Comisión Nacional de Derechos Humanos debe jugar un papel estratégico en la progresividad de los derechos que impulsa la 4T: María Guadalupe Chavira de la Rosa

Ciudad de México, 26 de enero de 2026

La senadora de Morena presentó propuestas para robustecer a la comisión y que ésta acompañe la política pública

La senadora Guadalupe Chavira presentó un paquete de propuestas para fortalecer a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) al sostener que el 2025 este organismo cumplió con una producción normativa, litigio constitucional y crecimiento en capacitación, por lo que el siguiente paso es sostener un diálogo respetuoso con los otros poderes para acompañar leyes que afiancen los derechos de los mexicanos que impulsa la Cuarta Transformación.

Al presentar la postura de Morena respecto al primer Informe de la titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, la legisladora aseguró que en ese organismo autónomo están puestas las esperanzas de un mejor futuro y de un mecanismo de auto observación del Estado que permita corregir errores y carencias.

“Pero la esperanza no es un discurso, es una disciplina institucional. Implica medir, corregir y avanzar. En 2025 la CNDH mostró producción normativa, litigio constitucional y crecimiento en capacitación. El siguiente paso es convertir volumen en impacto verificable”.

La senadora morenista señaló, desde la tribuna, que la esperanza es también la convicción de que México puede ser un país donde los derechos no dependan del nivel de ingreso, del lugar de nacimiento o del género. Es la certeza de que las instituciones pueden transformarse para servir mejor al pueblo.

“Desde el Senado de la República, reitero que seguiremos trabajando para que los derechos humanos sean la base de cada ley, de cada presupuesto y de cada política pública. Confiamos en que la CNDH, en diálogo respetuoso con los otros poderes, puede fortalecer su papel como garante crítico, autónomo y cercano a las víctimas”, planteó.

Al advertir que construir un México más incluyente y respetuoso de la dignidad de todas y todos no es tarea de una sola institución ni de una sola administración, que atraviesa por una responsabilidad compartida.

En su análisis del Informe, Chavira de la Rosa subrayó que México necesita una institución de derechos humanos sólida, autónoma y eficaz, por ello presentó varias propuestas encaminadas a avanzar en la construcción de un país más incluyente y respetuoso de la dignidad humana, lo que depende de que las recomendaciones se traduzcan en cambios reales en la vida de las personas, “y que estos cambios se afiancen en nuestro marco legal para beneficiar al pueblo de México en su conjunto”.

Señaló que el informe contiene avances reales, pero requiere impulsar mejoras para que la defensa de los derechos humanos sea cada vez más eficaz y útil para transformar la vida cotidiana del pueblo de México.

Destacó que la Cuarta Transformación ha sostenido la progresividad de los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales como eje de política pública, como el incremento de la Pensión para el Bienestar de Personas Adultas Mayores, que pasó de mil 160 a 6 mil pesos bimestrales entre 2018 y 2024.

“Este tipo de políticas transforma apoyos en derechos exigibles. En este contexto, la CNDH puede jugar un papel aún más estratégico en tres dimensiones”.

Primero, consolidando un sistema robusto de evaluación del impacto de políticas públicas desde la óptica de derechos humanos, generando indicadores claros sobre progresividad y no regresividad.

Segundo, fortaleciendo la coordinación con congresos locales y el Congreso de la Unión para emitir opiniones técnicas previas a reformas legislativas que puedan afectar derechos sociales, evitando litigios posteriores y consolidando una cultura preventiva. También, a través del acompañamiento territorial: con víctimas colectivas y comunidades, ya sea en conflictos socioambientales, desplazamiento, violencia contra mujeres, criminalidad o abusos en estaciones migratorias.

“La CNDH debe tener presencia más activa, con seguimiento público y coordinación interinstitucional, sin sustituir a fiscalías o juzgados, pero sí presionando por reparación y no repetición. Además, se podría mejorar su acción mediante modelos integrales de seguimiento que articulen recomendaciones con políticas de reparación y garantías de no repetición”.

Por último, es importante recalcar el tema del cumplimiento con estándar de “reparación demostrable”. Un sistema de recomendaciones sin reparación demostrable termina debilitando a la propia Comisión. La CNDH puede elevar el estándar: cumplimiento no es “oficio recibido”; es cambio verificable, reparación, garantías de no repetición y evidencia pública.


Ciudad de México, 26 de enero de 2026

POSICIONAMIENTO DE LA SENADORA GUADALUPE CHAVIRA DE LA ROSA, EN EL PRIMER INFORME DE LA CNDH

Bienvenida compañera Presidenta.

El papel de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos es fundamental en cualquier democracia constitucional, es el termómetro ético del Estado, el espejo que nos obliga a mirarnos sin complacencias y la voz que debe amplificar el dolor de las víctimas cuando otras puertas se cierran.

Felicito que hoy tenemos a una mujer que ha sido parte de la historia y de la fortaleza de esta gran nación. No nos equivocamos y confirmo que estamos en el lado correcto de la historia.

En el 2025 la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha vivido un escrutinio fuerte y debe vivirlo, porque su legitimidad no se proclama, se demuestra en resultados y en el acompañamiento y en la reparación.

Es por lo menos justo reconocer que durante la administración de la maestra Rosario Piedra Ibarra se ha fortalecido la orientación social del discurso. La agenda de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, priorizando a grupos históricamente vulnerados como personas migrantes, mujeres víctimas de la violencia, comunidades indígenas y personas privadas de su libertad.

Pero todo esto se logra visibilizar porque hemos logrado con paz la alternancia en este poder; cuando volteamos hacia Estados Unidos vemos un punto de quiebre y aquí en México los que no están a gusto van a permanecer siempre señalando los problemas, pero nunca reconociendo que gracias a este contrato social y a este cambio de régimen es que hemos logrado visibilizar lo que por muchos años se había emitido de decenas y miles de recomendaciones, pero ¿dónde estaba Raúl Placencia? mejor conocido como Raúl complacencia. Nunca hizo nada, nunca visibilizó lo que estaba pasando aquí en el país.

Hoy la Comisión está haciendo recomendaciones relacionadas con condiciones de centros penitenciarios, estaciones migratorias, violaciones graves a derechos humanos, la ampliación de pronunciamientos sobre la movilidad humana, algo que nosotros también tenemos que asumir.

Mexico cada vez ha tenido más la presión de movilidad humana por las mismas condiciones globales, por las mismas condiciones que se viven en situaciones de guerra en otras naciones; es decir, estas acciones que se han hecho han logrado, y yo entraría en tres aciertos que se han hecho en esta posibilidad del 2025 con tu presidencia.

Mayor producción pública de recomendaciones y visibilización de violaciones graves. No hemos sido complacientes y se han hecho acciones para que se hagan recomendaciones que implican, sobre todo, automáticamente mayor justicia material por sí misma y representan mayor visibilización institucional de las violaciones de derechos humanos y mayor presión pública para su atención. El emitir recomendaciones porque antes no se hacían hoy es uno de los mecanismos más importantes del constitucionalismo mexicano para prevenir y corregir y transformar prácticas violatorias.

El uso también del control constitucional es algo que nos ha permitido tener esta acción como organismo autónomo, ha impulsado un crecimiento en capacitación y difusión.

Sin miedo al debate para el avance social sí es relevante que pensemos en avenidas, maneras y formas en las cuales ya realizada la labor primordial esta condición de la queja, la recomendación y la notificación de las autoridades se pueda marcar con una mayor incidencia y el rezago, el retraso y el Incumplimiento sea algo que se vuelva una práctica con mayor fuerza, con mayor certeza y con mayor capacidad como lo ha demostrado la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Es decir que no podemos nosotros olvidar lo que pasó en Acteal, lo que pasó en aguas Blancas.

Todos esos datos, por decirlo, creemos que la CNDH ha sostenido la progresividad de los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales como eje de la política pública. Eso es la centralidad cuando hablamos de cambio de régimen, cuando hablamos que estamos transformando de fondo a esta nación.

Haber hecho posible la ley de los adultos mayores le dio derechos a quienes por muchos se les olvidó. Pasamos de 1,160 pesos de apoyo bimestral a 6,000 pesos, eso es un gran cambio cualitativo en lo que tiene que ver con los derechos sociales y los derechos económicos.

Yo quisiera pedirle un minuto más a la presidencia para poder cerrar en cuanto a mis propuestas porque no sólo es el reconocimiento, sino también decirles que debemos de fortalecer la coordinación con los congresos locales y el Congreso de La Unión para emitir opiniones técnicas previas a reformas legislativas que puedan afectar derechos sociales, evitando litigios posteriores y consolidando una cultura preventiva.

También a través del acompañamiento territorial con víctimas colectivas y comunidades donde hay conflictos socio ambientales, desplazamiento, violencia contra mujeres, criminalidad o abusos en estaciones migratorias, la Comisión debe tener presencia más activa con seguimiento público y coordinación interinstitucional sin sustituir a las fiscalías o juzgados, pero sí presionando con reparación y no repetición.

Por último, es importante recalcar el tema del cumplimiento con estándar de reparación demostrable; un sistema de recomendaciones sin reparación demostrable termina debilitando a la propia comisión.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos puede elevar el estándar. Cumplimiento no es oficio recibido, es cambio verificable, reparación, garantías de no repetición y evidencia pública.

La Esperanza es también la convicción de que México puede ser un país donde los derechos no dependen del nivel de ingreso del lugar de nacimiento o del género, es la certeza de que las instituciones pueden transformarse para servir mejor al pueblo.

Desde esta alta tribuna reitero que seguiremos trabajando para que los derechos humanos sean la base de cada ley, de cada propuesta, de cada presupuesto, de cada política pública y confío que la CNDH, en diálogo respetuoso con los Santos con los otros poderes, puede fortalecer su papel como garante, crítico autónomo y cercano a las víctimas.

Construir un México más incluyente y respetuoso de la dignidad de todas y de todos no es tarea de una sola institución ni de una sola administración. Es una tarea generacional y analizar este informe lo hacemos con un espíritu de responsabilidad compartida.

Sea bienvenida y enhorabuena, tener a una mujer congruente y valiente como usted.

Muchas gracias.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Senadores