Derechos laborales, producto de luchas históricas: Margarita García

Ciudad de México, 5 de mayo de 2026

La diputada Margarita García García (PT) organizó foro de análisis “La realidad del trabajo y el sindicalismo”, donde destacó que los derechos laborales han sido producto de luchas históricas.

Al dar la bienvenida, la secretaria de la Comisión de Trabajo y Previsión Social expresó que este espacio debe ser útil, a fin de que las recomendaciones de los especialistas se traduzcan en acciones concretas.

En ese sentido, subrayó que “todo lo que les hemos dado como herramienta se les ha olvidado”, por lo que llamó a retomar y aplicar los conocimientos adquiridos en materia laboral.

Asimismo, señaló que persisten diversos retos, particularmente en la participación de las mujeres, al advertir que aún existen prácticas de exclusión y dinámicas de machismo en espacios de toma de decisiones.

Indicó que “entre nosotras las compañeras nos ponemos el pie”, lo que dijo limita el avance colectivo, además de señalar que en algunos casos se generan dinámicas de conformismo derivadas de beneficios otorgados por sindicatos o centros de trabajo en fechas conmemorativas.

En materia legislativa, destacó que en la Cámara de Diputados se han aprobado diversas reformas a la Ley Federal del Trabajo, entre ellas la regulación y eliminación del “outsourcing” en el Congreso, impulsada por el coordinador del Grupo Parlamentario del PT, Reginaldo Sandoval Flores, la cual, afirmó puede replicarse en otras instituciones, aunque en muchos casos no se implementa por desconocimiento.

Finalmente, mencionó otros avances como la regulación del teletrabajo, las vacaciones dignas, la llamada “Ley Silla”, la certificación laboral en agroexportaciones para incorporar a trabajadores al Seguro Social, así como la propuesta de reducción de la jornada laboral de manera progresiva.

No obstante, insistió en que el principal desafío es que estos derechos se conozcan y se ejerzan, pues de lo contrario pierden su impacto real en la vida de las y los trabajadores.

“En el Partido del Trabajo hemos estado siempre al lado del trabajador y de la trabajadora, del pueblo. No nos vamos a cansar de escucharlos, y de decirles que tenemos que seguir haciendo la revolución de conciencias para lograr los objetivos de todo lo que se ha aprobado y está en la ley”, expresó. 

Por su parte, Alberto Romero, maestro, subrayó que “nada de los derechos de los trabajadores ha sido gratuito ni fortuito, todo se ha conseguido a través de lucha, organización y esfuerzo”, al recordar que estas conquistas han implicado “sangre, sudor y lágrimas” a lo largo del tiempo.

Durante su intervención, María del Rosario Jiménez Moles, magistrada, recordó la evolución de los derechos laborales en México, ya que señaló que desde el origen del artículo 123 constitucional se buscó dignificar el trabajo.

Sin embargo, advirtió que persisten retos estructurales, al recordar que en el pasado existían jornadas de “16 y 17 horas” e incluso condiciones como el trabajo infantil, lo que refleja que muchas de las luchas actuales tienen paralelismos con el pasado.

En materia de reformas laborales, la magistrada cuestionó los efectos reales de la reducción de la jornada laboral, al señalar que, aunque se plantea una disminución a 40 horas, en la práctica pueden generarse condiciones adversas para los trabajadores.

En ese sentido, explicó que “si el patrón (…) consideraba que tú habías estado media hora sin hacer nada (…) eso no contaba como hora de trabajo”, lo que evidencia riesgos en la interpretación de la ley.

Asimismo, advirtió que cambios en horas extras podrían beneficiar más a los empleadores, ya que “la hora extra contará hasta las 12 horas”, ampliando el tiempo de trabajo ordinario.

Otro de los puntos centrales fue el análisis del salario mínimo, la magistrada enfatizó que, aunque ha habido incrementos recientes, estos siguen siendo insuficientes para garantizar una vida digna, al cuestionar “¿realmente alcanzaría para que un jefe de familia (…) pueda vivir de ese salario? realmente no”.

Añadió que el ingreso necesario para superar la línea de pobreza se encuentra por encima del salario actual, lo que evidencia una brecha estructural.

También abordó el impacto de la tecnología y la automatización en el empleo, donde alertó que “un brazo de robot trabaja por 25 personas o más” y que estas tecnologías no requieren prestaciones laborales, lo que representa un desafío para el futuro del trabajo.

En este contexto, enfatizó la necesidad de capacitación constante, señalando que “ese trabajador que no se prepara, ya no va a tener trabajo muy pronto”.

En cuanto al papel de los sindicatos, hizo un llamado a su transformación. La magistrada destacó que los nuevos liderazgos deben asumir un rol más activo en la defensa de derechos, incluso ante la limitada capacidad de inspección del Estado, al señalar que “teníamos 500 inspectores (…) ahora tenemos 400”, lo que resulta insuficiente.

Por ello, afirmó que “los líderes sindicales (…) son inspectores del trabajo”, con responsabilidad directa en la vigilancia de las condiciones laborales.

Asimismo, subrayó la importancia de un enfoque social en la impartición de justicia. La magistrada sostuvo que el derecho laboral debe entenderse como un derecho social, por lo que jueces y legisladores deben actuar con una visión orientada a la protección de los trabajadores, al destacar que “el derecho del trabajo […] es un derecho social” que requiere sensibilidad y preparación especializada.

Por su parte, Ari Argumendo Miranda, maestro, coincidió en la vulnerabilidad estructural de los trabajadores, señalando que “los trabajadores están muy solos, se encuentran en un abandono casi total”.

Resaltó la importancia de la reforma constitucional de 2011 en materia de derechos humanos, la cual permitió fortalecer herramientas jurídicas como el principio de primacía de la realidad, que busca privilegiar los hechos sobre las formalidades en los juicios laborales.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados