la Embajada”.

Aquella intervención vulneró nuestra soberanía en un momento crítico y facilitó la imposición de un régimen nacido de la traición.

Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez fueron obligados a renunciar y posteriormente, asesinados.

La voluntad popular fue violentada. La soberanía nacional fue puesta en entredicho. La República parecía fracturarse.

Pero México no aceptó la traición como destino. En medio de la oscuridad, la dignidad prevaleció como ha prevalecido a lo largo de la historia de nuestra patria.

Mención especial merece la figura de Sara Pérez Romero, esposa de Madero, quien simboliza esa entereza moral. Acompañó a su esposo hasta el final. Defendió la legitimidad democrática y sostuvo la causa republicana en circunstancias extremas.

Su valor demuestra que la defensa de la patria no pertenece solo a los campos de batalla, también se libra en la firmeza ética.

El entonces gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, desconoció al régimen usurpador y proclamó el Plan de Guadalupe.

Convocó al pueblo a restaurar el orden constitucional. Frente al golpe de Estado, esa proclama sucedió justamente un 19 de febrero de 1913. Y de ese llamado surgió el Ejército Constitucionalista, antecedente directo del Ejército Mexicano.

Ese es nuestro origen histórico: la defensa de la autodeterminación frente a la traición; la defensa de la soberanía frente a la injerencia; la defensa de la voluntad popular frente a la imposición.

Así, el Ejército mexicano nació del pueblo. No fue concebido para proteger privilegios, sino para garantizar que el poder residiera en el pueblo.

En sus filas se integraron campesinos que reclamaban tierra, obreros que exigían derechos laborales, ferrocarrileros, jóvenes decididos a construir una nación más justa.

Fue y es pueblo uniformado, organizado para preservar la República.

En la Revolución participaron también liderazgos sociales y políticos como Francisco Villa y Emiliano Zapata, dirigentes, generales que viven en el corazón del pueblo como luchadores por la justicia.

De ese crisol histórico emergió la Constitución de 1917, que consagró derechos sociales de vanguardia y reafirmó la soberanía nacional como principio irrenunciable.

A lo largo del siglo XX, y hasta nuestros días, el Ejército Mexicano ha mantenido su lealtad al poder civil.

En algunos momentos, quien fungiera como Comandante Supremo ordenó actuar contra el pueblo. Sin embargo, afortunadamente, esos tiempos quedaron en el pasado.

Así, el Ejército mexicano es la consecuencia de un origen profundamente ligado a la voluntad popular.

Hoy, que vivimos en un mundo complejo, donde presiones externas, intereses geopolíticos y los desafíos globales pueden poner a prueba la soberanía de las naciones, en ese contexto, nuestras Fuerzas Armadas son garantía de que México decidirá su destino con independencia.

La soberanía no es una consigna abstracta, es la capacidad real de nuestro pueblo para gobernarse sin imposiciones.

El Ejército Mexicano, así, no solo defiende fronteras, también apoya la seguridad pública y construye futuro.

Sus ingenieros militares han participado en la edificación de hospitales que amplían el acceso a la salud.

En la construcción y modernización de aeropuertos que conectan regiones estratégicas.

En proyectos ferroviarios que integran territorios históricamente marginados.

Cada obra es una manifestación concreta de servicio público. Cada infraestructura levantada es una expresión de la soberanía en acción.

Cuando la naturaleza pone en riesgo comunidades enteras, el Plan DN-III-E demuestra la vocación solidaria de nuestras Fuerzas Armadas.

Soldados rescatan, distribuyen, reconstruyen. No preguntan “¿de dónde proviene quien necesita ayuda?”; actúan, porque su compromiso es el deber cumplido y la generosidad los trasciende.

Como primera mujer Presidenta, es imprescindible reconocer el lugar que ocupan hoy las mujeres en el Ejército Mexicano, en las Fuerzas Armadas.

Desde las soldaderas de la Revolución hasta las oficiales de alto rango en la actualidad, la presencia femenina ha sido decisiva.

Hoy las mujeres son médicas militares que salvan vidas en zonas de desastre; ingenieras que diseñan infraestructura estratégica; pilotos que surcan los cielos; especialistas en inteligencia y logística; comandantas que lideran unidades con profesionalismo y firmeza.

Su participación no es anecdótica, ya es una realidad, representa una transformación profunda de nuestras Fuerzas Armadas y de nuestra sociedad.

Cada mujer que porta el uniforme, honra, a quienes hace más de un siglo, caminaron junto a los ejércitos revolucionarios sosteniendo la causa de la justicia.

Cada hombre que porte el uniforme, honra, a quienes hace más de un siglo, caminaron junto a los ejércitos revolucionarios sosteniendo la causa de la justicia.

Hoy, las niñas, los niños que los observan, saben que el servicio a la patria les pertenece también a ellos.

En particular, las mujeres en el Ejército Mexicano no solo cumplen con su deber; lo elevan. Su disciplina, su preparación técnica y su liderazgo han demostrado que el Servicio Militar exige carácter, inteligencia, templanza, compromiso; cualidades que las mujeres también ejercemos. Mi admiración para todas ustedes.

A todos los que forman parte de nuestras Fuerzas Armadas:

El uniforme que portan representa —lo sé— horas de entrenamiento riguroso, evaluaciones constantes, disciplina estricta. Representa también ausencia en fechas familiares, responsabilidades compartidas, hijos e hijas que aprenden desde temprano el significado del deber.

Recordemos siempre que la voluntad popular y el servicio al pueblo son lo que nos define como nación.

No olvidemos nunca que esa voluntad fue traicionada en 1913 y fue defendida por el pueblo organizado.

Hoy sigue siendo el fundamento de nuestra vida democrática.

El Ejército Mexicano, heredero de ese momento trascendental, tiene como misión servir a esa voluntad y protegerla.

Por eso, hoy es necesario reconocer el patriotismo de nuestras Fuerzas Armadas, un patriotismo que no se expresa en discursos vacíos, sino en la disciplina cotidiana, en la lealtad institucional, en la entrega silenciosa.

Aman a su pueblo porque de él provienen; aman a su patria porque en ella tienen raíces su familia y su historia.

Quiero hacer un reconocimiento especial al General secretario de la Defensa Nacional y al Almirante secretario de Marina: servidores públicos excepcionales, honestos, patriotas y leales a la República. Bajo su conducción, nuestras instituciones militares actúan con profesionalismo, institucionalidad y compromiso democrático, fortaleciendo la confianza del pueblo.

A cada soldado, hombres y mujeres, a cada integrante de nuestras Fuerzas Armadas:

La nación y el pueblo de México les reconoce su entrega, reconoce su valor y reconoce su lealtad; y reconoce que su servicio es en los hechos una expresión de amor:

Amor a la familia que espera su regreso.

Amor al prójimo que es protegido en momentos de emergencia.

Amor a la naturaleza que es resguardada cuando se combate un incendio o se protege una región afectada.

Pero, sobre todo, amor a la patria, que se defiende con dignidad y soberanía.

Ese amor es la fuerza más profunda de México, es lo que nos permitió superar la traición de 1913, es lo que nos permitió consolidar nuestra Constitución, es lo que hoy nos permite avanzar con independencia, soberanía y justicia.

Contamos con el respaldo del pueblo de México.

Este es nuestro país, esta es nuestra patria y estas son nuestras grandes Fuerzas Armadas.

Nos sostiene la honestidad y el amor al pueblo. No hacen mella, nada ni nadie, porque el pueblo está consciente y sabe que no vamos a ceder ante ninguna injusticia.

México es hoy más fuerte porque hay un pueblo que participa, que vigila y que defiende, junto con su gobierno, la independencia y la justicia como principios fundamentales de esta etapa histórica que estamos viviendo.

Muchas felicidades a todas y todos los que conforman el Ejército Mexicano.

Muchas felicidades a todas y todos los que conforman nuestras Fuerzas Armadas, son un ejemplo.

Y lo digo con admiración y respeto:

¡Que viva el Ejército mexicano!

ASISTENTES: ¡Viva!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que vivan las Fuerzas Armadas!

ASISTENTES: ¡Vivan!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva el pueblo de México!

ASISTENTES: ¡Viva!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva México!

ASISTENTES: ¡Viva!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva México!

ASISTENTES: ¡Viva!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva México!

ASISTENTES: ¡Viva!

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MODERADOR: Preside esta “Ceremonia Conmemorativa del 113 aniversario del Día del Ejército Mexicano”, la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

MODERADORA: Integran el presídium.

El General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional y alto mando del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.

MODERADOR: General de División de Estado Mayor, Francisco Jesús Leana Ojeda, Comandante del Ejército Mexicano.

MODERADORA: Doctor Alejandro Armenta Mier, gobernador constitucional del estado de Puebla.

MODERADOR: Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina y alto mando de la Armada de México.

MODERADORA: Licenciada Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación.

MODERADOR: General de División de Estado Mayor, Enrique Martínez López, subsecretario de la Defensa Nacional.

MODERADORA: Almirante de Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor, José Barradas Cobos, subsecretario de Marina.

MODERADOR: Almirante de Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor, Gerardo de Jesús Toledo Guzmán, subsecretario de Asuntos Marítimos y Portuarios.

MODERADORA: General de División de Estado Mayor, Arturo Coronel Flores, jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional.

MODERADOR: General de División, guardia nacional de Estado Mayor, Hernán Cortés Hernández, oficial mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional.

MODERADORA: Almirante de Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor, Francisco Guillermo Escamilla Cázares, oficial mayor de Marina.

MODERADOR: Almirante Infantería de Marina, paracaidista, Diplomado de Estado Mayor, José Manuel Salinas Pérez, jefe de Operaciones Navales de la Armada de México.

MODERADORA: General de División, piloto aviador de Estado Mayor, Miguel Eduardo Hernández Velázquez, inspector y contralor general del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.

MODERADOR: Almirante de Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor, Carlos Eduardo L’Eglise Escamilla, inspector y contralor general de Marina.

MODERADORA: General de División, piloto aviador de Estado Mayor, Román Carmona Landa, comandante de la Fuerza Aérea Mexicana.

MODERADOR: General de División, guardia nacional de Estado Mayor, Guillermo Briseño Lobera, comandante de la Guardia Nacional.

MODERADORA: Contamos con la distinguida presencia de Generales que desempeñaron el cargo de Comandante del Ejército Mexicano.

MODERADOR: Directores generales de las armas y servicios.

MODERADORA: Agregados militares, navales, aéreos y policiales acreditados en nuestro país.

MODERADOR: Generales en situación de retiro.

MODERADORA: Generales, jefes, oficiales, cadetes y tropa, pertenecientes al Ejército Mexicano.

MODERADOR: Representantes de los medios de comunicación y quienes nos siguen por internet a través de las redes sociales.

Reciban todas y todos la más cordial bienvenida.

MODERADORA: Se les invita a observar un video alusivo al Ejército Mexicano.

(INICIA VIDEO)

VOZ HOMBRE: Desde su origen, el Ejército Mexicano ha sido más que una fuerza armada. Ha representado la voluntad de un pueblo decidido a defender su libertad, dignidad, integridad, independencia y soberanía de la nación.

No nació únicamente del estruendo de las armas, sino del anhelo profundo de justicia y autodeterminación.

Durante la Independencia, donde insurgentes como Miguel Hidalgo y Costilla, Josefa Ortiz Téllez-Girón, José María Morelos y Pavón, Leona Vicario, Vicente Guerrero, Gertrudis Bocanegra, Guadalupe Victoria y Mariana Rodríguez del Toro “la Capitana”, por citar algunos, lideraron la emancipación nacional.

El 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante entró triunfante a la Ciudad de México y consumó la independencia.

A pesar de las dificultades de los años posteriores, el Ejército continuó evolucionando. Prueba de ello fue la victoria sobre el ejército francés, el mejor de la época, en la Batalla del 5 de Mayo.

A principios del siglo XX surgió un nuevo Ejército, con el objetivo de restablecer el orden constitucional quebrantado por el usurpador Victoriano Huerta, por lo que el Congreso de Coahuila otorgó facultades extraordinarias a Venustiano Carranza, gobernador de ese estado, para organizar y armar fuerzas que permitieran recuperar la legalidad y restituir el Orden Constitucional; fuerzas que vencerían al Ejército Federal.

Este nuevo Ejército se consolidó con la firma de los Tratados de Teoloyucan el 13 de agosto de 1914, documento en el cual se pactó el licenciamiento del Ejército Federal y la victoria del Ejército Constitucionalista, actual Ejército Mexicano.

Terminada la Revolución, el Ejército Mexicano, durante el siglo XX, siguió modernizándose profesional y tecnológicamente mediante una visión más social y más cercana al pueblo, acorde a las necesidades del país.

Muestra de ello es el Plan de DN-III-E, el que tuvo su surgimiento en el año de 1966 con el desbordamiento del río Pánuco.

Desde entonces, el Ejército, junto con la Fuerza Aérea y ahora también la Guardia Nacional, ha apoyado a la población civil bajo este instrumento.

Durante esta administración, destaca el auxilio a la sociedad en los estados de Guerrero y Oaxaca durante el paso de los huracanes “John” y “Erick”, en los años 2024 y 2025.

Y en octubre de este último año, a los estados de Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí y Veracruz, por las afectaciones provocadas por lluvias torrenciales.

Además de lo anterior, el Ejército diversificó sus tareas mediante acciones de labor social a comunidades vulnerables con campañas de vacunación, servicios médicos básicos, mantenimiento de escuelas, entre otros.

Un aspecto trascendental en esta Fuerza Armada, y que se viene realizando progresivamente desde hace varios años, es la igualdad de género. En este rubro, durante esta administración, se está dando un paso más al frente, reforzando la inclusión de las mujeres, encuadrándolas en posiciones de mando y diversos cargos, de acuerdo a su nivel jerárquico.

En el marco del Plan de Desarrollo de la Fuerza del Ejército, a partir de octubre de 2024, se están renovando los parques vehiculares para incrementar la movilidad y las capacidades de transporte mediante el reemplazo de diversos vehículos, entre los que sobresale: la sustitución de la flota de vehículos Humvees por automotores de mejores características y prestaciones.

También, dentro de este Plan, se inició el proceso de renovación de los equipos VHF analógicos por sistemas de radiocomunicación con tecnología digital. Con esto, se hará más eficiente el enlace y la comunicación entre los mandos de todos los niveles en las unidades operativas hasta los más bajos escalones.

Con el fin de garantizar el cumplimiento de las misiones institucionales y de apoyo a la seguridad pública, el adiestramiento militar se ha fortalecido de manera significativa, sobre todo, en los ejercicios de 4ª y 5ª fase, en los que se incluyen los rubros de defensa nacional, seguridad interior y seguridad pública, con la participación de las 12 compañías del Servicio Militar Nacional Encuadrado.

En los últimos años, el Ejército Mexicano, atendiendo a su cuarta misión, referente a realizar obras sociales que tiendan al progreso del país, se ha sumado a los esfuerzos del Gobierno Federal en la construcción de diversa infraestructura estratégica, tarea que continúa en la presente administración bajo el liderazgo de nuestra Comandanta Suprema.

Otra contribución trascendental de las mujeres y hombres del Ejército Mexicano, sin duda, es su participación en el esfuerzo que lleva a cabo el actual Gobierno Federal para afrontar los retos del país en materia de seguridad pública, actuación que se sustenta en el Artículo 5º Transitorio de nuestra Carta Magna; actividad en la que esta fuerza armada ha obtenido resultados sobresalientes, lo que ha permitido reducir significativamente los niveles de inseguridad en el país.

Hoy, más que nunca, los mexicanos cuentan con un Ejército cercano al pueblo, que evoluciona y se fortalece día con día para estar a la altura de las exigencias actuales. Un Ejército que se integra con mujeres y hombres profesionales, leales e institucionales, pero, sobre todo, con mexicanos con un amplio compromiso con lo más preciado que tenemos: nuestro México.

VOZ MUJER: Defensa.

(FINALIZA VIDEO)

VOZ HOMBRE: Hace uso de la palabra el General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional y alto mando del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.

SECRETARIO DE LA DEFENSA NACIONAL, RICARDO TREVILLA TREJO: Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de la República y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas.

Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina y alto mando de la Armada de México.

Licenciada Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación.

Maestro Alejandro Armenta Mier, gobernador del estado de Puebla.

Agregados de defensa, militares, navales, aéreos y policiales acreditados en el país.

Compañeras y compañeros de armas, del Ejército, de la Armada, de la Fuerza Aérea y de la Guardia Nacional.

Apreciables invitadas e invitados especiales.

Representantes de los medios de comunicación.

A todas y a todos, muy buenos días.

Hoy, la memoria militar evoca el pasado al recordar dos importantes bases institucionales que germinaron en la Revolución Mexicana, bajo la visión estratégica del primer jefe del Ejército Constitucionalista, don Venustiano Carranza:

Una de ellas, la más trascendental, es la institución que hoy celebra un aniversario más de vida: el Ejército Mexicano, surgido en el año de 1913 de las entrañas del pueblo mismo, para sostener la legalidad fragmentada tras el infame asesinato de Francisco I. Madero, Apóstol de la Democracia.

La otra es la Industria Militar Mexicana, en donde nos encontramos el día de hoy, fundamental organismo creado en 1916, que se trasladó a este predio de Oriental, Puebla, entre los años de 2017 y 2024, después de permanecer por más de un siglo en la Ciudad de México.

El Ejército Mexicano se creó con la fusión de revolucionarios y militares profesionales de la época, quienes acogieron los postulados del movimiento social que inició en 1910, como los Generales: Francisco Luis Urquizo, Benjamín Hill, Joaquín Amaro Domínguez, Lázaro Cárdenas del Río y Manuel Ávila Camacho.

Ese movimiento social alcanzó su momento definitorio, el 13 de agosto de 1914, con la firma de los Tratados de Teoloyucan, que disolvieron al Ejército Federal y reconocieron al Ejército Constitucionalista como la única Fuerza Armada de carácter nacional. Por ello, estos acuerdos son considerados el acta de nacimiento del Ejército Mexicano.

Desde entonces, esta Fuerza Armada ha evolucionado hasta nuestros días de acuerdo a las necesidades del país, en diversas etapas que describiré someramente a continuación:

Concluida la Revolución, fue imprescindible institucionalizar al nuevo Ejército.

Bajo la dirección del General Joaquín Amaro se implementó una nueva normativa castrense, se reorganizó la institución y se consolidó el Sistema Educativo Militar, mismo que hoy cuenta con una universidad con 42 planteles, donde se imparten estudios, desde nivel técnico hasta posgrados.

Sobresale en este periodo la instauración de la Escuela Superior de Guerra en 1932, de la que han egresado más de 90 generaciones de militares encargados, hasta nuestros días, de la concepción, preparación y ejecución de todas las misiones que realiza el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.

Posteriormente, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Mexicano experimentó un amplio proceso de modernización de acuerdo a los implementos bélicos y doctrina militar de la época, resaltando la creación del Servicio Militar Nacional, las Unidades de Paracaidistas y la reestructuración de la División Territorial Militar haciéndola más efectiva para la defensa de la nación.

Durante la segunda mitad del siglo XX, el Ejército mexicano, adelantado a su tiempo, proyectó su esencia social al implementar en 1966, por primera vez, el reconocido Plan DN-III-E para auxiliar a la población civil en casos de desastre.

Desde entonces, este innovador instrumento ha salvado la vida de miles de mexicanas y mexicanos, siendo el estandarte solidario de los componentes armados que dependen de la Secretaría de la Defensa Nacional, que incluso ha trascendido fronteras en 97 ocasiones bajo la figura de ayuda humanitaria.

Durante las últimas dos décadas del siglo XX, el Ejército mexicano inició una nueva modernización con la adquisición de diversos medios para la defensa del país:

La creación del Colegio de Defensa Nacional en 1981, primera institución educativa en generar doctrina de seguridad nacional.

El fortalecimiento del Sistema de Adiestramiento Militar y el surgimiento de las Fuerzas Especiales

Por último, en la presente administración, el Ejército reforzó su sentido social generado en su génesis, alimentando su espíritu humanista mediante el acercamiento con la sociedad, a través de diversas acciones entre las que destacan:

El ajuste de los Programas de Adiestramiento del Servicio Militar Nacional, con materias relacionadas con protección civil y el Plan DN-III-E, ética militar y civismo.

La adecuación de planes y programas de estudios de los planteles militares en todos los niveles, con la inclusión de materias relacionadas con el humanismo, derechos humanos, historia y cultura.

Un nuevo impulso a la construcción de obras sociales para el progreso nacional, destacando infraestructura estratégica como el Tren Maya de Carga, las vías ferroviarias hacia el norte del país, instalaciones hospitalarias, rehabilitación de carreteras y obras hídricas.

En materia de apoyo a la seguridad pública, las mujeres y hombres del Ejército Mexicano, en estrecha coordinación con la Guardia Nacional, han alcanzado resultados sobresalientes, entre los que destacan:

Más de 32 mil detenidos.

El aseguramiento de más de 18 mil armas, más de 160 toneladas de diversas drogas.

Y alrededor de 2 mil laboratorios de metanfetaminas y áreas de concentración de precursores químicos.

Un aspecto fundamental en esta materia es la decidida contribución y sin titubeos del Ejército mexicano en la consolidación de la Guardia Nacional, segundo eje de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública transfiriendo, para el efecto, vehículos, armamento instalaciones y equipo diverso, y lo principal que tiene el Ejército: nuestros mejores mandos de las diferentes jerarquías para fortalecer su estructura orgánica.

Este esfuerzo continuará con firmeza, porque estamos convencidos que de su éxito depende la seguridad de los mexicanos.

Doctora Claudia Sheinbaum Pardo:

El gen revolucionario y la esencia profundamente social del Ejército Mexicano son los cimientos que hoy nos permiten mantener un vínculo permanente con la sociedad.

Nuestro Ejército es singular porque nació del pueblo. Sus raíces le dan identidad y sentido de pertenencia.

Cada acción que emprendemos tiene como fin el bienestar de la sociedad, y esto se refleja en la confianza que nos otorga el pueblo mismo.

Soldados de México:

Siéntanse orgullosos de formar parte de una institución centenaria, cuyos integrantes provienen de familias de todas las latitudes del país.

Nuestras raíces están lo mismo en el campo que en la ciudad, en las montañas que en las costas, en las selvas que en los desiertos.

En el norte y en el sur nos amalgama un solo ideal: servir a la patria.

Lamentablemente, en el cumplimiento de nuestras tareas, valientes compañeras y compañeros han perdido la vida. Con nuestra labor cotidiana, respetando los derechos humanos, honremos su memoria. A sus respetables familias: les patentizamos nuestro respaldo, solidaridad y reconocimiento eterno.

México requiere de sus Fuerzas Armadas, requiere de este Ejército que surgió para defender a la patria, para asegurar la permanencia de las instituciones y para sostener con lealtad inquebrantable a la República.

Conservemos y preservemos siempre estos postulados.

Recordemos con orgullo nuestro pasado.

Afrontemos con firmeza nuestro presente para encarar con determinación nuestro futuro.

Hagámoslo por las familias mexicanas, por la sociedad, pero, sobre todo, por todo lo que representa nuestro querido y amado México.

Muchas gracias.

MODERADORA: Sean tan amables de ponerse de pie. En el marco del 113 aniversario del Día del Ejército Mexicano, la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, en compañía de los integrantes del presídium, harán entrega de condecoraciones de retiro, servicios distinguidos y distinción militar, así como menciones honoríficas y distinciones a personal y unidades del Ejército Mexicano.

MODERADOR: Recibe la condecoración de retiro el General de División de Estado Mayor, René Trujillo Miranda, por haber concluido su paso por el servicio activo de manera ejemplar, contribuyendo al progreso del Ejército Mexicano.

MODERADORA: Reciben mención honorífica mujeres militares que se han distinguido por su trayectoria y logros profesionales al haber demostrado sobrado celo, esmero y dedicación en el cumplimiento de su deber:

MODERADOR: General de Brigada, médico cirujano, Olga Lidia Juárez Patiño, realizó diversos cursos de la Especialidad de Medicina Aeroespacial.

MODERADORA: Cuenta con reconocimientos por parte de la Asociación Mexicana de Medicina de Aviación, Consejo Mexicano de Comunicación, Audiología, Otoneurología y Foniatría, y del Centro Internacional de Adiestramiento de Aviación Civil.

MODERADOR: Teniente coronel, enfermera de Estado Mayor, María del Rosario Cardoso Reyes, la primera mujer mexicana en ser desplegada en operaciones de paz de las Naciones Unidas en función de Estado Mayor.

MODERADORA: Realizó la Maestría en Ciencias de Defensa y Seguridad Interamericana en el Colegio Interamericano de Defensa en Washington D.C.

MODERADOR: Mayor intendente de Estado Mayor, Dulce María Machorro Tamayo, primera mujer militar con especialidad de Estado Mayor que ha sido condecorada en dos ocasiones con el mérito en la campaña contra el narcotráfico y es un referente en materia de inteligencia al contar con cinco cursos en el extranjero.

MODERADORA: Teniente de Zapadores, Maricela Montaño Hernández, primera mujer del Arma de Ingenieros que cuenta con los cursos: Básico de Paracaidismo, Básico de Fuerzas Especiales, de Oficiales de Fuerzas Especiales. Además, participó en el adiestramiento de operaciones psicológicas.

MODERADOR: Y Sargento Primero de Zapadores, Mairely Hernández Vázquez, primera mujer en desempeñar el cargo de ayudante de comandante de organismo del Arma y Servicios de Ingenieros en su unidad de adscripción.

Reciben menciones honoríficas, condecoraciones y distinciones:

General Brigadier de Estado Mayor, Sabino Vite Arias.

Coroneles: José Apolonio Hernández, Manfred Felipe Rodríguez Quiroz, Carlos Fortunato Sánchez Cobos, Javier Carrillo Antonio.

Tenientes coroneles: Oscar Izúcar, Leobardo García Báez.

Y teniente: Víctor Iván Martínez Ramírez.

MODERADORA: Sargentos: Onesimo Escobar Rojas, Jazmín Salazar Sánchez, Ariel Reyes Díaz, Rogelio García Guillermo.

Cabos: Juan de Dios Montes López, Javier Ramírez Olivo.

Soldados: Anel González Malváez, Santiago Bautista Ambrosio y Josué Tomás Velázquez.

MODERADOR: Sargento: Sabino Ramos Santos.

Cabos: Juan Carlos Morfín García, Rodrigo Martínez Santiago, Russel Santiago Santiago.

Soldados: Lizbeth Espinosa Vergara, Amairani Gómez Jaramillo, Leslie Daniela Alberto Zúñiga, Mauricio Pueblita Flores y Jennifer Noemí Alonso Domínguez.

MODERADORA: Cabos: Josselyn Montecillo Vargas, Amanda Fuentes Jerónimo, Juvencio Pura Jerónimo.

Soldados: Francisco Santis Mena, Yesenia Sarahí Morales Miguel, Adriana Moya Herrera, Miriam Hernández Martínez y Yareli Ornelas Coscatin.

En reconocimiento al personal y unidades del Ejército Mexicano que fueron condecorados y distinguidos, la banda de guerra ejecutará el toque Tres de Diana.

(TOQUE TRES DE DIANA)

Texto y Fotografías: Presidencia de la República