Avanzan reformas a Ley Federal del Trabajo para reducir la jornada laboral

Ciudad de México, 8 de abril de 2026

Las Comisiones Unidas de Trabajo y Previsión Social, y de Estudios Legislativos Primera, que presiden la senadora Geovanna Bañuelos de la Torre y el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, aprobaron el dictamen por el que se reforma la Ley Federal del Trabajo en materia de reducción de la jornada laboral.

El proyecto de decreto, que fue avalado por unanimidad, con 26 votos a favor, modifica los artículos 59, 61, 66, 68, 69, 71, segundo párrafo y 132, fracciones XXXII y XXXIII; además, adiciona un segundo párrafo al artículo 58; y las fracciones XXXIV al artículo 132 y IV Bis al artículo 994; y deroga el segundo párrafo del artículo 67 de la Ley Federal del Trabajo.

Con ello se establece en la legislación secundaria, conforme a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo será de 40 horas semanales.

En los artículos transitorios se precisa que la duración de la jornada laboral se alcanzará de manera gradual, a partir del 1 de enero del año que corresponda, es decir, 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030.

También dispone que esa jornada podrá ser distribuida de común acuerdo por las personas empleadoras y trabajadoras; que podrá prolongarse por circunstancias extraordinarias y que, en estos casos, se abonará como salario por este tiempo un cien por ciento más de lo fijado para las horas ordinarias.

El dictamen plantea que el trabajo extraordinario no excederá de 12 horas en una semana, las cuales podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias, en un máximo de cuatro días en ese periodo.

Además, establecer que la prolongación del tiempo extraordinario que supere lo establecido en el artículo 66 de esta Ley, no podrá ser mayor de cuatro horas a la semana y obliga a la persona empleadora a pagar un 200 por ciento más del salario que corresponda a las horas de la jornada ordinaria.

Y que la suma de las jornadas ordinaria y extraordinaria, en ningún caso podrá ser mayor a 12 horas diarias.

La presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Geovanna Bañuelos de la Torre, afirmó que el dictamen para reglamentar la reducción de la jornada laboral es de la mayor trascendencia para el país, el cual se ha trabajado y discutido a profundidad durante meses y que impacta directamente a la Ley Federal del Trabajo. “Es un tema sumamente importante para la nación.”

Por otro lado, agregó que el segundo dictamen enfocado a la certificación para la agroexportación de los productores también es de la mayor importancia, pues busca generar mayor certidumbre jurídica en la materia.

El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, explicó que el dictamen preserva la distribución acordada de la jornada, mantiene el periodo amplio de transición y regula de manera más clara el trabajo extraordinario.

Detalló que en materia de jornada extraordinaria el dictamen redefine su alcance y límites, al disponer que por circunstancias extraordinarias el tiempo adicional se pagará con un 100 por ciento más de lo fijado en las horas ordinarias, con un límite de hasta 12 horas extraordinarias a la semana distribuibles hasta en cuatro horas diarias en un máximo de cuatro días.

Además de que el excedente de ese límite no podrá ser mayor de cuatro horas adicionales por semana y deberá pagarse con un 200 por ciento más de salario de la jornada ordinaria, sin que la suma de la jornada ordinaria y extraordinaria pueda exceder en 12 horas diarias.

Además, en el dictamen se destaca la incorporación de la obligación por la parte empleadora de registrar electrónicamente el horario de inicio y finalización de la jornada de cada persona trabajadora y proporcionarlo a la autoridad cuando sea requerido.

El senador Clemente Castañeda Hoeflich anunció que su Grupo Parlamentario irá a favor del dictamen, pero presentará una reserva para que quede establecida de forma expresa una jornada máxima de 40 horas semanales, con dos días de descanso obligatorio con goce integro de salario, así como para alinear el régimen de horas extras extraordinarias con el objetivo de proteger al trabajador.

Por el PVEM, el senador Luis Alfonso Silva Romo consideró que la aprobación de la normatividad secundaria representa un gran avance para garantizar las 40 horas laborales semanales, además de que permite establecer la configuración a los trabajadores con sus patrones.

El senador Raymundo Bolaños Azocar, del PAN, anunció que su partido acompañará el dictamen; sin embargo, apuntó que la reforma “delega demasiados elementos a la Secretaría del Trabajo”, pues, aunque el sistema electrónico de registro constituye un avance de certeza, implica quedar sujeto a disposiciones de la entidad mencionada lo que representa un elemento de incertidumbre jurídica. Además, señaló la ausencia de un enfoque sectorial.

El senador Rolando Rodrigo Zapata Bello, del PRI, coincidió con la perspectiva de que el dictamen representa un avance hacia la defensa de los derechos laborales, pero reiteró que resulta insatisfactorio el hecho de que no queden consignados los dos días de descanso de los trabajadores.

También por unanimidad, con 27 votos a favor, las Comisiones Unidas aprobaron el dictamen por el que se reforman los artículos 40, fracción I, de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; 15, fracciones IV y VI, de la Ley de Comercio Exterior y se adiciona el artículo 283 Quater a la Ley Federal del Trabajo, en materia de certificación laboral para la agroexportación y protección de los ecosistemas forestales.

El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara afirmó que el dictamen propone ordenar el crecimiento del sector agroexportador con justicia social y sostenibilidad ambiental y se hace a partir de ideas centrales como el certificado laboral para la agroexportación, lo que permitirá acreditar que quienes exportan productos agrícolas cumplan con sus obligaciones laborales particularmente en materia de seguridad social.

Además, vincula el comercio exterior con el cumplimiento de estándares laborales y ambientales, lo cual es una respuesta directa a las exigencias del comercio internacional moderno donde los mecanismos demandan productos que no solo sean de calidad, sino también social y ambientalmente responsables.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores