Con el propósito de reflexionar sobre los principales retos ambientales, la Cámara de Diputados lleva a cabo la mesa de análisis “Sustentabilidad ambiental en la Ciudad de México”

Ciudad de México, 21 de junio de 2026

La Cámara de Diputados, a través de la Secretaría General y el Espacio Cultural San Lázaro, realizó la mesa de análisis “Sustentabilidad ambiental en la Ciudad de México”, con el propósito de reflexionar sobre los principales retos ambientales que enfrenta la capital del país.

También, la necesidad de fortalecer las políticas públicas en materia de agua, manejo de residuos, economía circular y protección de los recursos naturales, a fin de impulsar un desarrollo más sostenible y mejorar la calidad de vida de la población.

Al dar la bienvenida, Elías Robles Andrade, director general del Espacio Cultural San Lázaro, señaló la responsabilidad de las instituciones públicas para enfrentar los retos ambientales.

Sostuvo que “no le podemos dejar a la mano invisible del mercado que resuelva todos estos problemas complejos relacionados con la cuestión medioambiental”.

Destacó la relevancia de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, cada 5 de junio, ya que el propósito es fortalecer el compromiso global frente a los desafíos ambientales que enfrenta la humanidad y mantener vigente la preocupación por el cuidado del planeta.

Robles Andrade indicó que el planeta envía señales de alerta a través de diversos fenómenos asociados al cambio climático. “Hay un llamado urgente que nos está haciendo nuestro planeta, a través de estas crisis climáticas, a través del calentamiento global, a través de los desastres naturales”.

Asimismo, subrayó que la agenda ambiental ocupa un lugar central dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas, debido a su impacto transversal en múltiples áreas relacionadas con el bienestar humano y la preservación de los recursos naturales.

Anotó que la sustentabilidad debe entenderse desde tres dimensiones: la económica, la social y la medioambiental.

En ese sentido, comentó que, aunque la mesa estuvo enfocada en la dimensión ambiental, ésta no puede desvincularse de los aspectos sociales, económicos y políticos, especialmente cuando se trata de diseñar soluciones de largo plazo.

Por su parte, la doctora Natalia Verónica Soto Coloballes, investigadora postdoctoral del Instituto de Geografía de la UNAM, planteó la necesidad de repensar la relación de la Ciudad de México con sus cuerpos de agua y aprender de los errores históricos que llevaron al entubamiento de ríos y la desaparición de lagos.

Recordó los debates que surgieron durante la década de 1950 por las inundaciones y el hundimiento de la capital.

Señaló que entonces se reconoció que “hicimos mucho mal al secar el lago”, por lo que comenzó a discutirse la recuperación de espacios lacustres en la cuenca.

Destacó que desde mediados del siglo pasado ya existían planteamientos para transformar el manejo hídrico de la ciudad mediante sistemas diferenciados para aguas pluviales y aguas residuales.

“¿Podría haber en ciertas partes un drenaje separado con agua de lluvia y un drenaje separado con desechos? Lo piensan y dicen, pues sí, sí es posible”, explicó, al recordar que esa alternativa fue analizada por especialistas, aunque finalmente no fue adoptada.

Soto Coloballes consideró importante recuperar la memoria histórica de las decisiones urbanas para comprender los desafíos ambientales contemporáneos y construir nuevas soluciones. “Nunca hay solo una solución, siempre hay varias y las cuestiones se debaten”.

Enfatizó la importancia de abrir la discusión sobre modelos alternativos para la gestión del agua en la capital.

En su oportunidad, la ingeniera Maritza Flores Leal, jefa de Unidad Departamental de Gestión Sustentable de Residuos Sólidos de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México, en representación de Roberto Castillo Cruz, director general de la Agencia de Gestión Integral de Residuos, indicó que en la capital del país se producen alrededor de 12 mil 504 toneladas de residuos cada día, lo que equivale al peso de “100 ballenas azules”.

Ante este panorama, resaltó la creación de la Agencia de Gestión Integral de Residuos de la Ciudad de México, cuyo principal objetivo es reducir la cantidad de desechos enviados a rellenos sanitarios y aprovechar más materiales.

Precisó que actualmente buena parte de los residuos que no pueden aprovecharse son trasladados al Estado de México y a Morelos, lo que genera impactos económicos, ambientales y sociales. “Una de sus metas más importantes es disminuir la cantidad de residuos que enviamos a rellenos sanitarios”.

Flores Leal explicó que uno de los objetivos prioritarios de la nueva estrategia es incrementar el aprovechamiento de los residuos que llegan a las estaciones de transferencia.

“Nuestra meta es aprovechar por lo menos el 50 por ciento de los residuos que se mandan y que no se mande casi todo esto a rellenos sanitarios”.

Para lograrlo, anotó, será fundamental fortalecer la separación desde los hogares y ampliar la infraestructura destinada al tratamiento de residuos orgánicos.

Advirtió que los residuos orgánicos representan más de la mitad de los desechos generados en los hogares de la Ciudad de México, por lo que su correcta gestión resulta clave para reducir la contaminación.

Agregó que aprovechar estos materiales, mediante composta o tratamientos especializados, permite evitar que terminen en rellenos sanitarios y contribuye a la recuperación de suelos.

Finalmente, hizo un llamado a la corresponsabilidad entre gobierno, empresas y ciudadanía para avanzar hacia un modelo de economía circular.

“Ya no nos podemos dar el lujo de decir extraigo, convierto, uso, uso, uso, productos, desecho, desecho, desecho y no pasa nada. Este sistema ya nos dimos cuenta de que es insostenible”, concluyó.

El encuentro incluyó una sesión de preguntas y respuestas con los asistentes, con el objetivo de promover el intercambio de ideas y la reflexión sobre las acciones necesarias para construir una Ciudad de México más sostenible y resiliente frente a los retos ambientales actuales.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados