Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y MC fijan posturas a favor y en contra de reforma constitucional sobre doble nacionalidad

22 de septiembre de 2026
En la discusión del dictamen de reforma constitucional en materia de nacionalidad única para el ejercicio de la titularidad de los poderes ejecutivos federal y locales, diputadas y diputados de Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y MC emitieron opiniones a favor y en contra, en dos rondas de oradores.
Primera ronda
La diputada Alma Delia Navarrete Rivera (Morena) aseguró que nadie le está quitando derechos a las y a los connacionales migrantes ni está dirigida la reforma a “ustedes que ayudan al país”, sino está encaminada a aquellas personas que buscan dirigir el destino de México, de una entidad federativa o de la Ciudad de México. “Estamos a favor de esta iniciativa para que todos y todas las mexicanas estemos protegidos, pero más que otros, quien dirija los destinos del país”.
A su vez, Fernando Torres Graciano, diputado del PAN, manifestó que no se puede hablar de soberanía cuando hay dependencia alimentaria, sigue habiendo migrantes, se depende de la energía de otros países, de la tecnología y la investigación. Es importante apostarle a la soberanía desde aquí. “Le decimos a nuestras hermanas y hermanos migrantes que vamos a seguir defendiendo sus derechos para que sigan ampliando sus libertades”.
Del PVEM, el diputado Héctor Alfonso De la Garza Villarreal externó que con el dictamen se busca reducir el margen de ambigüedad constitucional respecto de quienes poseen una nacionalidad adicional a la mexicana y pretenden ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. No trata de perjudicar a quienes tienen doble nacionalidad.
Para la diputada Claudia Ruiz Massieu Salinas (MC) la discusión del dictamen tiene argumentos soberanistas, pues la nacionalidad es un dato heredado, refleja la historia familiar de cada persona y es parte de su identidad y al condicionar derechos políticos a la renuncia de una doble nacionalidad, violenta derechos constitucionales. Ser votado y ostentar un cargo de representación popular son derechos que la Constitución Política reconoce a toda persona mexicana desde su nacimiento.
La diputada Roselia Suárez Montes de Oca (Morena) resaltó que la reforma está dirigida a quienes aspiren a ser gobernadores, presidente de la República o jefe de Gobierno. “No nos dejemos engañar: la comunidad de mexicanos en el exterior no somos lo que se piensa. Nosotros, aunque estemos en otros países, entendemos que debemos defender nuestra soberanía. La iniciativa no afecta a los 38 millones de mexicanos que residimos en el exterior”
En su oportunidad, el diputado Miguel Alejandro Alonso Reyes (PRI) aseguró que la reforma es contraria al espíritu liberal y demócrata de la Carta Magna; es regresiva, restringe sin justificación alguna los derechos políticos de más de 21 millones de mexicanas y mexicanos con doble nacionalidad y que aún en la distancia nunca han dejado de creer y apostarle al país. “Es una reforma injusta, electorera, ingrata y carente de legitimidad”.
Antonio de Jesús Ramírez Ramos, diputado del PVEM, indicó que la Constitución Política debe anticiparse a los actos y conflictos, no esperar a que estos ocurran y ese es uno de los méritos del dictamen que establece con mayor claridad un requisito constitucional para quienes aspiren a ejercer las responsabilidades de las más altas del Estado mexicano, y la persona titular de la Presidencia de la República representa a nuestra nación.
Por el PAN, la diputada Blanca Leticia Gutiérrez Garza sostuvo que esta reforma pretende que una mexicana o mexicano por nacimiento con otra nacionalidad no pueda ser presidente de la República, gobernador o jefe de Gobierno, salvo que renuncie a esa segunda nacionalidad. “Actualmente existen gobernadores con una sola nacionalidad que representan mucho más peligro y deslealtad para México pactando con el crimen organizado”.
La diputada del PT, Mary Carmen Bernal Martínez, destacó que “no estamos en contra de la doble nacionalidad, pero sí queremos poner reglas claras a tres espacios” que por su grado de importancia y su función lo ameritan: titulares del Ejecutivo Federal, estatal y jefe o jefa de Gobierno. “Estamos defendiendo nuestra soberanía y autonomía. Desde este espacio le decimos sí al nacionalismo”.
En tanto, la diputada Ofelia Socorro Jasso Nieto (PRI) adelantó que su grupo parlamentario votaría en contra del dictamen porque “representa un grave retroceso en la conducción del Estado; pretenden imponer una visión cerrada, restrictiva de la nacionalidad en pleno siglo XXI contraviniendo la realidad de un mundo interconectado y el perfil de un México que debería ser puente, no frontera inquebrantable”.
Para el diputado José Alejandro Peña Villa (Morena) es mentira que se acabaron los derechos para quien tenga una doble nacionalidad. “Es muy claro y contundente lo que dice esta iniciativa, es únicamente un requisito para las personas que aspiren a ocupar el cargo de presidente o presidenta de República, de gobernadora o gobernador, jefa o jefe de Gobierno de la Ciudad de México” no tener una doble nacionalidad.
En opinión de la diputada Margarita Ester Zavala Gómez del Campo (PAN) la reforma constitucional enviada por la presidenta de la República estigmatiza y criminaliza a quienes poseen doble nacionalidad. “Se trata de un claro caso de derecho penal del autor y no del acto. Cuando tipificamos como sancionable la condición de una persona y no sus conductas, violentamos principios del derecho penal”.
Segunda ronda
El diputado Mario Miguel Carrillo Cubillas (Morena) afirmó que no se vulnera ningún derecho de mexicano alguno, ni uno de los puntos considerados en el artículo 30 de la Constitución Política sobre la nacionalidad de las mexicanas y los mexicanos; no hay regresión en los derechos adquiridos o conquistados de las personas migrantes de doble nacionalidad, y lo único que propone es para que las personas que aspiran a ser titulares del Poder Ejecutivo Federal, de la Ciudad de México y de las 32 entidades tengan compromiso.
En su turno, la diputada Laura Cristina Márquez Alcalá (PAN) apuntó que “injerencia es que el crimen organizado mande en el territorio mexicano y que se pacte con la delincuencia; ahí debería estar la atención y defender a la soberanía: dejar de ser el gobierno espía e injerencista, y dedicarse a lo que les importa a las familias de México. Hoy quieren, con un dictamen que no resuelve absolutamente nada de lo que se necesita, defender la soberanía de este país”.
Xóchitl Nashielly Zagal Ramírez, diputada de Morena, mencionó que el dictamen es para la nacionalidad única e ir en contra de los perseguidos. No es un tema migratorio, sino de soberanía y autoridad, y la importancia de la reforma radica en que el o la titular del Ejecutivo Federal asume el cargo de comandanta o comandante supremo de las Fuerzas Armadas. “Vamos a seguir defendiendo los intereses de la nación porque la patria es primero”.
El diputado Sergio Gil Rullán (MC) aseguró que no solo se agravia a 36 millones de personas mexicanas con doble nacionalidad sino se va en contra de los paisanos, a los cuales por ley se les debe postular. “La soberanía se defiende quitando a funcionarios ineptos, acabando con la inseguridad, teniendo medicinas y atacando los problemas nacionales. Ese debe ser el patriotismo y no buscar fantasmas de injerencia extranjera”.
De Morena, la diputada Azucena Arreola Trinidad opinó que la reforma no pone en duda la mexicanidad de quienes tienen doble nacionalidad, dado que el debate es que una persona que busca encabezar la titularidad del Ejecutivo Federal o locales cumpla con condiciones adicionales. “Nadie pretende cerrar las puertas de México a quienes tienen vínculos con otras naciones y nadie está diciendo que tener una segunda nacionalidad sea por sí mismo un acto de deslealtad”.
Arturo Yáñez Cuéllar, diputado del PRI, cuestionó por qué para defender a México se le están quitando los derechos políticos a las y los mexicanos, lo cual no es fortalecer la democracia. Además, inquirió si se está construyendo una cortina de humo para distraer a la sociedad y evitar responder por errores e irresponsabilidades. “México merece más derechos de los que le quitan hoy a los migrantes. Primero, México”.
Vanessa López Carrillo, diputada del PT, señaló que la reforma establece los requisitos para ejercer las máximas responsabilidades en cargos ejecutivos del país y entidades federativas, porque “quien tenga en sus manos la conducción del Estado debe tener un vínculo jurídico y político inequívoco con México”, ya que toma decisiones relacionadas con seguridad, política pública, intereses estratégicos, recursos y patrimonio de la nación.
La diputada María Angélica Granados Trespalacios (PAN) precisó que el Ejecutivo Federal “en lugar de rendir cuentas, de hacer mejor su trabajo y perseguir criminales, prefiere condenar las aspiraciones políticas de los migrantes, mexicanas y mexicanos con doble nacionalidad”. Se pretende recortar los derechos humanos y políticos de las personas migrantes de origen mexicano.
En su intervención, la diputada Alma Rosa De la Vega Vargas (Morena) sostuvo que la reforma establece con claridad que no basta con renunciar a la doble nacionalidad ante nuestras autoridades; se requiere que el vínculo con el otro Estado haya cesado efectivamente conforme a su propia legislación y “eso significa aclarar un vacío jurídico, no quitar ningún derecho”.
Del PRI, el diputado Theodoros Kalionchiz De la Fuente dio a conocer que su grupo parlamentario votaría en contra del dictamen “porque representa un acto de discriminación” que atenta en contra del derecho a la identidad de una persona. La nacionalidad no es una patria, pero es historia y no puede ser restringida ni condicionada por nadie. La reforma no es para defender la patria, “es para crear ciudadanos de primera y de segunda”.
Oscar Iván Brito Zapata, diputado de Morena, aclaró que al entrar en vigor esta reforma a nadie se le va a quitar su doble nacionalidad, no se impide aspirar al cargo, pero sí se establecen reglas concretas para acceder, y quien voluntariamente aspire a gobernar en nuestro país tiene que someterse a las nuevas reglas constitucionales y no tener obligaciones con otro Estado o nación distinta.
El diputado del PAN, Federico Döring Casar, refirió que su grupo parlamentario pidió que se realizara un parlamento abierto para todas y todos los mexicanos que viven en el extranjero y “no los quisieron escuchar”. En lo que “estamos en contra es de la forma de legislar”. Se pronunció porque haya un acuerdo político para una nueva disposición para la Presidencia.
Texto, Fotografía y Videos: Cámara de Diputados
