Llaman a tratar salud metabólica bajo una visión integral

Ciudad de México, 10 de marzo de 2026

Padecimientos como obesidad, diabetes o hipertensión se han convertido en una “epidemia silenciosa”: José Manuel Cruz Castellanos

El presidente de la Comisión de Salud, José Manuel Cruz Castellanos, encabezó el foro “Hacia una Estrategia Nacional de Salud Metabólica: Articulación Intersectorial para la Transformación de Entornos en México”, con el fin de contribuir a que las políticas públicas contemplen los aspectos sociales, educativos, de derechos y de corresponsabilidad industrial.

Alertó que “México enfrenta uno de los principales retos sanitarios de la historia contemporánea: las enfermedades metabólicas, entre ellas la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipertensión y las dislipidemias, las cuales se han convertido en una auténtica epidemia silenciosa”.

El senador también advirtió que estas enfermedades no sólo deterioran la calidad de vida de millones de personas, sino también representan una enorme inversión para el sistema de salud, las familias y nuestra economía.

Además, refrendó el compromiso para colaborar en la construcción de un marco legislativo que favorezca la prevención, la equidad y la sostenibilidad del sistema de salud. “Pero también sabemos que las grandes transformaciones se logran cuando la ciencia, la política pública, la sociedad civil y la cooperación internacional caminan en la misma dirección”, resaltó.

Por eso, cuando hablamos de una estrategia nacional de salud metabólica, enfatizó, no hablamos solamente de hospitales, medicamentos o consultas médicas, hablamos de transformar los entornos en que las personas nacen, crecen, trabajan y viven, y esa transformación necesita de una visión integral.

Refirió que datos gubernamentales señalan que en nuestro país más del 70 por ciento de los adultos viven con sobrepeso u obesidad y millones de mexicanos padecen diabetes o algún trastorno metabólico asociado. “Estas condiciones son responsables de una proporción importante de muertes prematuras y discapacidad”, agregó.

La salud metabólica, dijo, no se explica por decisiones individuales, sino por los entornos en que vivimos, por la disponibilidad de alimentos ultra procesados, por la falta de espacios seguros para la actividad física, por los entornos laborales sedentarios y por las desigualdades sociales que limitan el acceso a una alimentación saludable.

Tania Alfaro Flores, presidenta de la Fundación Bariátrica Mexicana, dijo que el costo de no intervenir en las problemáticas derivadas por las enfermedades metabólicas es devastador.

Según el Atlas Mundial de la Obesidad, mencionó, en la economía se pierde 4.2 por ciento del rendimiento laboral, lo que representa una fuga de 2.5 a tres millones de pesos anuales por cada mil trabajadores que se tienen.

La doctora Tania Alfaro señaló que actualmente en el sistema educativo, cuatro de cada 10 niños no solo arriesgan su futuro cardiaco, según el Instituto Nacional de Salud Pública, sino que luchan con un cerebro inflamado y estresado que les impide aprender al nivel de sus padres.

María Alejandra Alegría Arrieta, titular de la Coordinadora de Vinculación y Participación Social, de la Secretaría de Salud, dijo que la obesidad es una enfermedad, pero también es un fenómeno de contagio social y “México no puede seguir intentando curar la obesidad en los hospitales, consultorios, en las oficinas de los nutriólogos o cirugía bariátrica, sino que hay que prevenirla en la sociedad, en el territorio”.

Mencionó que el foro busca que la política presentada por la Secretaría de Salud se convierta en una realidad palpable en cada municipio del país, además de que señaló que son necesarios marcos legales que blinden estas políticas frente a los intereses comerciales que durante muchos años han lucrado con el deterioro de las y los mexicanos, con “plena conciencia”.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores