Alertan especialistas sobre envejecimiento de la población e importancia de atender salud mental de personas adultas mayores

Ciudad de México, 28 de agosto de 2026

Llaman a que la salud mental de este sector se convierta en una prioridad nacional

Durante el foro “Más allá de los años: Cuidando la salud del adulto mayor”, convocado por la diputada Mónica Sandoval Hernández (PRI), especialistas en psicología alertaron sobre el envejecimiento de la población mexicana y la importancia de cuidar y atender la salud mental de las personas adultas mayores.

Lucía Ramírez Ortiz, secretaria de Atención a Adultos Mayores del PRI nacional, afirmó que hay una realidad que no se puede seguir escondiendo detrás de cifras, discursos y buenas intenciones, y es que México está envejeciendo, pero no se ha preparado al país para envejecer con dignidad.

“Y dentro de esta realidad existe una deuda todavía más silenciosa, la salud mental de nuestras personas adultas mayores.

“¿De qué sirve prolongar la vida si condenamos a nuestros mayores a la soledad? ¿De qué sirve hablar de bienestar si hay hombres y mujeres que pasan días enteros sin que nadie les pregunte cómo están? ¿De qué sirve tener más años de vida si esos años marcados por el abandono, la tristeza, la indiferencia o la sensación de que ya no somos necesarios?”, cuestionó.

“Eso también es violencia, la indiferencia también destruye y tenemos que decirlo con claridad. La depresión, la ansiedad, el aislamiento y el deterioro cognitivo no pueden seguir considerándose consecuencias inevitables de la edad. Envejecer no es una enfermedad, lo que lastima es el abandono, lo que destruye es sentir a una persona porque envejeció, dejó de tener valor”, señaló.

Por eso, hizo un llamado a que la salud mental de las personas adultas mayores se convertirse en una prioridad nacional.

“Necesitamos presupuesto, especialistas, psicólogos, geriatras, trabajadores sociales y cuidadores capacitados. Necesitamos programas permanentes de prevención y detección temprana, centros comunitarios donde nuestros mayores puedan convivir, aprender, participar y sentirse parte de la sociedad y lo más importante, cambiar la mirada con la que vemos al adulto mayor”, aseveró.

Ramírez Ortiz consideró que las personas adultas mayores no son una carga, un gasto, ni ciudadanos de segunda, pues contribuyen, en buena parte, al desarrollo del país, pues cuentan con experiencia, memoria, capacidad y voz.

“No queremos que nos digan que somos importantes mientras seguimos siendo invisibles en las decisiones públicas. Queremos políticas públicas que nos permitan vivir esta etapa con autonomía, con salud, con participación y con dignidad.

“El Estado tiene una responsabilidad, la sociedad tiene una responsabilidad. Y quiero decir algo especialmente a las familias: no abandonemos a nuestros padres, no abandonemos a nuestros abuelos”, dijo.

A su vez, María de la Salud García, secretaria de Adultos Mayores en el PRI-CDMX, indicó que el dolor más grande de la persona adulta mayor en México no es el de rodillas, es el de sentirse olvidado.

Refirió que, según el Inegi, el 30 por ciento de las personas adultas mayores viven con síntomas de depresión; el 85 por ciento nunca ha recibido una atención psicológica derivado de la soledad que se presenta como una condición creciente entre este sector poblacional.

Y esto se agrava, dijo, por la falta de redes de apoyo familiar y comunitario. El aislamiento priva al individuo de vínculos afectivos necesarios para su bienestar emocional, incrementando el riesgo de depresión y ansiedad.

De la Salud García subrayó que muchas personas adultas mayores experimentan la sensación de ya no contribuir social ni productivamente, lo que genera una disminución en su autoestima y un sentimiento de abandono.

“La jubilación sin espacios de participación activa transforma su rol en la soledad, en una invisibilización y exclusión”, manifestó.

Asimismo, enfatizó, el silencio surge cuando las voces de las personas adultas mayores no son escuchadas ni consideradas en las tomas de decisiones públicas.

“Este silencio institucional perpetúa su desatención y normaliza su malestar, limita el acceso a los servicios de salud mental adecuados y oportunos. Es evidente que la salud mental de las personas adultas mayores se encuentra afectada, lo cual constituye un problema de salud pública que exige atención prioritaria de parte del Estado”, indicó.

En ese sentido, planteó implementar programas comunitarios de acompañamiento y redes de cuidado vecinal para las personas adultas mayores, promoviendo la creación de centros de encuentros de integraciones en cada alcaldía de la Ciudad de México.

Además, agregó, diseñar políticas de reinserción activa que ofrezcan talleres, voluntariado y actividades productivas orientadas al aprovechamiento de la experiencia y conocimientos de las personas adultas mayores.

También, señaló, es preciso garantizar atención psicológica especializada y gratuita en centros de salud pública con enfoque gerontológico y perspectiva de derechos, asegurando espacios seguros de expresión y escucha.

En su oportunidad, Carol Torres, maestra en psicología holística, convocó a las personas adultas mayores a sentirse vivas, visibles y reconectar con el amor y con la creatividad.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados