Intervención de la diputada Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, con motivo del Día de la Libertad de Expresión en México, en Palacio Legislativo de San Lázaro

Ciudad de México, 8 de junio de 2026

Buenos días a todas y a todos.

Quiero, en primer lugar, decirles una palabra profundamente sincera a todas y a todos y es: gracias.

Gracias por su tiempo, por el tiempo que le entregan todos los días a esta Cámara de Diputadas y de Diputados.

Para nosotros, las y los legisladores, es un privilegio tener la posibilidad de coincidir con ustedes en esta legislatura.

Y con esto reconozco la presencia en esta mañana del presidente de la Junta de Coordinación Política, doctor Monreal, muchísimas gracias por su presencia; del coordinador Moreira, que lo veo, muchas gracias coordinador Rubén, por estar aquí, coordinador del PRI; del coordinador Reginaldo Sandoval, muchísimas gracias, coordinador del PT, por acompañarnos en esta mañana.

Y quiero agradecer de manera profunda, desde la Mesa Directiva, a quienes me han acompañado en esta brega, en esta lucha, en este trabajo de este año.

Al vicepresidente Sergio Gutiérrez, muchísimas gracias, querido Sergio, por estar aquí esta mañana; y agradecer también a mi amigo vicepresidente Raúl Bolaños-Cacho Cué. Somos parte de esta Mesa Directiva, gracias querido Raúl.

Que les decimos a todas y a todos, gracias.

Sin lugar a dudas, no hay nada más valioso para una persona que su tiempo, y ustedes lo dedican aquí, con una entrega admirable, entre semana, a veces sábados, domingos, días festivos, por la mañana, por la tarde, por la noche, por la madrugada, gracias por ser el vehículo y puente para llegar a todas y todos los mexicanos: por hacer que lo que ocurre en esta Cámara de Diputados llegue a la ciudadanía, pero, sobre todo, que llegue de manera oportuna, con objetividad, y con veracidad.

Gracias por sus notas, sus columnas, colaboraciones, gracias por sus imágenes en video, por sus crónicas, por sus artículos, gracias por todo el trabajo que hacen en este espacio deliberativo.

Este año ha sido muy especial por haber compartido con ustedes momentos memorables, hemos vivido la sesión más larga de toda la Legislatura, hemos tenido encuentros entrañables, cómo no recordar cuando partimos la rosca y, por supuesto, dejamos por un momento al lado la disputa, la polarización, y nos encontramos los seres humanos en esta Cámara de Diputados.

En cada uno de esos momentos ha estado presente siempre su profesionalismo, su cercanía, y su compromiso con informar.

Ustedes saben, y yo se lo he confesado a varios, para mí de manera personal, los medios de comunicación, el periodismo es casi tan hermoso como la política, siempre lo he dicho, si no fuera política sería periodista, así es que por eso los veo con cariño, con respeto; los veo siempre confiando en que su manera de trabajar demuestra a mujeres y a hombres profesionales.

Muchísimas felicidades.

Ustedes tienen —si me permiten decírselos— uno de los mejores trabajos del mundo. Gracias por ejercerlo aquí, en la Cámara de Diputados y Diputadas.

Son, compañeras y compañeros, las mujeres y los hombres que ayudan a construir la memoria pública de nuestro país. Dentro de 15 o 20 años, si alguien quiere saber qué ocurrió en esta legislatura, qué pasó en esa sesión de 32 horas, estoy segura que acudirá a sus notas, a sus imágenes, a sus crónicas, a sus testimonios.

Esa responsabilidad, incluso diría yo, ese privilegio, es enorme, porque la forma en la que entenderán las futuras generaciones lo que estamos viviendo hoy será gracias a su pluma, a su imagen y, por supuesto, a la forma en la que ustedes lo comuniquen y lo dejen para la historia.

Hoy quiero agradecerles por preguntar, por observar, por cuestionar, por exigir transparencia, por hacernos todos los días a los servidores públicos esas preguntas que millones de mexicanos quisieran hacernos, pero, sobre todo, porque después de esas preguntas, a las respuestas que nosotros damos, ustedes lo transmiten, lo comunican, lo hacen saber con inteligencia, con libertad, y con valor.

Por eso, hoy que conmemoramos el Día de la Libertad de Expresión en México, desde este espacio, desde esta presidencia en la Cámara de Diputados, les digo: no cejen, no se detengan, cuestionen al poder, cuestionen a los servidores públicos, no tengan ningún límite ético en términos de la verdad, ninguno, porque la verdad siempre debe prevalecer.

No hay una discusión, nunca debe haber una discusión a propósito del deber ser, porque lo bueno siempre deberá ser bueno, porque el honorable siempre deberá ser honorable, porque la exigencia a los servidores públicos siempre deberá existir.

Desde esta presidencia, yo les quiero agradecer su tiempo, su valor, su verdad y la posibilidad de que esta Cámara plural pueda ser conocida por 134 millones de mexicanos.

Muchísimas gracias a todas y a todos, sobre todo, muchísimas gracias a quienes, ejerciendo esta libertad de expresión, han incluso puesto en riesgo su vida, su libertad, su patrimonio o todo lo que les ha costado construir a lo largo.

Ojalá y tengamos un país en donde decir la verdad y ejercer la libertad de expresión no ponga en riesgo nunca nada, para eso, para eso estamos trabajando aquí, desde la Cámara de Diputados.

Muchísimas gracias.

Texto y Video: Cámara de Diputados