Mensaje del secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, durante el acto protocolario de entrega del Paquete Económico para el Ejercicio Fiscal 2027, en el Senado de la República

8 de septiembre de 2026

MAESTRO ÉDGAR AMADOR ZAMORA: Muy buenas noches a todas y a todos.

Saludo con gusto al senador Higinio Martínez Miranda, presidente de la Mesa Directiva del Senado, a quien felicito por haber sido recientemente elegido para asumir esta importante responsabilidad. Le deseo, Senador, el mayor de los éxitos.

Saludo también al senador Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política, que no nos acompaña, pero lo saludamos de todas formas. Un abrazo al Senador.

Al senador Miguel Ángel Yunes Márquez, presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, así como a todas y todos los distinguidos senadores aquí presentes.

Saludo también al equipo de la Secretaría de Hacienda. Muchas gracias por acompañarnos y por el apoyo, y también a los compañeros y compañeras de los medios de comunicación.

Es un honor presentar ante esta Cámara el Paquete Económico 2027, de conformidad con el artículo 31, fracción III, de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, en relación con los artículos 73 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos; 16, 17 y 42, fracción III, de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

El Paquete Económico que entregamos hoy, refleja la estrategia con la que el gobierno de México conducirá la política económica durante el próximo año, partiendo de una convicción que ha guiado a la Cuarta Transformación desde su inicio, que es la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Los recursos públicos deben traducirse en bienestar para la gente y en desarrollo para el país.

Los resultados de esa transformación ya se reflejan en el bienestar de las familias mexicanas. Entre 2018 y 2024, 13.4 millones de personas salieron de la pobreza y, desde el inicio de esta administración, cuatro millones han dejado atrás la pobreza laboral, de la mano de una participación histórica de los salarios en el Producto Interno Bruto.

Estos resultados muestran que una política económica que pone en el centro el bienestar de las familias, puede generar crecimiento y, al mismo tiempo, crear mayores oportunidades y mejores condiciones de vida.

Este documento que hoy presentamos ante ustedes, mantiene los cimientos del segundo piso de la Cuarta Transformación con las bases sólidas que lo caracterizan: finanzas públicas sanas y responsables, permisos fundamentales para promover el desarrollo de nuestro país.

Salvaguardar la estabilidad de las finanzas públicas, preserva la capacidad del Estado para invertir, proteger a las familias y responder ante nuevos desafíos, porque construir bienestar también significa asegurar que México conserve año tras año los recursos y la fortaleza para desarrollar nuestra economía y distribuir la riqueza de forma justa.

La iniciativa de Ley de Ingresos establece las bases financieras para llevar adelante la estrategia de desarrollo del país durante 2027, fortalece de manera permanente la recaudación, establece las condiciones de financiamiento para el próximo ejercicio y preserva una trayectoria sostenible de las finanzas públicas.

Las medidas propuestas buscan, además, ampliar estructuralmente la capacidad financiera del Estado en los próximos años, porque una estrategia de desarrollo necesita un plan para financiarla y eso es precisamente lo que ponemos hoy a consideración de esta soberanía: bases financieras sólidas para que México pueda invertir más, crecer más y sostener este desarrollo en el tiempo.

La economía global continúa con un entorno complejo. Durante los últimos meses los conflictos en Medio Oriente, así como cambios en las políticas comerciales, han provocado una presión generalizada de precios y una reducción en la perspectiva de crecimiento global por parte del Fondo Monetario Internacional, entre otros.

En México, el crecimiento de la economía se ha acelerado durante el segundo trimestre de 2026. En ese periodo, el PIB creció 1.9 por ciento anual con cifras desestacionalizadas y registró su mayor avance trimestral desde el primer trimestre de 2022.

Para 2027, estimamos que la economía continúe en su senda de crecimiento con una tasa anual entre 1.5 y 2.5 por ciento. Esta proyección está sustentada en fortalezas estructurales que continuarán siendo pilares del desarrollo de nuestro país.

La primera es la solidez de nuestro mercado laboral; el desempleo se mantiene en niveles históricamente bajos, de 2.9 por ciento en julio; los salarios reales continúan creciendo y la recuperación sostenida del salario mínimo y el fortalecimiento de los derechos laborales han mejorado los ingresos de las y los trabajadores.

México también cuenta con una mayor integración con el exterior. Se ha consolidado como el principal socio comercial de los Estados Unidos y ha diversificado sus exportaciones.

Destaca el crecimiento del 63 por ciento anual de las exportaciones de electrónicos y equipos de cómputo a Estados Unidos el mes de julio, a ello se suma una inversión extranjera directa de 35 mil millones de dólares en el primer semestre de 2026, el monto más alto registrado para un primer semestre.

Finalmente, México mantiene una inflación controlada, mientras en otras economías el aumento en los precios de los energéticos provocó un repunte de la inflación. En México, ésta disminuyó de 4.0 a 3.3 por ciento entre febrero y la última lectura de agosto.

Esto ha sido posible, entre otras medidas, gracias al paquete contra la inflación y la carestía, el acuerdo con el sector de gasolineros, instruido por la presidenta Sheinbaum, y los estímulos al IEPS que han contribuido a contener los precios y proteger el poder adquisitivo de las familias.

Estas condiciones favorables para el crecimiento, continuarán siendo respaldadas en 2027 con un manejo responsable de las finanzas públicas. Por ello, la iniciativa de la Ley de Ingresos de la Federación que hoy presentamos ante esta soberanía, establece un marco de ingreso sólido que permitirá contar con los recursos necesarios para mantener el bienestar de las familias, la inversión productiva y el acceso a los derechos constitucionales.

Para 2027 se prevén ingresos totales por 9.2 billones de pesos, con la recaudación tributaria siendo el eje central. Ello significa que el crecimiento se financiará principalmente a través de un sistema tributario moderno y eficiente, el cual amplía la base de contribuyentes y fortalece la eficiencia recaudatoria.

Se proyecta un crecimiento real de 5.9 por ciento en la recaudación respecto a 2026, lo que llevará a los ingresos tributarios a un máximo histórico de 15.9 por ciento del Producto Interno Bruto.

Este resultado será posible gracias a la modernización del marco fiscal y al fortalecimiento del Servicio de Administración Tributaria, con nuevas herramientas digitales y tecnológicas que simplifican trámites, facilitan el cumplimiento y fortalecen la fiscalización.

En 2027 damos un paso adicional en el fortalecimiento de los ingresos públicos…

En 2027 damos un paso adicional en el fortalecimiento de los ingresos públicos mediante una mayor equidad tributaria y simplificación.

El sistema tributario debe preservar un principio básico de equidad, quienes tienen mayor capacidad para contribuir deben realizar una aportación acorde con ella evitando que los beneficios y tratamientos fiscales se conviertan en mecanismos de planeación fiscal agresiva que terminen trasladando una mayor carga a los contribuyentes que sí cumplen con sus obligaciones.

Las adecuaciones a las deducciones y pérdidas fiscales buscan que la contribución de las empresas sea más consistente con su capacidad económica, al tiempo que restringen la demanda para las empresas que facturan operaciones simuladas y combaten la elusión y la evasión fiscal.

Al mismo tiempo, queremos facilitar el cumplimiento para las empresas pequeñas y acompañar su crecimiento.

Por ello, se propone ampliar los umbrales del reciclo para personas morales además de ofrecer una opción simplificada para el pago del IVA para este sector.

Del mismo modo, se propone reducir la retención aplicable a los intereses para movilizar recursos hacia la inversión y el desarrollo productivo.

Estas medidas, en su conjunto, contribuirán a reducir costos de cumplimiento y a incentivar la inversión, dando mayor espacio para que las empresas pequeñas crezcan y se formalicen.

En materia de ingresos no tributarios, proponemos una actualización de derechos y aprovechamientos conforme con sus costos y a las nuevas necesidades del país. Esto permitirá financiar y mejorar servicios estratégicos desde inmigración, salud y aduanas, hasta infraestructura ferroviaria, aeroportuaria, portuaria y supervisión financiera, apoyándonos en la digitalización y la modernización administrativa, generando de esta manera más capacidad institucional, mejores servicios y una captación de ingresos públicos más eficientes.

La fortaleza de los ingresos permitirá avanzar simultáneamente en otros compromisos fundamentales: mantener finanzas públicas responsables y sostenibles.

En 2027 continuará el proceso de consolidación fiscal con un manejo responsable que permita preservar los recursos destinados a la inversión en los programas sociales.

En materia de financiamiento, se seguirá privilegiando el financiamiento en moneda nacional a tasa fija y de largo plazo para reducir la exposición a movimientos en las tasas de interés y al tipo de cambio.

El 85 por ciento de la deuda estará denominada en moneda nacional y el 80 por ciento de los valores gubernamentales estarán a tasa fija y de largo plazo.

La estrategia de inversión amplía también los mecanismos para financiar el desarrollo. Los nuevos vehículos de financiamiento permitirán movilizar mayores recursos hacia infraestructura estratégica y multiplicar el alcance de la inversión pública.

Para 2027 se estima un déficit público de acuerdo con las RFSP’s de 3.9 por ciento del Producto Interno Bruto, menor al estimado de cierre de este ejercicio de 4.1 por ciento.

En adición, las medidas permanentes de ingresos propuestas para 2027 contribuirán a estabilizar la trayectoria decreciente del déficit hacia adelante. Con estas cifras consolidamos una política fiscal responsable que asegura la sostenibilidad de la deuda en el mediano plazo y mantiene su nivel por debajo del de otras economías emergentes de América Latina.

Senadores y senadoras:

Esta Ley de Ingresos es una oportunidad para reforzar la estabilidad, modernizar nuestro sistema fiscal y garantizar que la prosperidad continúe llegando a todos los sectores de la población, especialmente a quienes históricamente han sido excluidos.

Creemos firmemente que sólo construyendo desde abajo y con justicia social podremos alcanzar un país más equitativo y próspero, siguiendo uno de nuestros principios más importantes: “por el bien de todos, primero los pobres”.

Reitero la plena disposición de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para mantener un diálogo abierto, constructivo y respetuoso, siempre en beneficio del pueblo de México.

Muchas gracias.

Gracias por su atención Senador Presidente.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores