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Hoy en México es tiempo de valientes: López Rabadán
Al afirmar que la responsabilidad ética es defender a los buenos políticos y no a quienes se alían con el narco, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, sostuvo que hoy en México es tiempo de valientes.
Clara Brugada pone en marcha Programa de Apoyo a Personas Cuidadoras
Ciudad de México, 25 de mayo de 2026
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la entrega de apoyos del programa social “Ciudad que Cuida a Quien Cuida”, una estrategia dirigida principalmente a mujeres dedicadas a la atención permanente de personas adultas mayores, enfermas o con discapacidad.
“Queremos cuidar a quienes cuidan, que tengan tiempo para ustedes, para descansar, para aprender, para disfrutar y también para sanar”, señaló.
Desde el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, la mandataria capitalina afirmó que este programa representa “la otra parte fundamental” del Sistema Público de Cuidados y busca reconocer económica y socialmente el trabajo doméstico y de cuidados que históricamente ha recaído de manera desigual sobre las mujeres.
Brugada Molina destacó que el programa está dirigido a quienes dedican su vida al acompañamiento y atención de personas que no pueden valerse por sí mismas, muchas veces dejando de lado sus propios proyectos personales, laborales o educativos.
“Hay una persona invisible que sostiene todos los días a las familias, a las personas enfermas, a las personas mayores y a las personas con discapacidad. Este trabajo tiene valor y durante mucho tiempo no ha sido reconocido”, sostuvo.
La Jefa de Gobierno informó que la meta es beneficiar este año a 5 mil personas cuidadoras, con una inversión de 39 millones de pesos, como parte de una política integral denominada “revolución de los cuidados”.
En ese contexto, señaló que el Gobierno capitalino impulsa una transformación cultural para redistribuir las tareas de cuidado entre mujeres, hombres, familias, iniciativa privada y gobierno.
“El cuidado no puede seguir siendo una obligación exclusiva de las mujeres. Las mujeres no nacimos sabiendo cuidar; aprendimos, y los hombres también pueden aprender”, afirmó.
Asimismo, explicó que la política pública de cuidados en la ciudad se basa en las “3R’s”: reconocer, redistribuir y reducir el trabajo de cuidados que recae sobre las mujeres; sin embargo, anunció que su administración incorporará una cuarta “R”: remunerar el trabajo de cuidados.
“Quien sostiene al mundo son las mujeres. Sin el trabajo invisible de millones de mujeres, la economía simplemente se detendría”, enfatizó.
Brugada Molina destacó además el papel de las Utopías como espacios fundamentales del Sistema Público de Cuidados, donde las personas cuidadoras podrán acceder gratuitamente a actividades culturales, deportivas, recreativas y de bienestar.
En ese sentido, anunció que las beneficiarias del programa podrán acudir a las Utopías para recibir terapias, masajes, atención psicológica, actividades físicas y servicios médicos, además de integrarse a actividades culturales como talleres, danza, teatro y orquestas de mujeres cuidadoras.
La mandataria capitalina adelantó que las personas incorporadas al programa también podrán acceder a alimentos subsidiados en las Utopías como parte de la estrategia para reducir la carga cotidiana del trabajo doméstico.
“Esta sociedad tiene que cambiar y hacerse cargo de los cuidados entre todas y todos”, afirmó.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social (Sebien), Pablo Yanes Rizo, afirmó que este programa representa un reconocimiento al trabajo de las personas que dedican su vida a generar bienestar a otras personas, como parte de una política que busca reconocer, reducir y redistribuir la tarea de los cuidados.
Afirmó que la Ciudad de México se consolida como la primera del país que reconoce el derecho humano al cuidado, a través de la aprobación de las reformas a la constitución capitalina y próximamente, la aprobación de Ley del Sistema Público de Cuidados.
La representante de ONU-Mujeres en México, Eleonora Betancur González, dijo que las ciudades de vanguardia son las que ponen en el centro a las mujeres, la sostenibilidad de la vida y el bienestar de todas y todos y reconoció que la ciudad de México es pionera en el reconocimiento del derecho al cuidado, que está plasmado en la constitución política de la capital del país.
“Una vez más demuestra su liderazgo y compromiso para construir una sociedad de cuidados, que reconoce, reduce y redistribuye el trabajo de los cuidados que históricamente han recaído, desproporcionalmente y no remuneradamente, en nosotras las mujeres”, indicó.
Ciudad de México, 25 de mayo de 2026
Palabras de la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, de funcionarios de su Gobierno y representantes de ONU Mujeres, en la entrega del Programa “Ciudad que Cuida a Quien Cuida”
JEFA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CLARA BRUGADA MOLINA (CBM): Hola amigas, principalmente mujeres; por eso hablo en femenino. Quiero saludar a este gran presídium que se encuentra con nosotros; en especial, a la representante de ONU Mujeres, que acabamos de escuchar, Eleonora Betancur. Un fuerte aplauso para ella.
A Ruth Francisca López, directora del Instituto de las Personas con Discapacidad; gracias, que nos acompañas. También, a la presidenta de la Junta de Asistencia Privada de la Ciudad de México, la maestra María Roxana Sáinz Fernández, gracias.
A la coordinadora general del Sistema de Cuidados de la Ciudad de México, Chantal Crespi Serrato; a la secretaria de Mujeres de la Ciudad de México, Daptnhe Cuevas; a Eréndira Cruzvillegas, Consejera Jurídica de la Ciudad; Salvador Guerrero Chiprés, coordinador del C5.
A Argel Gómez Concheiro, subsecretario de Cultura, y también a Ángel Sánchez, subsecretario de Participación Ciudadana; pero en especial, al secretario de Bienestar e Igualdad Social, el maestro Pablo Yanes Rizo, que conduce justamente, las políticas sociales de esta ciudad.
Y el día de hoy estamos felices, porque estamos haciendo la entrega de apoyos de este programa social llamado Ciudad que Cuida a Quien Cuida. Es muy importante que hoy arranquemos con este programa, porque consideramos que es la otra parte importante del Sistema Público de Cuidados.
Cada una de ustedes, va a recibir un apoyo económico. Y es un reconocimiento pequeño, pero un reconocimiento al trabajo doméstico y de cuidados. Y sobre todo, a ese acompañamiento que dan ustedes a otra persona más. Porque en general, apoyar a las personas que cuidan, sería apoyar a todas las mujeres de la Ciudad de México. Y lo que hicimos fue priorizar, priorizamos, apoyando a las mujeres que cuidan a otras personas que ya no se pueden mover tanto y que tienen que dedicarse prácticamente a acompañar, a apoyar, a cuidar, de manera permanente.
Éste es un trabajo muy difícil; un trabajo que no es reconocido. Y que si bien alguien reconoce, reconoce a la otra persona, a la que se enferma, al adulto o adulta mayor, a la persona con discapacidad, pero no se ponen a pensar que hay siempre una persona que está apoyando a ellos.
Y que esa persona deja su vida, para sacrificarse en función del adulto mayor o de la persona con discapacidad, o de la enferma o del enfermo. Es decir, dedica su vida a cuidar a otra persona, dejando su propia vida.
Entonces, este programa consiste en apoyar a personas como ustedes, la mayoría mujeres. Pero no todas son mujeres; también hay hombres que cuidan a otra persona. Pero la mayoría son mujeres. Y está destinado, no a cualquier mujer que cuida, sino a aquellas personas, aquellas mujeres principalmente, que cuidan a otra persona que ya no puede valerse por sí misma.
Y es muy importante este esfuerzo que hace el gobierno, pero es muy importante que se reconozca a las personas como ustedes. Porque aquí no hay de que ¿cómo le hacemos para que esta otra persona sea feliz? Ustedes se dedican en cuerpo y alma a cuidar a su enferma, a su enfermo o a alguien más; a una persona que ya no puede valerse por sí misma.
Y nuestra meta es llegar a 5 mil personas como ustedes, que vamos a apoyar. Hoy están más de mil; pero vamos a llegar a 5 mil este año, con una inversión de 39 millones de pesos, a lo largo de este año, que van a ser dedicados a apoyarlas a ustedes.
Este programa forma parte de la revolución de los cuidados, como aquí lo hemos denominado, a lo que estamos haciendo como Gobierno de la ciudad, para visibilizar, para reconocer, para que cambien las cosas en los cuidados en esta ciudad.
Nosotros decimos que es tiempo de hacer justicia a las mujeres. Y siempre les decimos que toda esta tarea de cuidar, no es valorada, no es tomada en cuenta, a veces ni por la persona a quien cuidamos, o por la familia.
Hay quienes se dan cuenta de lo que hacemos, cuando no lo hacemos. Cuando no lo hacemos, es cuando dicen: algo sucedió acá. Pero si lo hacemos todos los días, pareciera que hay una persona invisible, que hace que todos los días esté limpia la casa, que todos los días esté la comida hecha, que todos los días esté la ropa limpia o que todos los días estemos cuidando a la otra persona. Pero no se valora, como que si fuera una obligación.
Y aquí viene la pregunta: ¿de quién es obligación cuidar? Y es obligación cuidar, es una obligación de todas y de todos, no sólo de las mujeres. Porque las mujeres no nacimos sabiendo cuidar, lo aprendimos. Y así también pueden aprender los hombres, ¿o no?
Y empieza la discusión, de que, ¿quién va a cuidar a la enferma o al enfermo? ¿Quién va a cuidar a las personas mayores, o a las personas con discapacidad? Y hay problemas en la familia. Pero siempre termina alguien cuidando y no es valorado.
Si sumáramos todo el esfuerzo y el trabajo que se hace para la tarea de cuidados en general; si sumáramos lo que vale lavar la ropa, lo que vale hacer de comer, lo que cuesta económicamente, limpiar la casa; lo que tiene, ¿cuánto tiene el valor de cuidar a los niños o a las personas enfermas? Y si sumáramos lo que cuesta este trabajo, es muchísimo.
Es decir, que si se vendiera nuestra fuerza de trabajo, que está destinada a los cuidados, pues se cobraría. Por todo: lavar la ropa, planchar la ropa, lavar los trastes, hacer de comer, limpiar la casa; hacer todo, desde tender la cama hasta barrer y trapear, todo. Entonces, tiene un valor, todo este trabajo tiene un valor.
Pero lamentablemente, el mundo ha recargado su trayectoria, en el trabajo de las mujeres; en la espalda y en las manos de las mujeres. El mundo cuenta con las mujeres, para cuidar a los niños y a las niñas, desde que nacen.
El mundo sabe que ahí están las mujeres, para hacer toda esta tarea y sin cobrar. Todo por amor. Entonces, las cosas tienen que cambiar.
En primer lugar, el cuidado tiene que ser responsabilidad de todas y de todos, y no sólo de las mujeres. Y las mujeres se sacrifican a sí mismas; se salen de la escuela para dedicarse a cuidar a los demás. Se salen de un trabajo, para dedicarse a cuidar a los demás. Dejan de querer brillar al exterior, por dedicarse a su familia, ¿o no?
Entonces, las cosas tienen que cambiar. Y hombres y mujeres, tenemos que hacernos cargo de los cuidados. Pero vamos más allá: hombres, mujeres, familia completa y gobierno. Gobierno y también la iniciativa privada, todos. Porque también los patrones, con el sueldo de uno, explotan a dos. Porque saben que está el hombre y la esposa que le va a hacer todo el trabajo de reproducir la fuerza de trabajo del hombre.
Porque el hombre tiene que estar listo al otro día, para ir a trabajar. Y para que esté listo, ese trabajo de dar de comer, de que duerma bien, etcétera, eso es trabajo que hacen las mujeres.
Entonces, el mundo privado se ahorra el trabajo de reproducción de la fuerza de trabajo. Y entonces, las mujeres son las que salen con su trabajo, de manera gratuita, por donde quiera que le veamos.
Y luego, no todas las mujeres se dedican sólo a cuidar. Las que salen a obtener ingresos, tienen que hacer doble jornada; porque tienen que hacer la comida en la noche, arreglar, dejar todo listo, para que al otro día puedan ir a trabajar. A trabajar fuera del hogar, porque se trabaja también adentro.
Los hombres van, cumplen su jornada, regresan; pero las mujeres que salen a generar ingresos, regresan corriendo para servirle a los demás. ¿O no?
ASISTENTES: ¡Sí!
CBM: Entonces, las cosas tienen que cambiar. Y por eso, hemos decidido que aquí en la ciudad, que ha sido vanguardia de grandes transformaciones en el país y que la Ciudad de México siempre está adelante en muchos temas, pues no podíamos quedarnos atrás en los cuidados y en este trabajo.
Por eso es que empezamos a hacer cosas y empezamos a hacer justicia a las mujeres. Entonces, ese trabajo que se hace, tiene un valor que no es reconocido. Y ese valor que generan ustedes, no proviene de las fábricas, de las industrias ni de los mercados financieros. Ese valor económico que generan ustedes, proviene del tiempo, del esfuerzo, de las manos, de los hombros; de las espaldas cansadas de millones de mujeres chilangas que viven en esta ciudad. Ése es el valor económico que tiene, y que no es reconocido.
Por eso, este programa no sólo es un acto de justicia social o de género, sino también de justicia económica. Reconocemos o reconocer, que sin el trabajo invisible de millones de mujeres, la economía simplemente se detendría.
Yo les pregunto y les pido ahorita, que cierren sus ojos. Ahora, que imaginen su vivienda, su casa, sin que ustedes hagan la tarea que hacen todos los días. ¿Qué sucedería en la noche? Llegarían y estarían las camas destendidas, los niños sin ir a la escuela, la comida sin hacer; o con trastes sucios, porque tuvieron que comer; la ropa sin lavar y sin planchar.
Ahora, ¿qué pasaría una semana, sin trabajo doméstico? Pues no se podría. Los hombres llegarían y dirían: pero, ¿cómo, cómo le voy a hacer para mi ropa? ¿Cómo voy a hacer para cenar? ¿Cómo voy a hacer para…? Entonces, esto es lo que sucedería. Que si pensamos, si las mujeres no hicieran este trabajo, el mundo se vendría abajo. El mundo se vendría abajo.
Porque quien sostiene al mundo, somos las mujeres. Quien sostiene al mundo, somos las mujeres. Quien levanta el mundo en la mañana y lo baña, le da de desayunar, lo manda a la escuela o al trabajo, son ustedes, las mujeres.
Así que hay un valor económico, con este trabajo, que no se toma en cuenta. Por eso, echamos a andar varios programas desde el Gobierno de la ciudad. Y uno de ellos es el Sistema Público de Cuidados, en donde decimos: vamos a redistribuir, a reconocer, a reducir el trabajo de las mujeres. O sea, las Tres Erres.
La primera erre, de reconocer; la segunda erre, de redistribuir: y la tercera erre, de reducir el trabajo que cae en las mujeres. Y por eso tenemos la Casa de las Tres R´s. Y así le llamamos: la Casa de las Tres R´s. Porque queremos que se pregunten: ¿y por qué se llama así? ¿Por qué se llama Tres R´s?
Porque queremos esto: la primera R: reconocer el trabajo de cuidar; la segunda R: redistribuir esta tarea entre todos y la tercera R: reducir la tarea de los cuidados. Y tenemos en Casas de las Tres R´s, o en las Utopías, que ayer inauguramos una Utopía más; una hermosa Utopía en la Venustiano Carranza; a esa Utopía la llamamos La Heroica. Y es una Utopía que quiero que vayan a conocer; que le voy a pedir al Secretario de Bienestar y a Chantal Crespi, que las lleve a conocer las Utopías.
Y no sólo a conocer, sino a usarlas, a disfrutarlas. Porque en las Utopías tenemos el Sistema Público de Cuidados y tenemos acciones deportivas, culturales, recreativas, de bienestar y de cuidados. Y las Utopías son grandes extensiones de espacio público, transformado a favor de la población.
Miren, la Utopía que ayer inauguramos, mide 100 mil metros cuadrados. Es enorme y preciosa. Me hubiera encantado que la pasáramos, pero no hay pantalla ahorita. Pero ustedes las van a conocer y les voy a decir por qué.
Porque nosotros, el día de hoy, empezamos a dar un apoyo económico a ustedes. Y ya no vamos a hablar de tres erres, vamos a hablar de cuatro erres: reconocimiento, redistribución, reducción del trabajo y la cuarta erre es remuneración del trabajo de los cuidados.
Pero igual, como decía, es un apoyo, porque de algo va a servir. Pero quiero que hagamos realidad el nombre del programa. Y el programa se llama Ciudad que Cuida a Quienes Cuidan. Y para eso, hay que cuidar. Y hay que cuidarlas a ustedes.
Entonces, vamos a organizarnos —Chantal Crespi, nuestra coordinadora del Sistema Público de Cuidados— para que todas las mujeres que hoy arrancan con este programa de apoyo, también la distribuyamos en las Utopías, para que puedan tener un espacio y un momento de apapacho y de cuidado.
Allí tenemos en las Utopías, un spa, en cada Utopía, para que puedan recibir un masaje, para que puedan descansar con terapias, en fin.
Entonces, vamos a organizar, para que todas las que hoy forman parte de este programa, puedan acudir con cita, a recibir un apapacho en las Utopías. Y vamos a organizarnos, para que al menos una vez a la semana, ustedes puedan ir a nadar a las Utopías.
Y vamos a organizarnos —Argel—, para que todas las mujeres que cuidan a otras personas, puedan formar orquestas de mujeres y que aprendan a tocar un instrumento musical. Y si en algún momento dijeron: quería aprender teclado o piano y nunca lo pude hacer o quise aprender a tocar saxofón o violín, o cualquier otro instrumento musical, ahora van a tener y contar con el apoyo del Gobierno.
Así que vamos a crear orquestas de mujeres cuidadoras. Y esto les va a ayudar a ustedes. Porque si se dedican sólo a cuidar, a cuidar, a cuidar, pues, ¿qué es cuidar? Es una actividad monótona. Una actividad difícil. Que enferma, muchas veces. Entonces, necesitamos estar bien, para hacer esta tarea.
Entonces, si recibimos un apoyo económico, aunque sea mínimo, pero empezamos a recibir algo, si destinamos un rato para poder aprender un instrumento musical, si podemos ir al Sistema Público de Cuidados y recibir terapia, terapia psicológica o podemos recibir terapia física o lo que necesitemos, estaremos cuidando a quienes cuidan.
Esa es nuestra tarea. Y justamente vemos una visión de política pública integral, en donde las Utopías juegan este papel, de proporcionar servicios de cuidado. Entonces, ahora con mayor razón, cuidar a quienes cuidan. Cuidar a las que se sacrifican por los demás.
Cuidar a los que nunca protestan, pero siempre están cuidando a los demás. Cuidar a las que, aunque estén sufriendo o estén en las peores condiciones; aunque estén enfermas, están priorizando a los demás.
Entonces, vamos a cuidarlas. Y allí, en las Utopías, también les vamos a dar citas de salud, para que puedan tener médico general, dental, ginecología, mastografía; que puedan hacerse su estudio de mastografía y puedan hacerse los estudios de laboratorio clínico que requieran, para siempre estar bien, ¿de acuerdo?
Entonces, miren. Los adultos mayores de 60 años, antes de 65 años, reciben un apoyo, los que tienen más de 65 años, un apoyo de 6 mil pesos bimestral o 3 mil pesos mensuales.
Ésta es una política pública también de cuidados, que es universal y que está apoyando a todo el país, después de que Andrés Manuel López Obrador lo echó a andar aquí en la ciudad y lo llevó a todo el país. Y de 65 años en adelante, ya se recibe ese apoyo.
Ahora, se está integrando ya el programa de apoyo a mujeres de 60 a 64 años, que el Gobierno Federal está apoyando. Y aquí en la ciudad, apoyamos a los hombres de 60 a 64 años. Lo que quiere decir, que de 60 años en adelante, se recibe apoyo económico. O sea, ya es un avance muy importante.
Y las personas con alguna discapacidad, también reciben un apoyo económico. Por eso les digo que los apoyos que tenemos, van a dar a las personas que, o son adultas mayores o son personas con discapacidad, pero no se ve quién está atrás de ellas. No se ve quién se sacrifica y quién está al pie del cañón, cuidando a las personas con discapacidad.
O si se enferman y ya no pueden moverse o depender de sí mismas, ¿quién está ayudando? Para llevarlas al baño, para bañarlas, ¿quién lo hace? Ya ahí, eso ya no se ve. Por eso es que estamos haciendo este programa social.
Es un conjunto de programas, de acciones y de transformaciones, para que ustedes puedan estar mejor; para que puedan ser reconocidas y para que sean parte de la revolución de los cuidados.
Esta sociedad tiene que cambiar. Esta sociedad tiene que hacerse cargo de los cuidados, entre todos. Y mientras no se logre, pues vamos a estar luchando juntas con este tema.
Entonces, quiero que el deporte, la cultura, el bienestar, los cuidados, estén en función de ustedes. Y que ustedes tengan reservada una hora, para ir a nadar o para hacer alguna otra actividad física. Y que tengan reservado en las Utopías —Argel— un espacio para cualquier actividad cultural que quieran tener. Dije orquestas de mujeres, pero puede ser teatro, danza, lo que quieran, lo que quieran. ¿Sí? Todo gratuito, por supuesto.
Y también, en el Sistema Público de Cuidados, porque, a ver, ¿cuántas hacen de comer todos los días? Bueno, pues en las Utopías van a poder comprar comida nutritiva, sabrosa y subsidiada.
Y esto nos va a ahorrar el tiempo, para que no estemos todos los días haciendo de comer. Sale más barato comprar la comida hecha, porque está subsidiada y sabrosa, riquísima, que estar todos los días haciendo de comer y gastando más.
Y también en las Utopías hay lavanderías públicas, lavanderías públicas. Bueno, entonces, comedores, son los que están en las Utopías. Y hay lavanderías públicas, donde ustedes van, meten la ropa y no tienen que estar, y es gratuita. Las lavanderías públicas gratuitas, los comedores a 11 pesos la ración de alimento subsidiado, en fin. Eso es lo que quiero que ustedes puedan aprovechar.
Quiero que vayan a conocer las Utopías y estamos haciendo una por alcaldía. Algunas ya tienen más; pero una por alcaldía. Y vamos a construir en este gobierno, 100 Utopías. Para que cuando concluyamos este gobierno, a cualquier persona de la ciudad le quede a menos de 15 minutos, una Utopía. Y ya lo van a ver, que lo estamos haciendo.
Entonces, hay que organizar, por favor —Pablo, Chantal— a la población, a que conozca, que se beneficie de las Utopías y que efectivamente cuidemos.
Porque un apoyo económico, sí, es un apoyo y qué bueno; quisiéramos más. Pero hay muchas otras cosas que podemos hacer, como salud, deporte, cultura, cuidados. Por eso, es la Ciudad que Cuida a Quienes Cuidan. Y ustedes son prioridad para esta ciudad.
La ciudad de los cuidados debe tener como prioridad, el apoyo a ustedes. Así que a mí me da mucho gusto arrancar este programa con ustedes. Van a recibir de manera periódica, este programa. Y vamos a irnos transformando.
Implica también, que los talleristas van a trabajar con ustedes; van a hacer reuniones, talleres. Así que acudan. No es a cada rato, pero sí es importante que acudan a las reuniones que están programadas para platicar y reflexionar, acerca de lo que hacen.
Bueno, pues a eso venimos el día de hoy. A reconocerles, a aplaudir de que ya están inscritas en el programa y que va a seguir creciendo este programa, hasta llegar a 5 mil personas, mujeres, que cuidan a los demás o a las demás.
Quiero cerrar, diciéndoles que cuenten con este gobierno. Que no están solas en esa tarea de los cuidados. Que hoy el Gobierno de la ciudad se pone al servicio de ustedes.
Muchísimas gracias. ¡Y que viva, que viva la revolución de los cuidados!
