INE clausura la cuarta edición del Programa de Liderazgo de las Mujeres en la Política 2026

4 de noviembre de 2026

Participaron 220 mujeres de 31 entidades federativas, que buscan fortalecer sus capacidades de liderazgo, incidencia y participación política desde una perspectiva de igualdad, inclusión e interseccionalidad

Durante la clausura de la cuarta edición del Programa de Liderazgo de las Mujeres en la Política 2026, autoridades electorales destacaron que la consolidación de una democracia paritaria exige no sólo garantizar el acceso de las mujeres a los espacios de decisión, sino generar condiciones para el ejercicio pleno de sus derechos políticos libres de discriminación y violencia.

En esta iniciativa, impulsada por el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, participaron 220 mujeres provenientes de 31 entidades federativas, con el objetivo de robustecer sus capacidades de liderazgo, incidencia y participación política desde una perspectiva de igualdad, inclusión e interseccionalidad.

Al respecto, la Consejera Norma De La Cruz Magaña aseveró que “fortalecer los liderazgos de las mujeres no sólo es una cuestión de igualdad”, sino “una condición indispensable para construir una democracia representativa y paritaria”, y advirtió que no basta con abrir espacios para que las mujeres participen, pues “necesitamos generar las condiciones para que puedan ejercer plenamente sus liderazgos, incidir en las decisiones y transformar los espacios en los que se desenvuelven”.

Enseguida, la Consejera Carla Humphrey Jordan afirmó que la paridad no es una concesión ni de los partidos políticos ni de las instituciones, sino “un mandato constitucional y una exigencia democrática”, y agregó que los avances son importantes, pero “no podemos considerar como superada la exclusión histórica de las mujeres en los espacios de decisión pública”; por lo que, continuó, se requieren mujeres “no sólo presentes en la política”, sino también “con capacidad real para decidir, para gobernar y para transformar nuestras comunidades”.

El Director Ejecutivo de Capacitación Electoral y Educación Cívica, Eduardo Ramírez Salazar, se refirió a su vez a las evaluaciones preliminares del Programa de Liderazgo, las cuales indican que las competencias de las participantes en materia de acción política crecieron cerca del 36 %, mientras que en lo referente a sus testimonios, dijo que no se quedarán en una grabación, ya que “nos los llevamos como tarea y como compromiso, porque el camino no está terminado”.

En su conferencia magistral, titulada “El dilema de la diferencia”, la especialista Marta Lamas reflexionó sobre los desafíos que afrontan las mujeres en los espacios colectivos de participación y toma de decisiones, así como sobre la importancia de reconocer capacidades, construir acuerdos y procesar de manera constructiva la competencia y las diferencias al interior de los grupos. Asimismo, la integrante del Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la UNAM abordó la necesidad de conciliar los principios de igualdad y diferencia en el ejercicio de los derechos, temas que forman parte de los debates contemporáneos sobre la participación y el liderazgo de las mujeres en la vida pública.

Disciplinas y herramientas de formación

A lo largo de 15 sesiones de trabajo, las participantes ampliaron sus conocimientos y habilidades para el ejercicio de sus derechos político-electorales, mediante contenidos relacionados con la Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, comunicación y seguridad digital, financiamiento, acciones afirmativas, agenda de cuidados, estrategias de participación política y construcción de alianzas. Asimismo, desarrollaron herramientas para consolidar su liderazgo, incidencia y capacidad de actuación en espacios de decisión pública.

Diversidad y condiciones sociales de las mujeres participantes

Esta cuarta edición reunió a mujeres con trayectorias y contextos diversos, como militantes y simpatizantes de partidos políticos, integrantes de organizaciones de la sociedad civil, lideresas comunitarias y servidoras públicas. De igual modo, indígenas, afromexicanas, migrantes, con discapacidad, de la diversidad sexual y de género, así como jóvenes y pertenecientes a grupos históricamente excluidos, lo que favoreció el intercambio de experiencias y la construcción de redes de colaboración desde distintos ámbitos de participación política y social.

Texto y Fotografía: Instituto Nacional Electoral