Intervención de Ángel García Yáñez durante la agenda política relativa a la situación económica del país

Ciudad de México, 14 de enero de 2026

Con su venia, Presidenta.

Gracias. Compañeras y compañeros. Hoy subo a esa tribuna a decir algo incómodo, pero necesario. El gobierno está fallando en su responsabilidad básica de proteger al campo mexicano. Se está minimizando una crisis que ya está. Una crisis que amenaza a la ganadería principalmente, a la seguridad alimentaria y a la economía del país. Y mientras eso ocurre, el discurso oficial pretende convencernos de que todo está bajo control. Y tristemente, no lo está.

Hablo de la propagación del gusano barrenador del ganado. Una plaga que México erradicó hace décadas gracias a una política sanitaria seria. Hoy ha regresado, no por casualidad, sino por negligencia, falta de planeación y abandono institucional. No hay una estrategia nacional clara, no hay recursos suficientes para los productores, no hay coordinación entre las autoridades. Y cuando el Estado se ausenta, el problema, desde luego, avanza.

En Morelos, el campo sostiene a miles de familias, más de 175 mil hectáreas agrícolas, cerca de 64 mil unidades de producción, ganadería bovina y cultivos estratégicos como maíz, sorgo, arroz, caña de azúcar, por mencionar algunos. Pero hoy, producir en el campo morelense es cada vez más difícil y hoy, hay que decirlo, cada vez más peligroso a nivel nacional, porque el abandono sanitario se suma a la inseguridad.

Nuestros productores y ganaderos enfrentan extorsiones, robo de ganado, asalto en caminos rurales y amenazas constantes, mientras las autoridades miran hacia otro lado. En muchas comunidades, denunciar no es una opción porque no hay quien garantice su protección. Así, mientras el gusano barrenador avanza sobre el ganado, la delincuencia avanza sobre quienes trabajan en la tierra.

Y el daño no se queda en el campo. La falta de control sanitario pone en riesgo a la salud pública, La inseguridad rompe cadenas productivas, encarece los alimentos y empuja a muchas familias a abandonar sus tierras. Hoy vivimos este escenario. Lamentablemente, el descuido sanitario ya nos llevó al cierre de fronteras, a la pérdida de mercados, empleos e ingresos. Y aun así, el gobierno insiste en reaccionar tarde, cuando el daño ya está hecho.

Compañeras y compañeros, cuando un gobierno se niega a actuar frente a una amenaza conocida, también está tomando una decisión. Y hoy la decisión ha sido dejar solo al campo mexicano frente a las plagas, la delincuencia y la indiferencia. Desde esa tribuna exigimos acciones, no discursos. Una política sanitaria seria, recursos suficientes para la sanidad animal, apoyo real a los productores, seguridad efectiva en las zonas rurales, porque el campo de Morelos y de México no aguanta más.

Necesitamos respuestas reales de acciones, no mentiras y no más engaños. Por su atención, muchas gracias.

Es cuanto, presidenta.

Texto y Fotografía: Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Senadores