Intervención de la diputada Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, durante el Debate Parlamentario Constitucional, en Palacio Legislativo de San Lázaro

Ciudad de México, 15 de junio de 2026

DIPUTADA KENIA LÓPEZ RABADÁN.- Muchas gracias.

Muchas gracias por estar aquí. Primero que nada, me permito presentarme para que nos conozcamos un poco, yo me llamo Kenia López Rabadán, soy presidenta de la Cámara de Diputados.

Y llegué a esta Cámara por primera vez en mi vida siendo estudiante, estudiaba en la Facultad de Derecho y uno de mis maestros nos trajo aquí a esta Cámara de Diputados y ¿saben qué fue lo primero que pensé cuando vi a los legisladores trabajar? Pensé, esos señores definen la vida de mi mamá. Si esos señores se equivocan afectan a mi mamá y a mi familia, si esos señores lo hacen bien, benefician a mi mamá y a mi familia. Y la verdad es que eso es totalmente cierto.

Lo que hagamos aquí, jóvenes, impacta en ustedes, en su educación, en sus oportunidades de empleo, en su familia, en sus papás, en sus mamás, en sus hermanos.

Por eso, a mí me da muchísimo gusto que vengan a la Cámara de Diputados, que se organicen, que se capaciten y que vengan a donde se hacen las leyes, donde se discuten las leyes para que, en el futuro, cuando ustedes sean diputados, sean los mejores, sean las mejores, porque vivimos en un sistema de partidos.

Lo primero que yo les recomendaría es: métanse a un partido político, al que les guste, al que quieran, métanse a un partido político.

Yo, evidentemente, llevo 30 años en el Partido Acción Nacional, creo que nadie había nacido aquí o casi nadie y yo ya era panista; pero, métanse el partido que quieran, hagan política, cambien las cosas desde adentro.

Cuando vemos a políticos soberbios, abusivos, gandallas, corruptos, incluso, bueno, ahora hay un gran reclamo, políticos ligados al narco, lo primero que debemos pensar es que México no necesita esos políticos.

¿Qué necesita México? Políticos honestos.

¿Qué más? Confiables, bien preparados, que no improvisen.

¿Qué más? ¿Qué tipo de políticos? Valientes.

¿Qué tipo de políticos les gustaría hacer a ustedes? Patriotas, defender siempre a nuestra nación, siempre.

Cuando alguien dice, es que están queriendo invadir México o están queriendo meterse con la soberanía, ahora que hay mucha esa discusión, yo digo a ver, tenemos que defender a nuestra nación siempre, no importa qué partido político seas, siempre, porque a todos nos enchina la piel escuchar nuestro himno nacional, ver nuestra bandera cuando la izan y eso lo tenemos en nuestro ADN. Hay que defender siempre a la patria, siempre.

¿Qué más? ¿Qué tipo de políticos les gustaría ser o van a hacer?

Con criterio propio.

Y el criterio propio, gracias José Antonio, el criterio propio se obtiene con información. No hay nada más eficiente que teniendo información y la información se obtiene estudiando mis chavos, no hay más, no es en el Tiktok, no es en el Instagram, es en los libros. Bueno, claro, seguramente si habrá buenos Tiktoks y buenos Instagram, pero es en los libros.

No dejen de estudiar, se los digo de verdad, no dejen de estudiar nunca, nunca. Seguramente tendrán, primero Dios, un buen trabajo, conseguirán un trabajo. Terminarán la carrera, conseguirán un trabajo, se meterán un partido político, pero lo que México necesita es a políticos que siempre se estén actualizando, que conozcan de derecho positivo vigente, no del que estudiaron hace 35 años, que conozcan cómo cambia su sociedad y la puedan representar.

Esta oportunidad de venir a debatir en esta mañana, en este día, es absolutamente maravilloso. Tienen hoy ustedes el gran, yo diría, incluso, privilegio de estar aquí.

Esos lugares en donde están sentados, en el Senado se llaman escaños, aquí se llaman curules, exacto. Esas curules forman esta Cámara de Diputados que alberga a 500 diputados de seis partidos políticos distintos. Cada partido político tiene derecho a fijar su posición y a defenderla, y cada mexicano, cada mexicana ojalá y pudiera saber qué defienden sus legisladores, en dónde están, qué argumentan, cómo debaten.

Por eso, digamos, esta instrucción para saber hacer debate parlamentario constitucional, de verdad es de felicitarlos, porque más allá de una metodología, que la hay y hay que hacerla, más allá de una metodología, lo que importa siempre es defender la verdad, porque la verdad es tan poderosa que siempre te va a hacer ganar un debate, siempre, tener datos.

Si ustedes en un debate tienen datos, y me refiero a datos duros, datos lógicos, datos incluso gubernamentales, datos de organizaciones no gubernamentales con prestigio, datos de medios de comunicación que evidentemente cuyas notas sean claramente verificadas.

Entonces, fíjense, si ustedes defienden la verdad, lo dicen con datos y con una metodología, estoy segura que serán unos grandes debatientes. Aquí en la Cámara de Diputados, ustedes van a ver de todo, desde el debate técnico hasta el debate…

PARTICIPANTE.- Emocional.

DIPUTADA KENIA LÓPEZ RABADÁN.- Yo diría más bien el debate…

PARTICIPANTE.- Partidista.

DIPUTADA KENIA LÓPEZ RABADÁN.- de calificativos, ¿no? El debate de alguien que te da un dato cierto. ¿Cuál es un dato cierto? 134 mil personas desaparecidas, ese es un dato cierto del propio gobierno. El otro es un discurso de…

PARTICIPANTE.- Tenemos otros datos.

DIPUTADA KENIA LÓPEZ RABADÁN.- Ocho, digamos, palabras descalificando.

¿Cuál creen que sea mejor? El de los datos duros, el de los datos ciertos, o el de palabras que solamente descalifiquen, a lo mejor hasta estigmaticen o violenten. Es muy claro, ¿no? ¿Cuál es?

PARTICIPANTE.- El dato duro.

DIPUTADA KENIA LÓPEZ RABADÁN.- El dato duro. Siempre será mejor un debate de altura, siempre será mejor un debate propositivo.

Un gran publicista hace muchos años me dijo: para que tú puedas comunicar bien, tienes que ocupar la metodología de la mancha y el jabón. Y yo me acuerdo muy joven, le dije, ¿qué es eso de la mancha y el jabón?

Me dijo, claro, la mancha es el diagnóstico, la mancha es el problema, la mancha es lo que está mal. Pero no sólo te puedes quedar en lo que está mal, tienes que buscar la solución, el jabón con que se quite ese problema, la solución.

No te puedes quedar solamente con el dato duro de 134 mil personas desaparecidas.

A ver, alguien me ayuda, ¿cuál es la solución? Presupuesto para seguridad, presupuesto para buscar a las personas desaparecidas, tecnología para las instituciones que se encargan de buscar a personas desaparecidas.

Ayúdenme con dos más. El problema son 134 mil desaparecidos.

PARTICIPANTE.- Prevención.

DIPUTADA KENIA LÓPEZ RABADÁN.- Prevención, si hay una zona en donde las personas desaparecen ahí, ¿no? Ahorita me decía una compañera periodista, en el Ajusco desaparecen personas, se encontró a dos madres buscadoras porque sus hijos desaparecieron en el Ajusco.

Si se sabe dónde desaparecen las personas ¿qué debería de haber? prevención, claro.

¿Por qué no hay policías? ¿Por qué no hay vigilancia? ¿Por qué no hay iluminación? ¿Por qué no hay… si me explicó? Prevención.

Otra más.

PARTICIPANTE.- Apoyo a las fiscalías porque, por ejemplo, en el INCIFO Ciudad de México hay un aroma pestilente que llega hasta la calle. Si usted visita, diputada, el metro Niños Héroes, usted denotará que llega un aroma pestilente.

El gobierno ha dejado en abandono al INCIFO, a la medicina forense, a los primeros que podemos obtener datos sobre desapariciones o sobre cuerpos encontrados. ¿Cómo van a hacer una labor digna si ni siquiera tienen tiras reactivas, si ni siquiera tienen los métodos para poder llevarlo a cabo directamente?

Tenemos que hacer reformas directamente ahí y también tenemos que cambiar a muchos funcionarios de fiscalías que sabemos que son corruptos, que sabemos que actúan de mala manera, como la Policía de Investigación, ¿que no acabamos de escuchar en un caso reciente, que dijeron que le pidieron dinero a un familiar para poder iniciar las investigaciones?

Yo me pregunto, ¿dónde está, entonces, nuestro voto directamente?

¿No?

DIPUTADA KENIA LÓPEZ RABADÁN.- Claro, muchísimas gracias por tu participación, gracias. Ahí está un futuro, un futuro legislador.

Esa, digamos, esa discusión no se puede solamente centrar en el diagnóstico, tenemos que encontrar soluciones, porque los ciudadanos están cansados de solamente escuchar ruido, escuchar polarización, escuchar dimes y diretes; a veces, incluso, escuchar groserías; a veces, incluso, hasta se ponen a boxear, parecía que se van a pegar, o bueno, a veces, incluso, se han jaloneado.

Por eso es que para mí es muy importante, querido Félix, muchísimas gracias. José Antonio, gracias a todos, gracias. Isis, gracias, Isis, Jacqueline Juárez Rodríguez, muchísimas gracias por esta oportunidad.

Muchas gracias Berenice Moreno Hernández, muchas gracias, también.

Y, por supuesto, ustedes saben, para nosotros en la Cámara es una gran oportunidad de abrirle las puertas a los jóvenes, es una gran oportunidad. Así como ustedes hoy se despertaron, se bañaron, se pusieron guapísimos, súper elegantes y se trasladaron para acá, queriendo abrevar información, queriendo saber más, diciéndole a José Antonio y a Félix: “a ver, aquí estamos para capacitarnos, para debatir y para poder conocer, de primera mano, en dónde se hacen los debates y poder mejorar nuestra técnica de debatientes jóvenes”.

Así como ustedes, digamos, tienen una gran ilusión para estar aquí, nosotros los políticos también tenemos una gran ilusión para podernos comunicar con ustedes, para poder resolver aquello que a ustedes hoy les es indispensable.

Y sé que seguramente en muchas ocasiones ustedes ven a políticos que no los representan, pero también estoy segura que hay muchos políticos que sí los representan.

Qué bueno que sigan confiando en las instituciones, qué bueno que tengan una formación para poder ser en un futuro, ojalá, e inmediato, políticos.

Concluyo solamente diciéndoles una cosa: que nadie les diga que no se puede, que nadie les diga que no se puede.

Yo he sido diputada local, diputada federal, constituyente de la Ciudad de México, senadora de la República y ahora presidenta de la Cámara de Diputados, y mi mamá tenía una cocina económica.

Yo no soy hija de ningún político, no soy hija de ningún millonario, no soy hija de ningún privilegiado. Fui la primaria, la secundaria, la preparatoria y la universidad a escuelas públicas, siempre escuelas públicas. Tengo ya más de 50 años y sigo estudiando.

Tuve la bendición de estudiar una maestría y un doctorado. Y mi mayor consejo es que nadie les diga que no se puede, si pude yo, estoy segura que pueden ustedes.

Muchísimas gracias por venir a la Cámara de Diputados.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados