Claudia Sheinbaum Pardo entrega títulos agrarios a mujeres en CDMX; la meta es de 150 mil en el país

Ciudad de México, 29 de marzo de 2026

Actualmente suman 30 mil títulos agrarios entregados a mujeres de todo el país, informó la Jefa del Ejecutivo Federal; hoy se entregaron 138 documentos agrarios a mujeres de la alcaldía Tlalpan

En la Ciudad de México, el 35% de las propietarias de tierra son mujeres: Clara Brugada

Se trabaja en la redacción de una Cartilla de los Derechos de las Mujeres Agrarias; se invitó además a formar parte de la Primera Red de Mujeres Rurales: Citlalli Hernández, secretaria de las Mujeres

Desde la alcaldía Tlalpan, en la Ciudad de México, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la entrega de 138 documentos agrarios a mujeres propietarias, con lo que suman más de 30 mil títulos agrarios entregados a mujeres de todo el país y la meta es llegar a 150 mil durante su sexenio, como parte de la reivindicación de los derechos agrarios de las mujeres mexicanas.

“Pero uno de los derechos que parecía más difícil, es el derecho a la propiedad, parecía como que las mujeres no teníamos derecho a tener una casa. Y en los derechos agrarios parecía que las mujeres no teníamos derecho a ser ejidatarias o comuneras ¿quién dijo eso? ¿dónde estaba escrito? En ningún lado.

“Imagínense que ahora hasta trabajo le ha costado a Edna (Vega, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano), porque decían las mujeres ¿pero será que yo puedo ser ejidataria? ¿será que yo puedo ser comunera? Claro que podemos ser ejidatarias y comuneras, tener los derechos agrarios. Y eso es lo que estamos reivindicando el día de hoy con ustedes.

“Estamos reivindicando a los pueblos originarios, estamos reivindicando el suelo de conservación, estamos reivindicando a las mujeres que trabajan en el campo, estamos reivindicando los derechos de las mujeres, y en particular, los derechos agrarios de las mujeres mexicanas”, afirmó.

De los 138 documentos agrarios que se entregaron hoy, 98 fueron constancias de vigencia de derechos; 20 transmisiones de derechos agrarios a su favor, seis certificados parcelarios, seis certificados de uso común, dos títulos de solares urbanos y seis credenciales de Órganos de Representación.

Destacó que ser la primera mujer Presidenta representa una responsabilidad para reivindicar a todas las mujeres mexicanas, de la historia y de la actualidad, por lo que hizo ver la importancia de programas como la Pensión Mujeres Bienestar, la Cartilla de Derechos de las Mujeres y ahora el derecho a tener una propiedad.

La secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, explicó que esta entrega es parte de las acciones durante el mes de marzo como parte del Día Internacional de las Mujeres y representa uno de los mayores actos de justicia para las mujeres, ya que más de 70 por ciento de la tierra en el país la poseen los hombres. Anunció que la dependencia que encabeza ya trabaja también en la redacción de una Cartilla de los Derechos de las Mujeres Agrarias. Además de invitar a las presentes a que formen parte de la Primera Red de Mujeres Rurales para trabajar de manera conjunta y organizada.

La secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza, destacó la importancia de las tierras en la capital del país, que alberga el 11 por ciento de la biodiversidad nacional, es la entidad número 1 en la producción de romeritos y la número 2 en producción de nopal, y confió en que cada vez sean más mujeres las que encabecen la representación agraria en el país.

La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, reconoció un avance en los derechos agrarios de las mujeres con estas acciones encabezadas por el Gobierno de México, pues informó que a mediados del siglo XX sólo el 5 por ciento de las mujeres eran propietarias de tierra; para finales de siglo aumentó a 25 por ciento y hoy en día el 35 por ciento de las tierras en la Ciudad de México está a nombre de mujeres.

La beneficiaria de entrega de certificado de Uso Común, María Enriqueta Carrón Yescas, agradeció a la mandataria por este programa porque le brinda certeza jurídica y esos documentos son muestra de resultados reales de un gobierno que cumple en beneficio del pueblo mexicano.


Ciudad de México, 29 de marzo de 2026

Certificados agrarios para mujeres

Versión estenográfica del evento encabezado por la presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, Claudia Sheinbaum Pardo, desde Ciudad de México

MODERADORA: Estimado público, escuchemos el mensaje que nos dirige la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¿Cómo están?

ASISTENTES: ¡Bien!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Uy! Me da un montón de gusto estar en Topilejo con todas y con todos ustedes.

—Siéntense, por favor—.

Saludo con mucho cariño a Clara Brugada, nuestra gran jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Felicidades, Clara, por todo el trabajo que haces, un orgullo.

Y saludo también con muchísimo cariño a Gaby Osorio, la alcaldesa de Tlalpan, que también hace un gran trabajo al frente de esta hermosa alcaldía.

Por supuesto, saludo a Julia, a todos los que son parte del Gobierno de la Ciudad y al Gobierno, a todos los que son parte del Gobierno de México.

Saludo también con gusto y agradecimiento al comisariado de Parres y de Topilejo. Muchas gracias por recibirnos.

Imagínense, yo viví 30 años —no saben cómo extraño— en San Andrés Totoltepec.

Con Columba López trabajamos juntas desde 1998 en el suelo de conservación de la Ciudad —van a ser 28 años— juntas hicimos el Parque el Tepozán, allá de San Andrés.

Después fui secretaria del Medio Ambiente, cuando López Obrador fue jefe de Gobierno. Un aplauso a López Obrador desde aquí, desde Topilejo, que nos oiga hasta Palenque.

Fui secretaria del Medio Ambiente y recorrí todos estos bosques. Aquí nos recuerdan desde entonces; del 2000 al 2006, estuvimos recorriendo los bosques, las chinampas, los humedales, las zonas agrícolas, con todas y con todos ustedes, este hermoso suelo de conservación de la Ciudad de México que se niega a desaparecer, gracias a los ejidos y a las comunidades.

La presión de la mancha urbana es tremenda, pero aquí se cuida el bosque, se sigue sembrando maíz, muchos productos, hortalizas, flores y se niega a dejar que la mancha urbana siga avanzando.

Bueno, después fui jefa delegacional de Tlalpan, en el 2015, y trabajamos mucho con los pueblos originarios, con Chimalcoyoc, San Pedro Mártir, San Andrés Totoltepec, San Miguel Xicalco, Magdalena Petlacalco, San Miguel y Santo Tomás Ajusco, Topilejo y Parres.

—Ahí andan las de las cooperativas de Parres, ya las vi—.

Y luego, fui Jefa de Gobierno de la Ciudad de México y también recorrimos esta zona.

Así que me siento muy contenta de estar con ustedes aquí en el Parque Las Maravillas, de Topilejo.

Y vamos a seguir trabajando siempre con ustedes de la mano de Clara, para poder apoyar los ejidos, las comunidades de Tlalpan y de toda la Ciudad de México.

Y hoy estamos aquí para entregar Títulos Agrarios —miren qué bonito— a las mujeres, en este caso de la Ciudad de México.

Pero me informa Edna Vega —extraordinaria secretaria del Gobierno de México, junto con Citlalli, y Alicia Bárcena, que es extraordinaria, también, secretaria de Semarnat— que ya son cerca de 30 mil títulos agrarios que hemos entregado a las mujeres en todo el país.

Y vamos a seguir, porque la meta es 150 mil títulos agrarios a las mujeres.

Ser la primera mujer Presidenta es una gran responsabilidad.

Primero, porque pertenecemos a un movimiento. Nosotros no llegamos impuestos por alguien, no nos puso una élite ahí en la Presidencia, como a tantos Presidentes.

Vivimos un periodo que le llamamos “el periodo neoliberal en México”, de Presidentes que solamente sirvieron para unos cuantos, gobernaron para unos cuantos, se les olvidó el pueblo de México:

Privatizaron los ejidos, privatizaron las empresas públicas.

Hicieron públicas deudas privadas.

Privatizaron las carreteras y luego las rescataron.

Tenían la teoría de que “si se apoyaba arriba, algún día iba a llegar abajo”. Y en realidad, empobrecieron al pueblo de México.

Fueron seis sexenios, imagínense, seis sexenios:

Miguel de la Madrid.

Salinas de Gortari.

Zedillo.

Fox, traidor a la democracia, porque le dijo al pueblo de México que “iba a hacer un cambio”; la gente le creyó. Y lo primero que hizo: el desafuero de López Obrador. Y luego, apoyó el fraude electoral del 2006. Por eso le decimos “traidor a la democracia”.

Luego, Calderón.

Y luego, Peña Nieto.

Seis sexenios, ¡imagínense!

Pero el pueblo de México —y aquí en la Ciudad ya se conocía cómo había gobernado López Obrador—, en 2018, el pueblo dijo: “ya estuvo, ¡basta!”. Y llegó a gobernar el Presidente López Obrador e inició lo que llamamos “la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México”.

¿Sí saben por qué es la Cuarta Transformación? Porque antes hubo otras tres.

De ese tamaño consideramos esta Transformación, del tamaño de la Independencia de México, fíjense nada más:

Fuimos 300 años Colonia española, 300 años, hasta que el pueblo de México dijo: “es hora de la independencia, de la soberanía”.

El cura Hidalgo, el Padre de la Patria, dio el Grito de Independencia un 16 de septiembre de 1810.

Fueron 11 años de guerra, hasta 1821, que se consumó la Independencia.

Pero tuvimos héroes como:

Hidalgo. No crean que cualquier país tiene héroes como Hidalgo.

Morelos. Morelos escribió los principios de las Constituciones de México, le llamó, fíjense qué hermoso título: los Sentimientos de la Nación.

Ahí dijo: “la soberanía reside en el pueblo”.

Ahí dijo también: “tiene que moderarse la opulencia y la indigencia”.

Y también abolió la esclavitud. Antes ya la había abolido Miguel Hidalgo y Costilla.

O sea, en México no solo se luchó por la Independencia, sino por la soberanía, por la libertad, por la justicia, y digo yo que también por la democracia, porque en 1821, cuando se quiso coronar Iturbide como emperador, Los Independentistas dijeron: “no luchamos tantos años para tener de nuevo un amo de México”.

Y entonces, llegó el primer presidente de México, Guadalupe Victoria.

Esa es la Primera Transformación.

Héroes extraordinarios:

Un Vicente Guerrero, que cuando su padre le dice “ya entrégate, por favor, al virrey; tememos por tu vida, hijo”. Y dijo: “no, padre, la patria es primero”. Fíjense qué hermoso.

Héroes de ese tamaño no tiene cualquier país en el mundo.

¡Ah!, pero ahora que llegué como primera mujer Presidenta, dije “hay que reconocer también a las mujeres en la historia”, porque la historia, sí tenemos grandes héroes, pero también tenemos grandes heroínas, extraordinarias:

Josefa Ortiz, que la conocíamos, o la conocemos como Josefa Ortiz de Domínguez.

Y yo ahora en el grito de Independencia, dije: “Josefa Ortiz Téllez-Girón.

Porque, que nos perdonen nuestros maridos —por aquí anda mi marido—, pero las mujeres no somos de nadie.

Por eso, Josefa Ortiz Téllez-Girón, que el corregidor fue también un gran héroe, un gran independentista.

Pero bueno, Josefa Ortiz, en la escuela nos enseñaron que: ella tocó con su tacón en el piso para avisarle a Hidalgo, a Allende, a Aldama, que los habían descubierto, y que había que gritar la Independencia antes, porque estaba preparada para octubre; y como los descubren y les avisa Josefa Ortiz, entonces lo hacen antes.

Pero parece que ese es el único pasaje de la historia.

No, ella luchó por la Independencia toda su vida.

Ella estuvo presa y jaló con sus hijos de un lado a otro para defender la Independencia de México.

O tenemos a una Leona Vicario que también fue esposa de Quintana Roo. A ella la conocemos como Leona Vicario. Leona fue la primera periodista mujer.

Ella tenía algo de recursos y todos los dio a la Independencia. Ella después tiene un carteo allá por 1830 con un conservador que le dijo: “Tú te metiste a la Independencia solo para seguir a tu esposo”.

Y ella desde entonces escribe una carta que hasta ahora está presente en nuestros días que dice: “las mujeres, no solo luchamos junto a nuestras familias o por nuestras familias y por amor, no. Nosotros tenemos derecho a luchar por la patria. Y yo luché por la patria”.

Fíjense qué hermosa heroína.

O tenemos una Gertrudis Bocanegra de la Independencia. Ella, michoacana; ella, la detuvo el ejército español, el del virrey, y la tortura y le dice: “Dinos dónde están Los Independentistas”. Y ella se niega a decirlo. Y entonces es fusilada en la Plaza de Pátzcuaro. ¡Imagínense!

Díganme si no es una heroína.

Hay una Manuela Molina. Una mujer muy humilde del Estado de México, que escucha que Morelos está defendiendo la independencia y decide irse con él. Y acaba siendo Capitana, de parte del ejército.

Y como ellas, muchas otras.

Por eso, hay grandes héroes, pero también grandes heroínas.

Esa es la Primera Transformación de México.

La Segunda: la Reforma, que al mando de la Reforma estuvo Juárez.

Los Liberales mexicanos lucharon por acabar con los privilegios y por separar la Iglesia del Estado.

También hubo Guerra de Reforma.

Y después de eso nos invadieron los franceses, con Juárez, Melchor Ocampo, el General Zaragoza que triunfó en la Batalla del 5 de mayo y muchos otros.

¡Ah!, pero también hubo mujeres, entre ellas, la que celebramos hoy, Margarita Maza, esposa de Benito Juárez.

Fíjense que ella, Margarita Maza, no solamente fue esposa de Juárez, ella sufrió mucho, vivió con muchas penurias, porque a Juárez lo expulsaron a Estados Unidos, Santa Anna lo exilió. Se fue a vivir a Nueva Orleans; allá estuvo con otros Liberales y mientras Margarita Maza aquí, cuidando a sus hijos, perseguida.

Después con la Reforma, cuando viene la Guerra de Reforma y Juárez se va a Veracruz, ella también está por todo el país, yendo con sus hijos y luchando también por la Reforma.

Y después, cuando viene la invasión francesa, ella se va a Estados Unidos, a Nueva York, allá pierde a dos de sus hijos, muy doloroso, por pobreza, por enfermedad.

Y cuando le quiere ayudar el gobierno de Estados Unidos, ella dice: “No, la ayuda tiene que ir por la República, yo no necesito nada”.

Y allá nos representó como embajadora.

Por eso la nombramos la “Primera Embajadora Histórica de México”. Y esa es la gran Margarita Maza.

Y el pueblo triunfó.

La Tercera Transformación: la Revolución Mexicana, esa la conocemos bien aquí con los pueblos de Tlalpan, porque por aquí estuvo Zapata.

Estuvo en Xochimilco, ahí se quedó un tiempo antes de entrar a la Ciudad de México.

Y también, hay grandes heroínas de la Revolución.

Bueno, por eso estamos reivindicando a las mujeres.

Pero decía que ahora vivimos la Cuarta Transformación de la Vida Pública, porque después de aquellos seis sexenios, pues llegamos gobiernos que tenemos algo muy especial: en vez de gobernar para unos cuantos, nosotros somos y nos reivindicamos gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo de México.

Antes no había Programas de Bienestar o ¿sí?

ASISTENTES: ¡No!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¿Había Pensión para Adulto Mayor?

ASISTENTES: ¡No!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Aquí la inició López Obrador, pero ahora es mucho más grande y empieza desde los 65 años.

Aquí también iniciaron los apoyos de personas con discapacidad, pero ahora están en todo el país.

Antes no había beca para jóvenes de preparatoria, ahora hay Beca para jóvenes de preparatoria.

Está el apoyo al campo, que antes no había.

Está Jóvenes Construyendo el Futuro, que antes no había.

Cuando, en 2018, el salario mínimo estaba en menos de 3 mil pesos —que no se nos olvide—; ahora este año está en más de 9 mil 400 pesos. Fíjense la diferencia entre el salario mínimo de antes y el salario mínimo de ahora.

Pero, así como los Programas de Bienestar, las obras públicas, todo lo que estamos haciendo, nos toca seguir reivindicando a las mujeres, no solo en la historia, sino las mujeres de hoy.

Porque no hay que olvidar que las mujeres: hace tiempo no íbamos a la escuela, creían que no era necesario que las mujeres fuéramos a la escuela; o las mujeres no podían ser Presidentas, imagínense de niña a quién se le hubiera ocurrido que iba a haber una mujer Presidenta, o una jefa delegacional, o una jefa de Gobierno, o una bombera, o una policía, o una soldada, o una ingeniera, una médica.

Decían: “no, eso no es para mujeres, eso es para hombres”.

Entonces, decidimos hacer la Cartilla de los Derechos de las Mujeres, porque las mujeres tenemos derechos. Las mujeres no queremos ser más que los hombres, eso tiene que ser muy importante, no queremos sustituir a los hombres, pero nunca más queremos ser menos que los hombres, porque nos trataron muchos años como si fuéramos menos.

Imagínense un dicho, que me lo llegaron a decir a mí, probablemente a ustedes, que decían: “calladita te ves más bonita”.

¡¿Cómo?! ¡¿Qué es eso?! Las mujeres nos vemos más bonitas cuando hablamos y cuando participamos, nada de que “calladitas nos vemos más bonitas”. Eso ya no.

O nunca se reconoció el trabajo de las mujeres en el hogar, ¿cuántas amas de casa no hay aquí? Todas, porque algunas de nosotras trabajamos en la casa y fuera de la casa, y otras solo en el hogar.

Pero parecía que no era importante el trabajo del hogar, el trabajo de los cuidados, y es importantísimo, ¿qué sería de las familias sin ese trabajo, sin ese cuidado que hacemos las mujeres?

Por eso, ahora, hicimos Pensión Mujeres Bienestar, para reconocer el trabajo de las mujeres mexicanas en el hogar y el Sistema de Cuidados que está haciendo Clara y más guarderías, más Centros de Educación y Cuidado Infantil para que las mujeres podamos trabajar.

Pero uno de los derechos que parecía más difícil, es el derecho a la propiedad, parecía como que “las mujeres no teníamos derecho a tener una casa”.

Y en los derechos agrarios parecía que “las mujeres no teníamos derecho a ser ejidatarias o comuneras”. ¿Quién dijo eso? ¿Dónde estaba escrito? En ningún lado.

Imagínense que, ahora, hasta trabajo le ha costado a Edna, porque decían las mujeres: “¿pero será que yo puedo ser ejidataria?”, “¿será que yo puedo ser comunera?”. Claro que podemos ser ejidatarias y comuneras, tener los derechos agrarios. Y eso es lo que estamos reivindicando el día de hoy con ustedes.

Estamos reivindicando a los pueblos originarios, estamos reivindicando el suelo de conservación, estamos reivindicando a las mujeres que trabajan en el campo y estamos reivindicando los derechos de las mujeres y, en particular, los derechos agrarios de las mujeres mexicanas.

ASISTENTES: (Inaudible)

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: —Exactamente—.

Pues, me dio mucho gusto estar con ustedes, mucho gusto estar aquí en Tlalpan, nuestra tierra, nuestro lugar.

Ahora, tengo toda la República que atender; bueno, y a los mexicanos en el exterior, que también un aplauso a todos los héroes y heroínas que están del otro lado de la frontera.

Pero llevamos en el corazón, de manera muy sincera, a los pueblos originarios de la Ciudad de México y a los pueblos originarios de Tlalpan.

¡Que viva la Ciudad de México!

ASISTENTES: ¡Viva!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que vivan las mujeres!

ASISTENTES: ¡Vivan!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que vivan las mujeres agrarias!

ASISTENTES: ¡Vivan!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que vivan los derechos de las mujeres!

ASISTENTES: ¡Vivan!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que vivan los pueblos originarios!

ASISTENTES: ¡Viva!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva Tlalpan!

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva México!

ASISTENTES: ¡Viva!

—000—

MODERADORA: Preside este evento “Entrega de Certificados Agrarios a Mujeres”, la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

La acompañan:

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina.

La secretaria de Mujeres, Citlalli Hernández Mora.

La secretaria de Medio Ambiente del Gobierno de México, Alicia Bárcena Ibarra.

La secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza Ramírez.

La subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez.

La beneficiaria de Entrega de Certificado de Uso Común, María Enriqueta Carrón Yescas.

La beneficiaria de Entrega de Título de Solar Urbano, María de los Ángeles Ramírez León.

El director del Registro Agrario Nacional, Luis Cruz Nieva.

El procurador Agrario de México, Víctor Suárez Carrera.

La beneficiaria de Entrega de Certificado de Uso Común, Agustina Miranda Álvarez.

La beneficiaria de Entrega de Certificado de Uso Común, María de Lourdes Bárcenas Toraño.

La alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Osorio Hernández.

El presidente del Comisariado Ejidal de Topilejo, Tomás Ramírez Lara.

El presidente del Comisariado Ejidal de Parres, Javier Cervantes.

La presidenta del Ejido San Miguel Xicalco, Yareli Contreras Contreras.

El presidente del Comisariado Comunal de Topilejo, Teodoro Salazar Monroy.

La presidenta del Ejido Santa Ana Tlacotenco, Laida Elena Villanueva Monterola.

La presidenta de la Comunidad de San Pedro Atlapulco, Yadira Maribel Villela Esquivel.

Asimismo, damos la bienvenida a los representantes de los medios de comunicación y a quienes nos siguen a través de las redes sociales.

Todas y todos ustedes sean bienvenidos.

Procedemos con el mensaje de bienvenida a cargo de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina.

JEFA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CLARA MARINA BRUGADA MOLINA: Hola, buenos días, buenas tardes a todas y principalmente a las mujeres que hoy fueron convocadas.

Démosle una gran bienvenida a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Además, la bienvenida a su corazón, a los pueblos originarios de Tlalpan.

Presidenta, sea bienvenida a la Ciudad de México, a Tlalpan y a los pueblos originarios.

Saludo al Gabinete del Gobierno de México:

A Citlalli Hernández, secretaria de las Mujeres.

A Edna ―¿ya llegó? Todavía no―.

Pero a Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente del Gobierno de México.

Y en especial, a la alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Osorio.

También saludamos a Columba Jazmín López, subsecretaria de Inclusión. Y, además, que la conocen mucho y la quieren mucho por acá.

Y luego, también a Víctor Suárez, procurador Agrario.

A Luis Cruz Nieva, director en jefe del Registro Agrario Nacional.

Y, por supuesto, a la secretaria de Medio Ambiente del Gobierno de la Ciudad, Julia Álvarez Icaza.

Saludamos a las presidentas de los ejidos: San Miguel Xicalco, de Santa Ana Tlacotenco, de Santiago, Zapotitlán, de San Juan Ixtayopan, de Reyes Culhuacán, de Mixquic.

Y a las presidentas de las comunidades, también San Pedro Atlapulco, Magdalena Contreras, Santiago Tepalcatlalpan; a los presidentes del comisariado ejidal y comunal de Parres y de Topilejo.

Y sobre todo, a las mujeres que hoy van a recibir su certificado agrario, que hoy la Cuarta Transformación hace justicia a través del Gobierno de México y de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum; y eso es la Entrega de Certificados Agrarios a Mujeres.

Estamos concluyendo marzo, que es el mes en que aprovechamos para conmemorar a las mujeres, pero, sobre todo, a la lucha de las mujeres ante las grandes desigualdades que se han vivido históricamente.

Así que no podía faltar un gran encuentro con ustedes, con las mujeres campesinas de la Ciudad de México, con las mujeres que trabajan la tierra, con las mujeres que históricamente fueron relegadas a poder ser dueñas de la tierra, a poder ser parte de lo que se requiere para representar y ser titulares, en este caso, de Certificados Agrarios.

Así que llegó la hora en que las mujeres del campo sean nombradas; hoy las nombramos, las reconocemos y lo hacemos también jurídicamente.

La tierra también es de las mujeres.

Pero estamos en un momento histórico muy importante, estamos en una nueva etapa en la historia de nuestro país, con la llegada de la primera mujer Presidenta de México, la Doctora Claudia Sheinbaum.

Y, miren ustedes, venimos de la mañana, de un evento en la mañana que la Presidenta hizo favor de invitarnos, porque el día de hoy se cumple el bicentenario del nacimiento de Margarita Maza Parada, Margarita Maza Parada, es decir, no la vamos a reconocer solo como la esposa de Benito Juárez, la compañera, sino en sí misma; hoy, la Presidenta hizo un gran reconocimiento, la nombró como heroína y forjadora de nuestra patria.

¡Que viva Margarita Maza Parada!

¡Que vivan las heroínas que han luchado por nuestra patria y quedaron olvidadas, quedaron borradas en la historia!

Y tuvo que llegar una mujer para ser Presidenta, siendo Presidenta, para reconocer a las mujeres también en la historia.

Muchas gracias, Presidenta, por esto que está haciendo.

Y recordemos que aquí en nuestro país, después de la Revolución Mexicana, el Estado mexicano emprendió un gran cambio profundo: el reparto agrario, que se consagró en el Artículo 27 Constitucional, así que en cada ejido late la memoria viva de esa Transformación.

En cada parcela se recuerda la lucha por una verdad profunda: la tierra no puede pertenecer a unos cuantos, es fruto del trabajo de todas y todos.

Y allí está la voz, y la recordamos, de Emiliano Zapata: “la tierra es de quien la trabaja”.

Y abrió esa gran grieta en la historia y esa semilla floreció; y luego, con el General Lázaro Cárdenas se fortaleció la Reforma Agraria.

Y, miren, se logró hacer justicia al pueblo con la Reforma Agraria; sin embargo —como en muchos otros casos—, la justicia de tener propiedad social, de que “la tierra es de quien la trabaja”, cayó en la titularidad de los hombres, relegando a las mujeres.

Así que son otros tiempos. Y hoy es una de las largas esperanzas que teníamos de que las cosas cambiaran a favor de las mujeres.

Así que la entrega de certificados agrarios a las mujeres cambia la historia:

Tan solo en el siglo XX, o a mediados del siglo XX, solo 5 por ciento de las tierras estaban a nombre de las mujeres.

A finales del siglo XX, como entre 20 y 25 por ciento estaban a nombre de las mujeres.

Hoy, las tierras aquí, en la Ciudad de México, de estos suelos de conservación: 35 por ciento están a favor de las mujeres.

Es de aplaudirse, pero todavía falta más y más.

Por eso es tan importante este encuentro y esta entrega, porque es hacer justicia a las mujeres.

Y esa es la gran contradicción de nuestra historia: las mujeres producen, cuidan, sostienen la tierra, pero no fueron reconocidas como sus dueñas.

Durante siglos, la tierra tuvo nombre de mujer, pero firma de hombre. Y aun así, las mujeres no se fueron.

Durante siglos han sido sembradoras de vida, guardianas del territorio, del agua, del bosque y de la milpa.

Como dicen también las sabias palabras de las mujeres campesinas: “la mujer no solo siembra la tierra, la entiende, sabe cuándo el suelo tiene sed y cuándo guarda memoria de la lluvia”.

Sus manos conocen el ritmo de la milpa y su voz nombra a las semillas como si fueran hijas.

Han caminado los surcos las mujeres todos los días, desde el amanecer hasta el anochecer, sin ser dueñas de ellos, pero nunca han dejado de sostener la vida.

Así que hoy hacemos justicia a las mujeres.

Hoy estamos aquí, en este lugar tan importante para la Ciudad, entre Topilejo y Parres, como parte de esta gran zona de conservación que tiene la Ciudad, que casi es del 60 por ciento.

Ahora, con la mayor participación de las mujeres, también se transforma el poder en las comunidades:

Hay más mujeres participando en asambleas.

Más decisiones con una visión de futuro.

Y una redistribución real del poder territorial.

Hoy hay más mujeres representando a los ejidos.

Hoy hay más mujeres como las que hoy están aquí —que se pongan de pie— representando a comunidades.

Y miren, hoy también… Démosle un fuerte aplauso, pero un gran aplauso, a las mujeres representantes de las campesinas y campesinos.

Y las que están aquí también siembran la tierra con políticas más sostenibles. Y han logrado garantizar el equilibrio entre producir la tierra y conservar los suelos de conservación.

Y esto no se hubiera logrado si antes no hubiera habido una política pública que cambió todo en el campo de la Ciudad de México.

Y esa política pública la definió nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum cuando fue Jefa de Gobierno en esta Ciudad. Aquí, redimensionó las prioridades de la Ciudad y apoyó al programa “Altépetl”, que garantizó más de mil millones de pesos, después de que se daba muy poquitos recursos al campo, y con ello:

Se rescató la zona de conservación con proyectos productivos.

Se protege la biodiversidad.

Se protege el bosque de agua.

Se garantiza la vocación productiva.

Y se frena el avance de la mancha urbana.

Así que Presidenta, seguimos fortaleciendo “Altépetl” y lo vamos a seguir haciendo cada vez más y más.

Así que hoy es Tiempo de Mujeres.

Y las mujeres campesinas que han quedado cuidando la tierra en silencio, hoy son nombradas y hoy tienen como suya la tierra.

Es tiempo de reconocer que sin las mujeres campesinas no hay campo, no hay comunidad y no hay vida.

Y hoy lo decimos con convicción y con justicia: sin mujeres no hay tierra, sin mujeres no hay país, la tierra también es de las mujeres.

¡Que vivan las mujeres campesinas!

Y agradecemos al Gobierno de México por este hecho de justicia.

Muchas gracias y nos seguimos viendo, a todas.

MODERADORA: Escuchemos las palabras de la secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza Ramírez.

SECRETARIA DEL MEDIO AMBIENTE DE LA CIUDAD DE MÉXICO, JULIA ÁLVAREZ ICAZA RAMÍREZ: Buenas tardes, compañeras.

Nada más un minutito para mandarles un breve mensaje.

Con su permiso, Presidenta.

Con su permiso, jefa de Gobierno.

Secretarias del Gobierno de México.

Procurador, director del RAN.

Alcaldesa, querida Gaby.

Compañeras presidentas de los núcleos agrarios.

También compañeros presidentes de los núcleos agrarios.

Ejidatarias, comuneras, productoras, campesinas, chinamperas que vienen de las nueve alcaldías del suelo de conservación de la Ciudad de México a este evento.

Como lo dijo nuestra jefa de Gobierno, gracias a la revolución agraria zapatista en nuestro país se repartió la tierra en forma de ejidos y se reconoció la titularidad en forma de comunidades.

Y la Ciudad de México, por más pequeña que parezca en extensión territorial, en comparación con otras entidades federativas, no se quedó atrás.

Nuestra Ciudad es única porque, aunque, efectivamente, es una de las más densamente pobladas en el mundo, cosmopolita, con grandes rascacielos, avenidas monumentales, plazas públicas, autos y cablebuses, también tenemos más de 80 mil hectáreas de bosques, montañas, ríos, humedales, lagos, canales, pastizales y surcos.

Y es en este territorio donde se alberga el 11 por ciento de la biodiversidad nacional, se limpia el aire, se producen alimentos, colocándolos —solo por mencionar un ejemplo— a nivel nacional como la entidad número 1 en producción de romeritos, gracias a Tláhuac, y la número 2 en producción de nopal —solo después de Morelos— por ejemplo, gracias a Milpa Alta.

Como sucede en el resto del país, la mayor parte de este maravilloso e indispensable territorio que posibilita la vida en el suelo urbano está en manos de ejidos y comunidades.

Por eso, hoy significa una triple reivindicación: este espacio reivindica a los ejidos y comunidades como guardianes del territorio, pero también pone en alto a la Ciudad de México, no solo como la ciudad urbana, sino también la del suelo de conservación. Y, finalmente, salda una deuda, una vez más, con las mujeres.

Hoy, Presidenta, jefa de Gobierno, mujeres poderosas, luchadoras sociales, dirigentas de nuestro movimiento, les damos las gracias.

Gracias por ser inspiración para cada una de las que estamos aquí presentes y por lo poderoso del significado de su presencia en este acto, porque gracias a ustedes están abriendo brecha… gracias a que ustedes están abriendo brecha hoy, estamos un poquito más cerca de que Andrea, hija única, sea poseedora de derechos agrarios, y más lejos de la idea de que “sus padres se tengan que reproducir hasta tener un hijo varón, porque si no ¿quién se quedará con las tierras del abuelo?”.

Hoy estamos un poco más lejos de que las mujeres que formen parte de las asambleas de comunidades o ejidos no sean solo aquellas que tuvieron la mala suerte de quedarse viudas prematuramente, sino que las que formen parte sean un timbre de orgullo y la posibilidad no solo de tener presencia, sino de tener voz y voto en sus asambleas.

Presidenta, Jefa de Gobierno:

Tengan la certeza de que no pararemos hasta que lo que hemos llamado “la Revolución Pacífica de las Mujeres” llegue a cada rincón de nuestro campo y que en unos años hoy Carmen, Silvia, Yareli, Guadalupe, Blanca, Elena, Ángeles, todas ellas aquí presentes, presidentas de los Comisariados de 9 de los 44 núcleos agrarios de la Ciudad de México, ya no sean la excepción en la representación agraria de nuestro país, sino la regla.

Cuentan con una Red de Mujeres de la Tierra que, junto con los hombres, no solo la defendemos y cuidamos, sino que también podemos ser parte, y a partir de hoy, legalmente, de las decisiones que se toman sobre ella.

Porque la tierra siempre ha sido; sin embargo, hoy la nombramos: “también es nuestra”.

Muchas gracias.

MODERADORA: A continuación, se proyectará el video titulado La tierra también es Nuestra.

(INICIA VIDEO)

INTERVENCIÓN MUJER: Pues para mí significa algo maravilloso, porque anteriormente nosotras no teníamos esa posibilidad, ni siquiera nos veíamos trabajar en el campo. Antes, el trabajo era únicamente para los hombres, no para las mujeres.

INTERVENCIÓN MUJER: Antes estábamos acostumbrados que el hombre era el que tenía que trabajar la tierra y la mujer en la casa. Ahora los derechos son a la par, porque también la mujer le entra a los trabajos del campo.

INTERVENCIÓN MUJER: Esto te da una fortaleza muy grande, porque ya estoy ahí. Sí es un logro muy grande, ¿no?, de saber que tú puedes hacerlo. Yo como mujer trabajando en la tierra, me siento fuerte.

INTERVENCIÓN MUJER: Esta mirada de las mujeres sobre la tierra y su cuidado, justamente va en ese sentido, más de conservarla, de preservarla, de enriquecerla. Entonces, es importante que las mujeres tomen decisiones y participen. El hecho de que ahorita el Comisariado sean mujeres teniendo voz en la comunidad, también ha dado oportunidad a que más mujeres se animen a participar y a aportar sus propuestas y opiniones en las asambleas.

INTERVENCIÓN MUJER: La verdad, el apoyo que nos da el gobierno es grandioso porque producimos, consumimos también de lo nuestro. Yo las invito a que se atrevan. Es un reto, pero al final de cuentas vamos a saber que sí vamos a producir. Yo creo que tenemos más beneficios que pérdidas, ¿no?, mucho más.

INTERVENCIÓN MUJER: Tenemos que sensibilizar a nuestros compañeros varones para que también se acaben con las manipulaciones, con el hecho de que minimicen a la mujer, y también seamos guardianes de nuestro suelo de conservación.

INTERVENCIÓN MUJER: No nos quedemos atrás, aprovechemos el espacio que nos están dando como equidad de género para que subamos poco a poco, escalón por escalón. Y que si nos ponen una barrera, una tranca, aprendamos a escalarla. Porque todo lo que hace un hombre lo podemos hacer las mujeres.

VOZ MUJER: Gobierno de la Ciudad de México. Capital de la Transformación.

(FINALIZA VIDEO)

MODERADORA: Escuchemos el mensaje de la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora.

SECRETARIA DE LAS MUJERES, CITLALLI HERNÁNDEZ MORA: Muchas gracias.

Buenas tardes. ¿Cómo están?

ASISTENTES: ¡Bien!

SECRETARIA DE LAS MUJERES, CITLALLI HERNÁNDEZ MORA: Nos da muchísimo gusto estar aquí.

Saludo con mucho cariño, con mucho gusto, a nuestra Presidenta de la República.

A nuestra querida jefa de Gobierno, Clara Brugada.

A todas las autoridades aquí, que hacen posible tener certificados agrarios:

A la secretaria de Sedatu, de Desarrollo Urbano.

A la secretaria de Medio Ambiente del Gobierno Federal.

Al procurador, al Registro Agrario Nacional.

Y sobre todo, a las mujeres que nos acompañan aquí, que son ejidatarias, que forman parte de su comunidad, que son presidentas de núcleos agrarios, presidentes.

Nos da mucho gusto estar hoy aquí.

Y quisiera contarles que para nosotras… Ay, perdón, y también saludo a la alcaldesa que, además, es una gran alcaldesa y una gran compañera.

Quisiéramos contarles que estamos aquí prácticamente cerrando —como bien decía nuestra jefa de Gobierno— una serie de actividades que todos los gobiernos de la Transformación realizamos en el marco del Día Internacional de la Mujer, que fue el 8 de marzo, y que por instrucciones de nuestra Presidenta, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, hemos este mes realizado varios anuncios; hemos reconocido a varias mujeres en la historia, en los distintos sectores donde participan.

Y en ese sentido, hoy para nosotras es de mucha felicidad poder estar aquí con ustedes reconociendo a las mujeres campesinas, a un sector que muchas veces ha resistido frente a la amenaza no solo de la desigualdad, sino a la amenaza de no tener y poseer la tierra.

Por eso este acto de justicia, este acto de reconocerlas a ustedes como mujeres del campo, como mujeres que tienen derechos, que tienen propiedad sobre la tierra, es un acto de reivindicación frente a esas décadas, y que sabemos que hoy hay varios retos todavía, pero esas décadas donde a las mujeres se nos dijo “no”, y se nos cerraron muchas puertas frente a nuestra participación en muchos sectores de la sociedad y de nuestra comunidad.

Sin embargo, siempre estuvimos ahí las mujeres.

Sin embargo, siempre las mujeres hemos formado parte de la construcción de nuestra patria, somos tejedoras de la patria a lo largo y ancho de nuestro territorio y a lo largo de nuestra historia.

Y hoy estamos aquí prácticamente cerrando una serie de actividades en este acto muy importante, conmemorativo, recordando, además, que uno de los compromisos de nuestra Presidenta fue la entrega de certificados agrarios a mujeres, es uno de los actos, quizás, de mayor justicia para las mujeres en nuestro país, porque prácticamente el 70 por ciento de la tierra hoy la poseen los hombres.

Por eso es que no es menor este reconocimiento en el que se vaya y se siga fomentando el reconocimiento de la participación que ustedes han tenido a lo largo de tiempo en sus comunidades, en el cuidado de la tierra, formando parte de lo que sostiene la vida: que es el campo y todo lo que se siembra.

Así que solo quisiéramos… Aprovecho yo este evento para anunciar que:

Estamos trabajando en la redacción de una Cartilla de Derechos de Mujeres Agrarias, porque creemos que es importante también la difusión de estos derechos e invitarlas, sé que hoy estarán haciendo varias actividades, ahí estaremos también entregando la Cartilla de los Derechos de las Mujeres.

Termino yo haciendo un pequeño recuento de lo que significa hoy estar aquí, es marzo del 2026, a más de un año de haber logrado como pueblo de México el tener a la primera mujer Presidenta de México. Eso es una hazaña histórica, es resultado de la lucha de muchas mujeres…

ASISTENTES: ¡Es un honor estar con Claudia hoy! ¡Es un honor estar con Claudia hoy! ¡Es un honor estar con Claudia hoy!

SECRETARIA DE LAS MUJERES, CITLALLI HERNÁNDEZ MORA: Es resultado de la lucha de muchas mujeres a lo largo de la historia que han formado parte de la Primera, de la Segunda, de la Tercera y de la Cuarta Transformación.

Y es un momento donde se trabaja, quizás, como nunca a favor de los derechos de las mujeres y en contra de la violencia, de la discriminación, de la exclusión hacia las mujeres.

Y hoy este encuentro es muy importante para nosotras.

Y agradecemos mucho la colaboración de la jefa de Gobierno, de la secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, porque estamos construyendo desde los distintos frentes, desde la alcaldía, desde el Gobierno de la Ciudad y desde el Gobierno Federal, una realidad distinta para las mujeres.

Trabajamos todos los días con la convicción de que este país va a ser más justo, más igualitario, con mayor bienestar, si cada día hay más derechos para las mujeres y cada día se combate más la violencia que vivimos.

Estamos en un gran momento donde, además, hay reformas constitucionales y legales que la Presidenta planteó al inicio de su gobierno para la máxima protección de las mujeres.

Hoy tenemos una Secretaría de las Mujeres a nivel federal, trabajamos con la Secretaría del Gobierno de la Ciudad y estamos realizando muchísimas cosas que queremos seguir construyendo de la mano de ustedes.

Así que solo celebrar estar aquí, reconocer toda la labor que han hecho las mujeres indígenas, reconocer sus derechos.

Y quisiera, finalmente, invitarlas, muchas de ustedes forman parte ya de la Red Nacional de Tejedoras de la Patria, y si está de acuerdo Julia, la jefa de Gobierno y, con el permiso de la Presidenta: queremos invitarlas a que formen parte ustedes de la Primera Red de Mujeres Rurales que nos permita seguir trabajando de manera conjunta y organizada.

Sigamos construyendo igualdad, sigamos reconociendo a todas las mujeres a lo largo de la historia.

¡Y que vivan las mujeres campesinas!

Muchas gracias.

MODERADORA: A continuación, la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, realizará la entrega de Certificados de Derecho Agrario.

Reciben:

La beneficiaria de entrega de Título de Solar Urbano, María de los Ángeles Ramírez León.

La beneficiaria de entrega de Certificado de Uso Común, María Enriqueta Carrón Yescas.

La beneficiaria de entrega de Certificado de Uso Común, Agustina Miranda Álvarez.

La beneficiaria de entrega de Certificado de Uso Común, María de Lourdes Bárcenas Toraño.

Procedemos con las palabras a cargo de la beneficiaria de entrega de Certificado de Uso Común, María Enriqueta Carrón Yescas.

BENEFICIARIA DE ENTREGA DE CERTIFICADO DE USO COMÚN, MARÍA ENRIQUETA CARRÓN YESCAS: Con su permiso, Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Jefa de Gobierno.

Secretarias que nos acompañan.

Y, bueno, los funcionarios que integran el presídium.

Las compañeras ejidatarias y comuneras que nos acompañan en este evento.

Para mí, este momento tiene un significado muy especial.

Soy ejidataria gracias a mi padre, quien me heredó no solo la tierra, sino el amor y el compromiso por el campo.

Hace más de 20 años inicié este camino, un camino que no ha sido sencillo:

Cuando comencé, la mayoría de los ejidatarios eran hombres y no era bien visto que una mujer llegara a su núcleo ejidal.

Abrirme paso implicó esfuerzo, constancia y mucha determinación.

Poco a poco, con trabajo y perseverancia, fui construyendo mi lugar.

Hoy tengo el honor de ser presidenta del Consejo de Vigilancia del Ejido Cuautepec, alcaldía Gustavo A. Madero, de esta gran Ciudad de México.

Gracias.

Represento con orgullo a muchas mujeres que, como yo, han luchado por ser escuchadas y reconocidas.

En nombre de los ejidos y comunidades agrarias aquí reunidos, y especialmente de todas las mujeres ejidatarias que hoy nos acompañan, expreso nuestro reconocimiento por ser una gran mujer y una digna Presidenta del pueblo mexicano, con el respeto y la valoración de gobiernos de todo el mundo.

Las acciones que impulsa desde su programa de gobierno se reflejan en hechos concretos.

La Transformación es visible y se percibe en cada avance logrado, honrando así los principios de la Cuarta Transformación en beneficio del pueblo mexicano y dando cumplimiento a los compromisos de su gobierno.

El día de hoy, al recibir los Certificados Agrarios, se nos brinda certeza jurídica sobre nuestros derechos como ejidatarias y se fortalece la confianza para seguir trabajando en favor del desarrollo de nuestras comunidades a través de las distintas actividades que se realizan cotidianamente.

Estos documentos fundamentales representan una constancia legal para las mujeres ejidatarias y sus familias. Son muestra de los resultados reales de un gobierno que cumple en beneficio del pueblo mexicano.

Hoy, las mujeres ejidatarias y campesinas de nuestro país nos sentimos profundamente agradecidas.

Y este acto también nos compromete a participar activamente en la vida democrática y política de México como parte de los principios de la Cuarta Transformación: en favor de todas y todos.

Las ejidatarias mexicanas somos parte del pueblo y de los núcleos agrarios a los que pertenecemos.

Como usted bien sabe, quienes formamos parte de estas comunidades somos poseedores y propietarios de más del 50 por ciento del territorio mexicano. Por ello, tenemos el compromiso, junto con usted, Presidenta, de seguir trabajando y respaldando las grandes decisiones para continuar con la Transformación de nuestro país.

Su dedicación, esfuerzo y pasión han sido fundamentales para mantener a México en el camino de la Transformación. Acciones que el pueblo mexicano reconoce y agradece.

La entrega de los documentos agrarios que hoy recibimos de usted es una muestra clara de los resultados de su gobierno.

Agradecemos su compromiso con la causa agraria y su esfuerzo por hacer que la justicia llegue a todos los rincones de México.

Su liderazgo y visión han sido fundamentales para hacer posible este logro.

Reconocemos también el trabajo y resultado de los funcionarios y servidores públicos que han trabajado arduamente para hacer que este resultado sea una realidad.

Hoy hacemos un llamado a los mexicanos y de manera especial a las mujeres ejidatarias a continuar trabajando de la mano con su gobierno.

Tenga la certeza, Presidenta, de que seguiremos unidas y comprometidas para que la Transformación de nuestro país continúe en beneficio de todas y todos.

Sigamos sumando esfuerzos, gobierno y comunidades agrarias, para construir un México más justo y próspero, donde la justicia y la equidad sean una realidad para quienes trabajamos la tierra día a día.

Muchas gracias, Presidenta, por su compromiso con la causa agraria.

Muchas gracias a todos.

Texto y Fotografía: Presidencia de la República