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Debemos detener el dolor de las familias ocasionado por el reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes para trabajar con el narco: Kenia López Rabadán
Luego de aseverar que el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del narcotráfico es un flagelo que debe detenerse porque causa mucho dolor a las familias mexicanas, Kenia López Rabadán, celebró el avance del dictamen que endurece las penas a quienes cometan este delito.
Mensaje de Kenia López Rabadán con motivo del Día Mundial para el Bienestar de Mental para Adolescentes, durante la sesión de hoy, en Palacio Legislativo de San Lázaro
Ciudad de México, 3 de marzo de 2026
Con motivo del 2 de marzo, en la conmemoración del Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes, esta Cámara de Diputados pone en el centro una realidad que exige atención inmediata: la depresión, la ansiedad, y la violencia, incluida la digital, que afectan el bienestar emocional de nuestras y nuestros jóvenes.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, uno de cada siete adolescentes vive con algún trastorno mental. Es una realidad presente en nuestras escuelas, en nuestras colonias, y en nuestras familias. Es un desafío que compromete de manera directa a nuestra sociedad.
En México, los datos son claros. El INEGI reporta que el suicidio se encuentra entre las principales causas de muerte en jóvenes de 15 a 24 años. Cada cifra representa una vida, una historia, un proyecto interrumpido; cada número refleja una responsabilidad compartida.
La adolescencia es una etapa de descubrimiento, de identidad y de oportunidades, y para muchas y muchos jóvenes también es un periodo marcado por la ansiedad, la presión social, la violencia digital, y la incertidumbre. Reconocerlo es el primer paso para transformarlo.
La OCDE advierte que los problemas de salud mental inciden directamente en el rendimiento escolar, en la inserción laboral y en las oportunidades futuras.
Desde esta Cámara de Diputados asumimos la responsabilidad de fortalecer el acceso a la atención psicológica y de garantizar que la salud mental ocupe un lugar prioritario en la agenda pública.
Construir una cultura de escucha, acompañamiento, y prevención es una tarea colectiva.
Reconocer que pedir ayuda es un acto de valentía y que atender a tiempo salva vidas y fortalece a toda la sociedad, es imperante.
Hoy, desde esta Cámara de diputados y diputadas, afirmamos con claridad: proteger la salud mental de nuestra juventud es proteger el presente y el futuro de nuestro país.