Destacan especialistas importancia de impulsar el desarrollo de la industria aeroespacial en México

9 de octubre de 2026

Se requieren reglas claras para realizar proyectos, atraer inversiones y promover inclusión de mujeres en esta industria, señalan

Al participar en la Inauguración Nacional de la Semana del Espacio México 2026, Ramón Córdova Muñoz, del Encuentro Mexicano de Ingeniería en Cohetería Experimental (ENMICE), destacó la importancia de impulsar proyectos nacionales que permitan llevar el desarrollo tecnológico desde las universidades hacia la industria aeroespacial.

Explicó la evolución del Encuentro Mexicano de Ingeniería en Cohetería Experimental, iniciativa que ha reunido a estudiantes, universidades, aficionados y emprendedores interesados en el diseño, construcción y lanzamiento de cohetes.

Recordó que el primer encuentro se realizó en 2021, durante la pandemia, con la participación de siete equipos y posteriormente, la comunidad creció hasta reunir a más de 60 universidades y equipos en su edición de 2025, además de registrar emprendimientos enfocados en vehículos lanzadores, rovers y cargas útiles.

“La cohetería no es solamente un proyecto de unos cuantos, tiene que ser un proyecto de nación”, sostuvo.

Córdova Muñoz señaló que el crecimiento de esta comunidad demuestra que en México existe talento e interés para desarrollar tecnología aeroespacial, pero consideró necesario establecer condiciones que permitan a los proyectos académicos convertirse en empresas y participar en las cadenas productivas del sector.

En ese sentido, expuso que se han buscado acercamientos con la Secretaría de Economía para generar oportunidades de vinculación con la industria, así como fortalecer iniciativas de divulgación y capacitación.

Asimismo, planteó la importancia de contar con reglas claras, infraestructura especializada y mecanismos de financiamiento que permitan a los jóvenes desarrollar sus proyectos sin depender exclusivamente de recursos propios.

“Una vez más, primero necesitamos las reglas del juego, un piso parejo para todos y seguir nosotros desarrollando nuestra tecnología”, afirmó.

Posteriormente, Marta Leticia Vázquez González, del IPN, expuso las capacidades de las instituciones de educación superior para contribuir al desarrollo de la industria aeroespacial mexicana.

Apuntó que, durante las últimas décadas, el sector ha experimentado una transformación con la participación de empresas privadas y universidades, lo que ha favorecido el desarrollo de nuevas tecnologías, como los microsatélites, nanosatélites y CubeSats, utilizados en aplicaciones de observación terrestre, telecomunicaciones y monitoreo.

Indicó que México cuenta con 41 instituciones de educación superior que ofrecen programas relacionados con las áreas aeronáutica y espacial, así como más de 900 académicos dedicados a la formación de profesionales para esta industria.

Al hablar sobre el trabajo del IPN, subrayó la participación de sus unidades académicas y centros de investigación en proyectos de estaciones terrestres, cohetes experimentales, drones, exploración espacial y nanosatélites.

Mencionó la constelación Ixtli, orientada a la observación terrestre de alta resolución, el proyecto IPN-Sat, un satélite educativo desarrollado en el Instituto, y los trabajos relacionados con la validación de cargas útiles universitarias mediante el proyecto EMIS.

“Para poder conquistar el espacio, primero necesitamos tener los pies bien puestos en la tierra, necesitamos definir hacia dónde vamos”, expresó.

Durante su participación, el doctor Luis Antonio López Velarde, especialista en derecho aeroespacial, resaltó la importancia de establecer un marco jurídico que permita impulsar las actividades espaciales en México.

Recordó que su investigación doctoral fue el punto de partida para promover una reforma constitucional orientada a incorporar estas actividades en el marco jurídico nacional.

Aseguró que la falta de disposiciones específicas representa un obstáculo para el crecimiento del sector, debido a que tanto las instituciones públicas como las empresas privadas requieren reglas claras para desarrollar proyectos, atraer inversiones y participar en la industria.

“Si no hay reglas, nadie le entra al juego, así de fácil, que quede claro”, afirmó.

Detalló que la reforma busca fortalecer las bases constitucionales para impulsar las actividades espaciales, fomentar la inversión pública y privada, armonizar la legislación existente y promover la formación de especialistas en derecho espacial.

Comentó que la reforma constitucional avanzó en el proceso legislativo y que, entre los pasos siguientes, se encuentra continuar con su trámite ante las instancias correspondientes, además de trabajar en la legislación secundaria que permita regular y facilitar las actividades espaciales.

Indicó que el objetivo es generar condiciones para que México amplíe su participación en la exploración espacial y fortalezca su desarrollo tecnológico.

“Solo por un propósito puede continuar, hacer que México despegue”, concluyó.

Por su parte, la doctora Karen Itzel Reyes Ayala, profesora de Geología Planetaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y vicepresidenta de la Red Latinoamericana de Ciencias Planetarias y Exploración Espacial, dijo que las ciencias planetarias permiten comprender la formación y evolución de los cuerpos celestes, sus características geológicas, la composición de sus superficies y las condiciones que pudieron favorecer la presencia de agua o vida.

Señaló que aunque América Latina ha incrementado su participación en el sector espacial, todavía existen dificultades para identificar las capacidades científicas de cada país y conectar a investigadores, instituciones y especialistas.

Indicó que en julio de 2025 se creó la Red Latinoamericana de Ciencias Planetarias y Exploración Espacial, con el propósito de integrar una comunidad interdisciplinaria, fortalecer la colaboración regional e internacional y promover la educación científica.

Detalló que, durante su primer año de trabajo, la red reunió a más de 300 integrantes y conformó ocho redes nacionales, además de impulsar asesorías académicas, encuentros científicos, publicaciones, entrevistas y actividades de divulgación.

Reyes Ayala aseveró que México cuenta con una importante diversidad geológica y ambiental que puede aprovecharse para estudiar procesos similares a los presentes en otros cuerpos del sistema solar. Como ejemplo, recordó que astronautas de las misiones Apolo realizaron entrenamientos en la zona del Pinacate, en Sonora.

Asimismo, subrayó la necesidad de impulsar la participación de las mujeres en las ciencias espaciales y planetarias, mediante programas de mentoría, divulgación y formación académica.

“El universo no tiene límites, que su intelecto tampoco, y que las mujeres debemos de reclamar nuestro lugar en las estrellas y transformar el futuro de las ciencias planetarias y espaciales”.

Sostuvo que México y Latinoamérica cuentan con talento para participar en proyectos de exploración espacial, pero es necesario fortalecer los vínculos entre comunidades científicas, instituciones educativas y organismos gubernamentales, además de ampliar el apoyo y la difusión de estas disciplinas.

Finalmente, durante el mensaje de cierre, el ingeniero Mario Arrola Santander, coordinador nacional de la Semana del Espacio México, agradeció la participación de los ponentes y asistentes y destacó el trabajo de las comunidades aeroespaciales que contribuyen al desarrollo de proyectos científicos y tecnológicos en el país.

Anotó que la cultura aeroespacial se construye cotidianamente en las aulas y los laboratorios, por lo que consideró fundamental acercar estos conocimientos a más sectores de la sociedad y generar oportunidades para que niñas, niños y jóvenes puedan interesarse en la ciencia y la tecnología.

También, indicó, es importante construir una comunidad incluyente, en la que mujeres, hombres, jóvenes y personas de distintas edades puedan participar en el desarrollo aeroespacial.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados