Finanzas públicas y deuda pública a febrero de 2026

Ciudad de México, 31 de marzo de 2026

En el primer bimestre de 2026, las finanzas públicas mostraron un desempeño favorable, en un contexto de crecimiento de los ingresos presupuestarios y una gestión responsable del gasto público, en línea con el compromiso de mantener la disciplina fiscal.

Los ingresos tributarios crecieron 2.6% real anual, acumulando cuatro años consecutivos de incrementos en el primer bimestre del año. Este resultado reflejó una mayor eficiencia administrativa y el fortalecimiento de la vigilancia aduanera.

El gasto público continuó garantizando el ejercicio efectivo de los derechos constitucionales a través de los Programas para el Bienestar, con incrementos reales anuales en salud (+60.8%), educación (+7.4%) y protección social (+6.8%).

La deuda pública se mantuvo en una trayectoria sostenible, al ubicarse en 49.8% del PIB, respaldada por una política fiscal responsable y por la optimización del perfil de vencimientos. Esta estrategia ha sido reconocida por las principales agencias calificadoras de deuda soberana.

Resumen ejecutivo

En el primer bimestre del año, las finanzas públicas mantuvieron una posición sólida, con mejores resultados en los balances fiscales respecto a lo previsto en el programa. Este resultado se dio en un contexto de mayores ingresos presupuestarios y de una gestión responsable del gasto público.

Los ingresos presupuestarios aumentaron 2% real anual, impulsados por el componente no petrolero, que registró un crecimiento de 3.3% real anual. En particular, la recaudación tributaria creció 2.6% real anual y superó en 24 mil millones de pesos lo previsto en el programa. Este resultado reflejó las acciones de combate al contrabando y del uso de herramientas digitales en los procesos administrativos y de fiscalización.

La recaudación por el concepto del Impuesto Sobre la Renta (ISR) aumentó 4.9% real anual y superó en 33 mil millones de pesos el monto calendarizado. Este desempeño se explicó por un mayor cumplimiento voluntario, así como un entorno de mayores salarios reales y utilidades empresariales.

Los ingresos por concepto del Impuesto al Valor Agregado (IVA) registraron una disminución real anual de 8.8%. Este resultado se dio en un contexto de apreciación del tipo de cambio promedio —que en el primer bimestre pasó de 20.5 pesos por dólar en 2025 a 17.5 en 2026— lo que incidió en la valuación en moneda nacional de los bienes de importación. Asimismo, reflejó un efecto de base de comparación, considerando que en 2025 la recaudación de este impuesto registró su mayor crecimiento desde 2010.

En esta misma línea, los ingresos por impuestos a las importaciones disminuyeron 7.2% real anual, como reflejo de la variación cambiaria y un efecto de alta base de comparación; no obstante, se mantuvieron en niveles superiores a su promedio histórico, apoyados por el fortalecimiento de la fiscalización en aduanas y los ajustes en tasas al comercio exterior.

La recaudación por concepto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aumentó 14.2% real anual, superando el crecimiento promedio de la última década (4.3%). Este desempeño se explicó principalmente por el incremento de 16.6% en el componente de combustibles, en un contexto de menores estímulos fiscales con respecto al primer bimestre de 2025. Asimismo, el componente distinto de combustibles contribuyó con un aumento de 11.3% real anual, impulsado por la revisión de los impuestos correspondientes al consumo de tabacos labrados y bebidas azucaradas.

Los ingresos no tributarios aumentaron 8.9% real anual, tasa superior al incremento promedio en la década previa (4.2%). En su interior, destacó el crecimiento de los rubros de aprovechamientos (+23.0%) y derechos (0.9%), lo que compensó la disminución del rubro de productos (-44.2%).

Los ingresos propios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aumentaron 10.8% real anual y superaron lo programado en 8 mil millones de pesos. Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) registraron incrementos de 2.2 y 0.3% real anual, respectivamente, en un contexto de mayores pagos de cuotas a la seguridad social.

En el primer bimestre del año, el gasto público continuó garantizando el ejercicio efectivo de los derechos constitucionales. En su interior, el gasto en la función de desarrollo social aumentó 12.4% real anual —crecimiento superior al promedio de la última década (3.0%)—, con aumentos en salud (+60.8%), educación (+7.4%) y protección social (+6.8%).

Las participaciones a entidades federativas y municipios crecieron 6% real anual, y superaron en 8 mil millones de pesos lo previsto en el programa, en línea con el aumento de la recaudación federal participable de 4.1%.

Los balances fiscales mostraron resultados favorables respecto al programa. El déficit presupuestario fue 214 mil millones de pesos menor a lo previsto, mientras que el balance primario presupuestario registró un superávit de 61 mil millones de pesos, que se compara favorablemente con el déficit de 148 mil millones de pesos previsto en el programa. Los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) ascendieron a 24 mil millones de pesos, manteniéndose dentro de los techos aprobados por el H. Congreso de la Unión.

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicó en 49.8% del PIB, manteniéndose en niveles favorables en comparación con economías emergentes y de América Latina. Este resultado refleja una conducción responsable de la política fiscal y un manejo prudente de la deuda pública, lo que ha contribuido a preservar su sostenibilidad y fortalecer la confianza de los mercados financieros.

La deuda neta del gobierno federal mantuvo un portafolio mayoritariamente denominado en moneda nacional, a tasa fija y con vencimientos a largo plazo. Esta estructura contribuye a mitigar riesgos cambiarios y de refinanciamiento, fortaleciendo la resiliencia de las finanzas públicas ante posibles choques externos.

En el primer bimestre del año, el costo financiero disminuyó 6.4% real anual, en el marco del avance del proceso de normalización fiscal y del efecto de la apreciación del tipo de cambio sobre los pasivos denominados en moneda extranjera. En comparación con el programa, el pago de intereses fue inferior en 5 mil millones de pesos.

En el mercado interno, el 19 de febrero se realizó la primera colocación simultánea del año de Bondes G y Bono S, por 35 mil millones de pesos. La emisión registró una demanda de 2.35 veces el monto colocado, lo que refleja la confianza de los inversionistas en los instrumentos vinculados a criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG).

El 20 de febrero se llevó a cabo una operación de refinanciamiento por 176 mil millones de pesos mediante la recompra de Cetes, Bonos M y Udibonos con vencimientos entre 2026 y 2050, y la colocación de dichos instrumentos con vencimientos entre 2027 y 2057. Esta operación permitió extender el plazo promedio de la deuda refinanciada en 6.62 años, fortaleciendo la estructura del portafolio y reduciendo las presiones de refinanciamiento en el corto plazo

En coordinación con la Secretaría de Hacienda, el 13 de febrero Pemex realizó una emisión en el mercado local por 32 mil millones de pesos. La operación registró una demanda de 2 veces el monto colocado, lo que permitió mejorar sus condiciones de financiamiento y fortalecer su perfil financiero, sin incrementar su nivel de endeudamiento.

Todas las colocaciones se realizaron conforme al Programa Anual de Financiamiento y dentro de los techos de endeudamiento autorizados por el H. Congreso de la Unión para el ejercicio fiscal 2026.

Para más información, se pueden consultar las estadísticas de finanzas y deuda pública en el sitio de internet:

http://presto.hacienda.gob.mx/EstoporLayout/estadisticas.jsp

Texto e Imagen: Secretaría de Hacienda y Crédito Público