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Eligen a Raúl Bolaños-Cacho Cué como presidente de la Cámara de Diputados para el tercer año de la LXVI Legislatura
En Sesión Preparatoria, el diputado Raúl Bolaños-Cacho Cué (PVEM) rindió protesta como presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados para el tercer año de ejercicio de la LXVI Legislatura, luego de ser electo por el Pleno con mayoría calificada de 432 votos a favor, uno en contra y 10 abstenciones.
Mensaje en el Pleno del senador Higinio Martínez Miranda, después de tomar protesta como presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República
Ciudad de México, 31 de agosto de 2026
Senadoras y senadores.
Pueblo de México:
Permítanme expresar unas palabras en relación a la decisión que el Pleno de este Senado ha tomado hace unos minutos.
La decisión de que yo sea el presidente de la Mesa Directiva de este Senado es una honrosa distinción que asumo con gusto, emoción, pero con mucha prudencia por la responsabilidad que implica la misma.
El voto de todas y todos ustedes, que lo expresaron para un servidor y para toda esta Mesa Directiva es de agradecerse, y lo hago a nombre propio y de mis compañeras y compañeros vicepresidentes y secretarios.
Ser el presidente del Senado es ser el presidente de la institución que representa a la República, ni más ni menos.
Esta Presidencia, desde mi punto de vista y por mandato constitucional, está obligada a trabajar con imparcialidad, objetividad y el respeto absoluto a la voz de los 128 integrantes de este Senado.
No sólo porque es un mandato constitucional y legal, sino porque es parte de mi convicción personal de siempre el respetar y escuchar lo que cada uno de ustedes decide expresar con absoluta libertad en esta tribuna.
Pero no soy sólo yo ni los integrantes de la Mesa Directiva los que queremos escucharlos. Es el pueblo de México el que desea oír vuestros pensamientos, vuestras ideas.
Es el pueblo de México el que quiere escuchar todas sus opiniones, propuestas, críticas, y de cada quien su forma de expresarlas o de expresarse.
Soy un ferviente creyente del diálogo entre los contrarios, del acuerdo, del consenso, de que desde la crítica y las diferencias se puede construir más que destruir.
Por lo mismo, no hay forma que de esta Presidencia se reconvenga a un senador o senadora por sus dichos. Está garantizada la absoluta libertad de expresión que tenemos todas y todos nosotros.
Cada quien, en su estilo, usando la palabra como la deseen usar, todos somos responsables de lo que digamos.
No es la Presidencia del Senado la que debe juzgar o calificar la palabra que ustedes empleen en esta tribuna. Serán nuestros electores, en tal caso el pueblo de México, en verdad del pueblo de México, el que califique lo que aquí cada quien exprese y cómo lo exprese.
No habrá posibilidad de queja alguna en la conducción de esta sesión, eso espero. Mi trabajo servirá para dirigir las sesiones, los debates y para que todas y todos puedan expresarse con absoluta libertad. Es su derecho y es mi obligación consensual respetar y garantizarlo.
Sostengo que no es desde la Mesa Directiva o esta Presidencia, donde se dirigen las posiciones políticas de cada grupo parlamentario.
Eso corresponde a los propios grupos, a los partidos que los representan y a las y a los senadores en lo individual.
Lo que tiene que hacer esta Presidencia, insisto, es conducir con apego a la ley las sesiones, los debates, pero en la Presidencia no se elaboran los borradores para las intervenciones de todas y todos ustedes.
Esta Presidencia garantizará el respeto absoluto a todas las formas de expresión, a todas.
Sólo les pido una mínima consideración a esta Presidencia: que todos también respetemos la ley y el reglamento, y así funcionará mejor nuestro quehacer legislativo y político. En esas condiciones, que viva el debate parlamentario.
Insisto en que los grupos parlamentarios, y las y los senadores, todos, tienen el derecho de expresarse con absoluta libertad.
Una sola opinión personal respecto a esto, quiero dar en este momento. Recuerdo a José Emilio Pacheco, poeta e ilustre mexicano, lo que hace años escribió, él decía que “hay quienes confunden a la injuria o a la calumnia como meras extensiones de la libertad de expresión”.
Coincido con él, pero la palabra es propiedad de cada quien, de cada uno de nosotros en el Senado.
Yo sólo recordé esta cita, estas palabras del gran José Emilio.
Es cierto, pertenezco a Morena, como senador del partido, defenderé siempre las posiciones del mismo, pero desde la Presidencia del Senado, y en mi actuar, sabré responder y respetar el voto de todas y todos ustedes.
Soy senador desde el año 2018, junto con varios de los aquí presentes. Reelecto en el 2024 en la entidad más poblada del país, que es el Estado de México, soy mexiquense de nacimiento, la verdad, con mucho orgullo del “mero” Texcoco. Con mayor precisión.
Por eso, permítanme reconocerles a todas y a todos ustedes, que después de 30 años, un mexiquense, tres décadas después, un mexiquense vuelva a ocupar la Presidencia del Senado de la República. Es un acto de justicia para la entidad más poblada de nuestro país.
Este país nos necesita a todas y todos, no es retórica. Esa es la verdad. Todos los integrantes del Senado estamos aquí, o por decisión de los electores en nuestras entidades, o por decisión de nuestros partidos.
Luego entonces, todos, todas, tenemos un mandato para estar aquí, para legislar y para defender a los estados que representamos, y en su conjunto, a la República. Por ese hecho, todos estamos obligados, pienso yo, igual que ustedes, a actuar en beneficio de la patria.
Permítanme agradecer nuevamente a todas y a todos los que votaron por esta Mesa Directiva, a los grupos parlamentarios representados por el senador Ricardo Anaya, por el senador Manuel Añorve, por el senador Clemente Castañeda, por el senador Alberto Anaya, por el senador Manuel Velasco, y muy en especial al senador Ignacio Mier Velazco, por el voto de confianza que le han dado a esta Presidencia y a toda la directiva que presidirá durante el próximo año en los trabajos del Senado de la República.
También permítanme agradecer, ya que ya hicieron ruido, a mis compañeras y compañeros del Estado de México. Aquí están, aquí están hoy presentes, invitados por el de la voz, muchos alcaldes de mi estado, ahí hay varios millones de mexiquenses representados en ese palco.
Diputados locales, federales, dirigentes, amigos, y todas y todos, y representados de mi familia, a mi familia, no pudieron venir todos, pero a mi hijo Ulises, que está presente y que me acompañó.
Gracias a todas y a todos ustedes, y para terminar solamente déjenme, déjenme recordar a una persona por la que estoy aquí, por la que me inicié en la actividad política hace un poco más de 50 años, creyendo en su lucha y en sus sueños, de la necesidad de un México más justo, con menos desigualdades y con oportunidades para todas y todos.
Si estoy aquí como senador de la República, y todo lo que he sido en mi actividad política y pública, es gracias a que siempre creí y seguí al ingeniero Herberto Castillo Martínez. Por eso, sostengo que gracias a él estoy aquí, y al mencionarlo, vuelvo a rendir homenaje a ese ilustre mexicano.