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PRESENTADORA: …Clara Brugada Molina. El Secretario de Bienestar e Igualdad Social de la Ciudad de México, Maestro Pablo Yanes Rizo. La representante de ONU Mujeres en México, Eleonora Betancur. Saludamos también a la directora del Instituto de las Personas con Discapacidad, Ruth Francisca López Gutiérrez.
También, a los beneficiarios del programa Ciudad que Cuida a Quien Cuida, Patricia Jiménez Torrijo, Virginia García Sánchez y María Isabel Roldán Vera.
Agradecemos también, a la presidenta de la Junta de Asistencia Privada de la Ciudad de México, maestra María Roxana Sainz Fernández. Saludamos a la Coordinadora General del Sistema de Cuidados, Chantal Crespi Serrato.
La Secretaria de Mujeres, maestra Daptnhe Cuevas Ortiz. La Consejera Jurídica y de Servicios Legales de la Ciudad de México, doctora Eréndira Cruzvillegas Fuentes. El subsecretario de Atención y Participación Ciudadana, licenciado Ángel Sánchez Cortés.
Sean todas y todos ustedes, bienvenidos.
SECRETARIO DE BIENESTAR E IGUALDAD SOCIAL, PABLO ENRIQUE YANES RIZO (PEYR): Muy buenas tardes. Con su permiso, jefa de Gobierno. Un gusto saludar a todas las integrantes del presídium.
Y decir que éste es un día muy especial y en un contexto muy favorable. ¿Cuál es el contexto favorable? Que se aprobó la reforma constitucional en la Ciudad de México, que reconoce el derecho humano al cuidado. Primera ciudad que lo hace.
Y además, en esta semana, está previsto que se apruebe la Ley del Sistema de Cuidados de la Ciudad de México. Por eso, creo que podemos acordar que somos efectivamente, la Capital de la Transformación.
La política de Cuidados del Gobierno de la ciudad, que con visión y tenacidad está impulsando la jefa de Gobierno, como ustedes saben, tiene tres erres: reconocer, reducir, redistribuir.
Hoy, es ante todo, un acto de reconocimiento al trabajo que todos los días, las 24 horas del día, los 7 días de la semana, llevan a cabo ustedes, para reproducir la vida,, para garantizar el bienestar de las personas y que nadie se quede desprotegido, descobijado, descuidado.
Reciban esto, pues, como un reconocimiento a su trabajo; un trabajo indispensable para el bienestar de sus familias, de la ciudad y de la construcción de la ciudad cuidadora, que encabeza la jefa de Gobierno Clara Brugada.
Muchas gracias.
REPRESENTANTE DE ONU MUJERES MÉXICO, ELEONORA BETANCUR GONZÁLEZ (EBG): Muy buenas tardes, para todas, para todos. Un saludo muy especial a la Jefa de Gobierno, es un gusto estar aquí con usted hoy; con el Secretario de Bienestar e Igualdad. Por supuesto, con todo el equipo, con todas ustedes, con todos ustedes.
Queremos desde la ONU, ONU Mujeres, que es la organización que lidero, saludar muy importantemente, este programa social, Ciudad que Cuida a Quienes Cuidan, porque nosotros creemos que las ciudades de vanguardia, son las que ponen en el centro a las mujeres; a la sostenibilidad de la vida y así, al bienestar de todas y todos.
La Ciudad de México ya es pionera, como dijo el Secretario, en el reconocimiento del derecho al cuidado, en su Constitución Política. Y una vez más, demuestra su liderazgo y compromiso, para construir una sociedad de los cuidados, que reconoce, reduce, redistribuye, el trabajo de los cuidados, que históricamente han recaído desproporcionalmente y no remuneradamente, en nosotras las mujeres.
Por eso, programas como estos, demuestran el valor y el reconocimiento social de su trabajo, el que hoy se ve dignificado. Porque dignifica la vida de las mujeres, de su entorno, de la comunidad.
Por eso, desde ONU Mujeres estamos aquí comprometidas, para seguir acompañando todos los esfuerzos necesarios, desde el Gobierno de la ciudad, para que México siga construyendo una ciudad justa e igualitaria, para cada uno de nosotros.
Un abrazo y gracias para todas.
Texto y Fotografía: Gobierno de la Ciudad de México