Intervención de Ariana del Rocío Rejón Lara, diputada federal del PRI, en el Encuentro Nacional de Mujeres para la Igualdad Sustantiva y la Democracia Paritaria

Ciudad de México, 12 de marzo de 2026

-DIP. ARIANA REJÓN- Muy buenas tardes a todas y todos. Mi reconocimiento a la diputada y Presidenta de la Mesa Directiva, Kenia, gracias por este magnífico evento. Con el permiso de todas ustedes y mi admiración para todas. Hoy, hoy nos convoca un encuentro que más que otro evento institucional, tiene que convertirse en un espacio de reflexión profunda para todas nosotras.

Porque estoy segura de que, aunque no compartimos ideologías políticas, sí compartimos las mismas experiencias. Las miradas que dudaban de nuestra capacidad por machismo. Los espacios donde hemos tenido que levantar la voz para ser escuchadas. Y los momentos en los que hemos tenido que demostrar el doble para que se reconozca nuestro trabajo.

Y también compartimos las mismas causas de nosotras, las mujeres. Abrir camino, defender nuestros derechos, alzar la voz frente a las violencias, frente a las muertes que nos duelen e indignan, frente a las desigualdades que todavía nos cierran oportunidades.

Porque cuando hablamos de igualdad sustantiva y democracia paritaria, no estamos hablando de un concepto académico, ni de una consigna política. Estamos hablando de la vida real de más de 68 millones de mujeres mexicanas.

Mujeres que se levantan de madrugada para ir a trabajar, mujeres que preparan el desayuno, que llevan a sus hijas e hijos a la escuela, que toman el transporte público, que atienden un negocio, que trabajan en una oficina, en el campo, en una fábrica, o en un hospital, en un salón de clases, o desde su propia casa.

Mujeres jóvenes que están construyendo un futuro, madres que sostienen solas a sus familias, abuelas que siguen siendo el corazón de sus hogares, estudiantes, profesionistas, emprendedoras, cuidadoras, y también mujeres que hoy todos los días sacan fuerza de donde ya casi no hay para no rendirse.

Pero también hablamos de mujeres que todavía hoy viven con miedo, con cansancio, con desigualdad acuesta. Mujeres que enfrentan violencia, discriminación, brechas salariales, abandono institucional, y obstáculos que les impiden ejercer plenamente sus derechos.

Mujeres a las que durante mucho tiempo se les ha exigido resistir en silencio, cuando lo que merecen es vivir con dignidad, con libertad, con seguridad, y con justicia. Y por eso vale la pena preguntarnos algo muy simple, pero muy profundo. Si pensamos, ¿qué es lo que las mujeres están esperando de nosotras? Estamos totalmente en un error, porque están cansadas de esperar, están hartas de que sus exigencias se les respondan con discursos, de que a su dolor se le dé solemnidad en ceremonias, de que sus luchas se les quiera reducir en una fotografía, en redes sociales.

Las mujeres están exigiendo justicia, están exigiendo respeto, igualdad, seguridad, y decisiones que de verdad cambien su vida. Además, quiero decir algo que seguro va a doler, pero la política y las diferencias de hace 40 o de 20 años siguen pasando en México. ¿Y qué ha cambiado? Absolutamente casi nada.

Sin embargo, las mujeres de México necesitan resultados urgentes, necesitan decisiones, necesitan leyes que cambien su realidad, y por supuesto, necesitan presupuesto. Porqué marzo, Marzo no puede convertirse solamente en un mes simbólico. Marzo tiene que ser el mes en el que el país recuerde algo fundamental.

La igualdad, la igualdad no se conmemora. La igualdad se construye, y se construye con decisiones políticas. Pero también quiero decir algo con absoluta claridad. La presencia de las mujeres en política no es una concesión del sistema, no es un favor. La presencia de las mujeres en política es el resultado de luchas, de convicciones y de liderazgo.

Y hoy estamos aquí no solo porque la ley lo permite, estamos aquí porque las mujeres hemos demostrado todos los días que sabemos gobernar, que sabemos legislar y que sabemos decidir.

La democracia mexicana no sería posible sin la participación de las mujeres, no sería posible sin las mujeres que organizan comunidades, no sería posible sin las mujeres que encabezan las luchas sociales, sin las mujeres que participan en partidos políticos, sin las mujeres que se atreven a alzar la voz.

Por eso la paridad no puede entenderse como una obligación legal. La paridad es una consecuencia natural de algo mucho más profundo, la capacidad, la inteligencia y la convicción política de las mujeres.

Pero también debemos reconocer algo con honestidad. La presencia de las mujeres en política no garantiza por sí sola la justicia para las mujeres. Insisto, para lograrlo necesitamos algo más. Necesitamos agenda, necesitamos voluntad política, necesitamos decisiones legislativas y lo vuelvo a decir, necesitamos presupuesto, porque lo que no se convierte en ley se queda en discurso.

Por eso hoy quiero aprovechar y para cerrar este espacio para hablar de algo muy concreto. Desde el PRI hemos presentado cinco iniciativas legislativas pensadas para mejorar la vida de las mujeres en México.

Cinco propuestas que atienden problemas reales:

1- La primera es sobre inclusión financiera con perspectiva de género. Su objetivo es que las mujeres trabajadoras y emprendedoras tengan acceso a los productos financieros.

2- La segunda propone crear una ley general de cuidados, que aquí todas sabemos lo mucho que hace falta.

3- La tercera plantea reducir el impuesto sobre la renta para madres solteras y madres cuidadoras.

4- La cuarta propone licencias de maternidad y paternidad iguales.

5- Y la quinta plantea una ley general para prevenir y sancionar la violencia política digital de género.

Estas cinco iniciativas tienen el objetivo claro, poner a las mujeres en el centro de las decisiones públicas. Las causas de las mujeres no pueden esperar a que haya tiempo en la agenda política.

Las causas de las mujeres son la agenda política. Hoy concluyo con algo muy importante. La participación política de las mujeres no es una cuota, es un principio de democracia. Y el presente y el futuro de México no se construye sin las mujeres, se construye con ellas al frente.

Muchas gracias.

Texto y Fotografía: Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados