Domínguez Ugarte presenta dos reservas para garantizar descanso efectivo y coherencia normativa en la reforma laboral

Ciudad de México, 24 de febrero de 2026

Respaldó la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, pero advierte que el dictamen actual puede convertirse en una simulación.

Señaló que la reducción de la jornada laboral debe significar menos trabajo efectivo y más tiempo para la vida.

La diputada Paloma Domínguez Ugarte presentó dos reservas durante la discusión de la reforma laboral que reduce la jornada semanal a 40 horas. Señaló que, aunque la medida es justa y necesaria, el dictamen actual corre el riesgo de convertirse en una simulación al mantener la regla histórica de un día de descanso por cada seis de trabajo y permitir jornadas que en la práctica podrían alcanzar hasta 60 horas en 2026.

Afirmó que una verdadera reforma laboral debe medirse no por las horas que declara, sino por el tiempo de descanso que garantiza. Por ello, sus reservas buscan asegurar que la reducción de la jornada se traduzca en un beneficio real para la salud, la convivencia familiar y la productividad.

Su primera reserva propone incorporar de manera expresa en la Constitución el derecho a dos días de descanso por cada semana laboral y garantizar que el descanso sea exigible y no quede sujeto a interpretaciones abiertas.

Por otra parte, la segunda reserva plantea establecer un mandato claro para la legislación secundaria, obligando al Congreso a garantizar que la distribución de la jornada asegure un incremento efectivo del tiempo de descanso. E incluir esquemas que contemplen al menos dos días de descanso semanal como estándar de resultado.

Además, la legisladora anunció que, junto con el coordinador de la bancada priista, Rubén Moreira Valdez, presentará una iniciativa para incorporar en la Ley Federal del Trabajo un sistema formal de permuta e intercambio de periodos vacacionales, con el fin de atender emergencias médicas o situaciones extraordinarias con flexibilidad y respaldo legal.

La diputada concluyó que la reducción de la jornada debe significar menos trabajo efectivo y más tiempo para la vida, evitando simulaciones y garantizando que la reforma tenga un impacto real en la vida de las y los trabajadores.

Texto y Fotografía: Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados