Discurso del presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de la República, Alejandro Murat Hinojosa, en la reunión que sostuvo con un grupo de parlamentarias y parlamentarios de Canadá, integrantes del Grupo Interparlamentario Canadá-Estados Unidos

Ciudad de México, 14 de enero de 2026

…de representación democrática y de política exterior parlamentaria, donde se construyen acuerdos estratégicos para nuestro país y para América del Norte.

Es un honor recibir a un distinguido grupo de parlamentarias y parlamentarios de Canadá, integrantes del Grupo Interparlamentario Canadá-Estados Unidos, en un momento decisivo para nuestra región, marcado por transformaciones geopolíticas, reconfiguración de las cadenas globales de valor y una renovada necesidad de fortalecer la cooperación institucional entre democracias afines.

Permítanme saludar de manera especial al honorable Michael L. MacDonald, senador y copresidente del grupo; a la honorable Raymonde Saint-Germain, también senadora, así como a las y los miembros del Parlamento Ali Ehsassi, Chris Lewis y Simon-Pierre Savard-Tremblay.

Su presencia en este recinto reafirma el compromiso de Canadá con la diplomacia parlamentaria, el diálogo franco y la construcción de consensos duraderos para el futuro de América del Norte.

El Grupo Interparlamentario Canadá-Estados Unidos ha sido, por décadas, un mecanismo clave para fortalecer el entendimiento político y legislativo.

Su trayectoria demuestra que los parlamentos son actores fundamentales para anticipar desafíos, reducir tensiones y generar soluciones compartidas.

Que hoy este grupo dialogue con México, envía un mensaje claro. El futuro de la región se construye con una visión trilateral y con parlamentos activos y corresponsables.

La relación México-Canadá es sólida, madura y profundamente estratégica.

Canadá es hoy el segundo socio comercial de México, con un comercio bilateral que supera los 40 mil millones de dólares anuales y con más de tres mil empresas canadienses operando en nuestro país.

Canadá es, además, uno de los principales inversionistas en sectores como minería, energías limpias, manufactura avanzada, infraestructura y servicios financieros y de la agroindustria.

En el plano humano los vínculos son igualmente profundos. Más de dos millones de turistas canadienses visitan México cada año y miles de estudiantes, investigadores y trabajadores participan en esquemas de intercambios que fortalecen nuestras sociedades.

Desde el ámbito parlamentario, el diálogo ha sido constante y sustantivo. En años recientes hemos fortalecido los intercambios legislativos en materias como igualdad de género, transición energética, derechos de los pueblos indígenas, cambio climático, justicia social y gobernanza democrática.

En el Senado de la República estamos convencidos de que los parlamentos no sólo acompañan los acuerdos internacionales, sino que construyen confianza política de largo plazo.

Este momento de la relación bilateral se vio recientemente fortalecido por la visita oficial del primer ministro de Canadá, el muy honorable Mark Carney a México, durante la cual se firmó el Plan de Acción México-Canadá, un instrumento que marca una nueva etapa en la cooperación bilateral y que refleja una visión compartida de largo plazo.

El Plan de Acción México-Canadá es una hoja de ruta integral, que va más allá del comercio internacional y que se articula en ejes estratégicos claros, integración económica industrial, fortaleciendo cadenas regionales de valor y el nearshoring, transición energética y energías limpias, con el énfasis en sostenibilidad y descarbonización, minerales críticos y materias primas estratégicas bajo estándares ambientales y sociales responsables, innovación, ciencia, tecnología y formación de talento, así como movilidad laboral, educación e intercambios académicos, y, por último, seguridad económica y resiliencia de las cadenas de suministro.

En este último eje quisiera destacar de manera especial el Programa de Movilidad Laboral entre México y Canadá, que se ha consolidado como uno de los mecanismos más exitosos de migración ordenada, regular y con derechos en América del Norte.

Considero que este programa puede ser un ejemplo no sólo para el T-MEC, sino para el mundo ante las adversidades migratorias que son hoy una realidad.

A través de este esquema, más de 25 mil trabajadoras y trabajadores mexicanos participan cada año en Canadá, principalmente en sectores agrícolas, agroindustrial, de servicios y manufactura, bajo contratos temporales regulados con derechos laborales garantizados, acceso a servicios de salud, vivienda y mecanismos de protección institucional.

Este programa parte de una premisa fundamental. La migración no es un problema, es un fenómeno social, económico y demográfico estructural que no va a desaparecer y que, por el contrario, seguirá creciendo en un mundo marcado por el envejecimiento poblacional, las brechas de habilidades y el cambio climático.

Frente a esta realidad, este esquema demuestra que la cooperación bilateral permite ordenar los flujos migratorios, protege la dignidad de las personas trabajadoras y atender las necesidades productivas, convirtiéndose en un modelo que debería ser referente a nivel global para una migración segura, humana y benéfica, tanto para los países de origen como de destino.

También este encuentro se da también en la antesala de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, T-MEC.

El T-MEC ha sido un ancla de certidumbre en un mundo fragmentado y su revisión debe partir de una premisa clara: proteger lo que funciona, corregir lo necesario y proyectar a América del Norte hacia un futuro más competitivo, incluyente y sostenible.

En este contexto, México se consolida como un socio confiable de largo plazo, bajo el liderazgo de la primera mujer presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

Nuestro país ha demostrado que, incluso frente a escenarios complejos es posible avanzar con responsabilidad, visión social y resultados concretos. Quiero compartir algunas cifras importantes: Primero, porque son más las cosas que nos unen, como el hecho de que México y Canadá son democracias consolidadas.

La última elección presidencial, la presidenta no sólo se convirtió en la primera presidenta de México, sino en la presidenta más votada de la historia con más de 30 millones de votos. Esos votos permitieron también que se reflejara en el Senado de la República, en la Cámara de Diputados y en la mayoría de los congresos y ejecutivos de los estados.

Nos une también un compromiso claro con el Estado de Derecho. Nos une un compromiso claro por los derechos humanos, por la igualdad. Y aquí quisiera yo compartirles que México tiene una de las legislaciones más avanzadas en igualdad de género.

El día de hoy no sólo tenemos presidenta de la República, también tenemos presidenta del Senado de la República y presidenta de la Cámara de Diputados y en la Suprema Corte de Justicia ya tuvimos presidenta de la Suprema Corte de Justicia y en los tres Poderes de la Unión por ley se debe de tener igualdad en la representación de cada uno de los Poderes, así como también en los estados de la República, en los tres Poderes y a nivel municipal.

Pasamos también una legislación en materia de empoderamiento económico para que, a trabajo igual, pago igual entre mujeres y hombres y, por supuesto, también en el tema de la violencia de género.

Quiero también compartirles que somos una economía de mercado. México aspira a crecer, pero a crecer también con mayor igualdad.

En este sentido, los fundamentales de la economía de México hoy son claros: tenemos la cifra de desempleo formal más baja de la historia, inclusive por abajo de Estados Unidos, tenemos la cifra de empleo formal más alta de la historia, con más de 23.5 millones de empleos formales.

Tenemos una relación de deuda versus – PIB del 50 por ciento, que es una de las más bajas de los países de la OCDE y acabamos de tener el año más importante de inversión directa en la historia de México.

Aunado a eso, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha propuesto un esquema que permita fortalecer la economía del país con el Plan México, es decir, fortalecer el desarrollo regional con 16 zonas económicas o zonas de bienestar en el país.

Y por supuesto, ha buscado la diversificación internacional, trabajando ampliamente para poder llegar a una revisión exitosa del T-MEC, pero también este año estaremos firmando el nuevo acuerdo global con la Unión Europea, y acabamos también, de incorporar al Reino Unido en el Tratado Asia-Pacífico y se está trabajando para, también, establecer nuevos esquemas de comercio que inclusive puedan consolidarse en un tratado con Brasil.

Aunado a todo esto, México ha demostrado que se puede enfrentar la pobreza, es decir, crecer, pero con mayor igualdad.

De acuerdo al Banco Mundial, México sacó a más de 13 millones de mexicanos y mexicanas de la pobreza el último año y más de 2 millones de la pobreza extrema.

En un entorno de desigualdad global es importante mandar este mensaje en política social.

Y, por último, México terminó en su mercado de valores, es decir, en la Bolsa de Valores, teniendo un año récord, inclusive por encima del mercado de valores de Estados Unidos, lo cual refrenda el compromiso que tiene México de ser una economía de mercado libre que genere confianza a nuestros socios.

Quiero también reconocer que el Banco Central tiene reservas históricas y otro tema que es fundamental e importante para la agenda trilateral es el tema de seguridad.

Quiero dejar muy claro en esta mesa que la presidenta Claudia Sheinbaum ha mandado un mensaje de cero tolerancia a la delincuencia organizada y eso incluye, por supuesto, a todos los cárteles del narcotráfico, pero también reconoce que es fundamental que podamos atender el problema del narcotráfico de manera multilateral en las áreas y en los organismos multilaterales, porque este es un problema global.

En ese sentido, quiero compartirles que los datos de reducción que compartió la semana pasada la presidenta son muy alentadores, una disminución de más del 40 por ciento en homicidios dolosos y del 47 por ciento en delitos de alto impacto.

Todo ello refleja que México avanza por la ruta correcta con una estrategia integral que coloca la seguridad, la paz y la justicia social como pilares de desarrollo.

Esta agenda de cooperación se suma a un símbolo poderoso de integración regional, la organización conjunta del próximo año del Mundial de Fútbol entre México, Canadá y Estados Unidos. Más que un evento deportivo, será una muestra tangible de la cooperación logística, intercambio cultural y proyección global de América del Norte.

Desde el Senado de la República reiteramos nuestra convicción de que el diálogo interparlamentario es una herramienta estratégica para fortalecer la región.

México ve en Canadá un socio estratégico, confiable y comprometido con una visión de largo plazo como la que hoy se expresa en el Plan de Acción México-Canadá.

Les doy la más cordial bienvenida. Que esta visita sea productiva, franca y orientada a fortalecer los lazos políticos, económicos y humanos que nos unen.

Tengan la certeza de que en el Senado mexicano encontrarán siempre un interlocutor abierto al diálogo, respetuoso y comprometido con una América del Norte más fuerte, más justa y próspera para nuestras sociedades.

Muchas gracias. Sean bienvenidos y bienvenidas.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores