Avanza en Tercera Comisión dictamen para combatir “turismo pirata” y proteger hábitat de ballenas

Ciudad de México, 30 de junio de 2026

La Tercera Comisión de la Permanente, que preside el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, aprobó un dictamen para combatir las prácticas de “turismo pirata”, así como para fortalecer la protección y conservación del hábitat de las ballenas.

En el documento, aprobado el pasado 23 de junio, se destaca que la ballena gris enfrenta amenazas derivadas de la degradación de su hábitat, el incremento del tráfico marítimo, el riesgo de colisiones y la contaminación acústica submarina, factores que pueden alterar su comportamiento, afectar sus ciclos reproductivos y comprometer la viabilidad de sus poblaciones.

Por ello, la Tercera Comisión respaldó la propuesta para solicitar a las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de Turismo y Marina que fortalezcan las acciones de inspección, vigilancia y verificación en las zonas de observación de ballenas, a fin de combatir las prácticas de “turismo pirata”.

Se trata de un dictamen que busca evitar las prácticas irregulares o la prestación de servicios turísticos por parte de personas, agencias o embarcaciones que operan sin autorización, permisos vigentes o cumplimiento de la normatividad ambiental.

En el dictamen, senadores y diputados consideraron indispensable fortalecer las acciones de inspección y vigilancia que realiza la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, en coordinación con la Secretaría de Marina, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y demás autoridades competentes.

Lo anterior, con la intención de garantizar la seguridad de los turistas y asegurar el cumplimiento de la NOM-131-SEMARNAT-2010, que establece lineamientos y especificaciones para el desarrollo de actividades de observación de ballenas, relativas a su protección y la conservación de su hábitat.

Reconocieron que el avistamiento de ballenas constituye un motor de desarrollo local que detona cadenas de valor en sectores como el hospedaje, la gastronomía, el transporte y los servicios turísticos, con derramas económicas relevantes para las comunidades costeras, por lo que su protección representa una obligación ambiental y una oportunidad para el desarrollo económico sostenible.

De tal manera que resulta indispensable fortalecer los mecanismos de supervisión, inspección y vigilancia para evitar que las prácticas irregulares de “turismo pirata” pongan en riesgo la seguridad de los visitantes, la conservación de las ballenas y su hábitat, además de garantizar que estas actividades se desarrollen bajo condiciones de legalidad, seguridad y respeto ambiental.

El texto indica que la observación de ballenas ha registrado un crecimiento constante de visitantes, tanto nacionales como extranjeros, además de que se han identificado sitios estratégicos para el avistamiento, como las Islas de Todos Santos y el área de La Bufadora, Baja California, lo que hace indispensable garantizar que esta actividad se realice bajo criterios de sustentabilidad y apego a la normatividad ambiental vigente.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores